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VUELVEN LOS 80
Un homenaje al legado social y cultural de una década irrepetible: los años 80.
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Soy periodista y licenciado en Comunicación Audiovisual y tengo 26 años. Vivo en Alicante y me encanta el revival de los años 80 que vive nuestra sociedad. Espero que os guste el blog y que participéis. juegos casinos
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80 FOREVER!!!
 
La televisión de los 80 (VI): Los especiales de fin de año.
Corren fechas navideñas y la Nochevieja está a la vuelta de la esquina. Es un momento propicio para repasar uno de los aspectos más emblemáticos y humorísticos de la televisión de los 80, una tradición que se repite año tras año, y década a década: los especiales de Nochevieja de TVE.

En esta década ya existían las autonómicas, pero nos vamos a centrar en los especiales realizados por TVE, ya que a partir de los 90 el surgimiento de las privadas multiplicó la oferta.

Esta especie de programas contenedores, con actuaciones humorísticas, gags y actuaciones musicales se han convertido en un clásico de nuestra televisión, y en los 80 estos especiales amalgamaban tanto a humoristas reputados de nuestro país (confluencia de varias generaciones de cómicos con nuevas promesas), con los grupos de la Movida y el extranjero más pegadizos.

En 1980 era la presentadora Mari Cruz Soriano la que despedía el año en el Especial Nochevieja 1980: Feliz 1981. Por el escenario del especial de Nochevieja de ese primer año de la década pasaron en el género musical artistas tan reconocidos y autóctonos como el Dúo Dinámico (Manuel de la Calva y Ramón Arcusa), Miguel Bosé, Dyango, Manolo Escobar, Javier Gurruchaga y la Orquesta Mondragón, María Jiménez, Rocío Jurado, un consolidado Peret, Miguel Ríos o el incombustible Camilo Sesto. Nos brindaron igualmente actuaciones el grupo Burning (Eduardo Pinilla, Carlos Guardado, Kacho Casals y Johnny Cifuentes), Joan Baptista Humet o Jaime Morey. Por parte foránea eran el italiano Umberto Tozzi, o el ya fallecido cantante francés Gilbert Bécaud (discípulo de Jacques Pills, marido de Edith Piaf), en ‘dar las campanadas’.
La nota cómica corrió a cargo del catalán Eugenio y de Bibiana Fernández.

El Especial Nochevieja 1981 fue presentado por la pareja de humoristas Tip y Coll (Luis Sánchez Polack y José Luis Coll, respectivamente). Este especial navideño fue dirigido al igual que el del año anterior, por Hugo Stuven, y ambos condujeron el espacio con desenfado y mucha, mucha ironía. En este año que ahora nos deja, 2006, gracias al 50 aniversario de TVE hemos podido ver decenas de veces el inolvidable gag humorístico de la explicación por parte de Coll de cómo se llenaba un vaso de agua, mientras su colega Tip lo traducía en un francés sui generis. Las risas del público fueron acompañadas con las melodías de artistas como Tino Casal, el grupo Mecano (Ana Torroja, Nacho Cano y José María Cano), Antonio Flores y el grupo Nacha Pop (formado por Nacho García Vega y Antonio Vega), entre otros.



En 1982 TVE encargó el proyecto y la dirección del especial de fin de año a dos veteranos de la casa, Gustavo Pérez Puig y al realizador y guionista Fernando García de la Vega. Tip y Coll repetían un año más, arrancándonos sonrisas, al igual que se incorporaba Andrés Pajares con sus singulares caracterizaciones y su compañero del cine de las comedias del destape de los 70, Fernando Esteso. Si en 1980 el número de música clásica lo había protagonizado Bécaud, este año TVE trajo al tenor canario Alfredo Kraus, Luis Cobos y a Augusto Algueró padre para deleitar a los espectadores con sus dotes musicales. El especial contó con la presentación nuevamente de Mari Cruz Soriano, esta vez acompañada de José Luis de Villalonga.

1983 se despidió de la mano de la mano de un trío singular: Ana Obregón formando tándem con los geniales Martes y 13, ya convertidos en dúo. TVE le encargó el proyecto a Fernando Navarrete, ya curtido en televisión durante años (fue director del Estudio Abierto de Iñigo en 1970). Fue un especial muy idem. Se combinaban las acostumbradas actuaciones musicales con monólogos de personajes destacados del mundo de la cultura, el arte o la política. A las actuaciones de Mecano, Juan Pardo, Camilo Sesto, Daniel Romo, el cantante valenciano Francisco, Rocío Jurado, Norma Duval, Víctor Manuel y Ana Belén, Olé Olé (con Vicky Larraz), les alternaron los monólogos de Rafael Alberti, Santiago Carrillo, Adolfo Suárez, Alfonso Guerra o Concha Velasco. Hubo incluso personajes que optaron por la fórmula mixta: Lola Flores, Montserrat Caballé, Ana Belén y Víctor Manuel compaginaron sus canciones con discursos que incluían sus mejores deseos para el año nuevo.

Acababa 1984 y TVE traía a nuestras pantallas el Especial Nochevieja 1984: Viva 85, título calcado al especial del año anterior, que presentaron Concha Velasco y Victoria Vera. Repitieron Miguel Bosé, Juan Pardo y Francisco, y se sumaron a la monumental despedida de año Mari Trini, Rocío Dúrcal y José Luis Perales. Fue un fin de año muy español, sin duda, y la nota clásica la puso el tenor catalán José Carreras. En los especiales de Nochevieja de los 80 se estilaba llevar a afamados directores de orquesta, tenores y sopranos para dar un toque de distinción a un acontecimiento tan especial. Ése año, los ventrílocuos José Luis Moreno y Mary Carmen y sus muñecos fueron el lado cómico de la fiesta.

Concha Velasco se mantuvo fiel y el año siguiente presentó en solitario el Especial Nochevieja 1985: Viva 86. Concha nos introducía los temas de Sergio y Estíbaliz, Manolo Escobar, Lola Flores, Lucía, Hombres G, Norma Duval, Miguel Gallardo, Juan Bau y Nacha Pop, y los números cómicos de nuevo de Mary Carmen y sus muñecos, de José Luis Moreno, Martes y 13, y los diálogos telefonados irreverentes de Miguel Gila. Este año además, Ignacio Salas y Guillermo Summers presentan el telediario subversivo Si tehe visto no me acuerdo, parodia de fin de año del ingreso de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) el año siguiente.



Tres años después del original fin de año de 1983, TVE vuelve a encargarle a Fernando Navarrete la gala de Nochevieja. El Especial Nochevieja 1986: Viva 87 sin embargo se le adjudica de nuevo a un valor seguro desde hace dos años: Concha Velasco, en lo que supone su tercer año consecutivo al frente del especial. Aunque fueron bastantes los músicos y cantantes españoles en escena (Mecano, Olé Olé ahora con Marta Sánchez, Lola Flores o Felipe Campuzano), la gala fue introduciendo artistas extranjeros para compensar. Así pudimos ver en acción al cantante francés Sacha Distel (autor de la célebre canción Raindrops keep falling on my head y pareja durante un tiempo de la sex symbol Brigitte Bardot), y a la alemana Nina Hagen, cantante de hard-rock. Los ‘graciosos’ este año fueron Tip y Coll. De este especial debemos destacar la actuación de nuevo de Bibiana Fernández y el debut de la bailarina Isabel Serrano, actriz y presentadora que al año siguiente cogería Chicho Ibáñez Serrador como azafata de la sexta etapa del Un, dos, tres, y que hace tres años intervino en la telenovela española Géminis, venganza de amor.



El final de 1987 contó con dos grandes anfitriones del panorama cinematográfico español: Arturo Fernández y Carmen Maura. Hugo Stuven volvía a la carga con la colaboración en la dirección de una ingeniosa Pilar Miró, la por entonces directora de RTVE. La lista de grupos y cantautores es bastante larga, pero vale la pena destacar que progresivamente son más los artistas extranjeros los que ocupan el tiempo del especial, y además, los artistas españoles pertenecen a estilos más modernos, como el pop, el rock… Dionne Warwick, Duncan Dhu, Radio Futura, Hombres G, Gabinete Caligari, Sabrina (Sabrina Salerno, que con su tema Boys, Boys, Boys y su indumentaria ligera de tela fue la deseada novedad y la polémica que abría 1988), Donna Summer, el italiano Eros Ramazzoti y sus románticas letras, el bohemio Joaquín Sabina, Olé Olé, Patsy Kensit, Vicky Larraz, Francesco Napoli, Brigitte Nielsen, Miguel Bosé, Luis Eduardo Aute, José Luis Perales y Verónica Castro. Los artistas más tradicionales por así decir, fueron Rocío Jurado, Camarón de la Isla y el Dúo Dinámico. Además del humor de Martes y 13, TVE arriesgó e introdujo las actuaciones de grupos humorísticos consolidados, en concreto, de dos grupos, los catalanes La Trinca y Tricicle, que en los 90 recogerían aún más popularidad. Debemos destacar también la actuación de los hermanos Molina (Ángela, Antonio y Paula). Como vemos, un fin de año animado sobre todo por temas de la Movida y muy innovador.

Acabando la década, TVE confía de nuevo en Hugo Stuven. Se prepara el Especial Nochevieja 1988: ¡Hola, hola 89! (nada que ver con el programa musical Hola Ola que presentaba en los 80 Miguel Ortiz), y el ascendente éxito del dúo humorístico Martes y 13 les coloca como presentadores del espacio. Sus sátiras y parodias comienzan ya desde el momento de inicio, cuando figuran ser las agujas del reloj de la Puerta del Sol. La gala se abría con el archiconocido tema de Mecano En la Puerta del Sol, y una pléyade de grupos y cantantes les ayudaron a animar la fiesta: Simon Le Bon, los Pet Shop Boys, Duran Duran, Bananarama, Glenn Medeiros, C. C. Catch, el guineano Mory Kanté, la atractiva Samantha Fox, y los españoles Los Ronaldos, El último de la fila, Olé Olé, Azúcar Moreno, Loquillo y los Trogloditas y Caco Senante. Éste fue sin duda uno de los especiales más recordados de la década, ya que el humor de Josema y Millán fue desternillante, y la calidad de los grupos tanto españoles como del exterior tuvieron una calidad excelente, dentro más del estilo moderno al que se atribuye la década.



Y acabamos este repaso a los especiales de fin de año con 1989. El último especial de Nochevieja de los 80 fue dirigido por Ferrán Armengol. Los presentadores no podían ser más ‘nuevos’: Josep Maria Mainat, Toni Cruz y Miguel Ángel Pascual (que después formaron la productora Gestmusic, que produce Operación Triunfo en la actualidad). Ese año TVE siguió en la línea vanguardista de grupos y música: mucha música extranjera, dado el éxito del año anterior, pero se recuperó el elemento de música clásica con la presencia de Plácido Domingo. Ese año intervinieron Maria Dolores Pradera, Joan Manuel Serrat, Celia Cruz, Ana Belén y Maria del Mar Bonet, y también Gabinete Caligari de nuevo, el Spandau Ballet, Bon Jovi, Latoya Jackson, Cyndi Lauper y Loquillo y los Trogloditas. Los mejores deseos para 1990 nos los traían Ricardo Fernández Deu, Julia Otero, Javier Nart, Joaquín Prat, Constantino Romero y Charo Pascual.
Aunque sin duda lo más recordado por todos esa Nochevieja de 1989 para pasar a 1990 será el error garrafal que cometió Marisa Naranjo al retransmitir las campanadas desde la Puerta del Sol. Era la primera vez que lo hacía, y la veterana locutora confundió los cuartos con las campanadas. De esa manera, cuando estaban sonando las campanadas, Marisa Naranjo les decía a los espectadores que esperaran, que se trataba de los cuartos. Cuando se disponía a dar paso a las campanadas ya era tarde. Su traspié televisivo había hecho historia, y desde entonces se pasa por todas las televisiones. Es una lástima, porque esta equivocación le supuso en su momento más inmediato más de un quebradero de cabeza a esta gran presentadora.



Los españoles decíamos adiós a los 80 de este particular modo, una inocente equivocación que daba paso a los eclécticos 90. La política de los 80 en cuanto a los especiales de Nochevieja no varió demasiado, la prueba es que durante los dos primeros años de los 90 Martes y 13 siguieron causando furor en nuestras Nocheviejas convirtiéndose en un clásico, y crearían tendencia, como posteriormente han demostrado Los Morancos, o Cruz y Raya.
Pues con este post despedimos el año. Feliz Nochevieja, ¡¡¡ y próspero 1990 !!! ¡Ups! Perdón, Feliz 2007 a todos.
 
¿¿¿Mil visitas en menos de dos meses??? ¡¡¡Gracias a tod@s!!!


¡1.000 visitas! En el día de hoy, 22 de diciembre de 2006, este blog, Vuelven los 80 ha contabilizado su entrada número mil. Teniendo en cuenta que este blog comenzó su andadura el pasado 2 de noviembre, significa un total de mil visitas en menos de dos meses. Quiero agradeceros a todos y a todas el interés con el que habéis tomado este blog dedicado a los 80.

Me consta que hay personas a las que les gusta este blog, y que lo visitan con frecuencia. Es una gran alegría saber que hay personas que se molestan en leer lo que has escrito con más o menos gracia, con más aciertos o equivocaciones.

Cuando empecé a escribir este blog mi propósito era hacer una gran base de datos en español sobre los 80, y conseguir la atención de los internautas hacia una década que considero fascinante.

Las mil visitas son un incentivo, pero también el deber de seguir como hasta ahora, o mejorar aún más. Lo dicho, mil gracias, y espero que esta página os siga gustando. Quedan muchos artículos por tratar.

Hasta el próximo, y Feliz Navidad.
 
Soraya y los 80: ¡¡disco de oro!!
Hace una semana salió a la venta el disco de la cantante Soraya Arnelas, (ex concursante de Operación Triunfo en la edición de 2005), y su éxito ha sido tan rotundo que ha conseguido ya el Disco de Oro.
Este disco, que vió la luz el pasado 21 de noviembre, es una producción de Vale Music por parte de Xasqui y Tony Ten, quienes, después de que Soraya eligiera los temas, decidieron adaptar los arreglos originales de las canciones con las peculiaridades vocales de la artista de Cáceres.



El disco incluye temas de esta carismática década como Self control, popularizado por RAF, Call me de Spagna, Don't go, de Yazoo, Send me an angel, de Real Life, Don't you want me, de Human League, Because the night, que versionó Patti Smith, o Just can't get enough, de Depeche Mode.

Soraya ha declarado que se mostró encantada desde el primer momento ante la propuesta de grabar el disco, y reconoció que éste le abrirá las puertas a un tipo nuevo de público, además de haberle permitido descubrir nuevos registros que le eran desconocidos.

Según sus palabras, "ha sido una idea de mi discográfica, en especial de Kike Tejada. Ellos querían hacer un remember de los mejores temas de los ochenta. La verdad es que está volviendo la moda. La gente incluso se llega a vestir como en aquellos años. Parece que estamos volviendo atrás. Y creímos que lo mejor para las Navidades eran las recopilaciones. Son once canciones con lo mejor de los ochenta, temas que no sólamente pegaron en España. Hemos hecho un disco que pueda tener tirón a nivel internacional, y al final han salido once temas en inglés. Esperemos que la acogida en España sea buena".

Soraya tiene por delante unas Navidades cargaditas de trabajo, que vienen a confirmar el buen momento que atraviesa. Su single ha escalado hasta el número 17 de los 40 principales esta semana, y podremos verla actuar tanto en la gala Inocente, inocente que emite Antena 3 el próximo 28 de diciembre, en ¡Mira quién baila! el 25 de diciembre y el 2 de enero, y en la gala Telepasión de la cadena autonómica balear IB3, prevista para Nochevieja, entre otros eventos.

Desde este blog recibo la noticia con alegría. Es otra muestra de que los 80 vuelven a estar en boga. La música, la moda, las reposiciones de las series... el revival está más presente que nunca.
 
La televisión de los 80 (V): El fin del monopolio de TVE.
Uno de los aspectos nacientes en los años 80 y que en la actualidad continúa presentándose es el llamado inicio de emisiones de canales autonómicos en España.

Durante los 80, el desmantelamiento de las estructuras y medios de comunicación del Movimiento que se había producido en España a finales de los 70, trajo consigo una modificación reciente del panorama audiovisual en nuestro país. Para empezar, y tras el proceso constitucional cerrado, era necesario aprobar los estatutos de autonomía de cada comunidad autónoma, y por otra parte, la necesidad de regular los nuevos entes dio lugar a la aprobación del estatuto de Radio Televisión Española, el 10 de enero de 1980.

A partir de entonces, y conforme a lo dispuesto, cada autonomía se gestionaría por separado, aunque dependerían para algunas transferencias del gobierno central, y de las Cortes. No obstante, el resurgir de los movimientos y partidos nacionalistas, así como el deber de gestionarse autónomamente, llevó a dos comunidades autónomas, primero Euskadi y luego Cataluña, a desear gestionar dos entes audiovisuales que no dependieran del Estado central, o lo que es lo mismo, a tener sus propias televisiones.

Hubo argumentos de todo tipo: el lingüístico fue uno de los más importantes. Las nuevas televisiones defenderían la difusión y conservación del vasco y el catalán conforme a lo establecido en el título preliminar de nuestra Constitución de 1978, mientras luego se reafirmaba la necesidad de disponer de estos entes con el fin de informar a los ciudadanos de una comunidad de la buena marcha de los asuntos públicos de la autonomía.

Las iniciativas no se hicieron esperar. El 31 de diciembre de 1982, Euskal Telebistá (ETB) comenzaba sus emisiones en pruebas. Era el fin del monopolio de TVE en España, que había durado casi 27 años. Al año siguiente, se inaugurarían Radio Euskadi (en FM) y Radio Vitoria (en onda media). El consorcio Euskal Irrati Telebistá (EiTB), inició sus emisiones sin tener aún ni el permiso ni la licencia del Estado central, pues la Ley Reguladora del Tercer Canal aún no había sido aprobada por el Congreso. Sin embargo, EiTB lo hizo así porque deducía competencias en ese tema a raíz de las potestades otorgadas a la comunidad autónoma vasca en el Estatuto de Guernica. De este modo, y tras el período de pruebas, ETB empezaba regularmente a emitir el 28 de febrero de 1983, a través de los transmisores instalados en Vizcaya (Archanda) y Álava (Zaldiarán), y desde los estudios de Durango, un punto equidistante entre las tres capitales de provincia vascas. El permiso de licencia llegaría con la citada ley, que no se aprobó hasta el 26 de diciembre de 1983, casi un año después del inicio de la emisión en pruebas. Posteriormente ETB creó un segundo canal en castellano, desatando una polémica muy grande en esta comunidad autónoma, debido al rechazo de sectores de la sociedad vasca que se oponían a su creación. También trajo mucha polémica la visión de ETB en Navarra, pero actualmente el canal autonómico se coge tanto en esta comunidad como en el llamado País Vasco francés. ETB 2 nació en 1986, y se ha convertido en uno de los canales más importantes del grupo. De esta manera, EiTB se convirtió en el primer ente audiovisual autonómico en tener dos cadenas de televisión.



La larga aprobación de la Ley de terceros canales provocó que también TV 3 de Cataluña comenzara sus emisiones en un marco de alegalidad, aunque gracias a ETB, el parlamento ya se había puesto a trabajar. Las emisiones en pruebas fueron mucho más largas que en el País Vasco, ya que la carta de ajuste apareció por las pantallas el 22 de abril de 1982. El 10 de septiembre de 1983 empezaba a emitir regularmente, aunque su parrilla no se estabilizó hasta el 16 de enero de 1984. La difusión se realizó desde el Parque de Atracciones del Tibidabo, donde se llegó a levantar un mástil de 100 metros de altura para colocar en él las antenas de televisión que, aún hoy, perduran y transmiten señales de FM a todo el territorio catalán (y valenciano, andorrano y balear).



Después de la entrada en vigor de la ley de terceros canales, Galicia se lanzó a ser la tercera en disponer de un canal propio. Desde los estudios de San Marcos en Santiago de Compostela, el 24 de julio de 1985, víspera del día de Galicia, Televisión de Galicia iniciaba sus emisiones en pruebas, para empezar definitivamente su andadura regular el 29 de septiembre de 1985. Ya entonces emitía 39 horas de programación a la semana. La novedad más rompedora de esta televisión fue su gran preocupación y logros por introducir en el mercado audiovisual los primeros dispositivos digitales para mejorar la calidad técnica de la emisión. En efecto, la calidad de la señal de TVG fue incontestable, a pesar de la timidez en los 80 a arriesgar por lo digital. Importante fue la información agraria que se promocionaba en estos primeros momentos de su experiencia.



La dificultad en disponer de instalaciones propias, ya que RTVE no colaboraba con las nuevas televisiones (a pesar de que las instalaciones se disponían al lado de las de RTVE), llevó al Congreso la iniciativa de aprobación de una proposición de ley (en 1986) para agrupar a todos los entes autonómicos bajo el paraguas de una empresa de gestión. La empresa se llamó Sogredi, con dependencia funcional de RTVE. Pero la desconfianza hacia una posición no neutral del ente público dio al traste con la idea.

La cuarta televisión autonómica en aparecer fue Canal Sur, dentro del grupo Radio Televisión de Andalucía (RTVA). Sus emisiones comenzaron a finales de 1988 con la inauguración de Canal Sur Radio, y le siguieron las de televisión el 28 de febrero (día de Andalucía) de 1989. El temperamento de la cadena andaluza formó parte de su éxito. Programas como Tal como somos, han formado parte de la voluntad de reflejar en esta televisión los valores, tradiciones y riquezas culturales y folclóricas de Andalucía y sus pueblos. No tardaría en unírseles otra más, TeleMadrid.



El 2 de mayo de 1989, día de la Comunidad de Madrid y desde las instalaciones de la Agencia EFE, iniciaba su andadura televisiva. De sus orígenes debemos destacar el terrible atentado que sufrieron sus instalaciones al principio, aunque sin víctimas mortales afortunadamente; este atentado fue cubierto por la propia cadena. Los temas políticos siempre la han situado en el punto de mira de unos, y de otros.

La última televisión autonómica de los 80 fue Canal 9 Televisió Valenciana. Inaugurada el 9 de octubre de 1989, el canal valenciano estableció la sede de sus estudios en Burjassot (Valencia), y su señal se recibía y recibe en Castellón, Valencia, Alicante y también en Cataluña, islas Baleares, Murcia y algunas áreas de Castilla-La Mancha (incluso algunas zonas del sur de Teruel). Su logotipo antiguo representaba un micrófono tanto de radio como de televisión. Diego Braguinsky y Xelo Miralles fueron los rostros que nos dieron la bienvenida, una bienvenida pasada por agua si tenemos en cuenta que sus emisiones en prueba se hicieron en el contexto de una gota fría, una riada que sufrió la Comunidad Valenciana durante este nacimiento del ente público RTVV (que incluye Ràdio Nou). Al principio su televisión cubría de 19 a 20 horas semanales de programación. De los primeros programas de Canal 9 podemos hablar de El show de Joan Monleón y sus ‘monleonettes’ y del programa de reportajes que ha dado prestigio a la cadena en sus primeros años, Dossiers, que presentaba la misma Xelo Miralles.



La necesidad de fortalecerse y de encontrar rentabilidad para ciertos proyectos dio origen a la creación de la Federación de Organismos o Entidades de Radios y Televisiones Autonómicas (FORTA). Este organismo tiene entre otros empeños propulsar el alcance y servicio de las televisiones y radios autonómicas, gestionar los derechos de retransmisión de algunos deportes, en especial el fútbol, y desde su creación ha posibilitado la solidaridad entre televisiones y radios, al retransmitir programas pagados por la federación y que emiten varias televisiones autonómicas al mismo tiempo en sus respectivos territorios. Esto ha llevado a un importante ahorro de presupuestos. Un programa que fue compartido durante años por las autonómicas fue el espacio de variedades Entre amigos, de José Luis Moreno.



Como vemos, el desarrollo de las televisiones autonómicas ha sido bastante irregular, y hasta finales de los 80 no podemos hablar de una organización completa de este tipo de televisiones y radios autonómicas. El desarrollo de estas televisiones se ha completado en los 90, con los segundos canales (Canal 33, hoy 33/K3, LaOtra, Canal 2 Andalucía, Punt 2…). En cualquier caso, en la actualidad y también recientemente, hemos asistido a un desarrollo creciente del proceso de creación de estos entes. Hoy la FORTA reúne en su seno a todas las cadenas citadas anteriormente más Castilla-LaMancha televisión, IB3, RTRMurcia, Aragón TV, Televisión Pública de Asturias y Canal Canarias. En total, doce entes audiovisuales autonómicos.


ENLACES:

http://chasqui.comunica.org/content/view/454/1/
http://www.upf.es/periodis/Congres_ahc/Documents/Sesio6/GarciaDiaz.htm
http://www.infoamerica.org/TENDENCIAS/tendencias/tendencias06/pdfs/23.pdf
http://www.canalsur.es/PROGRAMAS/rtva/index_rtva.html
 
La televisión de los 80 (IV): Las series extranjeras.
Intentar hablar de las series extranjeras de los 80 en un sólo post es una tarea ímproba. El número y la variedad de series fue monumental, pero aquí trataremos de citar la mayoría.

A principios de los 80, el panorama de la producción foránea en TVE era realmente abundante, aunque son casi todas series que se heredaron de los 70 e incluso alguna de los 60. Por supuesto, todas las series que TVE comenzó a emitir en 1979 se prolongaron hasta principios de los ochenta, por eso, es de rigor citar Los Ángeles de Charlie, Los casos de Rockford, Holocausto, Proyecto UFO Investigación OVNI, Azafatas del aire, California, Nakia, El nido de Robin, Laverne y Shirley, Gibbsville, Palo y astilla, Colmes y Yoyo, La familia, Los cinco, e incluso Doctor en casa, (serie de los años 60 y que TVE estrenó en 1980). De los estrenos en TVE de 1979 cabría destacar series como la graciosa Los Roper, la familiar Con ocho basta, los amores y desamores del aristócrata Poldark, Ironside (el agente de policía que, pese a sufrir un intento de asesinato y quedarse postrado en una silla de ruedas sigue luchando contra el crimen), y por supuesto, Raíces, donde el afamado Kunta Kinte, primer esclavo africano llegado a América vivía penas y sufrimientos hasta ver cómo uno de sus descendientes lograba la ansiada libertad del hombre blanco. Esta serie obtuvo una gran cantidad de premios y nominaciones a los Emmy.
Al año siguiente, TVE estrenaría series curiosas, pero no muy recordadas, como 240-Robert, La escoba espacial, Grizzly Adams, La isla de la fantasía, Mork y Mindy, Taxi o Las Vegas. Las series más conocidas son Lou Grant y Magnum. En ésta última, que en España no vimos hasta la llegada de las autonómicas, el agente Thomas Magnum, interpretado por Tom Selleck, era un ex miembro del servicio de inteligencia de la Marina estadounidense que trabajaba en Hawai. Magnum dejó para la posteridad el recuerdo de esas bermudas que el actor lucía tan acostumbradamente. La de Lou Grant fue una serie memorable. Aún hoy se la recuerda con respeto, porque se dice que es la serie que mejor ha sabido plasmar las problémáticas del mundo del periodismo. En ella, Lou Grant era un veterano redactor-jefe del periódico Los Angeles Tribune que discutía con la propietaria sobre los criterios informativos; a pesar de esto, siempre conseguían las mejores piezas informativas para sus ediciones.



Son series de 1981 las nuevas entregas de El show de Benny Hill, con sus típicas persecuciones a señoritas con poca ropa encima, El increíble Hulk, en la que el doctor Banner (interpretado por el culturista Lou Ferrigno) se transformaba, después de un accidente en su laboratorio, en el coloso verde que se irritaba ante las injusticias del mundo, y la tan añorada El gran héroe americano, en la que el protagonista, William Katt, recibía de parte de unos extraterrestres un traje rojo con superpoderes que había que descubrir en usar, toda una parodia de Superman.

También se emitieron ese año Enredo, Billie Joe y su mono, El detective Nero Wolfe, Vida de estudiante y Los siete de Blake.

En 1982 veíamos en nuestras pantallas Skag, Valerie, El gran hawai, La fuga de Logan, Esto se hunde, El contacto Devlin, La conquista del oeste, Hospital, Enredos de familia... Aunque quizá la más recordada sea Hart y Hart, el matrimonio ocioso formado por Thomas y Jennifer que, ayudados por su mayordomo Max, resolvían misterios de todo tipo.



A partir de 1982 la política de cambio impulsada por Calviño trajo a su vez series rompedoras del extranjero. A 1983 corresponden títulos como El espantapájaros y la señora King, Un sexto sentido, Q.E.D., El autoestopista o Retorno a Brideshead, pero este año surgieron series del todo míticas. Para empezar, Fama. Esta serie de televisión, que nació a raíz del éxito de la película, fue toda una revolución para el mundo juvenil. En ella, los profesores de canto, danza e interpretación de una escuela de interpretación de Nueva York les exigían a sus alumnos que dieran el todo por el todo para llegar a ser alguien en el mundo del espectáculo. Cómo olvidar la frase de Lydia, la profesora de danza: "Queréis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar. Con sudor". De los alumnos más recordados podemos citar al bailarín Leroy, la violoncelista Julie, la actriz cómica Doris o Montgomery, que quería ser un buen actor y seguir los pasos de su madre. Es posible que no sepáis que la mismísima Madonna fue rechazada para participar en la serie, y que algunos de los actores que se formaron en esta serie fueron Al Pacino o Liza Minelli. La banda sonora de Fama es todo un hito.

Galactica narraba la huida de una nave humana del ataque de los cyclones para encontrar un planeta aliado, la Tierra, y sobrevivir, y en ella pudimos ver a Lorne Green o Jane Seymour. También de 1983 es la serie del huérfanito negro Webster, que no pudimos ver en España hasta la llegada de las privadas.

Ese mismo año hacían su aparición Cheers, Hotel, MASH y Cagney y Lacey, ésta por las autonómicas. Cheers reunía en el bar homónimo toda una serie de personajes bohemios e irónicos que enredaban sus tramas. El bar en el que, según dice la canción, todos sabían tu nombre, nos hizo encariñarnos con el barman Sam "Mayday", el ex pitcher Malone, la camarera divorciada Carla y con Norm y Cliff, contable y cartero respectivamente que pasan más tiempo en el bar que en sus trabajos. También aparecía en Cheers el psiquiatra Frasier, que consiguió su spin off, su propia serie, en los 90. Hotel nos sumergía en los intríngulis de la gestión de un hotel, el St. Gregory de San Francisco. Aunque las tramas de hotel tenían que ver a veces con la clientela, el nudo principal era sobre todo el romance que se fraguaba poco a poco entre Peter McDermott (James Brolin) y Christine Francis (Connie Sellecca).



MASH narraba las aventuras y la enorme y admirable filosofía de un grupo de médicos y voluntarios que habían montado un hospital de campaña en la guerra de Corea, para animar a los heridos, y a ellos mismos. El patriotismo que consiguió en Estados Unidos la convirtieron en una serie de culto. Cagney y Lacey eran dos policías de Nueva York, una soltera e independiente, y la otra una madre de familia, que intentaban resolver sus casos en un mundo que se les revelaba machista y lleno de complejos. En 1984 se estrenaron numerosas series, pero ninguna de ellas es recordada masivamente: Traedlos vivos, Throb, Los profesionales, Los chisholms, El ejército secreto, Sí ministro, El contacto Devlin, Caída y auge de Reginald Perrin, Cuentos del mono de oro, El cuarto brazo, y las que más suenan, Vientos de guerra (ambientada en la Segunda Guerra Mundial) y el culebrón Flamingo Road.

¿Qué pasó con las soap operas en los 80? Desde 1979, triunfaban en todo el mundo, pero Calviño las promocionó en su mandato y nos dejó a todos con la boca abierta. Disfrutábamos viendo a JR Ewing luchar contra los Barnes por sus posesiones petrolíferas en Dallas, Angela Channing hacía lo propio contra los Gioberti en Falcon Crest para hacer de sus viñedos los más importantes del Valle de Tuscany, Dinastia nos ambientaba en las intrigas de Alexis Carrington (Joan Collins) por el control del petróleo en una familia noble... Hay que mencionar también dentro de este género la interminable Santa Bárbara, con el despiadado C.C. Capwell, que empezó en 1982 y duraría más de dos mil capítulos, extendiéndose hasta los 90. En todas ellas el lujo, las mansiones, los cochazos y los cuerpos esculturales plasmaron a la perfección el ideal neoliberal de Reagan y el bienestar elitista de los 80.



En el bienio 1985-1986 podemos registrar el mayor número de series conocidas. En 1985 TVE estrenaba series con tana personalidad como El coche fantástico con David Hasselhoff, Autopista hacia el cielo con Michael Landon, El equipo A, V (la serie de los lagartos extraterrestres que venían a conquistar la Tierra) y las menos conocidas Heimat, El ecualizador, Bergerac, Crónica de gangsters, La mujer biónica, Mascarada, El padre Murphy, La rosa amarilla, Unidos frente al delito, Viajeros o Los vecinos. Especial importancia revierte El pájaro espino, (basada en un hecho real) la lucha de un sacerdote (Richard Chamberlain) y su dilema entre el amor espiritual y el carnal, que arrasó en España y cosechó infinidad de galardones.



El año siguiente TVE rebosó en series extranjeras. 1986. Son de este año Primos lejanos, Matlock, la motocicleta fantástica de El halcón callejero (la versión motociclista del coche fantástico), Los Colby (serie surgida a partir de unos personajes de Dinastía), los playboys de Corrupción en Miami, Se ha escrito un crimen (Angela Lansbury resolviendo asesinatos en el papel de Jessica Fletcher), Remington Steele con Pierce Brosnan, La hora de Bill Cosby, el trío de amigas longevas de Las chicas de oro, Norte y Sur con Patrick Swayze, los casos aderezados con amor entre Cybill Shepherd y Bruce Willis en Luz de luna, y cómo no, la melancólica y mítica comisaría de Canción triste de Hill Street.

En este año hubo un sinfín de series a la sombra de las anteriores, entre ellas: Hotel Fawlty, Johnny Stacatto (con el director John Cassavetes como actor), A medias, Max Headroom, Los primeros de la clase, Switch, Glitter, Simon & Simon, Chicago, Ellery Queen, Mike Hammer, Radio Cincinnati, la serie de Casablanca promocionada tras el éxito del film, Chicas con clase, La fuga de Colditz, Ballesta: las aventuras de Guillermo Tell, Kate y Allie, Tristeza de amor... Y debemos citar dos series extranjeras traídas por TV 3: N'hi ha que naixen estrellats y Els joves.



Comenzaba 1987 y en la televisión española se podían ver teleseries como Tres estrellas, Spenser detective privado, Camino del infierno, El detective cantante, Treintaytantos, Camuflaje, Los caballeros de Houston, Como el perro y el gato, Mis dos padres, De 9 a 5, El pulso de Hollywood o Jóvenes policías, que en Estados Unidos vió la luz ese año. Junto a estas, otras más familiares fueron La bella y la bestia, (que en España han emitido las autonómicas), Starman, la de ciencia-ficción Star Trek: la nueva generación, Padres forzosos, el mañoso y admirado MacGyver (en el que salía también Mayim Bialik, la actriz que protagonizó Blossom en los 90) o las experiencias adolescentes de los chicos y chicas canadienses de Degrassi Junior High, que se prolongarían hasta 1991. También al 87 corresponde la serie hilarante e irónica Matrimonio con hijos, que la 2 ha emitido recientemente antes de la hora de la cena y que ha llegado a adaptarse en infinidad de países.



Las novedades de 1988 fueron muchas, aunque no todas ganaron el mismo reconocimiento de los espectadores. Tierra 2 (en las autonómicas), Playa de China, Baby Boom, Nido vacío, Blake el mago, Calle tranquila, Doce del patíbulo o la serie italiana La piovra tuvieron su público, pero no alcanzaron tantas cotas de popularidad como por ejemplo ALF, (la serie del bajito alienígena de Melmac al que le gustaban los gatos y que llegó a tener su propia serie de cómics), Un mundo diferente (secuela de La hora de Bill Cosby), episodios nostálgicos de los 60 con el estreno de Aquellos maravillosos años, las aventuras de la periodista Murphy Brown, y series familiares, como por ejemplo la recordada Los problemas crecen, que consagraron a un Kirk Cameron en ciernes y que duró varias temporadas. Especial mención merece la experiencia de Roseanne. Roseanne Barr era una madre de familia de clase obrera que peleaba para sacar a sus hijos adelante. Empezó como camarera y actuó en locales pequeños haciendo chistes y gags para el público. Tuvo tanto éxito que en 1985 ya había hecho su aparición en televisión. Después de un programa especial para una productora, Roseanne alcanzó su sueño de tener una serie basada en su vida. Y fue la nota de los 80, ya que su serie se oponía al canon social de las series de los 80. Profesiones humildes, casa familiar de clase obrera y protagonistas que no tenían unos cuerpos esculturales y nada snobs.



Para acabar con 1988, las series 'legales'. En primer lugar, La ley de los Ángeles, que narraba las peripecias y litigios de un grupo de abogados de dicha ciudad, y la más chistosa Juzgado de guardia.

Concluimos este laaaargo post con las series que cerraron la década de los 80. En 1989 hubo series que, como es de suponer, alcanzaron cotas de popularidad diferentes. Ese año asomaban por nuestras pantallas Vive como quieras, La víbora negra, Navarro (extranjera por supuesto), Grandes almacenes, El local de Frank, Más allá de la ley, Loco de remate, Alien nación, Enano rojo y Jóvenes jinetes, que vimos en España en Tele 5. Estas series estuvieron a la sombra de otras más conocidas, como Papá comandante, en la que el comandante McGillis se las veía con una esposa viuda y liberal y tres hijas rebeldes, Entrenador, donde el entrenador de fútbol americano Craig Nelson demostraba empaque para alentar a su equipo (todo lo contrario que en su vida sentimental, que estaba rodeada de mujeres inteligentes e independientes), y Jake y el gordo, el tándem perfecto entre un fiscal implacable (McCabe 'el gordo') y que tenía a sus espaldas tantos años en la profesión como enemigos declarados, y Jake, un investigador de confianza que le hacía el trabajo de campo. Esta serie duró seis temporadas y estaba ambientada en California, aunque una temporada se rodó en Hawai.

Como es lógico, algunas de las series que en España hemos visto en los primeros 90 pertenecen a finales de los 80, muchas de ellas a este año 1989. Por ejemplo, este año nacían Cosas de casa (con Steve Urkel y Laura Winslow como buque insignia), Mr. Bean, Acapulco HEAT (que vimos en Tele 5), Los vigilantes de la playa (que lanzó a la fama a actrices como Pamela Anderson y mantuvo a Hasselhoff en el candelero) y Salvados por la campana (emitida por Antena 3), con Screech y Zach Morris, y que en su primera temporada estadounidense se llamó "Good morning, Miss Bliss".



Así terminamos este repaso a las series de televisión extranjeras que emitieron TVE y las autonómicas durante los 80. Ha sido largo pero me ha parecido necesario porque es un apartado muy demandado cuando se recuerdan los 80, y sin duda, uno de los más prolíficos. Muchas de estas series siguen siendo recordadas y añoradas, tanto es así que vivimos un auténtico fenómeno de reposiciones de algunas de estas series (la prueba más evidente son las parrillas televisivas de Localia o Cuatro), o de nuevas versiones o adaptaciones (Miami Vice, Los ángeles de Charlie, Dallas...), tanto en cine como en televisión. Hay quien afirma que es la falta de imaginación tanto de cineastas, guionistas como de directivos de televisión la que esta posibilitando una revisión de los 80. Sea como fuere, y sin menospreciar algunas producciones de calidad actuales, podemos afirmar que esta 'resurrección' de los 80 demuestra que las series de esta década gozan de buena salud, de una originalidad, una frescura y una imaginación únicas.
 
La televisión de los 80 (III): El videoclip.
Dentro de la televisión musical de los 80, un aspecto muy importante a considerar es la repercusión que tuvieron los videoclips en esta década.

El videoclip es la combinación de música y video. Aunque tienen una corta historia, lo cierto es que los videoclips ya forman parte incluso del estudio de algunas universidades, en el llamado videoarte.

El primer videoclip de la historia según los documentos fue Bohemian Rhapsody, del grupo británico Queen, que fue dirigido por Bruce Gowers, de 1975. La idea surgía a partir no sólo de los musicales, y de las películas del mismo género, sino de los programas talk-show que combinaban actuaciones musicales con entrevistas. Bohemian Rhapsody supuso toda una revolución, y su repetida aparición en la televisión consiguió que el tema se mantuviera 9 semanas en el número uno de la lista, además de convertirla en un himno por su valor simbólico dentro de la música rock.

Desde finales de los 70 la importancia del videoclip fue en aumento, aunque quizá el trampolín definitivo lo constituyó la inauguración e inicio de emisiones de la cadena Music TeleVision, más conocida como MTV, que empezó su andadura en 1981. Este canal estadounidense, cuyo propósito era emitir videoclips las 24 horas del día, a raíz del éxito del fenómeno en Europa, nació el 1 de agosto de aquél 1981. Sólo entonces ya contaba con cuatro millones de suscriptores. El primer videoclip de la MTV, y podríamos decir casi el primero de la década de los 80 es el famoso tema Video killed the radio star, de The Buggles. Nadie mejor que los Buggles pudieron expresar mejor el conflicto que se había abierto. La MTV empezó a robarle audiencia a las radios en FM, ya que éstas sólo ponían canciones de los grandes grupos, pero ni por asomo podían competir con la imagen y con la promoción de los grupos noveles que practicaba.

Uno de los artistas que encontró una oportunidad de oro para promocionar sus canciones por medio del videoclip fue Billie Jean, que cosechó notables éxitos grabando el video de su tema homónimo. La estrategia comercial de la MTV fue apabullante. El éxito de los videoclips la llevó a promocionar éstos nada más y nada menos que en bares y hasta en las escuelas, con el fin de enganchar a los jóvenes devoradores de clips, que se incluían entre las edades de 12 y 34 años.



El descubrimiento ya se había hecho patente: para conseguir el éxito comercial de un disco ya no bastaba con emitirlo sistemáticamente en la radio, sino promocionarlo por medio de los videoclips en la televisión. El videoclip dotó a las canciones de una dimensión multimedial y de una dignidad fílmica. Para 1983, no había ninguna casa discográfica que fuera considerada completa si no disponía de un departamento de video que gestionara el rodaje de los videoclips de sus grupos y cantantes.

La estética de los videoclips de los 80 es fácil de identificar. Además de las diferentes tomas paralelas de los cantantes y grupos (cosa que los 80 de alguna manera aportaron al esquema clásico de este género), los videoclips se caracterizaban por los colores pastel, por los escenarios que presentaban al cantante o al grupo solos, con planos contrapicados si los comparamos con los actuales, e incluso alguna imagen aérea que sobrevolaba a los solistas.

Podríamos hablar de innumerables videoclips de los 80, pero vamos a destacar los más significativos. Por ejemplo, Duran Duran consiguió una imagen rompedora que conquistaría la década de los 80 gracias a sus videoclips, con videos como The reflex, o Wild Boys, ambos dirigidos por Russel Mulcahy.

Algunos videoclips alcanzaban la categoría de infantiles o fantásticos. Los videoclips que contaban historias nacieron en los 80. Podemos recordar videos de dibujos animados como el mítico Another brick in the wall de Pink Floyd, Come on Eileen de los Dexy’s Midnight Runners, o las fantasías del movimiento neorromántico con videos como Take on me de A-Ha donde vemos al cantante del grupo salvar a su chica dentro de un cómic (considerado uno de los 100 mejores videoclips de la historia); I should be so lucky (1987), con una jovencísima Kylie Minogue que se prepara para salir de noche en un sugerente baño de espuma en su extravagante casa, la surrealista oda por la paz cantada y escenificada por los Pet Shop Boys en Go west, las travesuras de Bananarama en Venus o en la prisión de Love in the first degree, las críticas de Eurythmics, Tears for Fears o Visage en algunos de sus videoclips…



Los 80 pueden estar orgullosos de contar con dos de sus grandes temas en el top de los mejores videoclips de toda la historia (en el que no hay ni uno solo español). Según el listado confeccionado por la MTV en 2000 a partir de encuestas, los dos mejores videoclips de la historia serían Thriller de Michael Jackson en la cúspide de los cien mejores, seguido en el número dos por Like a prayer de Madonna.

Éste último puesto no está tan claro como parece, porque los expertos no se deciden en si el video que se lleva la plata es el de Like a prayer o el de Vogue (colocado en quinta posición según otras fuentes del estudio). Es difícil hacer afirmaciones rotundas, ya que las listas se contradicen, pero tanto Thriller como Like a Prayer son los dos videoclips de los 80 más impactantes de la historia.

Lo que sí queda claro es que el video en el que Madonna vence su miedo y lucha contra el racismo ha sido calificado como el videoclip más “revolucionario” y “escandaloso” de la historia. Grabado en 1989, Like a prayer trajo consigo las críticas más acérrimas del Vaticano, que no dudó en calificar a la cantante de “blasfema” al considerar el beso que se da la joven con el doble de una estatua de un santo de raza negra. El videoclip cuenta la historia de una joven que presencia una puñalada por parte de unos blancos a una chica, y cuando el chico negro intenta socorrerla, la policía le toma a él por el criminal. Madonna acude a la iglesia en la que encuentra a la estatua del Cristo o santo negro para pedir ayuda, o fe. Es un videoclip muy optimista, y también muy provocativo cuando aparece delante de las cruces en llamas del Ku Klux Klan.



El videoclip de Michael Jackson fue un auténtico fenómeno de los 80. Gracias al videoclip, Thriller fue un éxito de ventas en la mayor parte de países occidentales durante varias semanas (en Estados Unidos aguantó 37 semanas en el número uno, vendió más de un millón de copias sólo en Los Ángeles, y colocó siete canciones en el top ten americano).
Thriller (dirigido por John Landis) fue candidato a la impresionante cantidad de doce Emmys y ha sido hasta hoy el album de mayor éxito de toda la historia.
El videoclip de Michael Jackson narra la historia del revivir marchoso de unos zombis, presentados por la tétrica voz de Vincent Price. El propósito que tenían en mente los creativos era que, cuanto más se pareciese el videoclip a una película de cine, sería mejor. Después de su estreno en televisión, Thriller vendió la primera semana más de 400.000 copias.



El videoclip nació en los 70 pero su expansión se vivió en los 80. A principios de los años 90 el videoclip comenzó su gran debacle. Una falta de creatividad y de originalidad unido a que dejara de ser un fenómeno novedoso llegó a hacer pensar a algunos que el videoclip como género tenía los días contados. Los 90 traerían los nuevos medios informáticos y efectos especiales, pero perdieron el esquema narrativo. No más contar historias. Con los 90 el videoclip perdió su capacidad de fantasear. Algo que ha hecho del videoclip de los 80 único y especial.

ENLACES:

http://estabolsanoesunjuguete.blogia.com/2005/111502-historia-del-video-clip.php
http://www.ociototal.com/recopila2/r_musica/10mejores_clips.html
http://www.ociototal.com/recopila2/r_musica/100videoclips.html
http://www.20minutos.es/noticia/144560/0/madonna/video/clips/
 
Homenaje a Mannequin 2: on the move.
En un paréntesis en nuestro recorrido por la programación televisiva de los años 80, he decidido rendir aquí un pequeño homenaje a una película que, pese a haber sido rodada en 1991, puede incluirse estilísticamente dentro de los ochenta. Su estilo es totalmente ochentero. Se trata de Mannequin 2: on the move, o como se ha traducido al español, Atrapa ese maniquí. Es la secuela de la película Mannequin (1987), protagonizada por Kim Catrall, Andrew McCarthy y Mesach Taylor.



El argumento de Mannequin 2 es sencillo: un príncipe (el príncipe del reino imaginario de Hauptmann-Koenig, interpretado por William Ragsdale) y una campesina (interpretada por Kristy Swanson) se enamoran en la Edad Media, pero su madre no tolera el casamiento con una plebeya y, para que su hijo se olvide de ella, manda al hechicero real que encante a la campesina. Por medio de un collar, la chica se convierte en un maniquí, y mil años después, un centro comercial de Nueva York organiza una campaña de marketing para ese reino. La estrella de la presentación será el maniquí encantado que, desde entonces, se ha convertido en una especie de monumento nacional del pequeño país. La que se supone reencarnación del príncipe, un empleado, se reencontrará con la princesa y tendrán que luchar por su amor...



Esta película es heredera del llamado cine fantástico de los 80, del que hablaremos más adelante. Mis personajes favoritos, además del diseñador gay Hollywood Montrose (Taylor, el único del reparto de la primera película que permanece en ésta), son los tres musculosos ayudantes del conde Spretzel (la reencarnación del hechicero).
Rolf (John Edmonson), Egon (Phil Latella) y Arnold (Mark Gray), son los tres atolondrados ayudantes del conde, y en ellos la estética joven de los 80 está fuertemente marcada.

El disfraz que me compuse para el botellón de los 80 está inspirado en la indumentaria de Rolf, y un poco en Egon, como veis aquí abajo.
Es una pena que se les tenga tan olvidados (el acento francés y chillón y su estupidez son enternecedoras aunque sean de los malos), como de igual modo esta película, que se pasa con alguna frecuencia en las televisiones autonómicas (en Telecinco la he llegado a ver una vez).
Salvando las diferencias, creo que el disfraz no me quedó tan mal. Pero ellos son inimitables.



Como sucede a menudo, los primeros años de toda década siempre son influenciados un poco por la estética de la anterior.