Algo Personal (II)
Acerca de
Madrileña, cuarentona, lunática y un montón de cosas más ...







La primera parte de::
Algo personal (I)


Sindicación
 
entre ramos de rosas rojas



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A Soledad nunca le gustó su nombre, siempre le dió mal fario y no se había equivocado ni un ápice. Ya desde niña hubiera querido llamarse Margarita, Rosa, Azucena… como las flores que diariamente vendía su padre y más tarde ella, cuando se hizo cargo de la floristería familiar.


Gran parte de culpa se la achacaba a su abuela, quien le había dejado en herencia el nombre y “el don”, como ella gustaba llamarlo.
“El don” no era, ni más ni menos, que un sexto sentido, que actuaba a modo de detector de mentiras y mentirosos y que había funcionado, como grito de sirena, con cada hombre que se había acercado a Soledad con alguna pretensión. Como consecuencia de esto, el rechazo de ella hacia a aquellos pasados pretendientes.
"Gracias abuela. Gracias por haberme dejado este legado. Con él has conseguido ahorrarme sufrimientos y mal de amores, pero también has conseguido que no gozara ni un poquito de ellos".


Y es que la vida a Soledad se le había llenado de nombre.


Era famosa su floristería por el mimo y cuidado con el que realizaba cada ramo. Soledad preparaba cada uno como si de una novia se tratara, y con manos primorosas y mucho amor los acicalaba delicadamente.


Soñaba con que algún día recibiría uno de rosas rojas, con una tarjeta entre los pétalos de un anónimo enamorado.


Y así se le iban los días, entre ramos y sueños de amores secretos.


Cada tarde, después de colocar el cartel de cerrado, se entretenía paseando por delante de los escaparates. Llevaba muchos años vistiendo de soltería virginal, encanecida por los años y pensaba que ya era hora de cambiar un poco. Pero nunca se decidía a hacerlo.
A veces tenía la tentación de entrar en alguna tienda y comprar el vestido que llevaría en la futura cita con su oculto enamorado. Pero rápidamente desistía. Las etiquetas mostraban precios desorbitados para su bolsillo.
Y además, estaba el otro tema, nada desdeñable, claro. No había en su vida ningún hombre, ni anónimo ni enamorado.


A la misma hora, Arturo volvía de su trabajo, con aire cansado y lento caminar, soñando con la merecida jubilación que estaba a punto de llegar. Siempre impecable, con su traje, corbata y un pequeño y rojo clavel en su bolsillo, que cada mañana y desde hacía años le regalaba Soledad, junto a sus animosos buenos días.


Pasaba delante de la floristería y al ver el cartel de cerrado aceleraba su marcha. Le gustaba coincidir con Soledad en el portal, abrirle la puerta del ascensor y cederle el paso, para compartir con ella ese espacio, aunque sólo fuera por unos segundos.


Se deleitaba con el olor a flor fresca que emanaba de ella. La olía en verde y la soñaba en pétalos de amapola.


Se hacía el encontradizo, animándose cada día a entablar una conversación más profunda y alegre con ella, pero nunca pasaban del consabido “buenas tardes, parece que va a llover…”


Algún día se decidiría a dar ese paso y tenía pensado cómo sería. Le haría llegar a Soledad un ramo de rosas rojas, y en él, una tarjeta invitándola a chocolate caliente en el café de la esquina.


Pero cosas de su soledad añeja, nunca encontraba el valor suficiente para hacerlo. Debía estar preparado para aceptar el más que seguro rechazo por parte de ella, o lo que sería aún más increíble, que Soledad decidiera acudir a la cita.


Mientras tanto, se conformaba con percibir el aroma de ella, presintiendo como serían esas manos, acostumbradas a acariciar flores, rozando su cara, intuyendo su risa…


Y gracias a que Arturo desconocía la existencia de "el don", algún día reuniría el coraje necesario y quizás ese día "el don" dejara de rechinar martilleando la vida de Soledad.


 
Comentario:
Pues espero que así sea porque eso más que don parece un castigo. Nunca conocería lo que es el amor, siempre a la defensiva, cuanto mejor dejarse ir...
Un relato muy bello

Besos muchos
 
Comentario:
Mala:
Ojalá tuviera una varita mágica, ojalá.
Una rosa roja para ti, corasóoooon
Besos y buen fin de semana
 
Comentario:
"Y es que la vida a Soledad se le había llenado de nombre. "

"La olía en verde y la soñaba en pétalos de amapola."

Con tu permiso, las enmarco :D

Tú si que tienes un don, de tocarlo todo con tu varita mágica y convertirlo en delicia.

Una rosa for you @>-,-'----
 
Comentario:
Furioso XXL:
No sé si más feliz, pero de momento, me crea menos complicaciones, que no es poco ¿no crees?
Y tu nunca me incordias, que lo sepas...
Besos y mójate

 
Comentario:
Yo también me hice la promesa de no volver a crear un blog y cada día me tienta incumplirla. Lo echo mucho de menos. Mucho.

Muy bien, tú misma, haz lo que quieras siempre que te haga feliz.

Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva, los pajáritos bailan...

Como dicen en "La Verbena de la Paloma":¡Quien tuviera 20 abriles y lo pasao, pasao...! ¿Verdad?

Un abrazo, ya no te incordio más.
 
Comentario:
ideas:
Las historias se hilvanan y se entrecruzan como los hilos de una tela.
Besos

Charly:
Algún día... siempre posponiendo determinadas decisiones por miedos, por perezas, por cansancio, por razones que no lo son tanto.
Mil besos

Feliz fin de semana a los dos

 
Comentario:
Furiosísimo:
Aceptaría tu reto gustosamente, pero me he hecho una promesa a mí misma si quiero que este blog continue. Seguramente termine por romperla algún día, pero todavía es pronto para eso.
Besos y feliz fin de semana tormentoso y lluvioso, para no perder las buenísimas costumbres.
Y por supuesto, sé feliz, inmensamente feliz.
 
Comentario:
Y después, al releer mi comentario, me doy cuenta que yo no soy nadie para retarte a nada.

Es tu blog, y puedes hacer lo que te de la gana, joder.

Tan sólo pretendía... En fin, que más da.

Sigue siendo feliz, y olvídate de esa estupidez. Como dicen los jueces: que no conste en acta la pregunta del letrado.

Sigue siendo feliz.

 
Comentario:
Soledad, quimeras, eternos sueños no realizados, frustraciones, ilusiones no consumadas...

Me cago en la puta, que dura es la vida, coño, que dura es la puta vida.

Todo debería ser mucho más fácil. Todo, coño, todo.

Esta vez me adelanto yo, y te deseo feliz fin de semana, para no perder las viejas costumbres.

Sé feliz.

PD: Te reto a que escribas algo más directo. Tan bonito como eso, pero más directo. La puta línea recta entre dos puntos. Hazlo, joder, hazlo.



 
Comentario:
"Algún dia"...cuantas relaciones empiezan a la vez que acaban con ese pensamiento. "Algun dia" suele significar soledad, el nombre de la floristera, el nombre de la frustración. Preciosa historia cotidiana...mil besos, observadora de lo real e irreal.
 
Comentario:
Soledad, Margarita...
Nombres que me son cercanos.. historias que se hilvanan..
No