¡Qué susto!!!
Esta mañana, a la media hora que yo he salido de casa, ¡han llegado los billetes de avión para Mallorca! Antes de irme, le he pedido a mi madre que cuando llegaran, me llamara para quedarme tranquila. Y así lo ha hecho.
Pero esta tarde, estaba en la calle solucionando algunas cosas y mi hermano me ha llamado por teléfono para decirme que mi madre había abierto los sobres en los que estaban los billetes y que ¡en ninguno ponía mi nombre! No lo podía creer. Sólo estaban los de Iván. En ese momento me he puesto muy nerviosa, porque supuestamente a primera hora de mañana salía mi vuelo.
He llamado inmediatamente a Mª José (la organizadora) para preguntarle si todos los billetes tenían que estar en el mismo sobre y me dice: "el tuyo te lo mandé por email" ¡Ayyyyyy! ¡Tan tonta estoy!
El martes por la mañana me mandó un email con una factura adjunta de los billetes, pero yo pensaba que era para ver los horarios de los vuelos. No sabía que era un billete electrónico. Menos mal que no se me ocurrió borrar el email.
En fin, después del susto que me he llevado, me he quedado tranquila sabiendo que tenía todos los billetes. Aunque he ido toda la tarde estresada de un lado a otro.
Ahora, a cenar y a prepararme la maleta. ¡No tengo nada de ganas!
Pero esta tarde, estaba en la calle solucionando algunas cosas y mi hermano me ha llamado por teléfono para decirme que mi madre había abierto los sobres en los que estaban los billetes y que ¡en ninguno ponía mi nombre! No lo podía creer. Sólo estaban los de Iván. En ese momento me he puesto muy nerviosa, porque supuestamente a primera hora de mañana salía mi vuelo.
He llamado inmediatamente a Mª José (la organizadora) para preguntarle si todos los billetes tenían que estar en el mismo sobre y me dice: "el tuyo te lo mandé por email" ¡Ayyyyyy! ¡Tan tonta estoy!
El martes por la mañana me mandó un email con una factura adjunta de los billetes, pero yo pensaba que era para ver los horarios de los vuelos. No sabía que era un billete electrónico. Menos mal que no se me ocurrió borrar el email.
En fin, después del susto que me he llevado, me he quedado tranquila sabiendo que tenía todos los billetes. Aunque he ido toda la tarde estresada de un lado a otro.
Ahora, a cenar y a prepararme la maleta. ¡No tengo nada de ganas!





