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Para despistados en la vida...
Si te has perdido en el sendero de la vida, bienvenido
Acerca de
Me podría definir yo pero sería más políticamente correcto que lo hicieran los que me conocen y... últimamente no pasa ninguno por aquí. Dejémoslo en que últimamente pasa un extraño y se queda mirando en mi ventana...
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Sindicación
 
MEDITERRÁNEO
Por estos lares te tengo no muy lejos, pero es el océano quien baña tus costas, llevo tiempo pensando en tí y la añoranza de la distancia me hace crecer la melancolía.

Echo de menos los paseos diarios por tu fina arena, el sonido de las olas romper en mis piernas, el "frufrú" de la espuma blanca fundiéndose.

Echo de menos tu brisa, suave y fresca en estos tiempos invernales, que a veces corta como cuchillos y otras roza mis mejillas dulcemente, junto con el vaivén de mis cabellos que danzan al unísono.

Echo de menos verme ahí sentada junto a tí, leyendo un exquisito libro y saboreando en mis labios la sal de tu esencia.

Echo de menos el silencio absoluto de tu inmensidad, echo de menos tu azul. Desde aquí no veo volar a las gaviotas, ni se acercan a mí para curiosear si tengo algo que darles de comer.

Te echo de menos, Mediterráneo y sólo puedo poner mi cd de Serrat y escuchar con nostalgia su canto al "Mediterráneo".
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Quizás porque mi niñez,
sigue jugando en tu playa.
Y escondido tras las cañas duerme mi primer amor,
llevo tu luz y color por donde quiera que vaya.
Y amontonado en tu arena, guardo juegos, amor y penas.
Yo que en la piel tengo el sabor amargo del llanto eterno.
Y han vertido en tí 100 pueblos de Algeciras a Estambul,
para que pintes de azul sus largas noches de invierno.
A fuerza de desventuras, tu alma es profunda y oscura.
A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos como el recodo al camino.
Soy cantor, soy embustero, me gusta el juego y el vino, tengo alma de marinero.
Que le voy a hacer si yo, nací en el Mediterráneo, nací en el mediterráneo...
Si te acercas y te vas después de besar mi aldea, jugando con la marea,
te vas pensando en volver, eres como una mujer perfumadita de brea,
que se añora, que se quiere, que se conoce y se teme, aay...
Si un día para animar, viene a buscarme la parca,
empujará el mar mi barca con un levante otoñal y dejad que el temporal desguace sus alas blancas,
y a mí enterradme sin duelo, entre la playa y el cielo.
En la ladera de un monte más alto que el horizonte, quiero tener buena vista,
mi cuerpo será camino, le daré verde a los pinos y amarillo a la genista.
Cerca del mar porque yo, nací en el mediterráneo, nací en el mediterráneo, nací en el mediterráneo....
 
...y la historia continúa.
Aquella noche M pensó en L, en aquella conversación que habían tenido y en lo agusto que se había sentido hablando con él, en realidad no se había sentido así jamás con un chico, pero en aquellos momentos acababa de dejar una relación que había comenzado sin cabeza y quería dejar pasar el tiempo para poder dejar atrás la amarga experiencia.
No quería comenzar ningún tipo de relación, ni tan siquiera fugaz.
"Estoy en huelga de hombres" decía cada vez que salía el tema entre sus amigas. "No quiero saber nada de la otra especie".

Los días sucesivos fueron ajetreados, de fiesta de allá para acá y no le dejaron mucho tiempo para pensar, excepto porque recibió un sms algo inquietante que le desconcertó. Era un fragmento poético, algo extraño, hacía referencia a su encuentro con L y aunque era algo poco legible para A que lo leía desde otro punto de vista, M lo entendió.
A: uuuy,...uuuy... ese chico está colgao. Al final vas a tener razón y está cómo una cabra...
M, se limitaba a sonreir.

Llegado el día de San José M recibió otro mensaje en su móvil. "Me gustaría verte esta tarde, necesito hablar contigo. L"

A M le desconcertó aquella prisa pero contestó a L que si él estaba dispuesto a ir a verla, ella le esperaba.
Quedaron en un parque y entre el ruido de los petardos y los gritos de los niños L le hizo toda una declaración.
L: Ya sé que no es muy normal todo esto, pero por eso mismo pienso que merece la pena conocernos e intentar que salga algo importante del hecho de habernos conocido.
No suelo sentir estas cosas y hace mucho que no lo sentía, pero es que no he dejado de pensar en tí desde el primer momento en que te ví y eso me inquieta tanto...-

M no podía creer lo que estaba oyendo, para ella era algo especial lo que había sucedido, era una bomba de sentimientos que quería estallar pero no lograba entender que era lo que sentía ni el porqué de todas aquellas sensaciones.
M: Bueno, la verdad que todo esto, debe significar algo, porque yo también me siento extraña, diferente, no sé explicarlo. Es como si te conociera de siempre. Pero, ahora no creo que quiera comenzar una relación, así sin más, no he pasado buenos momentos últimamente y debería ordenar mis ideas.
L: Mira, yo te dejo que lo pienses, que lo medites, tómate el tiempo que quieras, pero no demasiado, porque todo es efímero. Yo sólo quiero conocerte, poco a poco, sin prisas.
M: Está bien, me dejas que lo piense...
L: Claro, ¿ahora te puedo pedir algo?
M: Sí, dime.
L: ¿Me puedes dar un abrazo?

Ambos se fundieron en un abrazo, M sintió los dos corazones latir al unísono ¿qué le estaba pasando?

.....

Y pasaron los días y M cada vez sentía más ganas de volver a estrechar en sus brazos a aquel desconocido, aquel chico que se había encontrado aquel atardecer.
L seguía insistiendo por sms y por mail, las nuevas tecnologías jugaban a su favor y contra de aquellos cuantos kilómetros que les hacían de obstáculo, pero aquello era lo que menos importaba a M.
No estaba segura de sus sentimientos y sentía miedo a volver a sentir dolor por el amor.
Releyendo entre sus apuntes, vió algo que había escrito en una de sus libretas: " arrepiéntete de lo que has hecho y no de lo que no hiciste".
M pensó entonces, que por qué no iba a darse el gusto de volver a sentir aquel abrazo que tanto le reconfortó.

...

El mar estaba sereno y los primeros turistas se acercaban a la playa a disfrutar de los primeros rayos de sol primaverales, las gaviotas ondeaban sobre las olas y su sonido rompiendo en la orilla concluían como un suspiro.
M: No sé cómo decirte, lo he escrito todo en esta carta.
M extendió un sobre a L y éste lo abrió para leerlo. Había escrito allí todo cuanto había golpeado en su cabeza, no creía haber dejado nada en el tintero, sus miedos, sus deseos, todo aquello que se le ocurrió y que quería compartir con L allí lo escribió.
El susurro de las olas era lo único que se oía mientras L seguía leyendo aquellas letras llenas de sentimiento, M le observaba de reojo y volvía a contemplar el mar.

Cuando L terminó sonrió y le abrazó.
L: Voy a intentar no defraudarte. Te prometo que intentaré no hacerte nunca daño.

Y ahí comenzó aquella historia de dos desconocidos que se convirtió en una bella historia de amor que cómo las más famosas historias tuvo un final de canción cómo esta que dice así:

Mi amor se cae al suelo y no se queja demasiado
Podría ser peor se dice y sigue caminando.
Mi amor jugaba a ser mayor mucho antes de llegar,
y expresa en una mueca que está harta de esperar
'pero no importa estaré bien si tú te quedas a mi lado'.
Y disimula recogiendo su amor propio destrozado.

Mi amor dejó el colegio porque dijo que era caro
'nada he aprendido y ya me estaban fastidiando
Empezaré cualquier empresa y cuidaré de que estés bien.
Tú quédate conmigo sólo tienes que aprender'

'M' está segura de que todo irá mejor
pero nunca pasa nada y aún seguimos siendo dos
'M' está tranquila porque dice que es mejor
pero nunca he estado solo y esta casa es para dos.

Yo tocaba fondo y me dormía en la cocina
'M' me abrazaba y se tumbaba encima mía
'no te preocupes que esto pasará, mañana estarás bien'
Y me cogía la cabeza y la metía en su jersey.

'M' nunca dudó que me quería a pesar de todo
pero el día que se fue no le importó dejarme solo
'lo hago por ti' me dijo 'ya verás sin mi estarás mejor'
Y me dio un beso en la mejilla cogió la puerta y sonrió

'M' está segura de que todo está mejor
pero nunca he estado solo y esta casa es para dos
'M' está tranquila porque dice que es mejor
pero nunca pasa nada y echo de menos su amor.
'M' está tranquila porque todo irá mejor
pero nunca he estado solo y esta casa es para dos
'M' está contenta porque dice que es mejor
pero nunca pasa nada y nunca más seremos dos.

Los Piratas. "M".
(Fin de la Primera Parte).
 
Una Historia entre tantas (II)
... La noche se presentó de lo más particular, después de la cena los chicos se dirigieron a la verbena, donde M, había quedado con C, en realidad estaba entre nerviosa y tensa, ya que no conocía personalmente a C y tampoco era algo que le quitara el sueño, para ella haber chateado con él, había sido una anécdota más entre tantas, pero C insistía demasiado en conocerla y bueno, era una oportunidad ya que estaba en la ciudad. Al llegar la hora se dirigieron al punto de encuentro dónde estaba C, con un par de amigos, se reconocieron porque ya se habían visto en alguna foto. Terminados los saludos y las presentaciones, los P's dijeron que se marchaban.
M: ¿Cómo?, que os marcháis...pero dijísteis que íbamos a quemar Valencia...
P.T: ya... pero estamos cansados y bueno os dejamos en buena compañía, no os preocupéis pasadlo bien. Sabéis llegar a casa, aquí tenéis mis llaves. ¡Hasta mañana!

M pensó para sí misma "cabrón...." pero también comprendió que P.T estaba deseando ir en busca de su italiana y bueno, la noche era joven y ¿por qué no divertirse aunque fuera con unos desconocidos? Al menos parecían majos...
La noche comenzó divertida estuvieron un rato en la verbena y más tarde decidieron ir al barrio del Carmen, la música era algo alternativa para lo que las chicas querían (bailar), pero la conversación con los nuevos acompañantes era divertida, hasta que a alguien se le ocurrió la genial idea de decidir ir a otro sitio...
En el camino hacia el coche estuvieron haciendo paradas una detrás de otra ya que sus nuevos acompañantes iban encontrándose a todo tipo de personajes nocturnos conocidos, para ellos y desconocidos para ellas, hasta que al fin llegaron al coche.
Cuando llevaban unas calles comenzó a notarse algo extraño en la rueda y bueno... la rueda trasera derecha estaba pinchada.
A las 5 de la mañana tuvieron que ponerse a cambiar una rueda pinchada y con un gran problema... no tenían gato! La noche se iba complicando y el sueño y el cansancio hacían que el mal humor fuera general entre todos. Tuvieron que esperar a que alguien trajera un gato de un amigo, de otro amigo...
Cuando arreglaron la rueda y alguien tuvo la genial idea de ir a Alboraya a tomar horchata y fartons... Ya eran casi las 7 de la mañana y bueno de perdidos al río.
Después de unas horchatas, una noche algo desastrosa
y dar muchos esquinazos a dos de los chicos, ya que querían terminar la noche con algo más que unas horchatas... Las chicas por fin llegaron a su casa de okupas.

- Por fin..-dijo A tirándose en la cama - Estoy muerta, menuda nochecita, empezó bien pero vaya tela como ha acabado...-
- Vaya, no vuelvo a quedar jamás con nadie del chat.-
Se acostaron y cayeron rendidas sin poder charlar mucho más.

(Riiiiingggg, Riiiinnggggg) Un teléfono móvil perturbó el sueño de las chicas y las despertó sobresaltadas.
- Joder, se me olvidó apagar el móvil. A, es un número oculto...-
- Pues no lo cojas-

El móvil dejó de sonar, eran las 3 de la tarde y un embriagador olor a comida les provocó un rugido en las tripas. Alguien llamó a la puerta.
- ¿Se puede?, os he oido hablar, ¿qué tal anoche? -
M tiró una almohada hacia la puerta donde se encontraba P.T y le dijo - Vete a la mierda, desertor. Que la italiana te tiene cogido por los huevos.-
P.T. comenzó a reirse y entró en la habitación tirándose en la cama con las chicas.
- ¿entonces? ¿no lo pasásteis bien?... Se hizo un silencio incómodo. ... Bueno, la comida está lista así que preparaos para comer.-
La cara de las chicas debió contestarle a P.T. porque ni tan siquiera esperó una respuesta.

Pasada la comida se tiraron en el sofá a ver una película y volvió a sonar el teléfono, M se puso tan nerviosa que no lo encontraba.
- Otra vez número oculto, joder si es este tío... no me mola eso del número oculto,¿eh?-
P.T: - Cógelo de una vez y sales de dudas.-
M:- Pero que le digo si es...-
A: - Lo que más te apetezca, a tí te ha molado ese tío, dile que sí.-
M descolgó el teléfono y oyó una voz mecánica y plana que le decía: - Telefónica Movistar le informa de la nueva promoción ....-
Colgó con expresión decepcionada.. -¡ Eran los de Timofónica!-
A no dejaba de reirse - la que has montado para nada.-

A las cinco de la tarde volvió a sonar el móvil, y esta vez si era un número de teléfono.
M: - ¿Sí? Sí soy yo, ... hola... no creía que ibas a llamar...¿cómo has encontrado mi número entre tantos? ... (risa nerviosa), bueno... es que mi amiga y yo tenemos que coger el tren a última hora de la tarde...vale... un café... pero por aquí cerca que no tardo en irme, deacuerdo, en media hora sí estoy en..... sí pues ahí en el número 15, estaré en la puerta, venga hasta luego...-
¡AAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! He quedado con él en media hora.-
A: - Tía que decidida te he visto.-
M: -Sí, pero es que ha estado tan insistente por un café y una charla...eso no suele pasar, no me digas... Apúntate su número y bajas conmigo y le ves la cara y te apuntas también la matrícula, eh?? que yo no me fío.-
A: - Pero que desconfiada eres.-
M: - ¿desconfiada? ¿y si es un loco?
Si en una hora no te he llamado me llamas. -


A la media hora estaban M y A las dos en el portal esperando al extraño chico. Paró un coche viejo enfrente de ellas y por la ventana asomó el chico del delantal.
- ¿hola?, pensé que me ibas a dar plantón, no te ví muy convencida por teléfono.¿subes? tengo que aparcar el coche-M titubeó, pero ¿qué iba a pasar era un chico de su edad y de la facultad, vivía cerca del barrio, tampoco era tan raro... Subió al coche y le dijo adiós a A.
M- bueno...he estado apunto de plantarte pero mi amiga te ha cogido la matrícula por si no vuelvo, por cierto ¿el coche no es robado, verdad?.-El chico del delantal comenzó a reirse, M aprovechó para observarle bien, ahora más de cerca.
- Bueno, veo que no sueles quedar con desconocidos, ¿verdad?.-
- La verdad es que sóla no, vivo en una ciudad muy pequeña en la que todos nos conocemos más o menos, es difícil no tener referencias de alguien, pero aquí en la ciudad... La verdad es que no te conozco de nada y la primera impresión que tuve tuya fue con un delantal y oliendo a ron..., no sé, no dice mucho a tu favor.-
L, el chico del delantal siguió riendo y ladeó la cabeza de un lado a otro.
L: - No sé si por aquí habrá algo abierto, esta zona es más de bares nocturnos y cómo no quieres ir muy lejos...-

Aparcaron el coche y vieron un feo y gran bar abierto, era una especie de comedor con self - service, alicatado todo en blanco y con los techos muy altos.
Apenas había dos mesas ocupadas y se sentaron en una para tomar el café.

L.- vaya, anoche cuando te ví... pensaba que el chico que estaba a tu lado era tu novio.. y cuando te dije "mañana te llamo", pensé: el tío de al lado me va a partir la cara.-
M: - jaja¿P?, no no es mi novio, es un buen amigo, y por qué te arriesgaste si me viste con él?.-
L:- soy un hombre de palabra, si no hubieses contestado al teléfono habría pensado que estabas con tu novio y que tuve suerte de que no me partieran la cara anoche.
M sonrió y removió su café, con la mirada perdida en la taza.
L: - debes ser coqueta, además de guapa.-
M:¿cómo? por qué lo dices.
L:- porque llevas los ojos pintados.
M:- ah! bueno, si te digo la verdad deben ser restos de anoche.-
L no dejaba de mirar a M a los ojos.
M: me intimidas mirándome tan fijamente a los ojos...-
L: - me gusta leer en la mirada de la gente, así aprendo mucho de ellos.-
M: - ¿ah sí? y qué has aprendido de mi mirada...
L: - que eres una persona que merece la pena conocer, que tienes mucho que decir y que contar.-
M: - vaya que profundo- dijo M burlándose un poco. - lástima que no sea de aquí.
L:- ¿de dónde eres, M?
M:- vivo a 100 kilómetros de aquí, allí tengo mi vida
L:- cuéntame un poco, ¿qué haces?¿qué estudias?...-

Estuvieron mucho rato hablando sobre ellos, tenían demasiadas cosas en común para ser dos perfectos desconocidos que estaban tomando un café, parecían ser dos amigos de toda la vida y se sentían extremadamente cómodos el uno con el otro en aquella charla de tú a tú.
El teléfono sonó.
M: - ¡Vaya! es A, no la he llamado y se ha preocupado. "síi, lo siento se me ha ido el santo al cielo ¿cómo, ya llevo dos horas? vaya, perdona A, sí ... bien... sí no te preocupes ya voy para allá, tenlo todo preparado que salimos volando.-

L: - Si queréis os puedo acercar a la estación, así puedo estar un poco más contigo.-
M estaba totalmente desconcertada, aquel desconocido se había convertido en un par de horas en una persona con la que quería seguir pasando el tiempo.
M: - el tiempo se pasa muy rápido contigo, lástima que no tengamos más.

Se levantaron de allí y fueron a recoger a A.

M se sentía tan cómoda en aquella conversación que las risas y las bromas se convirtieron en la conversación de todo el camino.
Recogieron a A se dirigieron hacia la estación. El centro estaba saturado de coches y gente que iban como hormigas de un lado a otro. Las calles estaban cortadas porque aquella noche era la plantá de las fallas y la circulación de aquella ciudad era un auténtico caos.
Paró el coche a un lado para quelas chicas se bajaran. A se apresuró a dejarlos solos, un momento.
L: M, encantado de conocerte, ojalá estuvieras más cerca.
M: Bueno, tampoco estoy tan lejos...pero sí llevamos cada uno nuestra vida en lugares diferentes. También me ha gustado conocerte, si vuelvo por aquí, te llamo, aunque no vengo muy a menudo.
L: Un placer, tened buen viaje.

M, dió un beso en la mejilla a L y cruzó la calle corriendo, buscando entre el tumulto a A que estaba parada haciéndole aspavientos con la mano.
La ciudad iluminada empezó a hacerse pequeña mientras el tren se alejaba.





 
Una historia entre tantas
Las calles comenzaban a llenarse de humo y olor a pólvora en aquella Valencia Fallera, despertaba el día soleado y lleno de color, la música y los petardos eran la banda sonora de una ciudad que se hizo alguien aquel día. "M" no sabía que aquella jornada de fiesta iba a resonar en su cabeza el resto de su vida.
El día transcurrió entre música, petardos y paella. La fiesta había sido todo un éxito y comenzó a caer la tarde.
"M" y "A" ya se iban de vuelta a casa, la fiesta había decaido y ya sólo quedaban algunos borrachos, iban a prepararse para la noche que prometía ser muy larga.
La oscuridad invadía todo y las primeras luces de las calles comenzaban a iluminar un nuevo escenario, allí en medio la ténue luz de una vela de 6 metros de altura iluminaba escasamente el final de la fiesta.
De pronto un grupo de 3 muchachos hizo un bloqueo a "A" y uno consiguió acorralar a "M" contra una de las barras ya cerrada.
- No dejo que te vayas hasta que no me digas tu nombre-.Aquel personaje le provocó una sonrisa a "M", con un delantal pintarraqueado, miró desconcertada hacia su amiga y vió que dos individuos con fregonas en las cabezas estaban intentando convencerla de algo, no sabía de qué porque no alcanzaba a oirlos, pero ella no hacía más que reir y negar con la cabeza.
Miró al frente y vió a aquel personaje frente a ella, demasiado cerca para su gusto, por lo que decidió darle un pequeño empujón para que corriera el aire entre ellos.
-Mira, tengo que irme me llamo "M"-.
-¡No!, ese nombre no lo tengo escrito así que me lo apuntas en el delantal y al lado tu número de teléfono.-
La cara de M se contorsionó al mirar el delantal repleto de nombres y números de teléfonos de chicas.
-¡Pero para qué quieres mi teléfono, si tienes 200 números ahí apuntados!!-
- Lo quiero porque me pareces alguien interesante y me gustaría tomar un café contigo.-
-Mira tengo que irme...-

"A" no dejaba de gesticular desde donde estaba a "M" para marcharse de allí, se veía realmente agobiada y "M", a pesar, de estar agusto hablando con aquel extraño chico, quería salvar a su amiga de las garras de aquellos energúmenos.
-Mira, mi amiga quiere irse, esos dos la están agobiando-.
-Son mis amigos, les he dicho yo que la entretengan porque llevo rato observándote y queriendo hablar contigo.-
-Bueno ya has hablado conmigo, ahora tengo que irme.- Le dió esquinazo y se acercó a su amiga.
El chico del delantal le hizo un placaje y le rogó su número de teléfono.
-Sólo quiero tomar un café contigo.-
- Me voy mañana y esta noche ya he quedado...Mira te apunto...total no me vas a llamar...-
Le escribió el teléfono y se marchó
-...¡un momento!me llamo "L"! verás como te llamo, nunca pierdo una oportunidad.-
"M" se marchó con "A".
A: no estaba mal tu amigo, ¿no?
M:la verdad... me ha resultado tan extraño, parece especial...
A: ¡¡pero "M"!! te han entrado un montón de tíos hoy y les has ignorado y llega un borracho con un delantal y me dices que,¿ te ha parecido especial? No hay quien te entienda...
M: Me ha dicho que me llamará... crees que lo hará....
A: no creo pero si lo hace ¿vas a quedar con él? no tienes ni idea de quien es...
M: Tienes razón...apagaré el movil por si me llama.


La noche se presentaba movida, cuando llegaron al piso de sus amigos en los que se iban a alojar aquella noche, andaban todos un poco pegando bandazos de un lado a otro, el efecto del alcohol durante todo el día todavía dejaba su huella.
El piso estaba lleno de gente arreglándose para salir.
Sonó el teléfono de M - Ay, dios, no lo he apagado, ¿no será el loco del delantal, no?-A, no dejaba de reirse y señalarla con el dedo - ¡pero no ibas a apagarlo! Además, para que le das tu verdadero número?-
M: No, es C, vaya y no me apetece mucho quedar con él..."Síiii, hola C, que tal...
Sí, te hemos estado buscando pero no...había mucha gente, claro... ¿esta noche?...es que hemos quedado para cenar... sí... no sé... bueno, vale, nos vemos en la verbena y nos tomamos algo...venga...hasta luego...
¡Joder!¡que se me había olvidado C por completo!!

C, era un chico al que M había conocido por internet, sólo habían chateado y después de unos meses él quería conocerla, aunque a ella realmente no le apetecía en absoluto.
A: Bueno, le vemos, tomamos algo con él y nos vamos con estos, tampoco es tan malo...
Quedaron todos para cenar en una pequeña taberna que estaba de bote en bote, se empezaba a notar la fiesta en el ambiente y en aquel barrio repleto de universitarios el ambiente era aún mayor.
Se sentaron los dos P's juntos P.M y P.T. al lado de M estaba P.T. su gran amigo del alma que estaba liado y muy enamorado de una italiana Erasmus que le traía por la calle de la amargura y que aquella noche no había querido ir a cenar. A, estaba de frente a la puerta.
A: M... mira quien entra...
Era el loco del delantal, pero esta vez no parecía un loco, muy arreglado con una camisa blanca y un vaquero, parecía ya otra cosa... A M se le debió notar en la cara la descomposición, él la miró y le dijo con gestos "mañana te llamo", ella hipnotizada asintió con la cabeza.
-¿Pero estás lela? para qué le dices que sí??-
- No lo sé A, no lo sé...-

(continuará) ... si vosotros queréis...
 
Un retal
No sé cuando fue, tan solo sé que pasó.
Éramos amigas de la adolescencia, y hubo un momento en el que comenzamos a crecer en el que la anorexia se apoderó de ella.
Sus brazos comenzaron a convertirse en huesudas falanges que sobresalían de su escuálido cuerpo, las ojeras invadían su mirada y su rostro era calabérico, tanto que comenzaba a parecer una enferma terminal, lejos de conseguir aquel extraño cánon de belleza que se había marcado en su mente. Aquello que había pactado con el espejo, su gran enemigo.
Era algo que no querían ver los que estaban a su alrededor, tal vez me encontré en medio de algunos hechos aislados que me desmantelaron aquel desenlace.
Fue aquella vez después de algún tiempo sin vernos, ya estábamos en la facultad, cada una en la suya y quedamos, el grupo de siempre para cenar como antaño.
Me sorprendieron algunas por cómo llevaban a rajatabla su línea que siempre les había costado llevar, por ser personas, como yo, de las que siempre tienen unos kilitos de más...bueno de más, depende para quien, para mí no...
La cena fue copiosa y me alegró ver que no dejaban de comer por conservar su estúpida línea perfecta.
Fue entonces cuando varias fueron al baño, ya sabéis que las mujeres no podemos dejar de ir al baño de una en una, siempre vamos, al menos dos, hay quien dice que una mea mientras la otra aguanta la puerta. Todo son leyendas urbanas...
Tardaban y sentí la imperiosa necesidad de visitar el urinario, después de tanta sangría, con lo que fui a meterles prisa.
Salieron del baño después de insistir y habían estado vomitando.
Aquello me dejó anonadada, tanto que no supe que decir cuando me contaron que solían hacerlo cada vez que cenaban en exceso. Pensé que sería un caso aislado, una niñería que a alguna se le había ocurrido y que ya se les pasaría de moda.
Para algunas fue eso, una moda, que no pasó de hacerlo un par de veces al mes, pero para otras se convirtió en un hábito...
Para una, para aquella que fue mi amiga, se convirtió también en un novio chulesco que la tenía para pasear rubia de cuerpo impresionante en su BMW de segunda mano, que había conseguido gracias a un extraño trabajo que más bien podía estar relacionado con polvo blanco (y no hablo de polvos de talco).
Encontró en él una nueva forma de quitarse el hambre, gracias a fumar hierba y aquello se convirtió en un hábito diario que le hizo perder sus amistades y el piso que compartía... Después llegó el polvo blanco y ahí fue cuando lo perdió todo.
Perdió su dignidad, perdió su vida...
Ahora pretende recuperarla y yo me alegro de que lo intente, me apena ver las fotos en las que nos consideramos grandes confidentes, grandes amigas y más me apena aún el no haberla podido ayudar, el que nos crucemos por la calle y un simple hasta luego se convierta en toda una conversación.
Espero que el viento se haya llevado todo el polvo...