1, 2, 3 y... al suelo
Os dije que os contaría cómo fue el ensayo de ayer por la tarde. Pues bien, durante la primera media hora, todo fue perfecto. Pasamos las coreografías unas cuantas veces sin hacer las acrobacias para no cansarnos demasiado. El suelo de la sala estaba bastante resbaloso, así que teníamos que hacer todas las vueltas y pasos con bastante cuidado para no caernos.
Pero cuando nos pusimos a hacer la parte de acrobacias... vino lo más interesante de la tarde, o mejor dicho, lo más doloroso. Pues practicando una de las cargadas en la que Iván tenía que levantarme en alto como acostada hacia arriba, él no se colocó en una posición estable y en cuestión de segundos... nos fuimos los dos al suelo. Me caí yo primera y ¡¡él encima de mí!! En realidad, para lo aparatosa que fue la caída, no nos hicimos mucho daño, pero yo la verdad es que me asusté un poco porque no era la primera vez que me pasaba y lo cierto es que ya le estoy cogiendo un poco de manía a esa cargada.
La cuestión es que tuvimos que seguir ensayando, volvimos a repetir lo mismo unas cuantas veces más, pero ya sin accidentes. Y bueno, a parte de ese contratiempo, lo demás fue todo bastante bien.
Cuando llegué a casa me tomé un par de calmantes y arreglado.
Pero cuando nos pusimos a hacer la parte de acrobacias... vino lo más interesante de la tarde, o mejor dicho, lo más doloroso. Pues practicando una de las cargadas en la que Iván tenía que levantarme en alto como acostada hacia arriba, él no se colocó en una posición estable y en cuestión de segundos... nos fuimos los dos al suelo. Me caí yo primera y ¡¡él encima de mí!! En realidad, para lo aparatosa que fue la caída, no nos hicimos mucho daño, pero yo la verdad es que me asusté un poco porque no era la primera vez que me pasaba y lo cierto es que ya le estoy cogiendo un poco de manía a esa cargada.
La cuestión es que tuvimos que seguir ensayando, volvimos a repetir lo mismo unas cuantas veces más, pero ya sin accidentes. Y bueno, a parte de ese contratiempo, lo demás fue todo bastante bien.
Cuando llegué a casa me tomé un par de calmantes y arreglado.





