Aunque una quiera...
Las mentes siguen aún embotadas en pensamientos que no se corresponden con la realidad social.
Las humillaciones, las discriminaciones, la no aceptación por parte de las personas más allegadas. Y esto es sólo una parte. El estar luchando por unos sentimientos, el hacer ver que no es tonteria, que no es moda, que no es fase de experimentar, que eso que se siente es de verdad.
Hay padres que cuando su hij@ les confiesa su homosexualidad piensan que es lo peor que les podía haber pasado, como si eso fuera un castigo divino. Peor aún es que un hij@ vea como su propia familia no lo acepta tal y como es, pues se supone que los padres han de ser incondicionales.
No es decepción, no es traición, es libertad de elección sobre un aspecto de la vida sobre el que nadie tiene que intervenir, porque es algo muy personal y muy íntimo, y no es como ser de un equipo de fútbol o ser de otro.
El amor simplemente surge, con quien menos lo esperas, y a la edad que menos lo esperas.
Hoy se me antoja una letra de la canción ``Nadie mejor que tú´´ de Fangoria. Si tuviera que dedicarsela a alguien, hoy se la dedicaría a estas dos niñas de las que he hablado, y como no, a todas las personas que se están descubriendo a sí mismas:
Para de mentir, de intentar controlar cada emoción
Deja de ocultar la verdad y engañar a tu corazón
Empieza por reconocer qué es lo que eres,
tienes que recuperar tu identidad
Para de llorar que dar pena al final es dar lo peor
Deja de pensar que el tiempo traerá la solución
Acaba ya de una vez de poner peros,
te repites y, además, quedas fatal
Nadie mejor que tú podrá decidir cambiar
Nadie mejor que tú para encontrar otra realidad
Nadie mejor que tú sabrá cuál es la verdad
Nadie mejor que tú para inventar la felicidad.
Basta de creer en un dios, que jamás creyó en ti.
Deja de esperar otra oportunidad, no va a venir.
Empieza por vivir aquí, en el presente.
Es tu sitio y además no esta tan mal.
Nadie mejor que tu podrá decidir cambiar.
Nadie mejor que tu para encontrar otra realidad
Nadie mejor que tu sabrá cual es la verdad.
Nadie mejor que tu para intentar la felicidad
Las humillaciones, las discriminaciones, la no aceptación por parte de las personas más allegadas. Y esto es sólo una parte. El estar luchando por unos sentimientos, el hacer ver que no es tonteria, que no es moda, que no es fase de experimentar, que eso que se siente es de verdad.
Hay padres que cuando su hij@ les confiesa su homosexualidad piensan que es lo peor que les podía haber pasado, como si eso fuera un castigo divino. Peor aún es que un hij@ vea como su propia familia no lo acepta tal y como es, pues se supone que los padres han de ser incondicionales.
No es decepción, no es traición, es libertad de elección sobre un aspecto de la vida sobre el que nadie tiene que intervenir, porque es algo muy personal y muy íntimo, y no es como ser de un equipo de fútbol o ser de otro.
El amor simplemente surge, con quien menos lo esperas, y a la edad que menos lo esperas.
Hoy se me antoja una letra de la canción ``Nadie mejor que tú´´ de Fangoria. Si tuviera que dedicarsela a alguien, hoy se la dedicaría a estas dos niñas de las que he hablado, y como no, a todas las personas que se están descubriendo a sí mismas:
Para de mentir, de intentar controlar cada emoción
Deja de ocultar la verdad y engañar a tu corazón
Empieza por reconocer qué es lo que eres,
tienes que recuperar tu identidad
Para de llorar que dar pena al final es dar lo peor
Deja de pensar que el tiempo traerá la solución
Acaba ya de una vez de poner peros,
te repites y, además, quedas fatal
Nadie mejor que tú podrá decidir cambiar
Nadie mejor que tú para encontrar otra realidad
Nadie mejor que tú sabrá cuál es la verdad
Nadie mejor que tú para inventar la felicidad.
Basta de creer en un dios, que jamás creyó en ti.
Deja de esperar otra oportunidad, no va a venir.
Empieza por vivir aquí, en el presente.
Es tu sitio y además no esta tan mal.
Nadie mejor que tu podrá decidir cambiar.
Nadie mejor que tu para encontrar otra realidad
Nadie mejor que tu sabrá cual es la verdad.
Nadie mejor que tu para intentar la felicidad
Ser mujer y ser lesbiana.
Algunas veces la gente se pregunta qué es ser mujer, qué es ser lesbiana.
Ser mujeres lesbiana, es sentir diferente, percibir las cosas de otra forma, sentir que no encajas con los modelos heterosexistas que se nos imponen, estar en solidaridad con otras mujeres, tener un espíritu en consonancia con todo el universo que rodea a una mujer.
Es un modo de vida.
Algunos pueden pensar que el modo de vida lésbico, sólo tiene base en el consumismo, en el mercado que se forma en torno al ``ambiente´´ y los diferentes productos que hay. Yo no estoy hablando de eso.
Estoy hablando de una cultura lésbica dentro de la sociedad y a la que me siento perteneciente. Una cultura que creo yo misma día a día con mis experiencias y las de las mujeres que conozco.
Una cultura que no se crea desde fuera, ni se deja llevar por modas o dinero, sino que es creada cada vez que leo a una autora mujer (sea lesbiana o no), cada vez que me solidarizo con una mujer, cada vez que creo en el poder que la mujer ha de tomar frente al hombre, después de la misoginia que ha habido a lo largo de la historia, cada vez que creo firmemente que la vida sentimental de una mujer puede darse junto a otra mujer, cada vez que pienso que si las mujeres gobernaran el mundo, este quizá sería mucho mejor.
Una cultura que se crea dentro de mí, cada vez que me enfrento a las discriminaciones, cada vez que siento mias las esperiencias de otras, cada vez que soy capaz de decir en alto que amo a una mujer...
Ser mujeres lesbiana, es sentir diferente, percibir las cosas de otra forma, sentir que no encajas con los modelos heterosexistas que se nos imponen, estar en solidaridad con otras mujeres, tener un espíritu en consonancia con todo el universo que rodea a una mujer.
Es un modo de vida.

Algunos pueden pensar que el modo de vida lésbico, sólo tiene base en el consumismo, en el mercado que se forma en torno al ``ambiente´´ y los diferentes productos que hay. Yo no estoy hablando de eso.
Estoy hablando de una cultura lésbica dentro de la sociedad y a la que me siento perteneciente. Una cultura que creo yo misma día a día con mis experiencias y las de las mujeres que conozco.
Una cultura que no se crea desde fuera, ni se deja llevar por modas o dinero, sino que es creada cada vez que leo a una autora mujer (sea lesbiana o no), cada vez que me solidarizo con una mujer, cada vez que creo en el poder que la mujer ha de tomar frente al hombre, después de la misoginia que ha habido a lo largo de la historia, cada vez que creo firmemente que la vida sentimental de una mujer puede darse junto a otra mujer, cada vez que pienso que si las mujeres gobernaran el mundo, este quizá sería mucho mejor.
Una cultura que se crea dentro de mí, cada vez que me enfrento a las discriminaciones, cada vez que siento mias las esperiencias de otras, cada vez que soy capaz de decir en alto que amo a una mujer...
¿Dónde está la felicidad?
Para mí la felicidad es saber disfrutar día a día de esos pequeños detalles, esas pequeñas sensaciones que nos despiertan sonrisas, sabores, olores, texturas, sonidos.
Una de las películas que refleja muy bien esto es Amelie. En ella se mencionan pequeños placeres como meter la mano en un saco de habas, lanzar piedras al rio Sena, romper la primera capa de crema catalana con la cuchara. Este fotograma pertenece a la película Amelie.
¿Quíén de pequeña no ha hecho una travesura como esa?
Por cierto la banda sonora de esta película es preciosa, es una de las mejores que he escuchado nunca, es mágica, tranporta a un mundo de sueños con los pies en la tierra.
Una de las películas que refleja muy bien esto es Amelie. En ella se mencionan pequeños placeres como meter la mano en un saco de habas, lanzar piedras al rio Sena, romper la primera capa de crema catalana con la cuchara. Este fotograma pertenece a la película Amelie.
¿Quíén de pequeña no ha hecho una travesura como esa?
Por cierto la banda sonora de esta película es preciosa, es una de las mejores que he escuchado nunca, es mágica, tranporta a un mundo de sueños con los pies en la tierra.










