UN POCO DE MÍ...
Ya son algunos los meses que nos conocemos y aunque habéis conocido mucho sobre mí sigo siendo una extraña y vosotros esos extraños que observáis en mi ventana. En esta ventana al mundo que es muchas veces Internet.
Por ello me gustaría que me conociéseis un poco y os cuento algunos de mis secretos confesables...
Soy del sur y del este aunque me siento viajera del mundo porque el mundo es mi hogar.
Me gusta vivir mi sueño y no soñar mi vida.
Un buen libro es mi mejor compañero de viaje, un buen libro y tú a mi lado en silencio.
El mar es mi néctar y la luna mi guía. La conjunción perfecta una noche de luna llena en la playa. Ella, las estrellas, tú y yo... y el vaivén de las olas.
Siempre tengo el pasado muy presente, pero no vivo el pasado en mi presente, sólo lo pienso, cuando os añoro.
Vivo el presente porque sin él no tengo futuro. Pero no os olvido a ninguno de los que ya no estáis.
La vida es mi gran tesoro, sin ella no podría tener todo lo que tengo.
Mis amigos son mis incondicionales estrellas, las tengo lejos, apenas las puedo tocar a todas, pero sé que están ahí. Cuando las busco las encuentro, aunque sea desde el más profundo de los abismos. Siempre brillan para que los alcance.
Mi amor hacia tí es el latido de mi corazón, tú haces que me sienta bella, la más bella, tú eres mi amor.
Mis sentimientos siempre están a flor de piel, no puedo evitar llorar por este mundo que no entiendo.
Mi secreto este blog, dónde os cuento algunas cosas que no le cuento a nadie...
Gracias a vosotros extraños por seguir estando en mi ventana...
Por ello me gustaría que me conociéseis un poco y os cuento algunos de mis secretos confesables...
Soy del sur y del este aunque me siento viajera del mundo porque el mundo es mi hogar.
Me gusta vivir mi sueño y no soñar mi vida.
Un buen libro es mi mejor compañero de viaje, un buen libro y tú a mi lado en silencio.
El mar es mi néctar y la luna mi guía. La conjunción perfecta una noche de luna llena en la playa. Ella, las estrellas, tú y yo... y el vaivén de las olas.
Siempre tengo el pasado muy presente, pero no vivo el pasado en mi presente, sólo lo pienso, cuando os añoro.
Vivo el presente porque sin él no tengo futuro. Pero no os olvido a ninguno de los que ya no estáis.
La vida es mi gran tesoro, sin ella no podría tener todo lo que tengo.
Mis amigos son mis incondicionales estrellas, las tengo lejos, apenas las puedo tocar a todas, pero sé que están ahí. Cuando las busco las encuentro, aunque sea desde el más profundo de los abismos. Siempre brillan para que los alcance.
Mi amor hacia tí es el latido de mi corazón, tú haces que me sienta bella, la más bella, tú eres mi amor.
Mis sentimientos siempre están a flor de piel, no puedo evitar llorar por este mundo que no entiendo.
Mi secreto este blog, dónde os cuento algunas cosas que no le cuento a nadie...
Gracias a vosotros extraños por seguir estando en mi ventana...
HAGAMOS UN TRATO...
Cuando sientas tu herida sangrar
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.
(de una canción de Carlos Puebla)
Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.
Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Mario Benedetti.
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.
(de una canción de Carlos Puebla)
Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.
Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Mario Benedetti.
Ya he vuelto y es para quedarme
Ya he vuelto y no sé si contaros o no la experiencia que he tenido, me ha quedado un sabor agridulce y el corazón cargado de sensaciones, sentimientos enfrentados apunto de estallar.
Ahora con el corazón más tranquilo me dispongo a huir estos días de tambores y trompetas, a huir de las calles llenas de azahar y abarrotadas de gente arreglada de Domingo de Ramos.
Voy a huir de los pasos cortos y finos de las figuras santas, del tallaje de sus maderas doradas y brillantes. De los caperuchos altos.
Voy a huir de los recuerdos de mi infancia que se acostumbró a la ausencia de estos días y ahora me emociono al recordar la magnitud de aquellos pasos enormes ante mi diminuta mirada.
No vivo esta semana como católica, la vivo como el revivir de mis recuerdos y me trae tantos que no puedo remediar emocionarme ante esas grandes figuras, el olor del incienso.
Con eso me quedo...
Ahora con el corazón más tranquilo me dispongo a huir estos días de tambores y trompetas, a huir de las calles llenas de azahar y abarrotadas de gente arreglada de Domingo de Ramos.
Voy a huir de los pasos cortos y finos de las figuras santas, del tallaje de sus maderas doradas y brillantes. De los caperuchos altos.
Voy a huir de los recuerdos de mi infancia que se acostumbró a la ausencia de estos días y ahora me emociono al recordar la magnitud de aquellos pasos enormes ante mi diminuta mirada.
No vivo esta semana como católica, la vivo como el revivir de mis recuerdos y me trae tantos que no puedo remediar emocionarme ante esas grandes figuras, el olor del incienso.
Con eso me quedo...
MAÑANA ME VOY...
Pues sí mañana me vuelvo a ir y espero regresar pronto. Pasaré noche fuera de tí...
Vuelvo al miedo, vuelvo a los ojos inyectados, al acero. Al frío de esa sala llena de gente desconocida.
Mañana se perderán las sonrisas, las miradas cómplices.
Vuelvo a mirar tras esa mampara descuidada y a oir voces temerosas, vuelvo allí...
No quiero ir, pero tengo que estar...
No puedo decir a donde voy, sólo que mañana me voy...
A la vuelta os cuento todo...

Foto:Routers
Vuelvo al miedo, vuelvo a los ojos inyectados, al acero. Al frío de esa sala llena de gente desconocida.
Mañana se perderán las sonrisas, las miradas cómplices.
Vuelvo a mirar tras esa mampara descuidada y a oir voces temerosas, vuelvo allí...
No quiero ir, pero tengo que estar...
No puedo decir a donde voy, sólo que mañana me voy...
A la vuelta os cuento todo...

Foto:Routers
HE VISTO...
He visto zombis, los ojos inyectados en sangre, las manos atadas por el acero la piel sombría.
He visto el horror en sus ojos, el miedo, la decepción, el dolor.
Lo he visto como nunca antes lo había visto.
He visto lo poco que vale una vida.
He visto que no somos nadie.
Como dice Pablo Motos en su programa de radio, somos como hormiguitas, pero ¿Son las hormigas tan denigrantes como los humanos?
Podemos llegar a ser escoria, a pensar que pisar a una persona y destrozarla es como pisar una pequeña hormiga...¿el mundo no habrá perdido nada?
Quien dice que el mundo no pierde una hormiga un eslabón de la cadena...
He visto que no soy imprescindible, nadie lo es...
He visto pelear por la vida de un suicida, buscar culpables.
He visto el sufrimiento en los ojos de una madre, el dolor de perder a un hijo.
He visto el interés de una hermana.
He visto el miedo en los ojos de un padre, la cara desencajada de una madre por ocultar, por defender a sus hijos.
He visto la prepotencia, la sinrazón, la indiferencia.
He visto lágrimas, medias sonrisas, miradas furtivas.
He visto tantas cosas en mi ausencia que no sé cómo contaros lo que he visto.
Sólo puedo decir que he visto.

He visto el horror en sus ojos, el miedo, la decepción, el dolor.
Lo he visto como nunca antes lo había visto.
He visto lo poco que vale una vida.
He visto que no somos nadie.
Como dice Pablo Motos en su programa de radio, somos como hormiguitas, pero ¿Son las hormigas tan denigrantes como los humanos?
Podemos llegar a ser escoria, a pensar que pisar a una persona y destrozarla es como pisar una pequeña hormiga...¿el mundo no habrá perdido nada?
Quien dice que el mundo no pierde una hormiga un eslabón de la cadena...
He visto que no soy imprescindible, nadie lo es...
He visto pelear por la vida de un suicida, buscar culpables.
He visto el sufrimiento en los ojos de una madre, el dolor de perder a un hijo.
He visto el interés de una hermana.
He visto el miedo en los ojos de un padre, la cara desencajada de una madre por ocultar, por defender a sus hijos.
He visto la prepotencia, la sinrazón, la indiferencia.
He visto lágrimas, medias sonrisas, miradas furtivas.
He visto tantas cosas en mi ausencia que no sé cómo contaros lo que he visto.
Sólo puedo decir que he visto.






