Año nuevo para redescubrir a un clásico
Después de un prolongado e inexcusable silencio, y con algo de retraso, comienza el año de El Quijote también en este blog.
El 16 de enero de 1605 El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha fue adquirido por primera vez. Alguien prendió el cabo grasiento del quinqué y sonrió con los despropósitos de Alonso Quijano y la sabiduría popular de Sancho.
Se conmemora el cuarto centenario de la publicación de una obra imprescindible de la literatura española: la gran obra de Cervantes, la primera novela moderna que puso en manos de los lectores los grandes temas de la literatura universal. A comienzos del siglo XVII Cervantes habló en esta obra sobre la relación entre el autor y el lector, las relaciones entre realidad y ficción y las implicaciones de la literatura en la vida (o viceversa).
Numerosas instituciones se vuelcan este año en la celebración de congresos, espectáculos y otros eventos relacionados con el inmortal personaje de Cervantes y otras obras del autor. El Ministerio de Cultura, la comunidad de Castilla-La Mancha o el Instituto Cervantes son algunas de ellas. También se puede encontrar información detallada en la página de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales
A las incontables ediciones ya existentes se suma la del Instituto Cervantes, dirigida por Francisco Rico, que ya se alza con el sobrenombre de "la edición definitiva" de El Quijote". Y durante las pasadas navidades ha sido una de las obras más adquiridas, y posiblemente regaladas, en España. La más vendida es la edición de la Real Academia de la Lengua, publicada por Alfaguara, que ha puesto en circulación medio millón de ejemplares en España e Iberoamérica, seguida de la edición de bolsillo de Espasa y la de Francisco Rico, publicada por Círculo de Lectores-Galaxia Gutemberg. Es un buen momento para acercarse o releer una obra que nunca deja de sorprender.
En la página Alonso Quijano, cuatrocientos años de palabras se recoge información actualizada sobre todo lo relacionado con la gran obra Cervantina y en particulares con sus personajes. Merecen especial atención los comentarios críticos realizados por su autora, Sheila Rodríguez que alterna las notas informativas con textos de análisis literario.





