La televisión de los 80 (IV): Las series extranjeras.
Intentar hablar de las series extranjeras de los 80 en un sólo post es una tarea ímproba. El número y la variedad de series fue monumental, pero aquí trataremos de citar la mayoría.
A principios de los 80, el panorama de la producción foránea en TVE era realmente abundante, aunque son casi todas series que se heredaron de los 70 e incluso alguna de los 60. Por supuesto, todas las series que TVE comenzó a emitir en 1979 se prolongaron hasta principios de los ochenta, por eso, es de rigor citar
Los Ángeles de Charlie,
Los casos de Rockford,
Holocausto,
Proyecto UFO Investigación OVNI,
Azafatas del aire,
California,
Nakia,
El nido de Robin,
Laverne y Shirley,
Gibbsville,
Palo y astilla,
Colmes y Yoyo,
La familia,
Los cinco, e incluso
Doctor en casa, (serie de los años 60 y que TVE estrenó en 1980). De los estrenos en TVE de 1979 cabría destacar series como la graciosa
Los Roper, la familiar
Con ocho basta, los amores y desamores del aristócrata
Poldark,
Ironside (el agente de policía que, pese a sufrir un intento de asesinato y quedarse postrado en una silla de ruedas sigue luchando contra el crimen), y por supuesto,
Raíces, donde el afamado Kunta Kinte, primer esclavo africano llegado a América vivía penas y sufrimientos hasta ver cómo uno de sus descendientes lograba la ansiada libertad del hombre blanco. Esta serie obtuvo una gran cantidad de premios y nominaciones a los Emmy.
Al año siguiente, TVE estrenaría series curiosas, pero no muy recordadas, como
240-Robert,
La escoba espacial,
Grizzly Adams,
La isla de la fantasía,
Mork y Mindy,
Taxi o
Las Vegas. Las series más conocidas son
Lou Grant y
Magnum. En ésta última, que en España no vimos hasta la llegada de las autonómicas, el agente Thomas Magnum, interpretado por Tom Selleck, era un ex miembro del servicio de inteligencia de la Marina estadounidense que trabajaba en Hawai. Magnum dejó para la posteridad el recuerdo de esas bermudas que el actor lucía tan acostumbradamente. La de
Lou Grant fue una serie memorable. Aún hoy se la recuerda con respeto, porque se dice que es la serie que mejor ha sabido plasmar las problémáticas del mundo del periodismo. En ella, Lou Grant era un veterano redactor-jefe del periódico Los Angeles Tribune que discutía con la propietaria sobre los criterios informativos; a pesar de esto, siempre conseguían las mejores piezas informativas para sus ediciones.

Son series de 1981 las nuevas entregas de
El show de Benny Hill, con sus típicas persecuciones a señoritas con poca ropa encima,
El increíble Hulk, en la que el doctor Banner (interpretado por el
culturista Lou Ferrigno) se transformaba, después de un accidente en su laboratorio, en el coloso verde que se irritaba ante las injusticias del mundo, y la tan añorada
El gran héroe americano, en la que el protagonista, William Katt, recibía de parte de unos extraterrestres un traje rojo con superpoderes que había que descubrir en usar, toda una parodia de Superman.
También se emitieron ese año
Enredo,
Billie Joe y su mono,
El detective Nero Wolfe,
Vida de estudiante y
Los siete de Blake.
En 1982 veíamos en nuestras pantallas
Skag,
Valerie,
El gran hawai,
La fuga de Logan,
Esto se hunde,
El contacto Devlin,
La conquista del oeste,
Hospital,
Enredos de familia... Aunque quizá la más recordada sea
Hart y Hart, el matrimonio ocioso formado por Thomas y Jennifer que, ayudados por su mayordomo Max, resolvían misterios de todo tipo.


A partir de 1982 la política de cambio impulsada por Calviño trajo a su vez series rompedoras del extranjero. A 1983 corresponden títulos como
El espantapájaros y la señora King,
Un sexto sentido,
Q.E.D.,
El autoestopista o
Retorno a Brideshead, pero este año surgieron series del todo míticas. Para empezar,
Fama. Esta serie de televisión, que nació a raíz del éxito de
la película, fue toda una revolución para el mundo juvenil. En ella, los profesores de canto, danza e interpretación de una escuela de interpretación de Nueva York les exigían a sus alumnos que dieran el todo por el todo para llegar a ser alguien en el mundo del espectáculo. Cómo olvidar la frase de Lydia, la profesora de danza: "Queréis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar. Con sudor". De los alumnos más recordados podemos citar al bailarín Leroy, la violoncelista Julie, la actriz cómica Doris o Montgomery, que quería ser un buen actor y seguir los pasos de su madre. Es posible que no sepáis que la mismísima Madonna fue rechazada para participar en la serie, y que algunos de los actores que se formaron en esta serie fueron Al Pacino o Liza Minelli. La banda sonora de
Fama es todo un hito.
Galactica narraba la huida de una nave humana del ataque de los cyclones para encontrar un planeta aliado, la Tierra, y sobrevivir, y en ella pudimos ver a Lorne Green o Jane Seymour. También de 1983 es la serie del huérfanito negro
Webster, que no pudimos ver en España hasta la llegada de las privadas.
Ese mismo año hacían su aparición
Cheers,
Hotel,
MASH y
Cagney y Lacey, ésta por las autonómicas.
Cheers reunía en el bar homónimo toda una serie de personajes bohemios e irónicos que enredaban sus tramas. El bar en el que, según dice la canción, todos sabían tu nombre, nos hizo encariñarnos con el barman Sam "Mayday", el ex pitcher Malone, la camarera divorciada Carla y con Norm y Cliff, contable y cartero respectivamente que pasan más tiempo en el bar que en sus trabajos. También aparecía en Cheers el psiquiatra
Frasier, que consiguió su spin off, su propia serie, en los 90.
Hotel nos sumergía en los intríngulis de la gestión de un hotel, el St. Gregory de San Francisco. Aunque las tramas de hotel tenían que ver a veces con la clientela, el nudo principal era sobre todo el romance que se fraguaba poco a poco entre Peter McDermott (
James Brolin) y Christine Francis (
Connie Sellecca).

MASH narraba las aventuras y la enorme y admirable filosofía de un grupo de médicos y voluntarios que habían montado un hospital de campaña en la guerra de Corea, para animar a los heridos, y a ellos mismos. El patriotismo que consiguió en Estados Unidos la convirtieron en una serie de culto.
Cagney y Lacey eran dos policías de Nueva York, una soltera e independiente, y la otra una madre de familia, que intentaban resolver sus casos en un mundo que se les revelaba machista y lleno de complejos. En 1984 se estrenaron numerosas series, pero ninguna de ellas es recordada masivamente:
Traedlos vivos,
Throb,
Los profesionales,
Los chisholms,
El ejército secreto,
Sí ministro,
El contacto Devlin,
Caída y auge de Reginald Perrin,
Cuentos del mono de oro,
El cuarto brazo, y las que más suenan,
Vientos de guerra (ambientada en la Segunda Guerra Mundial) y el culebrón
Flamingo Road.
¿Qué pasó con las soap operas en los 80? Desde 1979, triunfaban en todo el mundo, pero Calviño las promocionó en su mandato y nos dejó a todos con la boca abierta. Disfrutábamos viendo a JR Ewing luchar contra los Barnes por sus posesiones petrolíferas en
Dallas, Angela Channing hacía lo propio contra los Gioberti en
Falcon Crest para hacer de sus viñedos los más importantes del Valle de Tuscany,
Dinastia nos ambientaba en las intrigas de Alexis Carrington (Joan Collins) por el control del petróleo en una familia noble... Hay que mencionar también dentro de este género la interminable
Santa Bárbara, con el despiadado C.C. Capwell, que empezó en 1982 y duraría más de
dos mil capítulos, extendiéndose hasta los 90. En todas ellas el lujo, las mansiones, los cochazos y los cuerpos esculturales plasmaron a la perfección el ideal neoliberal de Reagan y el bienestar elitista de los 80.



En el bienio 1985-1986 podemos registrar el mayor número de series conocidas. En 1985 TVE estrenaba series con tana personalidad como
El coche fantástico con David Hasselhoff,
Autopista hacia el cielo con Michael Landon,
El equipo A,
V (la serie de los lagartos extraterrestres que venían a conquistar la Tierra) y las menos conocidas
Heimat,
El ecualizador,
Bergerac,
Crónica de gangsters,
La mujer biónica,
Mascarada,
El padre Murphy,
La rosa amarilla,
Unidos frente al delito,
Viajeros o
Los vecinos. Especial importancia revierte
El pájaro espino, (basada en un hecho real) la lucha de un sacerdote (Richard Chamberlain) y su dilema entre el amor espiritual y el carnal, que arrasó en España y cosechó infinidad de galardones.


El año siguiente TVE rebosó en series extranjeras. 1986. Son de este año
Primos lejanos,
Matlock, la motocicleta fantástica de
El halcón callejero (la versión motociclista del coche fantástico),
Los Colby (serie surgida a partir de unos personajes de
Dinastía), los playboys de
Corrupción en Miami,
Se ha escrito un crimen (Angela Lansbury resolviendo asesinatos en el papel de Jessica Fletcher),
Remington Steele con Pierce Brosnan,
La hora de Bill Cosby, el trío de amigas longevas de
Las chicas de oro,
Norte y Sur con Patrick Swayze, los casos aderezados con amor entre Cybill Shepherd y Bruce Willis en
Luz de luna, y cómo no, la melancólica y mítica comisaría de
Canción triste de Hill Street.
En este año hubo un sinfín de series a la sombra de las anteriores, entre ellas:
Hotel Fawlty,
Johnny Stacatto (con el director John Cassavetes como actor),
A medias,
Max Headroom,
Los primeros de la clase,
Switch,
Glitter,
Simon & Simon,
Chicago,
Ellery Queen,
Mike Hammer,
Radio Cincinnati, la serie de
Casablanca promocionada tras el éxito del film,
Chicas con clase,
La fuga de Colditz,
Ballesta: las aventuras de Guillermo Tell,
Kate y Allie,
Tristeza de amor... Y debemos citar dos series extranjeras traídas por TV 3:
N'hi ha que naixen estrellats y
Els joves.



Comenzaba 1987 y en la televisión española se podían ver teleseries como
Tres estrellas,
Spenser detective privado,
Camino del infierno,
El detective cantante,
Treintaytantos,
Camuflaje,
Los caballeros de Houston,
Como el perro y el gato,
Mis dos padres,
De 9 a 5,
El pulso de Hollywood o
Jóvenes policías, que en Estados Unidos vió la luz ese año. Junto a estas, otras más familiares fueron
La bella y la bestia, (que en España han emitido las autonómicas),
Starman, la de ciencia-ficción
Star Trek: la nueva generación,
Padres forzosos, el mañoso y admirado
MacGyver (en el que salía también Mayim Bialik, la actriz que protagonizó
Blossom en los 90) o las experiencias adolescentes de los chicos y chicas canadienses de
Degrassi Junior High, que se prolongarían hasta 1991. También al 87 corresponde la serie hilarante e irónica
Matrimonio con hijos, que la 2 ha emitido recientemente antes de la hora de la cena y que ha llegado a adaptarse en infinidad de
países.



Las novedades de 1988 fueron muchas, aunque no todas ganaron el mismo reconocimiento de los espectadores.
Tierra 2 (en las autonómicas),
Playa de China,
Baby Boom,
Nido vacío,
Blake el mago,
Calle tranquila,
Doce del patíbulo o la serie italiana
La piovra tuvieron su público, pero no alcanzaron tantas cotas de popularidad como por ejemplo
ALF, (la serie del bajito alienígena de Melmac al que le gustaban los gatos y que llegó a tener su propia serie de cómics),
Un mundo diferente (secuela de
La hora de Bill Cosby), episodios nostálgicos de los 60 con el estreno de
Aquellos maravillosos años, las aventuras de la periodista
Murphy Brown, y series familiares, como por ejemplo la recordada
Los problemas crecen, que consagraron a un
Kirk Cameron en ciernes y que duró varias temporadas. Especial mención merece la experiencia de
Roseanne.
Roseanne Barr era una madre de familia de clase obrera que peleaba para sacar a sus hijos adelante. Empezó como camarera y actuó en locales pequeños haciendo chistes y gags para el público. Tuvo tanto éxito que en 1985 ya había hecho su aparición en televisión. Después de un programa especial para una productora, Roseanne alcanzó su sueño de tener una serie basada en su vida. Y fue la nota de los 80, ya que su serie se oponía al canon social de las series de los 80. Profesiones humildes, casa familiar de clase obrera y protagonistas que no tenían unos cuerpos esculturales y nada snobs.


Para acabar con 1988, las series 'legales'. En primer lugar,
La ley de los Ángeles, que narraba las peripecias y litigios de un grupo de abogados de dicha ciudad, y la más chistosa
Juzgado de guardia.
Concluimos este laaaargo post con las series que cerraron la década de los 80. En 1989 hubo series que, como es de suponer, alcanzaron cotas de popularidad diferentes. Ese año asomaban por nuestras pantallas
Vive como quieras,
La víbora negra,
Navarro (extranjera por supuesto),
Grandes almacenes,
El local de Frank,
Más allá de la ley,
Loco de remate,
Alien nación,
Enano rojo y
Jóvenes jinetes, que vimos en España en Tele 5. Estas series estuvieron a la sombra de otras más conocidas, como
Papá comandante, en la que el comandante McGillis se las veía con una esposa viuda y liberal y tres hijas rebeldes,
Entrenador, donde el entrenador de fútbol americano Craig Nelson demostraba empaque para alentar a su equipo (todo lo contrario que en su vida sentimental, que estaba rodeada de mujeres inteligentes e independientes), y
Jake y el gordo, el tándem perfecto entre un fiscal implacable (McCabe 'el gordo') y que tenía a sus espaldas tantos años en la profesión como enemigos declarados, y Jake, un investigador de confianza que le hacía el trabajo de campo. Esta serie duró seis temporadas y estaba ambientada en California, aunque una temporada se rodó en Hawai.
Como es lógico, algunas de las series que en España hemos visto en los primeros 90 pertenecen a finales de los 80, muchas de ellas a este año 1989. Por ejemplo, este año nacían
Cosas de casa (con
Steve Urkel y
Laura Winslow como buque insignia),
Mr. Bean,
Acapulco HEAT (que vimos en Tele 5),
Los vigilantes de la playa (que lanzó a la fama a actrices como
Pamela Anderson y mantuvo a
Hasselhoff en el candelero) y
Salvados por la campana (emitida por Antena 3), con Screech y Zach Morris, y que en su primera temporada estadounidense se llamó
"Good morning, Miss Bliss".


Así terminamos este repaso a las series de televisión extranjeras que emitieron TVE y las autonómicas durante los 80. Ha sido largo pero me ha parecido necesario porque es un apartado muy demandado cuando se recuerdan los 80, y sin duda, uno de los más prolíficos. Muchas de estas series siguen siendo recordadas y añoradas, tanto es así que vivimos un auténtico fenómeno de reposiciones de algunas de estas series (la prueba más evidente son las parrillas televisivas de Localia o Cuatro), o de nuevas versiones o adaptaciones (
Miami Vice,
Los ángeles de Charlie,
Dallas...), tanto en cine como en televisión. Hay quien afirma que es la falta de imaginación tanto de cineastas, guionistas como de directivos de televisión la que esta posibilitando una revisión de los 80. Sea como fuere, y sin menospreciar algunas producciones de calidad actuales, podemos afirmar que esta 'resurrección' de los 80 demuestra que las series de esta década gozan de buena salud, de una originalidad, una frescura y una imaginación únicas.