desde dentro...

Recorro la estancia cerrando puertas y ventanas y sobre ellas las cortinas, para que no entre la luz.
Paseo la mirada por los viejos muebles que con el tiempo se cubrirán de polvo.
Las fotos que adornaron este rincón, la música que empezó a sonar tan sólo hace unos días, tantas palabras, tantos recuerdos y emociones, ilusiones y sentimientos… todo quedará aquí, junto con una parte de mí, impregnada en cada letra, en cada título, en cada color.
Otra parte vendrá conmigo allá donde yo vaya, porque todo lo que aquí está escrito, mío, vuestro, permanecerá muy cerca de mí.
Y este espacio, que empezó como algo muy personal debe acabar por motivos aún más personales.
Cuando las palabras no acuden, cuando no fluyen para la despedida, es mejor hacerlas breves, como es mi deseo en estos momentos.
Sólo me queda decir que añoraré cada esquina de este rincón y a cada uno de los que llegastéis hasta aquí.
Os echaré de menos.







