Los ángeles ya no hacen pi pi.
``El viento viene, el viento se va... por la frontera...´´ (Manu Chao)
El otro día tuve reunión bollo en casa de mi amiga C. En lugar de salir a tomar una copa por ahi y pasar frío, nos sentamos alrededor de una mesa, guitarra en mano, cancioneros del año maricastaño para cada una, vino, bombones, y dale que te pego a cantar hasta las cinco de la mañana. Ese tipo de reuniones realmente me llenan, me siento a gusto, casi como en familia.
Para mí esos son los momentos en que más intensamente se manifiesta la amistad, en que una cálidez me invade, cuando surgen sentimientos, cuando compartes, cuando te muestras como eres o enseñas lo que sabes, ya sea un chiste, una parte de una obra de teatro, una anécdota, un recuerdo, una poesía... Me siento afortunada por tener unas amigas asi... por tener esos momentos en que no siento miedo de la gente que me rodea o de ser yo misma ante los demás...
Estos días ha nevado de lo lindo. La ciudad, en especial los parques parece una postal de esas que se envían por Navidad. Cuando salí a a la calle ayer por la mañana con mi gorro (y mi bufanda y mis guantes y mis dos pares de calcetines con mis botas de montaña y mis pantalones de pana) veo a la niña de todos los días a la cual lleva su abuela al colegio. Y ante la nevada que estaba cayendo, le oigo preguntarle (raro, porque siempre está hablando, es una de esas niñas parlanchinas) a su abuela: ¿Sabes por qué cae nieve y no se deshace? Y la abuela con su ignorancia fingida de todos los días le dice que por qué. Y la niña suelta: PORQUE HAY ALGUIEN CON UN CONDENSADOR EN EL CIELO PARA QUE NO SE DESHAGA. Ante lo cual yo me tropiezo, me quedo completamente estupefacta, mientras camino y trato de no mirar hacia atrás, con la boca tan abierta que se me meten unos cuantos copos de nieve dentro. Pero ¿qué clase de cosas aprenden hoy los niños? ¿Es que lo ha oído de un anuncio de aire acondicionado? Cuando yo era pequeña a lo sumo me decían que los angelitos estaban haciendo pis, pero ¿un condensador?Si es que ahora los niños te saltan con unas palabras que parecen personitas mayores y te dejan clavados en el sitio, aunque luego no sepan qué significan o no sepan atarse los cordones de los zapatos.
Es como aquel niño que hace poco en E.E.U.U. con cuatro añitos cogió el coche de su madre, porque quería ir a alquilar un videojuego a las tres de la mañana... Y el niño iba con las luces apagadas, me imagino que tumbado presionando el acelerador, porque no sabía qué narices estaba haciendo, pero había aprendido a conducir un coche (eso sí, de marchas automáticas) gracias a un videojuego...
Flipa, Flippy.
Ayer pasé a ver a L. y nos pusimos a hacer tortitas parecidas a las crèpes francesas. En la pizarra de su cocina leo que han apuntado el tratado de Kioto y que en su piso se han comprometido a reducir su consumo de energía para contribuir. Tras una hora haciendo tortitas y con las cosas dispuestas para cenar, vuelvo a la cocina para coger los cubiertos que se nos habían olvidado. Esta era la situación:
-frigorífico abierto de par en par.
-fuego encendido.
-luz encendida.
Pues si que empezamos bien a cumplir los tratados, sí.
¿Y tú cuanto sabes sobre el cambio climático?
El otro día tuve reunión bollo en casa de mi amiga C. En lugar de salir a tomar una copa por ahi y pasar frío, nos sentamos alrededor de una mesa, guitarra en mano, cancioneros del año maricastaño para cada una, vino, bombones, y dale que te pego a cantar hasta las cinco de la mañana. Ese tipo de reuniones realmente me llenan, me siento a gusto, casi como en familia.
Para mí esos son los momentos en que más intensamente se manifiesta la amistad, en que una cálidez me invade, cuando surgen sentimientos, cuando compartes, cuando te muestras como eres o enseñas lo que sabes, ya sea un chiste, una parte de una obra de teatro, una anécdota, un recuerdo, una poesía... Me siento afortunada por tener unas amigas asi... por tener esos momentos en que no siento miedo de la gente que me rodea o de ser yo misma ante los demás...
Estos días ha nevado de lo lindo. La ciudad, en especial los parques parece una postal de esas que se envían por Navidad. Cuando salí a a la calle ayer por la mañana con mi gorro (y mi bufanda y mis guantes y mis dos pares de calcetines con mis botas de montaña y mis pantalones de pana) veo a la niña de todos los días a la cual lleva su abuela al colegio. Y ante la nevada que estaba cayendo, le oigo preguntarle (raro, porque siempre está hablando, es una de esas niñas parlanchinas) a su abuela: ¿Sabes por qué cae nieve y no se deshace? Y la abuela con su ignorancia fingida de todos los días le dice que por qué. Y la niña suelta: PORQUE HAY ALGUIEN CON UN CONDENSADOR EN EL CIELO PARA QUE NO SE DESHAGA. Ante lo cual yo me tropiezo, me quedo completamente estupefacta, mientras camino y trato de no mirar hacia atrás, con la boca tan abierta que se me meten unos cuantos copos de nieve dentro. Pero ¿qué clase de cosas aprenden hoy los niños? ¿Es que lo ha oído de un anuncio de aire acondicionado? Cuando yo era pequeña a lo sumo me decían que los angelitos estaban haciendo pis, pero ¿un condensador?Si es que ahora los niños te saltan con unas palabras que parecen personitas mayores y te dejan clavados en el sitio, aunque luego no sepan qué significan o no sepan atarse los cordones de los zapatos.
Es como aquel niño que hace poco en E.E.U.U. con cuatro añitos cogió el coche de su madre, porque quería ir a alquilar un videojuego a las tres de la mañana... Y el niño iba con las luces apagadas, me imagino que tumbado presionando el acelerador, porque no sabía qué narices estaba haciendo, pero había aprendido a conducir un coche (eso sí, de marchas automáticas) gracias a un videojuego...
Flipa, Flippy.Ayer pasé a ver a L. y nos pusimos a hacer tortitas parecidas a las crèpes francesas. En la pizarra de su cocina leo que han apuntado el tratado de Kioto y que en su piso se han comprometido a reducir su consumo de energía para contribuir. Tras una hora haciendo tortitas y con las cosas dispuestas para cenar, vuelvo a la cocina para coger los cubiertos que se nos habían olvidado. Esta era la situación:
-frigorífico abierto de par en par.
-fuego encendido.
-luz encendida.
Pues si que empezamos bien a cumplir los tratados, sí.
¿Y tú cuanto sabes sobre el cambio climático?
Comentario:
Pues si tu te quedastes con la boca abierta imaginate su abuela...
Flipa, Flippy.
Flipa, Flippy.
Comentario:
Hay....... y es que los niñ@s tienen una capacidad de retener y repitir inimaginable. De todas formas es normal que los niñ@s de ahora contesten cosas diferentes a las nuestras porque en nuestra epoca no habia tanta informacion como hay ahora y no teniamos tampoco la misma capacidad de retencion. Ell@s estan mas capacitados a retener mas cosas al estar acostumbrados a recibir tanta informacion. Si te sirve de consuelo en nuestra epoca no habia telebasura...










