<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/rss20.xml"><title><![CDATA[Las letras de una magnolia]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Letras Unidas]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_59.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_58.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_57.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_55.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_53.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_52.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_51.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_50.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_49.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_48.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_59.htm"><title><![CDATA[La Lola]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_59.htm]]></link><description><![CDATA[La Lola es una señora mayor, casi octogenaria, de cabellos cortos y duros. Es dulce, sensible y siempre luce una amplia sonrisa con la que deja entrever una dentadura postiza perfecta.<br/>Las arrugas de su rostro se desdibujan sutilmente en su tez rosada. Y sus manos, con unas cuantas manchas de vejez que se esconden entre las pronunciadas venas, siguen siendo suaves y perfectas.<br/>Cada mañana abandona su casa situada en los bajos de la calle Mayor del pueblo.<br/>A paso lento coge el bastón, se pone sus gafas oscuras  y se dirige al trabajo.<br/>Ella sabe que muchos dependen de ella. Muchas ilusiones están puestas en la Señora Lola, como dicen sus vecinos.<br/>Sentada en un pequeño habitáculo pasa más de cinco horas diarias. <br/>Los Jueves, tan sólo pasa cuatro ya que al haber mercado, la gente que pasa por delante de ella aumenta.<br/>- Hola Señora Lola, que tal la mañana- le pregunta de verdulera con el delantal impecable y una cofia pegada a la cabeza.<br/>- Muy bien, aquí, como cada día.- responde Lola con una amplia sonrisa.- A ver si hoy tengo más suerte, que hace muchos meses que los sueños no se pasan por aquí.<br/>A la Señora Lola le gusta su trabajo. Ella sueña con poder ofrecer a todos los que a diario la visitan, eso que más anhelan… poder hacer realidad algún sueño.<br/>- Me da uno por favor- le dice un joven poniendo la mano en el bolsillo del pantalón buscando unos euros.<br/>- ¿Cuál quieres chico?<br/>- El que Usted quiera-<br/>- Toma, éste es el último de la serie. Acaba en 26, ¿te gusta?<br/>- Si claro que si.<br/>El joven lo coge y cuando va a darle el importe a la Señora Lola, ésta le roza suavemente la mano y le dice:<br/>- Suerte joven<br/>Una sensación extraña invade el corazón de Lola.<br/>- Este chico…. – piensa.- Su mano era muy joven y aunque mis ojos no me han permitido verlo, lo he sentido triste y abatido.-<br/>Cuando sus cupones se han acabado, recoge todo, saca el limpia cristales y como si de todos los sentidos gozara, saca brillo a todos los cristales del pequeño habitáculo. <br/>Pero en su mente sigue apareciendo el joven de la mañana.<br/>- Pobre chico- se repite- ¿Cuál será su pena?<br/>Esa noche y como cada noche, a las nueve en punto enciende su radio para escuchar en directo el sorteo y comprobar si por suerte ha dado algún premio.<br/>Una llamada telefónica la distrae y lo único que consigue escuchar es : decenas 2; unidades 6.<br/>A la mañana siguiente y a los pocos minutos de haber abierto la ventanita de los sueños, como ella dice, una voz que no le es desconocida la saluda.<br/>- Señora muchas gracias- escucha<br/>- No sabes cuanto me alegro joven. ¿Lo llevabas entero?, no recuerdo cual te di, ya sabes a mi edad la memoria empieza a flaquear un poco- dice sonriendo<br/>- Si señora, enterito- dice el joven con una voz entrecortada- No sabe como lo necesitaba<br/>- Lo se chico- dice la Señora Lola, lo sé, lo noté en tu mano<br/>- Mi madre …- titubeo- lleva tiempo esperando poder operarse pero…una operación muy cara… ahora por fin<br/>- Me alegro joven-<br/>Lola le coge de la mano y con la otra busca su rostro. Lo acaricia suavemente  y le dice:<br/>- Ve, ahora ve con tu madre, pero prométeme una cosa.<br/>- Lo que quiera, dígame- inquiere el joven<br/>- Cuando todo haya terminado, quiero conocer a esa persona que tiene la suerte de tener un hijo como tu. ¿Lo harás?<br/><br/>La Señora Lola es feliz así. Aun viviendo en la absoluta oscuridad, aun sin ver el rostro de los que la visitan a diario, su vida es esa…. Ver esos sueños cumplidos<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_58.htm"><title><![CDATA[ABRAPALABRA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_58.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/-magnolia-/files/portadaabrapalabra.jpg" alt="" border="0" width="127" height="180"/><br/><br/>La Editorial <b>GrupoBúho</b>, a través del portal  <b>www.portaldelescritor.com</b>, ha editado y publicado el libro <b>“Abrapalabra</b>”<br/><br/>Éste es el primer libro que hemos realizado los participantes de diferentes talleres (relato, novela, poesía, etc) del portal, como són:<br/>Antonia, Lourdes Aso, Bhel, Raúl Campoy, Pep Capó, Rodrigo Castillo, Anabel Cornago, Marga F. Femenía, Vicente Fernández Hurtado, Fonso Iglesias, J. G. Llama, Luisa, Fabiola Mendaro, Ojitos Semi-verdes, Francisco Oldecop, Judith Orús, Ana Beatriz Rodríguez, Jesús Remis Fernández, Mónica Sánchez, Valeria Tittarelli, Mar Tordera y Karol Urien, <br/><br/>“Abrapalabra” ha sido editado y publicado por Editorial GrupoBúho, y nace de la ilusión y la pasión por la escritura de los autores, sorprendiendo el altísimo nivel de los trabajos, que no tiene nada que envidiar a muchos escritores profesionales. <br/><br/>El prólogo ha sido escrito por la coordinadora de los cursos Diana P Morales<br/><br/>“Abrapalabra” puede obtenerse aquí.<br/>C/ Carmen 17, 2º<br/>28013 - Madrid<br/>Tel: + 34 902 02 19 32<br/>Fax: + 34 91 523 89 60<br/>Mov: +34 667 61 00 45<br/>www.editorialgrupobuho.com<br/>Íttakus, comunicación corporativa de Editorial GrupoBúho<br/>(www.ittakus.com)<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_57.htm"><title><![CDATA[Ya me vale!!]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_57.htm]]></link><description><![CDATA[Si, Ya me vale!! <br/>Desde el pasado 28 de septiembre del 2005, que no escribo nada en este bolg.<br/>Muchas han sido las veces que he pensado en hacerlo pero…. Excusas y excusas para no hacerlo me acababan venciendo.<br/>En estos últimos días he dado a mucha gente esta dirección. Gente que seguro seguirían entrando y leyendo siempre y cuando yo fuera escribiendo.<br/>¿Deberé tomármelo como un reto?<br/>Creo que si. <br/><br/>Muchas cosas han pasado en todo este tiempo. Creo que si tuviera que contarlas todas (una cada día) tendría para mucho tiempo y muchas páginas.<br/>Pero creo que algunas las obviaré.<br/>Cosas buenas, cosas no tan buenas y cosas malas (la verdad es que las menos, por suerte).<br/>Lo haré. Las contaré. Las disfrazaré de princesas o de ladrones a sueldo.<br/><br/>Son cerca de las 2 de la madrugada… ufffff <br/>Hora de ir a descansar.<br/> <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_55.htm"><title><![CDATA[La Calle Huertas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_55.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/-magnolia-/files/huertas.jpg" alt="" border="0" width="180" height="120"/><br/><br/>Noche apacible, una temperatura agradable invitaba a pasear, a visitar esa maravillosa ciudad.<br/>Después de toda una jornada encerrada en un aula con 25 compañeras de trabajo, hablando, debatiendo, sincerándose, emocionándose y desahogándose, la oscuridad de la ciudad vestida con luces ensalzando los edificios más importantes  y la sensación de una brisa fresca en el rostro nos incita a tomar un taxi.<br/>Desde plaza Castilla a la Plaza Santa Ana. Intentamos encontrar una mesa vacía entre la multitud de la gente.<br/>Unas cañas,  unas coca-colas y unas tapas mientras se decide donde cenar.<br/>Nos dirigimos hacia la calle Huertas, miramos algún sitio donde tomar tapeo.<br/>Alguien nos  aconseja en “La Dolores”. Todo ocupado, las mesas llenas. Alguien se acerca y nos comunica que en dos minutos se marchan.<br/>Decidimos esperar y cenar en “La Dolores”.<br/>Después de una variada cena se debate si ir a tomar unas copas o patearnos la ciudad y al no ponernos de acuerdo nos separamos en dos grupos.<br/>Yo me uno al que decide patearse la ciudad, a pesar de ser consciente que el calzado que llevaba no era el más adecuado. Seguimos subiendo por la Calle Huertas, calle llena de tascas, bares musicales, “La Fídula”, Me paro delante del Café Central y me trae buenos recuerdos. Hay una actuación de Jazz en directo y el local está hasta los topes.<br/>Creo que el hecho de disfrutar de la ciudad me hace olvidar que mis pies están siendo machacados por culpa de los tacones.<br/>Creo recordar que la Plaza Mayor no está lejos de donde nos encontramos, así que propongo ir allí.<br/>Al poco rato diviso uno de los arcos de la entrada a la plaza y una sonrisa inconsciente aparece en mi rostro.<br/>Como guiada por mis propios pasos nos dirigimos hacia el centro y cuando llego justo donde la estatua ecuestre de Felipe III me detengo y doy una vuelta de ciento ochenta grados divisando todos y cada uno de sus rincones.<br/>Recuerdo que alguien me aconsejó tomarme un bocadillo de calamares. No puedo hacerlo. La cena en “La dolores” ocupó  todo mi estómago.<br/>Seguimos andando hasta la puerta del sol (el oso y el madroño).<br/>Alguien dice que empieza a estar cansada.<br/>Yo disfrutaba de todo, de las calles, de su gente, de su ambiente. Me sentía fenomenal. Habría seguido paseando por esas calles que te atrapan, horas y horas pero… ese día me había levantado a las 4:30, había viajado en avión y me había pasado mas de 8 horas encerrada entre 4 paredes llenas de emociones.<br/>Al día siguiente debía madrugar y estar fresca para afrontar otras ocho horas de jornadas. Así que cedo y regresamos al hotel.<br/>A las 00:00 entro en mi habitación. Es entonces cuando mis pies me dicen… Te has pasado cuatro pueblos con nosotros.<br/>Sigo siendo consciente que al día siguiente debo madrugar pero he disfrutado tanto de la ciudad, me ha traído tantos recuerdos que no quiero dormir, quiero seguir sintiendo esas vibraciones en mi cuerpo.<br/>Me tumbo en la cama, cojo mi libro (Paulo coelho) y son las 2:10 cuando me obligo a darle fin a mi lectura.<br/>Pero cuando a oscuras puedo ver las luces de la ciudad a los pies de mi cama sigo reviviendo situaciones.<br/>Una buena manera de dormirse.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_53.htm"><title><![CDATA[La música y sus efectos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_53.htm]]></link><description><![CDATA[Llevo como un par de horas escuchando música, mientras intento escribir un poco. <br/>Música que tengo en mi ordenador,música variada, de todo tipo, de todos los estilos, música, alguna buscada por internet con ilusión, por hacer años que no escuchaba y que me traían recuerdos de la infancia. <br/>La ELO (Telephone Line) (Ticket to The Moon), maravillosas <br/>Cat Stevens, Eric Clapton, Kano (another life), Santana(Europa), Jon&Vangelis (deborah) esta para no soltar los clinex. <br/>Y todas y cada una de ellas..... me han recordado algo.... alguien.... <br/>Cada una de una época, de veranos entre amigos del pueblo. Los primeros bailes agarrados por los hombros de ese chico que te susurra al oido mientras suena Lucio Battisti (Il mio canto libero) y que con apenas doce años me robó por primera vez el corazón. <br/>He podido incluso hasta recordar el aroma del ambiente de ese baile de pueblo. <br/>Los paseos inocentes por el campo, entre almendros y con el sol del atardecer en el horizonte. <br/><br/>Y esa voz tan particular de Kenny Rogers (lady)o (you decorated my life) golpeando suavemente mis tímpanos... <br/><br/>Creo que en estas dos horas he vuelto a revivir las partes más anheladas de mi vida. Los momentos que más me han marcado y las personas a las que más he querido y sigo queriendo han venido más profundamente a mi recuerdo. <br/><br/>Ahora mismo... Marvin Gaye (ain´t No Mountain Higt Enough), alguien me la dejó una día en un mensaje en el movil. Un agradable recuerdo. <br/>Y aún me quedan muchos más recuerdos por revivir. <br/>Tan sólo tengo que dejar que las canciones pasen poco a poco como las nubes en un día nublado. <br/>New Trolls (Che Idea), SUpertramp, Mana, Pablo Milanes, Silvio Rodriguez, Boston... <br/>Si, aun me queda mucho por recordar. <br/>Creo que lo de escribir lo dejaré para otro día. <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_52.htm"><title><![CDATA[Desde mi nuevo PC]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_52.htm]]></link><description><![CDATA[Siiii, lo conseguí.<br/>Es plateadito, delgadito, de escaso peso.<br/>Con unas teclas suaves, y sensibles que me llaman y me piden caricias.<br/>Si, de nuevo  tengo una ventana hacia esta página y de la que podré y deberé contar un montón de cosas.<br/><img src="http://blogs.ya.com/-magnolia-/files/portatil.jpg" alt="" border="0" width="150" height="112"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_51.htm"><title><![CDATA[Madre mía...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_51.htm]]></link><description><![CDATA[<center>Mi último post es del 13-06-05. Si es que no tengo perdón.<br/>¿Como puedo dejar mi blog tan abandonado?<br/><br/>Se que grandes amigos me leen así que me veo moralmente en la obligación de dar una explicación a tal abandono.<br/><br/>1er motivo:  Mi portatil, mi querido ordenador desde el que abría las ventanitas de éste blog, MURIÓ.<br/>Lo llevé a Urgencias, quise por todos los medios salvarle la vida y después de muchos intentos, trasplantes y respiraciones asistidas... no lo superó.<br/>Ahora, éste post, lo estoy escribiendo desde la oficina (un poco a escondidas)<br/>Espero, si todo va bien y ya que se acerca mi cumpleaños.... que me regalen otro. Se que no será el mismo, pues le tenía mucho cariño al anterior. (fué como mi primer amor pero en PC)<br/><center><img src="http://blogs.ya.com/-magnolia-/files/ordenador.jpg" alt="" border="0" width="58" height="108"/><br/><br/>2º motivo: Exceso de trabajo y poco tiempo para mi. El trabajo, desde mi cambio de departamento me agota. Me ocupa mucho más tiempo y ese tiempo es mucho más intenso y estresante. Con lo que cuando ceso de mi vida laboral, mi estado de ánimo y sobre todo el físico, están por los suelos.<br/><br/>3er motivo: Falta de inspiración, de motivación, de no saber que contar, de no saber que letras enlazar para conseguir hacer pasar un buen rato a mis lectores.<br/><br/>Espero, en breve, poder solucionar todos estos motivos, o  al menos, menguarlos para seguir  haciendo lo que más me gusta. ESCRBIR EN ESTE BLOG.<br/><br/>Prontito estaré de nuevo con vosotros]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_50.htm"><title><![CDATA[Dificil elección]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_50.htm]]></link><description><![CDATA[María  se acaba de marchar.  Como cada sábado por la noche desde hace más de un año sucede lo mismo.<br/>Venimos a mi casa después de haber estado en el Pub con los amigos. Nos damos una ducha. Veo su cuerpo escultural. Siento su piel suave. Nos vamos a la cama, a mi cama, y hacemos el amor.<br/>Ella grita de placer, tanto que en ocasiones pienso que le hago daño. Se retuerce sobre mi, se mueve con celeridad. Suda.<br/>Me besa, la beso. Me acaricia, la acaricio. Gime y yo…. Finjo gemir.<br/>Luego, cuando se ha fumado su Marlboro, se viste, me besa y se va.<br/>Así, sábado tras sábado desde hace más de un año.<br/>Yo me quedo en la cama, en el lado más oscuro, donde no hay lámpara en la mesita de noche. <br/>Siempre pienso lo mismo.-”Esto tiene que acabar”.Pero no acaba.<br/>Me levanto. Me dirijo al armario. Abro el primer cajón y saco la llave que abre la parte más estrecha de ese mismo armario.<br/>Con mi virilidad más excitada que media hora antes abro la puerta lentamente.<br/>Allí está ella, Vanesa, o Marta, o Isabel… que más da. Con su piel fría, rígida, ligera y con unos labios de carmín rojo pasión, que por mucho que los bese no pierden su color.<br/>La tumbo sobre la cama. Inmóvil  y fría parece mirarme.<br/>La beso, no me besa. La acaricio, se queda inmóvil. Gimo de placer, ella ni siquiera puede fingir. <br/>Ahora soy yo quien me fumo el Marlboro. <br/>Cuando termino mi cigarrillo, tomo a Vanesa o Marta o quien haya sido aquella noche de la cintura y la devuelvo al armario donde durante una semana descansará bajo llave.<br/>Y me vuelvo a preguntar – “¿Deberé escoger?”<br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_49.htm"><title><![CDATA[Muchos días]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_49.htm]]></link><description><![CDATA[Tantos días hacía que no escribía en mi blog, que ahora, cuando he ido a poner mi contraseña.... joer, que no me acordaba.<br/><br/>He tomado la decisión de que no puede ser, no puede ser que esté tanto tiempo dejando esto parado, sin movimiento.<br/><br/>Tendrá que hacerme el propósito de venir cada día y aunque sea... plasmar alguna anegdota del día. ¿NO?<br/><br/>Pues va a ser que si.... que tendré que hacerlo]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_48.htm"><title><![CDATA[El Tiempo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/-magnolia-/c_48.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/-magnolia-/files/cielo.jpg" alt="" border="0" width="149" height="112"/><br/><br/>Eran las tres de la madrugada y la casa estaba en silencio, a oscuras. Podía percibir la respiración relajada de los ocupantes de las habitaciones contiguas a la mía. Una sensación maravillosa.<br/>Por el ventanal, aún sin cortinas, el leve reflejo de las farolas me permitía desdibujar las nubes y las copas de algunos árboles.<br/>Sabía que debía dormir, a las pocas horas sonaría uno de los tres despertadores que descansan sobre mi mesita de noche, al poco el segundo y una vez levantada, sonaría el tercero.<br/>Mis ojos se negaban a disfrutar de su descanso y mi mente seguía con el mismo ajetreo y velocidad que horas atrás.<br/>Abandoné las cálidas sábanas amarillas y coloqué uno sobre otro mis dos almohadones que aprieto junto a mi pecho durante toda la noche. No podía soportar estar tumbada, dando vueltas de un lado a otro intentando conciliar el sueño. Decidí salir a la terraza.<br/><br/>Las calles, más en silencio si cabe que mi casa. Con el asfalto mojado por la lluvia de la tarde y vacía. Muy vacía.<br/>Me encendí un cigarrillo y sentada con los pies apoyados en la barandilla pude disfrutar de un poco de tiempo, de sosiego, de silencio.<br/>Un gato andaba lentamente por la acera. Bordeaba las ruedas de los vehículos estacionados olfateando como buscando compañía.<br/>-Lentamente…lentamente…- pensé. <br/>¿Cuanto tiempo hacía que yo no realizaba alguna cosa así, lentamente?. Mucho, demasiado.<br/>¿Cuánto tiempo hacía que no me fijaba en ver la hierba crecer? Mucho, demasiado<br/>Me di cuenta, cuando el cigarrillo estaba casi consumido, que se me había olvidado hacer las cosas sosegadamente. Hasta el “placer” que sentía al fumar un pitillo lo hacía rápido, sin apenas disfrutarlo.<br/>Pero mi vida estaba organizada así, al minuto. Nunca decía que no a nada. Quería abarcarlo todo, hacer todo lo que se me ocurriera, todo lo que se me pidieran, y para ello, para poder con todo, lo hacía rápido.<br/>Miré el reloj. Había pasado una hora desde que salí a la terraza. – Hasta el tiempo pasa rápido.<br/>Efectivamente, eso me hizo pensar que yo no era la única que vivía a esta velocidad. Todo el mundo corría. Por las calles, la gente ya no paseaba, su paso ya no era lento y tranquilo. <br/>Hasta en los restaurantes lo anunciaban “comida rápida”. Pero ¿rápida para quien?, para el que la hace, o para el que la come. Para ambos, seguro.<br/>Todo se estaba haciendo rápido. <br/>El cocinero ya no hacía el sofrito de la misma manera. No ponía sus ingredientes cada uno a su tiempo. Los ponía todos a la vez, para ganar tiempo. La madre, daba prisas a sus hijos para que se vistieran.- Vamos niños rápido que llegamos tarde al colegio- o a la hora del almuerzo. – Niño no te distraigas y come- . El amante, con sus escarceos amorosos cada vez más escuetos. Hasta el sexo se estaba haciendo rápido<br/><br/>Me desesperaba. Encendí otro cigarrillo. Éste si que lo disfruté. Había conseguido relajarme durante unos instantes. Instantes en los que conseguí reflexionar, pensar.<br/>“El arte del pensamiento es caminar lentamente.”, No se donde leí esta frase. Pero…que cierta era. Y acabada de darme cuenta.<br/>Recordé una mañana que me dirigía hacia la oficina. Había salido del aparcamiento y como cada mañana, con paso rápido andaba por la acera. Iba pensando en que era lo primero que debía hacer al llegar. Sabía que tenía algo urgente pero no lo recordaba. Intentaba hacer memoria, andando rápidamente y cruzando el semáforo. Al final, inconscientemente me detuve y pensé. -Si, tenía que pasar un fax.<br/>Entonces le encontré todo su sentido a esa frase famosa “párate a pensar”<br/><br/>Apagué mi segundo cigarrillo, estaba disfrutando del tiempo, de la noche, del sosiego. Hacía mucho tiempo que no lo conseguía y quería seguir en ello, pero era consciente que debía acostarme para afrontar el día siguiente con fuerza.<br/>Regresé a envolverme de amarillo, apreté mis almohadas a mi pecho y al cerrar los ojos una extraña sensación me invadió.<br/>- No quiero tener que arrepentirme jamás de no haber disfrutado de ver la lluvia caer.<br/>]]></description></item></rdf:RDF>
