¡¡¡Esto es Hollywood!!!


La última semana de mayo de este año, tuvimos la oportunidad de poder viajar a Los Ángeles con motivo de la celebración de "The West Salsa Congress". El congreso de salsa que en la actualidad mayor poder de convocatoria tiene. La verdad es que el poder bailar en él, es algo impresionante. Es una de esas experiencias que tendrían que poder vivir todos los bailarines y fanáticos de la salsa.
Pero lo cierto es que yo no pude vivir el congreso todo lo intensamente que a mí me hubiera gustado. Y es que como ya he dicho, fue la última semana de clase. Y al volver a Valencia, me esperaban los exámenes, la entrega de trabajos... y todo eso que tanto nos gusta.
Así que las tres primeras noches que estuve allí, me quedé estudiando en el hotel como buena chica.
Y durante el día... bueno, pues la verdad es que tampoco pude hacer muchas cosas ajenas al congreso.
Yo tenía la ilusión de poder ir a conocer muchas cosas de la ciudad. Pero como en casi todos los viajes, es bastante complicado por la falta de tiempo.
Ahora bien, lo que no nos quedamos sin ver, aunque fue una hora escasa fue ¡¡Hollywood!! ¡Me encantó! Parecía como si estuviéramos dentro de una película. Y aunque casi perdemos el avión de regreso a España, mereció la pena.
Problemas en los aeropuertos
Viajar en avión es muy cómodo y rápido, pero también tiene sus complicaciones. Sobre todo cuando se viaja en grupo y con muchas maletas. A parte de situaciones que son bastante usuales como el retraso de vuelos o el extravío de equipaje, he podido tener la experiencia de otras que no lo son tanto, provocadas en algunos casos por mi querido amigo y director del que ya os he hablado, Silvio.
Él es una de las personas a las que admiro porque no conoce la vergüenza ni jamás se la ha cruzado de lejos. Es persistente y no tiene ningún problema en discutir hasta que termina saliéndose con la suya, principalmente porque por no escucharlo más le dan la razón.
En fin, el primer fin de semana de mayo, volvíamos de un congreso que se celebró en Bellaria (Italia) un grupo de bailarines de diferentes compañías de baile. Viajábamos todos juntos y en los billetes de avión constaba como que éramos un grupo. Esto era importante para poder facturar el equipaje todos juntos y no cada uno sus maletas, pues de esta forma, nos era más difícil facturar sin tener que pagar por el exceso de equipaje.
(Lo explico: viajábamos con la compañía "vueling". Es cierto que tiene vuelos muy baratos, pero obviamente ganan dinero por otro lado. Sólo permitían, si no recuerdo mal, 15 o 18 kg de equipaje por persona. Teniendo en cuenta que a parte de llevar cada uno su ropa y cosas personales hay que llevar el vestuario de las actuaciones y el atrezzo, esto resulta bastante complicado. Pero si se factura en grupo se puede contrarrestar lo que llevan unos de más por lo que llevan otros de menos. De modo que si hay que pagar algo, no es tanto como de la otra forma)
Bueno, pues la cuestión es que al viajar hacia Italia, en el aeropuerto de Valencia, no tuvimos ningún problema. Pero a la vuelta, en el aeropuerto de Milano sí. Cuando fuimos a facturar, nos dijeron que debía ser individualmente. Silvio les explicó a los trabajadores que éramos un grupo, que éramos bailarines... pero nada. Pidió por favor que fuese un encargado para hablar con él pero siguió diciendo lo mismo. Así que después de intentarlo de buenas formas y no conseguir nada, mi gran director nos dijo a todos que cambiáramos equipaje de unas maletas a otras hasta conseguir que ninguna sobrepasara el peso impuesto. ¿Os imagináis una cola de 20 personas y nosotros con todas las maletas abiertas en el suelo pasándonos la ropa de unos a otros? Pues eso es lo que hicimos. Estuvimos más de media hora tratando de solucionar nuestro problema.
Naturalmente, a la gente que había esperando no le hizo nada de gracia, y a los trabajadores tampoco. Pero nosotros conseguimos facturar el equipaje sin pagar casi nada. Aunque yo tuve que ponerme tres chaquetas y cambiarme mis cómodas zapatillas por unas botas de tacón para conseguirlo.
Él es una de las personas a las que admiro porque no conoce la vergüenza ni jamás se la ha cruzado de lejos. Es persistente y no tiene ningún problema en discutir hasta que termina saliéndose con la suya, principalmente porque por no escucharlo más le dan la razón.
En fin, el primer fin de semana de mayo, volvíamos de un congreso que se celebró en Bellaria (Italia) un grupo de bailarines de diferentes compañías de baile. Viajábamos todos juntos y en los billetes de avión constaba como que éramos un grupo. Esto era importante para poder facturar el equipaje todos juntos y no cada uno sus maletas, pues de esta forma, nos era más difícil facturar sin tener que pagar por el exceso de equipaje.
(Lo explico: viajábamos con la compañía "vueling". Es cierto que tiene vuelos muy baratos, pero obviamente ganan dinero por otro lado. Sólo permitían, si no recuerdo mal, 15 o 18 kg de equipaje por persona. Teniendo en cuenta que a parte de llevar cada uno su ropa y cosas personales hay que llevar el vestuario de las actuaciones y el atrezzo, esto resulta bastante complicado. Pero si se factura en grupo se puede contrarrestar lo que llevan unos de más por lo que llevan otros de menos. De modo que si hay que pagar algo, no es tanto como de la otra forma)
Bueno, pues la cuestión es que al viajar hacia Italia, en el aeropuerto de Valencia, no tuvimos ningún problema. Pero a la vuelta, en el aeropuerto de Milano sí. Cuando fuimos a facturar, nos dijeron que debía ser individualmente. Silvio les explicó a los trabajadores que éramos un grupo, que éramos bailarines... pero nada. Pidió por favor que fuese un encargado para hablar con él pero siguió diciendo lo mismo. Así que después de intentarlo de buenas formas y no conseguir nada, mi gran director nos dijo a todos que cambiáramos equipaje de unas maletas a otras hasta conseguir que ninguna sobrepasara el peso impuesto. ¿Os imagináis una cola de 20 personas y nosotros con todas las maletas abiertas en el suelo pasándonos la ropa de unos a otros? Pues eso es lo que hicimos. Estuvimos más de media hora tratando de solucionar nuestro problema.
Naturalmente, a la gente que había esperando no le hizo nada de gracia, y a los trabajadores tampoco. Pero nosotros conseguimos facturar el equipaje sin pagar casi nada. Aunque yo tuve que ponerme tres chaquetas y cambiarme mis cómodas zapatillas por unas botas de tacón para conseguirlo.
¿Agua del grifo? - No, gracias
En todo este tiempo que llevo bailando con 2x4, he vivido anécdotas de todo tipo. Algunas bastante divertidas y otras que no tanto. Una de la que no me olvidaré, imagino que por lo mal que lo pasé, fue cuando viajamos a Chile en octubre de 2003.
Nos alojaron en un pequeño hotel con no muchas comodidades.
La primera noche que estuvimos allí, la del viernes, cuando llegamos a la habitación después de la fiesta, recuerdo que se nos había terminado el agua embotellada y no había ningún lugar donde poder comprar más a esas horas. Tenía mucha sed, así que sin pensarlo dos veces, como si estuviera en la habitación de cualquier ciudad de España, bebí un poquito de agua del grifo del baño y tranquilamente me fui a dormir.
Por la mañana, alrededor de las siete me desperté con una gran angustia y totalmente indispuesta. Me encontraba fatal. Al principio no quise decir nada para no preocupar a los demás. Pero me fue inevitable. Cualquier cosa que tomara, aunque fuese sólo líquido, lo devolvía. Pero lo peor de todo es que por la noche tenía que bailar una de las coreografías y tenía que ensayar durante el día.
Uno de los organizadores del evento fue a comprar medicación, pero no bastó para frenarme los vomitos y la sensación de malestar. Además en pocas horas comenzó a subirme la fiebre.
Después de comer, tuve que ir a la habitación y quedarme allí en la cama. En cuanto a la actuación, esa noche tuvieron que bailar los chicos del ballet una coreo que hacen ellos solos y que iban a bailarla el domingo.
Sobre las ocho de la tarde, mi director me acompañó a un centro médico. Era una especie de ambulatorio donde también se atendían urgencias, pero todo muy precario. A mí la verdad es que el lugar no me dio mucha confianza. Después de estar esperando más de una hora, me atendió un médico que me solucionó muy poco. Pues me dijo que tendría que esperar un par de horas más hasta que hubiera una camilla libre para mí. Así que bueno, Silvio no podía esperar tanto rato porque él tenía que bailar y yo sola no pensaba quedarme, de modo que volvimos al hotel.
Ya allí, recordé que cuando empecé a viajar, mi padre me hizo un seguro médico que me cubría este tipo de casos en varios países extranjeros. Afortunadamente llevaba la tarjeta, así que llamé al número de teléfono y me informaron sobre lo que tenía que hacer y a qué hospital debía acudir. Naturalmente, nada que ver con el centro médico al que había ido antes. Ésta era una clínica privada en la que un amable doctor y una enfermera me atendieron muy bien. Estuve ingresada casi tres horas con goteros de suero y medicación y después de ese rato allí, ya encotrándome un poco mejor, volví a la solitaria habitación del hotel y estuve viendo un rato la tele mientras pensanba en lo bien que lo estarían pasando todos los demás. Hasta que me quedé dormida.
El domingo por la mañana me desperté más animada y, aunque no me encontraba todavía del todo bien, sí que pude ensayar y actuar por la noche.
En fin, de todo esto aprendí muy bien la lección. No he vuelto a beber agua del grifo del aseo en hoteles fuera de España.
Nos alojaron en un pequeño hotel con no muchas comodidades.
La primera noche que estuvimos allí, la del viernes, cuando llegamos a la habitación después de la fiesta, recuerdo que se nos había terminado el agua embotellada y no había ningún lugar donde poder comprar más a esas horas. Tenía mucha sed, así que sin pensarlo dos veces, como si estuviera en la habitación de cualquier ciudad de España, bebí un poquito de agua del grifo del baño y tranquilamente me fui a dormir.
Por la mañana, alrededor de las siete me desperté con una gran angustia y totalmente indispuesta. Me encontraba fatal. Al principio no quise decir nada para no preocupar a los demás. Pero me fue inevitable. Cualquier cosa que tomara, aunque fuese sólo líquido, lo devolvía. Pero lo peor de todo es que por la noche tenía que bailar una de las coreografías y tenía que ensayar durante el día.
Uno de los organizadores del evento fue a comprar medicación, pero no bastó para frenarme los vomitos y la sensación de malestar. Además en pocas horas comenzó a subirme la fiebre.
Después de comer, tuve que ir a la habitación y quedarme allí en la cama. En cuanto a la actuación, esa noche tuvieron que bailar los chicos del ballet una coreo que hacen ellos solos y que iban a bailarla el domingo.
Sobre las ocho de la tarde, mi director me acompañó a un centro médico. Era una especie de ambulatorio donde también se atendían urgencias, pero todo muy precario. A mí la verdad es que el lugar no me dio mucha confianza. Después de estar esperando más de una hora, me atendió un médico que me solucionó muy poco. Pues me dijo que tendría que esperar un par de horas más hasta que hubiera una camilla libre para mí. Así que bueno, Silvio no podía esperar tanto rato porque él tenía que bailar y yo sola no pensaba quedarme, de modo que volvimos al hotel.
Ya allí, recordé que cuando empecé a viajar, mi padre me hizo un seguro médico que me cubría este tipo de casos en varios países extranjeros. Afortunadamente llevaba la tarjeta, así que llamé al número de teléfono y me informaron sobre lo que tenía que hacer y a qué hospital debía acudir. Naturalmente, nada que ver con el centro médico al que había ido antes. Ésta era una clínica privada en la que un amable doctor y una enfermera me atendieron muy bien. Estuve ingresada casi tres horas con goteros de suero y medicación y después de ese rato allí, ya encotrándome un poco mejor, volví a la solitaria habitación del hotel y estuve viendo un rato la tele mientras pensanba en lo bien que lo estarían pasando todos los demás. Hasta que me quedé dormida.
El domingo por la mañana me desperté más animada y, aunque no me encontraba todavía del todo bien, sí que pude ensayar y actuar por la noche.
En fin, de todo esto aprendí muy bien la lección. No he vuelto a beber agua del grifo del aseo en hoteles fuera de España.
¿Qué es un congreso de salsa?
Los congresos de salsa están inspirados en el formato de los demás congresos que se celebran sobre otras disciplinas.
Se basan en la concentración de amantes de este baile y género musical que durante unos días comparten una misma afición en perfecta armonía. Normalmente suelen tener una duración de entre tres y cuatro días (de jueves a domingo). Sólo hay dos congresos que sobrepasan esta duración: el de Puerto Rico y el de Los Ángeles. Ambos son actualmente los de mayor magnitud, los que mayor afluencia de público tienen y mayor inversión económica hacen en ellos sus organizadores.
Pero independientemente de la cantidad de días que duren estos eventos, el formato siempre es el mismo o muy similar.
Los organizadores, que pueden ser empresarios, productores, bailarines..., contratan a una serie de dj's, parejas y grupos de baile nacionales o internacionales (todo depende del presupuesto con el que se cuente) para que impartan determinados talleres de baile, presenten sus coreografías en los espectáculos nocturnos y en el caso de los dj's, amenicen los bailes sociales.
Los talleres se desarrollan durante la mañana y la tarde y están divididos por niveles- iniciación, medio y avanzado- que se imparten simultáneamente en distintas salas acondicionadas. En cada nivel, se dan clases de distintos tipos de baile y estilos para todos los gustos, de forma que cada uno pueda elegir el que más le gusta.
La gente que asiste a dichos talleres, es gente común que tiene ganas de aprender y sobre todo, de pasar un buen rato.
Por las noches, se lleva a cabo un espectáculo de baile a cargo de los profesionales contratados y de algunos bailarines más que, aunque no cobran por bailar, se les da la oportunidad de poder darse a conocer. Al finalizar dicho espectáculo, hay baile social (en el que el público puede compartir y bailar con sus bailarines preferidos). Es el momento de entremezclarse todos con todos, de divertirse, de eliminar la tesión acumulada a veces por los nervios y de bailar al ritmo de la música que los dj's pinchan.
En algunos congresos, cada vez más, está empezando a incluirse la actuación de orquestas de salsa en directo. Lo cual es otra forma de enriquecer el evento y fomentar el que la gente conozca y valore a buenos cantantes y músicos de este género musical.
Además, a parte de lo que son las actividades propias del congreso, los bailarines tienen la oportunidad de pasar mucho tiempo juntos (ya que normalmente son alojados todos en el mismo hotel) de modo que pueden conocer a mucha gente de distintas partes del mundo y compartir vivencias, muchas de ellas anecdóticas que es imposible olvidar.
Lo cierto es que hay mucha gente adicta a los congresos de salsa. Vayas donde vayas, seguro que allí están ellos en primera fila para no perderse nada. Y la verdad es que yo lo comprendo perfectamente. Para mí es totalmente un privilegio el poder asistir a muchos de ellos a trabajar. Porque más que trabajo es puro placer. Y si tuviera que pagarme yo cada congreso, no podría ir a más de dos por año.
En los links, están las páginas de algunos congresos. Si queréis conocer un poquito más sobre ellos, ya sabéis.
Se basan en la concentración de amantes de este baile y género musical que durante unos días comparten una misma afición en perfecta armonía. Normalmente suelen tener una duración de entre tres y cuatro días (de jueves a domingo). Sólo hay dos congresos que sobrepasan esta duración: el de Puerto Rico y el de Los Ángeles. Ambos son actualmente los de mayor magnitud, los que mayor afluencia de público tienen y mayor inversión económica hacen en ellos sus organizadores.
Pero independientemente de la cantidad de días que duren estos eventos, el formato siempre es el mismo o muy similar.
Los organizadores, que pueden ser empresarios, productores, bailarines..., contratan a una serie de dj's, parejas y grupos de baile nacionales o internacionales (todo depende del presupuesto con el que se cuente) para que impartan determinados talleres de baile, presenten sus coreografías en los espectáculos nocturnos y en el caso de los dj's, amenicen los bailes sociales.
Los talleres se desarrollan durante la mañana y la tarde y están divididos por niveles- iniciación, medio y avanzado- que se imparten simultáneamente en distintas salas acondicionadas. En cada nivel, se dan clases de distintos tipos de baile y estilos para todos los gustos, de forma que cada uno pueda elegir el que más le gusta.
La gente que asiste a dichos talleres, es gente común que tiene ganas de aprender y sobre todo, de pasar un buen rato.
Por las noches, se lleva a cabo un espectáculo de baile a cargo de los profesionales contratados y de algunos bailarines más que, aunque no cobran por bailar, se les da la oportunidad de poder darse a conocer. Al finalizar dicho espectáculo, hay baile social (en el que el público puede compartir y bailar con sus bailarines preferidos). Es el momento de entremezclarse todos con todos, de divertirse, de eliminar la tesión acumulada a veces por los nervios y de bailar al ritmo de la música que los dj's pinchan.
En algunos congresos, cada vez más, está empezando a incluirse la actuación de orquestas de salsa en directo. Lo cual es otra forma de enriquecer el evento y fomentar el que la gente conozca y valore a buenos cantantes y músicos de este género musical.
Además, a parte de lo que son las actividades propias del congreso, los bailarines tienen la oportunidad de pasar mucho tiempo juntos (ya que normalmente son alojados todos en el mismo hotel) de modo que pueden conocer a mucha gente de distintas partes del mundo y compartir vivencias, muchas de ellas anecdóticas que es imposible olvidar.
Lo cierto es que hay mucha gente adicta a los congresos de salsa. Vayas donde vayas, seguro que allí están ellos en primera fila para no perderse nada. Y la verdad es que yo lo comprendo perfectamente. Para mí es totalmente un privilegio el poder asistir a muchos de ellos a trabajar. Porque más que trabajo es puro placer. Y si tuviera que pagarme yo cada congreso, no podría ir a más de dos por año.
En los links, están las páginas de algunos congresos. Si queréis conocer un poquito más sobre ellos, ya sabéis.
Casi 3 años ya como bailarina de 2X4 Mambo!!!
Dentro de poco cumpliré mi tercer añito como componente del ballet.
¿Quién iba a decirme a mí cuando empecé a bailar, que terminaría siendo una de sus bailarinas?
Recuerdo la primera vez que tuve la oportunidad de conocer y ver actuar a 2X4 Mambo. Fue en octubre del año 2000. Se celebraba en Santiago de Compostela el "Congreso Bacardí de la Salsa" (que años después pasaría a llamarse "Congreso Mundial de la Salsa"). Yo hacía tan sólo unos meses que pertenecía a "Tumbadores Compañía de Baile" y éste era mi primer congreso. ¡Todo un acontecimiento!
Si no recuerdo mal, también era la primera vez que me subía a un avión. Y cuando estábamos esperando en el aeropuerto de Madrid, en el que hicimos escala, vi acercarse hacia nosotros a un grupo de jóvenes uniformados con las mismas camisetas, cazadoras y mochilas. Todo de color naranja y negro.
Llegaban desde la otra parte del Atlántico, para representar por primera vez en España a su país, Argentina. Formaban parte del "Team"(un conjunto de distintos ballets y parejas de baile de diferentes nacionalidades contratados por los organizadores de este prestigioso evento. Su trabajo era impartir las clases magistrales de baile y por las noches, junto a otras compañías y parejas, amenizar el espectáculo con sus coreografías).
En fin, durante el congreso el ballet me llamó la atención principalmente por dos motivos: porque bailaban un estilo de salsa del que yo poco conocía (al que se le llama "mambo" o "salsa al 2") y porque en cada una de sus coreografías incorporaban pasos de tango, algo que para entonces era muy original.
Después de este congreso, que para mí fue una experiencia inolvidable (como lo han seguido siendo todos los posteriores), volví a coincidir con el ballet en algún otro evento, pero creo que nunca llegué a cruzar palabra ni con los directores ni con ninguno de sus integrantes.
En septiembre de 2002, Silvio y Sandra llegaron a Valencia para quedarse a vivir aquí. Las cosas en Argentina estaban muy mal y aunque allí tenían bastante trabajo con el ballet y como pareja independiente de baile, decidieron probar suerte en nuestro país.
Fue entonces cuando al coincidir los fines de semana en la pista latina de la discoteca Giorgio et Enrico (pues en la sala pequeña durante los primeros meses se pinchaba música latina), entablamos las primeras conversaciones. Y poco a poco fue naciendo una amistad. En esos momentos, yo bailaba con "Uvelecé Compañía de Baile" (formado por una parte de los que habíamos compuesto Tumbadores). Silvio y Sandra querían conseguir un par de parejas para continuar con el ballet. En un primer momento, a mí no se me ocurrió el poder bailar con ellos, porque formando parte de Uvelecé era muy feliz. Les tenía mucho cariño a todos mis compañeros y no quería separarme de ellos. Pero bueno, la cuestión es que al cabo de un par de meses, de una forma anecdótica (que contaré en otro artículo), terminé formando parte de "2X4 Mambo".
Durante siete meses, pertenecí a los dos grupos, pero mantener esa situación resultaba bastante complicado por el tema de ensayos y sobre todo porque cuando coincidían actuaciones en distintos lugares, tenía que optar por ir con uno o con otro. Y aunque en un principio entré en 2x4 con la condición de priorizar Uvelecé, conforme pasaba el tiempo me daba cuenta de que el primero me aportaba mucho más en diferentes aspectos. Así pues, Silvio y Sandra terminaron inculcándome el gusto por el color naranja.
¿Quién iba a decirme a mí cuando empecé a bailar, que terminaría siendo una de sus bailarinas?
Recuerdo la primera vez que tuve la oportunidad de conocer y ver actuar a 2X4 Mambo. Fue en octubre del año 2000. Se celebraba en Santiago de Compostela el "Congreso Bacardí de la Salsa" (que años después pasaría a llamarse "Congreso Mundial de la Salsa"). Yo hacía tan sólo unos meses que pertenecía a "Tumbadores Compañía de Baile" y éste era mi primer congreso. ¡Todo un acontecimiento!
Si no recuerdo mal, también era la primera vez que me subía a un avión. Y cuando estábamos esperando en el aeropuerto de Madrid, en el que hicimos escala, vi acercarse hacia nosotros a un grupo de jóvenes uniformados con las mismas camisetas, cazadoras y mochilas. Todo de color naranja y negro.
Llegaban desde la otra parte del Atlántico, para representar por primera vez en España a su país, Argentina. Formaban parte del "Team"(un conjunto de distintos ballets y parejas de baile de diferentes nacionalidades contratados por los organizadores de este prestigioso evento. Su trabajo era impartir las clases magistrales de baile y por las noches, junto a otras compañías y parejas, amenizar el espectáculo con sus coreografías).
En fin, durante el congreso el ballet me llamó la atención principalmente por dos motivos: porque bailaban un estilo de salsa del que yo poco conocía (al que se le llama "mambo" o "salsa al 2") y porque en cada una de sus coreografías incorporaban pasos de tango, algo que para entonces era muy original.
Después de este congreso, que para mí fue una experiencia inolvidable (como lo han seguido siendo todos los posteriores), volví a coincidir con el ballet en algún otro evento, pero creo que nunca llegué a cruzar palabra ni con los directores ni con ninguno de sus integrantes.
En septiembre de 2002, Silvio y Sandra llegaron a Valencia para quedarse a vivir aquí. Las cosas en Argentina estaban muy mal y aunque allí tenían bastante trabajo con el ballet y como pareja independiente de baile, decidieron probar suerte en nuestro país.
Fue entonces cuando al coincidir los fines de semana en la pista latina de la discoteca Giorgio et Enrico (pues en la sala pequeña durante los primeros meses se pinchaba música latina), entablamos las primeras conversaciones. Y poco a poco fue naciendo una amistad. En esos momentos, yo bailaba con "Uvelecé Compañía de Baile" (formado por una parte de los que habíamos compuesto Tumbadores). Silvio y Sandra querían conseguir un par de parejas para continuar con el ballet. En un primer momento, a mí no se me ocurrió el poder bailar con ellos, porque formando parte de Uvelecé era muy feliz. Les tenía mucho cariño a todos mis compañeros y no quería separarme de ellos. Pero bueno, la cuestión es que al cabo de un par de meses, de una forma anecdótica (que contaré en otro artículo), terminé formando parte de "2X4 Mambo".
Durante siete meses, pertenecí a los dos grupos, pero mantener esa situación resultaba bastante complicado por el tema de ensayos y sobre todo porque cuando coincidían actuaciones en distintos lugares, tenía que optar por ir con uno o con otro. Y aunque en un principio entré en 2x4 con la condición de priorizar Uvelecé, conforme pasaba el tiempo me daba cuenta de que el primero me aportaba mucho más en diferentes aspectos. Así pues, Silvio y Sandra terminaron inculcándome el gusto por el color naranja.
Aniversario de Cachamba
Este fin de semana ha sido el aniversario de Cachamba, una de las discotecas de salsa más conocidas de Valencia.
El viernes 11 hubo exhibiciones de baile a cargo de Rocío y Mariano de Murcia, un grupo de chicas jovencitas que bailaron funky con salsa, Papá Rumba (que bailó con Rocío y otra paraja que no sé quienes son) y para cerrar el mini espectáculo, bailó el anfitrión de la discoteca, Agustín Williams y sus "Mambo in Action".
Después de las actuaciones de baile, actuó la orquesta cubana "Son del Barrio" y aunque tocaban bastante bien y las canciones no estaban mal, la mayoría teníamos ganas de que Pablo Bat, el dj de la sala (y uno de los mejores dj's de salsa reconocido internacionalmente) se pusiera a pinchar.
Ayer sábado la noche tampoco estuvo nada mal, aunque fue menos gente que el viernes, la mayoría era gente joven y se creo un buen ambiente. Sólo hubo una exhibición de baile del grupo de alumnos de la academia de baile "Baila Conmigo", cuyo profesor y coreógrafo, mi amigo y excompañero de baile, Juan Jiménez, no se dignó a ir a ver a sus alumnos bailar, y esto me pareció muy mal.
En fin, los que fuimos las dos noches lo pasamos muy bien. Lo único que faltó en este aniversario fue la tarta de cumpleaños. Así que esperemos que el año que viene no se les olvide.
Como también espero que toda la gente que se acercó por la discoteca este fin de semana, lo continúe haciendo el resto de fines de semana.
El viernes 11 hubo exhibiciones de baile a cargo de Rocío y Mariano de Murcia, un grupo de chicas jovencitas que bailaron funky con salsa, Papá Rumba (que bailó con Rocío y otra paraja que no sé quienes son) y para cerrar el mini espectáculo, bailó el anfitrión de la discoteca, Agustín Williams y sus "Mambo in Action".
Después de las actuaciones de baile, actuó la orquesta cubana "Son del Barrio" y aunque tocaban bastante bien y las canciones no estaban mal, la mayoría teníamos ganas de que Pablo Bat, el dj de la sala (y uno de los mejores dj's de salsa reconocido internacionalmente) se pusiera a pinchar.
Ayer sábado la noche tampoco estuvo nada mal, aunque fue menos gente que el viernes, la mayoría era gente joven y se creo un buen ambiente. Sólo hubo una exhibición de baile del grupo de alumnos de la academia de baile "Baila Conmigo", cuyo profesor y coreógrafo, mi amigo y excompañero de baile, Juan Jiménez, no se dignó a ir a ver a sus alumnos bailar, y esto me pareció muy mal.
En fin, los que fuimos las dos noches lo pasamos muy bien. Lo único que faltó en este aniversario fue la tarta de cumpleaños. Así que esperemos que el año que viene no se les olvide.
Como también espero que toda la gente que se acercó por la discoteca este fin de semana, lo continúe haciendo el resto de fines de semana.
La Palomilla_Joe Cuba
artist__Track_7_2.mp3
Esta es una salsa que se hizo popular entre los bailadores hace algunos años cuando un gran bailarín, Frankie Martínez (Nueva York) la usó para una de sus coreografías, y si no me equivoco, fue con la que debutó en nuestro país.
Aunque los grandes conocedores de la salsa vieja, seguramente ya sabrían de ella.
Yo soy una de las personas que se enamoró de esta canción por su melodía y por la cadencia del ritmo entre otras cosas.
Esta es una salsa que se hizo popular entre los bailadores hace algunos años cuando un gran bailarín, Frankie Martínez (Nueva York) la usó para una de sus coreografías, y si no me equivoco, fue con la que debutó en nuestro país.
Aunque los grandes conocedores de la salsa vieja, seguramente ya sabrían de ella.
Yo soy una de las personas que se enamoró de esta canción por su melodía y por la cadencia del ritmo entre otras cosas.
Para quien no conozca al ballet...
El nombre del ballet deriva de la fusión del Tango y el Mambo, "2x4" representa la división musical del tango mientras que la palabra "Mambo", el ritmo caribeño.
Esta compañía de baile fue fundada en Buenos Aires por sus directores y coreógrafos: Silvio González y Sandra Ferreira. Desde sus comienzos, tuvieron la oportunidad de ser los elegidos para representar a Argentina en numerosos congresos de Salsa celebrados tanto en América como en Asía y Europa.
En septiembre de 2002, Silvio y Sandra llegaron a Valencia para establecer su residencia en esta ciudad y poder continuar aquí con su trabajo.
En la actualidad el ballet está formado por 8 integrantes de distintas nacionalidades y continúan presentando sus coreografías e impartiendo talleres de baile en distintos festivales, eventos y congresos de salsa que se llevan a cabo por todo el mundo.
Esta compañía de baile fue fundada en Buenos Aires por sus directores y coreógrafos: Silvio González y Sandra Ferreira. Desde sus comienzos, tuvieron la oportunidad de ser los elegidos para representar a Argentina en numerosos congresos de Salsa celebrados tanto en América como en Asía y Europa.
En septiembre de 2002, Silvio y Sandra llegaron a Valencia para establecer su residencia en esta ciudad y poder continuar aquí con su trabajo.
En la actualidad el ballet está formado por 8 integrantes de distintas nacionalidades y continúan presentando sus coreografías e impartiendo talleres de baile en distintos festivales, eventos y congresos de salsa que se llevan a cabo por todo el mundo.