Sobre el maravilloso mundo de la construcción...
``No se nace mujer, se llega a serlo´´ (Simone de Beauvoir)
Después un espléndido artículo que escribe El Ave, que es una "fenómena", sobre el pensamiento queer y el activismo LGTB, hay un montón de cosas a las cuales le doy vueltas.
Últimamente, intento leer, (digo intento porque el tiempo me absorve), mucho sobre el tema del género. Ayer casualmente hablaba con L. mientras veíamos un debate en la tele sobre si está surgiendo un nuevo tipo de hombre (a raiz de los adelantos de la mujer en la sociedad principalmente). Desde el punto de vista de la sociedad el debate me parecía perfectamente normal. Desde mi pensamiento queer, para mí, ese debate simplemente era un absurdo, porque la categoría hombre-mujer poco a poco está pasando a la historia en mi mente, y además porque todas las referencias eran claramente heterosexistas y el debate giraba en torno a la lucha de sexos. Uno de los problemas que surge a la hora de abordar estas cuestiones, es que no se distingue, por lo menos en castellano, entre sexo y género, precisamente por culpa del discurso médico. Muchas de las confusiones, de la falta de información, del desconocimiento, vienen por este error. Así, según la sociedad, ser hembra, equivale a ser mujer, y ser varón, equivale a ser hombre cuando estas dos realidades son por un lado biológica y por otro social. ¿Dónde están todas esas personas que no se sienten identificadas como hombres o como mujeres? Ya no hablo siquiera de los intersexuales, que podrían considerarse el caso más extremo de choque entre biología y cultura. Hablo de que ser mujer, no es tener un cuerpo de hembra (yo no niego la realidad biológica). Ser mujer implica una serie de patrones de conducta, gestos, atribuciones de sentimientos o formas de pensar. Y todo ese "pan" que llevamos bajo el brazo, incluso antes de nacer (benditas ecografías), que se ha construído socialmente a lo largo de la historia, se da simplemente porque un médico nos mira los genitales y no dice: ¡Enhorabuena, eres una niña!¿Qué pasa si no me identifico con aquellas cosas que la gente espera de mí por el hecho de ser mujer?
Planteo, que las etiquetas sociales y otras no son suficientes, no dan abasto para abarcar todas las realidades. Cada vez las sociedades son más individuales, cada vez hay más identidades, porque se fomenta la autonomía y se valora la personalidad propia. Las etiquetas no son más que un resumen de todo lo que se presenta. Una forma de organizar el mundo y simplificarlo, pero está claro que no representa todas las realidades.
Muchas personas no necesitan reafirmar su identidad constantemente, están amoldados en algunos aspectos de su vida a lo que la sociedad espera de ellos, o su identidad no entra en conflicto con las demandas de la sociedad y simplemente no se cuestionan que las cosas podrían ser de otro modo. Los individuos que se consideran diferentes, terminan por agruparse entre ellos hacia un fin común; la identificación homogeniza, simplifica, pero fortalece una lucha. En el caso del colectivo LGTB, se corre el riesgo de englobar a todos en un mismo saco, pero se produce un primer impacto social, que poco a poco, puede ir desglosándose, de hecho ya se desglosa... Ha ocurrido ya con otros movimientos, por ejemplo cuando las lesbianas se escindieron de los grupos feministas, creando un movimiento propio cuando vieron que no representaban del todo su realidad. Que además de mujeres, eran lesbianas.
Si hay personas que no necesitan remarcar su identidad sexual, es porque no se han visto discriminados por ella. El reafirmarse podría considerarse un método de defensa pero también es una respuesta. El referirse a una misma como sujeto "lesbiana" por ejemplo, o más aún, como "bollera" es una estrategia queer, que toma lo que podría ser un insulto, y lo convierte en una identidad normalizada, tomada por la persona (y eso implica que ha sido construida y después aceptada individualmente). Y a mí me gusta esta visión. Somos aquello que queremos ser.
Las identidades se construyen, la sexualidad (sea del tipo que sea) también y si como dicen algunos autores, el concepto pasado no es el mismo que el presente es porque ha tenido distintas (dentro de un margen) finalidades a lo largo de la historia. Por mucho que les pese a algunos, la sexualidad se desarrolla en un contexto histórico (en esto estoy de acuerdo con El Ave) y ni mucho menos la sexualidad es simplemente recreativa o reproductiva. De hecho no hay más que analizar antigüas sociedades en las que la mujer era un objeto de mercadería sexual, para establecer relaciones de paz con otros grupos (mediante el intercambio genético, que aseguraba descendientes pertenecientes a ambos grupos). Foucault habla de la sexualidad como una fuerza bio-política. Beatriz Preciado como una tecnología...
¿Y tú?¿Vienes hecho de fábrica o te construyes?
Después un espléndido artículo que escribe El Ave, que es una "fenómena", sobre el pensamiento queer y el activismo LGTB, hay un montón de cosas a las cuales le doy vueltas.
Últimamente, intento leer, (digo intento porque el tiempo me absorve), mucho sobre el tema del género. Ayer casualmente hablaba con L. mientras veíamos un debate en la tele sobre si está surgiendo un nuevo tipo de hombre (a raiz de los adelantos de la mujer en la sociedad principalmente). Desde el punto de vista de la sociedad el debate me parecía perfectamente normal. Desde mi pensamiento queer, para mí, ese debate simplemente era un absurdo, porque la categoría hombre-mujer poco a poco está pasando a la historia en mi mente, y además porque todas las referencias eran claramente heterosexistas y el debate giraba en torno a la lucha de sexos. Uno de los problemas que surge a la hora de abordar estas cuestiones, es que no se distingue, por lo menos en castellano, entre sexo y género, precisamente por culpa del discurso médico. Muchas de las confusiones, de la falta de información, del desconocimiento, vienen por este error. Así, según la sociedad, ser hembra, equivale a ser mujer, y ser varón, equivale a ser hombre cuando estas dos realidades son por un lado biológica y por otro social. ¿Dónde están todas esas personas que no se sienten identificadas como hombres o como mujeres? Ya no hablo siquiera de los intersexuales, que podrían considerarse el caso más extremo de choque entre biología y cultura. Hablo de que ser mujer, no es tener un cuerpo de hembra (yo no niego la realidad biológica). Ser mujer implica una serie de patrones de conducta, gestos, atribuciones de sentimientos o formas de pensar. Y todo ese "pan" que llevamos bajo el brazo, incluso antes de nacer (benditas ecografías), que se ha construído socialmente a lo largo de la historia, se da simplemente porque un médico nos mira los genitales y no dice: ¡Enhorabuena, eres una niña!¿Qué pasa si no me identifico con aquellas cosas que la gente espera de mí por el hecho de ser mujer?
Planteo, que las etiquetas sociales y otras no son suficientes, no dan abasto para abarcar todas las realidades. Cada vez las sociedades son más individuales, cada vez hay más identidades, porque se fomenta la autonomía y se valora la personalidad propia. Las etiquetas no son más que un resumen de todo lo que se presenta. Una forma de organizar el mundo y simplificarlo, pero está claro que no representa todas las realidades.
Muchas personas no necesitan reafirmar su identidad constantemente, están amoldados en algunos aspectos de su vida a lo que la sociedad espera de ellos, o su identidad no entra en conflicto con las demandas de la sociedad y simplemente no se cuestionan que las cosas podrían ser de otro modo. Los individuos que se consideran diferentes, terminan por agruparse entre ellos hacia un fin común; la identificación homogeniza, simplifica, pero fortalece una lucha. En el caso del colectivo LGTB, se corre el riesgo de englobar a todos en un mismo saco, pero se produce un primer impacto social, que poco a poco, puede ir desglosándose, de hecho ya se desglosa... Ha ocurrido ya con otros movimientos, por ejemplo cuando las lesbianas se escindieron de los grupos feministas, creando un movimiento propio cuando vieron que no representaban del todo su realidad. Que además de mujeres, eran lesbianas.
Si hay personas que no necesitan remarcar su identidad sexual, es porque no se han visto discriminados por ella. El reafirmarse podría considerarse un método de defensa pero también es una respuesta. El referirse a una misma como sujeto "lesbiana" por ejemplo, o más aún, como "bollera" es una estrategia queer, que toma lo que podría ser un insulto, y lo convierte en una identidad normalizada, tomada por la persona (y eso implica que ha sido construida y después aceptada individualmente). Y a mí me gusta esta visión. Somos aquello que queremos ser.
Las identidades se construyen, la sexualidad (sea del tipo que sea) también y si como dicen algunos autores, el concepto pasado no es el mismo que el presente es porque ha tenido distintas (dentro de un margen) finalidades a lo largo de la historia. Por mucho que les pese a algunos, la sexualidad se desarrolla en un contexto histórico (en esto estoy de acuerdo con El Ave) y ni mucho menos la sexualidad es simplemente recreativa o reproductiva. De hecho no hay más que analizar antigüas sociedades en las que la mujer era un objeto de mercadería sexual, para establecer relaciones de paz con otros grupos (mediante el intercambio genético, que aseguraba descendientes pertenecientes a ambos grupos). Foucault habla de la sexualidad como una fuerza bio-política. Beatriz Preciado como una tecnología...
¿Y tú?¿Vienes hecho de fábrica o te construyes?
Comentario:
Enhorabuena por tu post, me ha parecdio muy interesante. Hace tiempo que sospecho que las clasificaciones (hombre vs mujer, macho vs hembra, hetero vs homosexual) empobrecen la realidad... que tiene infinitos matices y problemáticas. ¿Hombre? ¿mujer? ¡no! ¡¡Persona!!
Comentario:
La hostia!!He empezado a leer, pero a mitad me he cansado ,lo siento :P
Pero creo que aunque vengo con ciertas cosas de serie, me he ido tunenando yo solita
Pero creo que aunque vengo con ciertas cosas de serie, me he ido tunenando yo solita
Comentario:
Por cierto, veo que me has enlazado en una sección que titulas "Contribuyen a la visibilidad". Muchísimas gracias, me siento muy muy halagada, ¡es de las mejores cosas que han dicho de mi blog! Besos mil.
Comentario:
Me construyo, claro. Pero tampoco podemos negar que hay partes de nosotras que arrastramos desde peques y que nos configuran. No soy esencialista, me refiero a por crecer donde crecemos y con quienes crecemos. Planteas un debate muy muy interesante.
Comentario:
-Bollera yo? Muchas gracias!!!
Si, curiosamente cuando empece el cuaderno poca gente en los blogs de chueca.com se autollamaba/autodefinia o yo-que-se como "bollo"...
Veo que tienes un link a una entrevista con Beatriz Preciado, ademas de todo un surtido de enlaces jugosos sobre lesbianismo... que bien!
Saludos atlanticos
Si, curiosamente cuando empece el cuaderno poca gente en los blogs de chueca.com se autollamaba/autodefinia o yo-que-se como "bollo"...
Veo que tienes un link a una entrevista con Beatriz Preciado, ademas de todo un surtido de enlaces jugosos sobre lesbianismo... que bien!
Saludos atlanticos




