Blogs.ya.com Quitar publicidad
Para despistados en la vida...
Si te has perdido en el sendero de la vida, bienvenido
Acerca de
Me podría definir yo pero sería más políticamente correcto que lo hicieran los que me conocen y... últimamente no pasa ninguno por aquí. Dejémoslo en que últimamente pasa un extraño y se queda mirando en mi ventana...
adopt your own virtual pet!
Sindicación
 
Un retal
No sé cuando fue, tan solo sé que pasó.
Éramos amigas de la adolescencia, y hubo un momento en el que comenzamos a crecer en el que la anorexia se apoderó de ella.
Sus brazos comenzaron a convertirse en huesudas falanges que sobresalían de su escuálido cuerpo, las ojeras invadían su mirada y su rostro era calabérico, tanto que comenzaba a parecer una enferma terminal, lejos de conseguir aquel extraño cánon de belleza que se había marcado en su mente. Aquello que había pactado con el espejo, su gran enemigo.
Era algo que no querían ver los que estaban a su alrededor, tal vez me encontré en medio de algunos hechos aislados que me desmantelaron aquel desenlace.
Fue aquella vez después de algún tiempo sin vernos, ya estábamos en la facultad, cada una en la suya y quedamos, el grupo de siempre para cenar como antaño.
Me sorprendieron algunas por cómo llevaban a rajatabla su línea que siempre les había costado llevar, por ser personas, como yo, de las que siempre tienen unos kilitos de más...bueno de más, depende para quien, para mí no...
La cena fue copiosa y me alegró ver que no dejaban de comer por conservar su estúpida línea perfecta.
Fue entonces cuando varias fueron al baño, ya sabéis que las mujeres no podemos dejar de ir al baño de una en una, siempre vamos, al menos dos, hay quien dice que una mea mientras la otra aguanta la puerta. Todo son leyendas urbanas...
Tardaban y sentí la imperiosa necesidad de visitar el urinario, después de tanta sangría, con lo que fui a meterles prisa.
Salieron del baño después de insistir y habían estado vomitando.
Aquello me dejó anonadada, tanto que no supe que decir cuando me contaron que solían hacerlo cada vez que cenaban en exceso. Pensé que sería un caso aislado, una niñería que a alguna se le había ocurrido y que ya se les pasaría de moda.
Para algunas fue eso, una moda, que no pasó de hacerlo un par de veces al mes, pero para otras se convirtió en un hábito...
Para una, para aquella que fue mi amiga, se convirtió también en un novio chulesco que la tenía para pasear rubia de cuerpo impresionante en su BMW de segunda mano, que había conseguido gracias a un extraño trabajo que más bien podía estar relacionado con polvo blanco (y no hablo de polvos de talco).
Encontró en él una nueva forma de quitarse el hambre, gracias a fumar hierba y aquello se convirtió en un hábito diario que le hizo perder sus amistades y el piso que compartía... Después llegó el polvo blanco y ahí fue cuando lo perdió todo.
Perdió su dignidad, perdió su vida...
Ahora pretende recuperarla y yo me alegro de que lo intente, me apena ver las fotos en las que nos consideramos grandes confidentes, grandes amigas y más me apena aún el no haberla podido ayudar, el que nos crucemos por la calle y un simple hasta luego se convierta en toda una conversación.
Espero que el viento se haya llevado todo el polvo...
 
Comentario:
Ojalá se recupere
 
Comentario:
Estas historias por desgracia abundan mucho en estos tiempos, pero me ha gustado el modo en el que la has contado. Enhorabuena por el post y por la esperanzadora ventolada que se llevo el viento.
 
Comentario:
Una pena.

Todos tenemos amigos que han pasado por una situación similar y la verdad es deprimente observar cómo poco a poco se van hundiendo en el fango.

A veces me pregunto porqué yo conseguí evitarlo y ellos no.
 
Comentario:
Bonita pero desgarrador modo de contar tu historia. Yo también espero que se recupere. Eso de la anoréxia y la bulimia es horrible, flipé el día que me dijo una amiga que una vecina suya (ciega) tenía la enfermedad.

PD: De todas esas amigas tuyas, has demostrado ser la más inteligente.
Y de kilitos de más... ni de coña.

Besos
No