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VUELVEN LOS 80
Un homenaje al legado social y cultural de una década irrepetible: los años 80.
Acerca de
Soy periodista y licenciado en Comunicación Audiovisual y tengo 26 años. Vivo en Alicante y me encanta el revival de los años 80 que vive nuestra sociedad. Espero que os guste el blog y que participéis. juegos casinos
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80 FOREVER!!!
 
La televisión de los 80 (VIII): La no televisión de los 80 y el apagón televisivo


Érase una vez un país gobernado por el partido socialista obrero español (PSOE), que una fría noche de diciembre tuvo que afrontar la mayor y más aplaudida huelga general que ha conocido esta nación. Y érase una vez un país que, por primera vez en 32 años, vio cómo era el negro de la pantalla de su televisión.

Me refiero obviamente a la huelga convocada por los sindicatos Comisiones Obreras (CC OO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) para el 14 de diciembre de 1988 y sus consecuencias para el apagón televisivo. Una huelga histórica, sin duda, por muchos motivos: para empezar, la huelga del 14-D eclipsó con creces a la convocada por la revolución obrera de 1934, tomada como referente por los sindicatos; la huelga provocó el cese inmediato de los servicios de transporte (hasta los servicios mínimos fueron escasos); la manifestación convocada logró una asistencia de 400.000 personas; ocho millones de españoles la secundaron; el paro laboral alcanzó cotas de hasta el 90% en algunas provincias españolas, el 95% de universidades y colegios españoles cerraron, en Sanidad se llegó al 85% e incluso la Liga de Fútbol Profesional (LFP) canceló todos sus partidos tanto de Primera como de Segunda División.

¿Por qué llegó la huelga? Aunque trataremos de ello más adelante, lo que podemos decir es que la huelga general se convocó como respuesta por las actitudes del gobierno de Felipe González, que favorecía la precariedad laboral frente al empleo fijo, privilegiaba las privatizaciones estatales y empezaba a erosionar la economía española con las iniciativas del ministro Carlos Solchaga. El detonante, sin embargo, fue el intento de aprobación por parte del gobierno de la Ley de Empleo Juvenil, un proyecto que según el Sindicato de Estudiantes promovía la "contratación basura".



El gobierno luchó contra la convocatoria pero fue inútil. Preparados para recibirla, el gobierno encarga a Televisión Española (TVE), que haga algo para paliar el paro laboral en el ente público (las autonómicas se habían sumado a la huelga). La entonces directora de RTVE, Pilar Miró, previó la situación, y decidió encargarle al jefe de informativos, Julio de Benito, la emisión adelantada de la tercera edición del telediario, con el fin de que, una vez finalizado éste, comenzara una programación grabada que diera al traste con la huelga general. Pero lo que Pilar Miró no sabía era que los trabajadores de TVE se habían reunido el 13 de diciembre en el vestíbulo de Torrespaña para determinar su adhesión a la propuesta de los compañeros del ente en Navacerrada. La intención de los trabajadores que se ocupaban del repetidor de televisión de 'La bola del mundo', era cortar la señal a las cero horas del 14 de diciembre, dejando sin cobertura televisiva a toda España. Tal y como estaba previsto, a las 0.00 horas, el informativo, presentado por Olga Barrio, seguía en pantalla. La redactora de Economía de TVE Carmen Alonso presentaba un reportaje en el que explicaba cómo TVE se había preparado ante el envite huelguista para asegurar la programación. En ese minuto exacto, llegó el temido apagón. José María Fraguas De Pablo fue el encargado de realizar la cuenta atrás, utilizando para ello el reloj digital del circuito interno de radiofrecuencias de TVE. 4, 3, 2, 1...

Y España entera se quedó sin televisión. Obviamente, Pilar Miró intentó negociar con los trabajadores del municipio madrileño de Navacerrada el restablecimiento de la señal, al menos para poder improvisar un cierre de emisión. La señal volvió tras varias horas, mientras los españoles intentaban de alguna manera captar algún tipo de señal que permitiera explicar el fenómeno. La obligada huelga general en TVE se anticipó con un programa grabado del espacio religioso Testimonio, en el que el padre Santiago Martín recitaba un discurso sobre la opulencia y la marginación social. «La Iglesia tiene que ser la voz de quienes no tienen voz; no la voz de los ricos», apuntalaba el sacerdote antes de que la señal se retirara por completo de los televisores en la madrugada del 14-D.



Al día siguiente quedaba valorar el alcance de la huelga. Y lo cierto es que fue abrumador y rotundo. La huelga general del 14-D ha sido la más importante de nuestra historia, y su éxito se explica por las diferencias entre los partidos de izquierdas en un momento en el que el PSOE comenzaba su desgaste político. Como es lógico, el Partido Popular no vio con malos ojos la protesta, y el paro laboral fue tan exitoso, que el gobierno se tuvo que retractar de inmediato.

Pues hasta aquí el apagón televisivo de los 80, un momento histórico para los mitómanos de la década, porque desde su creación, nunca más la televisión ha dejado su hueco vacío en nuestros televisores.
 
Los juegos Excel se rinden a los 80:


La verdad es que desde hace unos años los juegos basados en el programa de casilleros Excel causan furor entre los internautas, porque permiten comprobar conocimientos de todo tipo, (incluidos los conocimientos frikis), y divertirse con cualquier clase de juego sonoro, visual o textual.
Como es de suponer, existen juegos Excel dedicados a los años 80 (entre otras cosas, el Excel nació en los 80), de los cuales por ahora incluyo aquí dos. Los más curiosos podrán exprimirse las neuronas para intentar recordar imágenes de nuestra querida década. Y ojo, porque los juegos enganchan una barbaridad y tienen varios niveles de dificultad. Pues nada, a divertirse, y a recordar. (A los que desesperen con las respuestas correctas, les recomiendo que visiten el foro de la página web www.universotv.com/index o bien el foro de la web www.batallitas.com).

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Los serenos y los 80
Es noticia de actualidad la última semana. Los serenos van a volver a las calles, después de más de 30 años.
El barrio madrileño de Chamberí ha creído pertinente volver a crear a este cuerpo especializado, cuyas funciones son orientar a las personas perdidas y a los turistas, acompañar a sus casas a personas ancianas, discapacitadas o indispuestas, y ahuyentar a los merodeadores o posibles delincuentes, avisando a la policía, bomberos o ambulancias si es necesario.
Esta solicitud ya ha creado polémica debido a que el Ayuntamiento de Madrid considera algo peligroso armar a estos profesionales (que comenzarán siendo 20, y controlarán ocho manzanas cada uno), que son en teoría, personas de confianza de los vecinos, pero sin una cualificación puesta a examen, según algunos concejales del consistorio.
El sereno es una figura heredada del siglo pasado y tenía como misión, además de todo lo apuntado, abrir las puertas de los portales de las casas a la gente en caso de necesidad (haciendo tan característico ese aro inmenso plagado de llaves de todas clases). Su figura resultó útil hasta mediados de los 70, cuando los porteros automáticos hicieron casi inútil su labor. No obstante, y esto es lo destacable, los serenos volvieron a hacer acto de presencia a mediados de los 80. Fue un intento fallido de revivir una profesión que siempre se ha considerado úitl, familiar y entrañable.
Parece que después de 20 años, las iniciativas de ciudades como Gijón (a partir de 1999), Vitoria y Barakaldo (2005) han hecho animarse a los madrileños. El sereno del siglo XXI ha renovado su indumentaria, cambiando las chaquetas oscuras y el candil por un visible chaleco reflectante, como vemos aquí abajo.

 
La televisión de los 80 (VII): las series nacionales.
Este apartado, tan desconocido por los amantes de los 80, es uno de los más interesantes. Hasta los 80, más o menos, el tirón de las series españolas basadas en obras literarias, y protagonizadas y escritas por grandes actores y guionistas españoles de sagas familiares fue muy prolífico. Esta costumbre de la casa, este "espíritu literario", made in Spain, perduró más o menos hasta 1995, cuando se grabó y emitió quizá la última de las grandes series producidas por TVE, me refiero obviamente a La regenta, la obra de Leopoldo Alas 'Clarín'. Esta vertiente ya nació con el propio medio televisivo, ya que desde 1956 TVE había adaptado grandes obras literarias para la pequeña pantalla.

Comenzamos por 1980. Sin duda, un año destacable. Triunfa en las pantallas una de las series españolas de más éxito: Fortunata y Jacinta, drama costumbrista basado en la novela de Benito Pérez Galdós, dirigida por Mario Camus y con un reparto de lujo. Ana Belén, Manuel Alexandre, Maribel Martín, Fernando Fernán Gómez, Mary Carrillo, Maria Luisa Ponte, Manolo Zarzo y Mario Pardo componían el plantel de actores. La serie, ambientada en el siglo XIX, narraba las aventuras y desventuras del triángulo amoroso formado por el galán Juanito Santa Cruz (interpretado por François Eric Gerdon), hijo de padres ricos, que se casa con su prima Jacinta (Maribel Martín). Juanito le cuenta que tiene un hijo de una mujer rústica que fue prostituta, Fortunata, hijo al que Jacinta tiene intención de adoptar. Esta serie ha dado un prestigio inmenso a TVE durante los 80. Este mismo año, Jesús Puente y Juanjo Menéndez se metían en la piel de Margallo y Don Marcelino, respectivamente, en la serie El español y los siete pecados capitales (dirigida por José María Forqué y basada en la novela de Fernando Díaz-Plaja). Don Marcelino era un hombre culto pero cordial y a veces sencillo, que debía dar una conferencia sobre los siete pecados capitales en un ateneo de Madrid que dirigía su amigo Margallo. A estas conferencias iba gente de toda clase, pero resultaban ser un fracaso. La serie tuvo éxito gracias a la comicidad de esta pareja dramática, aunque a veces caía en los tópicos y en intentar infundir moral en el espectador.



1981 fue el año de Verano azul. Qué decir de ella. Es archiconocida y a ella hemos hecho referencia en el apartado infantil. Vamos a centrarnos en otra serie de sello hispánico: Lecciones de tocador, con Luis Varela, Rafael Alonso, Rafaela Aparicio, José Lifante, Flavia Zarzo, Laura Culat y Natalia Dicenta. Se trata de un drama costumbrista. La idea era buena: el vizconde de los Harenes había vivido toda la vida bajo las faldas de su madre, y a la muerte de la longeva aristócrata, el maduro vizconde decide que debe conocer mejor a las mujeres para poder contraer matrimonio. Como es lego en estas lides, decide contratar los servicios de Juan, un galán empedernido, para que le aleccione sobre cómo seducir a las féminas. A pesar de las esperanzas que los directivos de TVE depositaron en ella, lo cierto es que la serie cosechó críticas muy duras y acabó desinflándose. Más éxito tuvo Los gozos y las sombras, novela de Gonzalo Torrente Ballester que fue llevada a las pantallas por Rafael Moreno Alba. Esta serie, una de las más prestigiosas de los 80, contó con los intérpretes Eusebio Poncela, Charo López, Carlos Larrañaga, Fernando Guillén, Emilio Gutiérrez Caba, María Casal, Ramiro Oliveros o Santiago Ramos.

Llegamos a 1982. La serie estrella de ese año es Ramón y Cajal, dirigida por José María Forqué, con Adolfo Marsillach (que ganó el TP de oro al mejor actor por interpretar al médico), Verónica Forqué, Fernando Fernán Gómez, Encarna Paso, Damián Velasco, Emilio Linder y Fernando Valverde. Mis terrores favoritos, serie de terror de Narciso Ibáñez Serrador y Maria Luisa Armenteros, se atrevió a intentar repetir el éxito de Historias para no dormir. Y también debemos destacar Juanita la Larga, la adaptación televisiva de la obra de Juan Valera, dirigida por Eugenio Martín con Violeta Cela, Conrado Sanmartín, Mercedes Sampietro, Manuel Zarzo, Queta Claver y José Vivó. Este año se emiten otras series poco conocidas pero también dignas de mención. Don Baldomero y su gente duraba media hora y era una comedia costumbrista en la que actuaban actores como Luis Escobar (Don Baldomero), José María Pou, Concha Cuetos, Manuel Alexandre, Ángela Capilla, Isabel Mestres, Carlos Lucine, Francisco Zahora, Fedra Lorente y Rachel Fielding. La serie comenzó su declive el mismo día de su estreno. Don Baldomero era un personaje extraído de la exitosa película La escopeta nacional, de García Berlanga, y contaba la historia de un acaudalado aristócrata que decide retirarse a una finca familiar de caza y fundar allí una comuna con hippies y con sus hijos, que tienen que adaptarse a tan estrambótica situación. Sancho Gracia, Ramiro Oliveros y el director de cine de terror Paul Naschy formaron equipo en la serie La máscara, que narraba las aventuras de Don Carlos, afrancesado de día y patriota español de noche en la Guerra de la Independencia española. Por último, Diálogos de un matrimonio nos adentraba en la vida cotidiana de Jesús (Jésús Puente) y María (María Luisa San José), una pareja sinpar: él corredor de fincas, 18 años mayor que su mujer, que ejerce de periodista. Jesús Puente encarnaba a un hombre que debía soportar a una mujer puntillosa y algo feminista, y el sentimentalismo de la serie se elevó hasta tan altas cotas que el propio Jesús Puente tuvo que desmentir ante la prensa que fuera tan calzonazos como lo parecía en la serie.

En 1983 TVE estrenó una serie algo polémica: El Jardín de Venus, que duraría un año, y que narraba las vivencias algo eróticas de una familia y amigos que se marchaban a veranear al campo. Drigida por José María Forqué, contó con un reparto magnífico: Fernando Fernán Gómez, Ana Torrent, Verónica Forqué, Adriana Ozores, José Sazatornil, Juanjo Menéndez, Esperanza Roy, Mercedes Sampietro, Agustín González y Ana Gracia, entre otros. Es un año muy productivo. Mario Camus dirige la serie de aventuras Los desastres de la guerra, nuevamente basada en la Guerra de la Independencia, con Sancho Gracia (Juan Martín 'el empecinado'), Bernard Fresson, Paco Rabal (Francisco de Goya), Fernando Fernán Gómez, Lola Forner, Isabel Mestre, Paco Cecilio y Manolo Zarzo, entre otros. La serie tenía un tono antibelicista y su estilo se impregnaba de las pinturas goyescas, tal y como el título empieza a delatar. Las pícaras reunió a Victoria Vera, Norma Duval, Ana Belén, Ana Obregón, Fiorella Faltoyano, Victoria Abril y Patxi Andión, en una serie cuyos capítulos contaban grandes romances de la literatura picaresca española, desde Cervantes a Lope de Vega o Calderón de la Barca.
Como último destacada de ese año debemos mencionar, cómo no, el éxito de Anillos de oro, creada por Pedro Masó, con Ana Diosdado, Imanol Arias, Xabier Elorriaga, Pep Munné y Nina Ferrer. La serie estuvo proscrita en TVE desde 1977, cuando Diosdado la presentó. Pero tras la aprobación de la Ley del divorcio en 1981en España, TVE confió en que una serie así retrataría la cambiante sociedad española, y acertó. El dúo formado por los abogados divorcistas Lola y Ramón, que forman un bufete de abogados para tratar casos de divorcio involucraba a sus familias y amigos, y también a ellos mismos, que deben resolver sus problemas matrimoniales. La serie catapultó a Diosdado e Imanol, que se convirtió en el galán de los 80 por antonomasia.



De 1984 son las series Veraneantes y Ninette y un señor de Murcia. Ésta última fue una adaptación televisiva de la obra teatral de Miguel Mihura y que Fernando Fernán Gómez llevó al cine. La serie fue dirigida por el veterano Gustavo Pérez Puig, y contó con un reparto nutrido: Victoria Vera era Ninette, Juanjo Menéndez era Andrés el murciano, Alfredo Landa era Armando, Florinda Chico encarnaba a Madame Bernarda, Ismael Merlo a Pierre, María Casal a Maruja, y también actuaba Juanito Navarro. La serie narraba la vuelta de París de Andrés, poco agraciado en amores, que volvía sin conseguir ningún romance a Murcia, donde su gran amigo le presentaba a los padres de la encantadora y seductora Ninette. En cuanto a Veraneantes, era una serie de ocho capítulos basada en obras de Chéjov, Gorki y Ostrowski. Se centraba en tres momentos importantes de la historia española: la pérdida de las colonias en 1898, la Guerra de Marruecos en 1921 y el final de la Guerra Civil en 1939, tres momentos vividos y contados por tres familias españolas ricas que veranean en el Escorial. El reparto era muy digno: María Luisa San José, Pepe Martín, Víctor Valverde, Fernando Cebrián, José María Caffarell, Andrés Mejuto y Manuel Zarzo. No podríamos olvidar Teresa de Jesús, con Concha Velasco, (en la que participaron Magüi Mira, Paco Rabal, Héctor Alterio, Virginia Mataix o Tony Isbert), que contaba la vida y milagros, nunca mejor dicho, de Santa Teresa de Ávila.

Crimen y comedia. Es la oferta de 1985. Se estrena la comedia Platos rotos, que durará un año, y en la que intervienen María José Alfonso (Carmen), Verónica Forqué (Loli), Luisa Sala (Julia), Yolanda Ventura (Mariel), Félix Rotaeta (Rodrigo), Vicente Parra (Germán), Ángel de Andrés López (David), Paco Cecilio (Nando), Jesús Bonilla (Fermín), Jesús Puente (Iván) y Santiago Ramos (Rudy) entre otros. Esta comedia pertenece a ese grupo de series familiares que narran las vivencias y los desencuentros, con el particular contexto del comienzo de las crisis familiares en nuestro país. La familia clásica empieza a modernizarse, sea con patrones feministas o con situaciones nuevas, siempre con la ley del divorcio (y por lo tanto las separaciones), a las espaldas. El macho ibérico empieza a ser cuestionado en estas series de un modo cómico. Decía crimen, y así es. Dos series hacen recogerse a los espectadores en sus butacas. La primera, Página de sucesos, con Patxi Andión (Charly), Iñaki Miramón (Pepe) y María Asquerino (Cándida), y que se ambientaba en la vida de una redacción periodística, la de 'El correo independiente', periódico imaginario, que llegó a contar 13 historias diferentes en las que siempre se encontraban asesinatos, violaciones, estafas y robos. Fue una serie desaprovechada por su director, Antonio Giménez Rico. Aún más espeluznante era La huella del crimen, una serie verdaderamente no apta para cardíacos. Su historia es muy particular. Un día, Pedro Costa, redactor habitual del periódico El Caso, recopiló información de los 18 asesinatos sucedidos en España en los últimos 100 años. Al final, se grabaron sólo 6 episodios, de forma cronológica. El primero fue El crimen de la calle Fuencarral (1890), que terminaba con la ejecución de Higinia Balaguer, la última mujer española que subió al patíbulo. Los actores que encarnaron todo estos capítulos, fueron Carmen Maura, Luis Escobar, Paco Nieva, Victoria Abril, Fernando Guillén Cuervo, Sancho Gracia, Arnau Viladerbó, Terele Pávez y Carlos Larrañaga. También se hizo un hueco ese año la literaria Los pazos de Ulloa , de la novela de Emilia Pardo Bazán, dirigida por Gonzalo Suárez, con José Luis Gómez, Charo López, Victoria Abril, Omero Antonutti, Pastora Vega, Fernando Rey y Chus Lampreave.



Las series españolas tenían tirón, y los actores hacían carrera de una a otra. 1986 es un año fructífero, sin duda. Para empezar, sigue triunfando la comedia profeminista costumbrista, con Media Naranja (el primer intento de crear una sitcom española), serie cuyos capítulos duraban media hora y que protagonizaban Iñaki Miramón (Luis), Amparo Larrañaga (Julia), Maria Luisa Merlo, Fernando Delgado, Montserrat Salvador y Rafael Alonso. El gancho de la serie era la antítesis que se producía entre la alegre y desenvuelta Julia y el tímido y enmadrado Luis. Ana Diosdado repite éxito, aunque algo menos, con Segunda enseñanza, cuyo reparto se completaba con Cristina Marsillach, Héctor Alterio, Ana Torrent, Amparo Larrañaga de nuevo, Silvia Marsó, un joven Javier Bardem, Cayetana y Fernando Guillén Cuervo, Maria Luisa Ponte y Javier Escrivá entre otros. Ana Diosdado, en manos de Masó, de nuevo, daba vida a Pilar Beltrán, una profesora de historia que era madre soltera de una joven guapa de 24 años que quería ser modelo publicitaria. El eje de la serie eran sus discusiones y vivencias con el director de su instituto y con su amigo anticuario. Régimen abierto contó con Álvaro de Luna, Pilar Velázquez, Silvia Tortosa y Ramiro Oliveros. La serie tenía un gran argumento. Tony es un recluso que ha sabido mantener su reputación en la cárcel a base de luchas y de su inteligencia. Su abogada, con la que tendrá una romance consigue sacarle de la cárcel, y es entonces cuando debe enfrentarse a la realidad: su mujer se ha vuelto una drogadicta y alcohólica y además mantiene un idilio con su ex socio. Tony decide formar un equipo de rugby para reinsertar a ex presos. La serie se rodó en la cárcel de Logroño, y participaron presos de verdad. Tristeza de amor también empezó ese año, y contaba la historia de Ceferino Reyes (Alfredo Landa), un hombre con mal carácter pero gran corazón que encontraba en un programa de radio con el nombre de la serie su única esperanza para trabajar en España. Su programa causaba furor, y la serie, en la que intervinieron Nadiuska, Concha Cuetos y Carlos Larrañaga tuvo un enorme éxito.
La última serie de 1986 para recordar es Turno de oficio, la creación de Antonio Mercero, ambientada en la vida de dos abogados, (Juan Luis Galiardo como Juan Luis Funes 'el Chepa' y Juan Echanove como Cosme), uno maduro y pasota, y el otro un joven altruista, cuyas vidas personales se entremezclaban con sus casos. La serie tuvo un gran éxito debido a que se puso en el interés de la opinión pública el funcionamiento de la justicia después de algunos casos polémicos, y en ella pudimos ver también a la gran actriz Irene Gutiérrez Caba.

En 1987 pudimos ver 1919, crónica del alba, con Victoria Abril, Jorge Sanz, Cristina Marsillach, Miguel Molina y Alfredo Lucchetti entre otros, y la literaria Lorca, muerte de un poeta, de Juan Antonio Bardem, con Nickolás Grace en el papel de Lorca, Alexander Allerson, Jesús Alcaide, Angel de Andres Lopez, Pilar Bardem, Laura Cepeda, Nuria Espert, Fernando López Veloso (como Dalí), Mario Pardo, Diana Peñalver y Maria Luisa Ponte. Además encontramos dos series carismáticas: Gatos en el tejado y Tres estrellas. Gatos en el tejado era una serie, con media hora de duración, era una serie bastante peculiar. José Sacristán se metía en la piel de Manolo Beltrán, showman que se dedica al mundo del espectáculo en una sala de fiestas y además, trabaja en televisión. Toda la relación que no tiene con sus hijos la establece con su representante Sole (Emma Cohen) y con su guionista, además de su introvertido amigo Manolo (Alberto Closas). En esta serie también colaboraron Julieta Serrano, Gabino Diego y Beatriz Santana (éstos dos últimos eran los hijos). En cuanto a Tres estrellas, era una serie de humor protagonizada por el trío cómico Tricicle, que situaba todas sus parodias y gags cómicos (sólo con mímica y sin ni una sola palabra) en un hotel. El Tricicle caracterizó a personajes de todo tipo, que al final siempre huían en estampida del hotel, sin pagar. Emitida en las autonómicas, esta serie fue un homenaje a Jacques Tati y a Peter Sellers en La pantera rosa. Fue rodada en el hostal La Gavina de la localidad de S'Agaró, en la Costa Brava.



Concluimos este apartado con 1989, dado que en 1988 no se produce ningún estreno. El último año de la década es más que productivo. Hay series originales y otras más typical spanish. Por ejemplo, ese año se estrenaron Miguel Servet (de José María Forqué) con Juanjo Puigcorbé, Icíar Bollaín, Ángeles Martín, José Soriano, Magüi Mira, Enrique San Francisco, Patrick Bauchau o Mercedes Sampietro entre otros; Delirios de amor de Moncho Alpuente y El olivar de Atocha, de Carlos Serrano. Más éxito tuvo El lute, con la que Imanol Arias y Victoria Abril recibieron sendos TP de oro a los mejores actores. Proseguimos con el estreno de la serie Eva y Adán, agencia matrimonial. Eva (Verónica Forqué) y Bruno (Antonio Resines), montan una agencia matrimonial, y con su secretaria Luisa (Chus Lampreave), se verán envueltos en toda una serie de situaciones cómicas e insospechadas. También aparece El séptimo cielo, una serie cuyo nexo de unión entre capítulos era la versátil Mónica Randall, como protagonista. En esta serie de historias independientes en las que los temas principales eran el sexo, la política y el dinero colaboraron actores de la talla de Antonio Ferrandis, Antonio Resines, Carlos Larrañaga, Natalia Dicenta, Julieta Serrano, Rosa María Sardá, Juan Luis Galiardo, José Sacristán, María José Alfonso, José Luis López Vázquez, Emilio Gutiérrez Caba, Jorge Sanz e incluso el cantante Ramoncín.
Y aún dos series más: las castizas Juncal y Brigada central. Juncal es la serie que hizo más popular a Francisco Rabal, que encarnaba al torero Juncal, retirado tras sufrir una cogida, y retrataba a su vez el mundo de amistades y amoríos que lo rodeaban: el limpiabotas sevillano y amigo incondicional Búfalo (Rafael Álvarez 'el Brujo'), y la familia del ex matador de toros, a la que intentaba recuperar 20 años después de haberla abandonado. Por Juncal pudimos ver a Emma Penella, Lola Flores, Beatriz Carvajal, Maria Luisa Ponte, Carmen de la Maza, Cristina Hoyos, Fernando Fernán Gómez y a Manuel Zarzo.
Brigada central es la historia humana y profesional de un cuerpo de élite de la policía española, cuyo líder es el comisario de etnia gitana Flores (Imanol Arias), al que acompañaban el comisario Poveda (José Manuel Cervino), Marchena (Patxi Andión), Solana (Pedro Díez del Corral) o Pacheco (Arturo Querejeta). También intervinieron Isabel Serrano, Rosario Flores, Ana Duato, Assumpta Serna, Enrique Simón, Fernando Hilbeck y Fernando Guillén Cuervo. El cuerpo de policía retratado luchaba contra el narcotráfico y la delincuencia internacional, y tuvo una segunda parte (La guerra blanca), a raíz de su éxito en Europa, cuyos tópicos provocaron las protestas de las autoridades policiales españolas y del gobierno colombiano. La última mención de 1989 es la de La forja de un rebelde que continuó hasta 1990, y que resultó un fiasco. La serie, adaptación de la trilogía literaria autobiográfica de Arturo Barea, era interpretada por actores como Manuel Alexandre, María Barranco, Ángel de Andrés, Alejandra Grepi, Lydia Bosch, Jorge Sanz, Antonio Valero, José Luis López Vázquez... Con un reparto multitudinario y distinguido, la autobiografía recorre la monarquía alfonsina, la guerra de Marruecos, hasta llegar a la Guerra civil. A pesar de tan grande esfuerzo, la serie pasó sin pena ni gloria por nuestras pantallas, cerrando así la oferta de series españolas de los 80.



Después de este profundo repaso por las series nacionales ochenteras queda patente que la originalidad y el sello literario y cultural eran muy tenidos en cuenta por los directivos, pero también por los espectadores españoles. Las series de los 80 aunaron reflejo e interés social con cultura y tradición histórica. Todo un lujo para nuestro archivo.
 
Made in 80s
¡Feliz año a todos y todas! Después de este paréntesis navideño seguimos exprimiendo los 80. Hace poco que celebramos la epifanía de los Reyes Magos. Y ya que las fiestas están dedicadas a los más pequeños, hoy decicaremos este artículo a todos los nacidos en los 80. Como ya sucedió en el primer artículo, nos centraremos en personalidades destacadas que vinieron al mundo en esta portentosa década, y que veinte años después, 'se comen el mundo'.

Empezamos con 1980. Éste fue sin duda un gran año de nacimientos célebres. El mundo del cine veía nacer a retoños como la gran Christina Ricci (que ha intervenido en películas como La familia Addams y sus secuelas, encarnando a Miércoles, en Casper, Sleepy Hollow, y una veintena más de películas), Jake Gyllenhaal (uno de los cowboys gays de Brokeback Mountain) y a Macaulay Culkin, archiconocido por la saga de Sólo en casa (el niño se peleó con sus padres por los beneficios de actuar en las películas, al ser menor de edad). El mundo de la canción nos traía a la exótica cantante Christina Aguilera, pero sin duda, donde más cundió 1980 fue en el mundo del deporte. Ése año la cigüeña nos trajo a grandes figuras del mundo del tenis, como Venus Williams y Martina Hingis, y los españoles Juan Carlos Ferrero y Albert Montañés. El baloncesto traía un mito como Pau Gasol, que hoy arrasa en Estados Unidos en la NBA con los Memphis Grizzlies (antes Vancouver Grizzlies), y el fútbol veía nacer una promesa como el gran Ronaldinho. También es el año de nacimiento de la explosiva modelo brasileña Gisele Bündchen y del vanguardista cantante italiano Tiziano Ferro. La música española recibe una nueva incorporación: la cantante madrileña Lydia, que llegó a aparecer en Eurovisión con la canción No quiero escuchar. Y ese año venía al mundo también la presentadora Kira Miró (Desesperado Club Social). 1981 no le fue a la zaga: el cine ya contaba con intérpretes de la talla de Natalie Portman (Star Wars episodio III: La venganza de los Sith) o el enigmático Elijah Wood (Frodo en El Señor de los Anillos).



El mundo del deporte se preparaba con neonatos como el gran Fernando Alonso (que se proclamó campeón del mundo de Fórmula 1 con 15 años en el Gran Premio Junior de Brasil y campeón del mundo en 2005 y 2006), el tenista suizo Roger Federer, las también tenistas Ana Kournikova y Serena Williams, el jugador de fútbol argentino Javier Pedro Saviola, (que ha jugado en el Ateneo Colegiales, el River Plate, el Sevilla y en el Barcelona, donde estará hasta 2007), Roque Santa Cruz y el camerunés Samuel Eto'o.

El pop veía nacer ese 1981 a una nueva estrella: la polémica Britney Spears. Son de este año también la miss España Lorena Bernal, la actriz Elena Ballesteros, el portero de fútbol Íker Casillas, el sensual y premiado cantante estadounidense Craig David, el heredero del gran ducado de Luxemburgo Guillermo, (de la dinastía Nassau), la modelo Paris Hillton, Beyoncé, los triunfitos Rosa López y Naím Thomas, el romántico Álex Ubago y el actor Justin Timberlake.



La cosecha del 82 tiene un color azul. En ese año las cunas contaron con nuevos miembros reales. En concreto dos: el príncipe Guillermo del Reino Unido (de la Casa de Windsor) , hijo de la fallecida princesa Diana de Gales y el príncipe Carlos y heredero al trono de dicho país, y la benjamina de la familia real sueca, la princesa Magdalena de Suecia, de la dinastía Bernadotte. (Éste año también nace un servidor, que de real no tiene nada). La quinta de naranjito se completa con nombres como los de la triunfita ochentera Soraya Arnelas, David Bustamante, el tenista Guillermo Coria, la actriz estadounidense Anne Hathaway (El diablo viste de Prada), el futbolista Kaká, la actriz Beatriz Luengo (Un paso adelante), el fornido nadador australiano Ian Thorpe, o el bello actor Miguel Ángel Silvestre.



1983 fue mucho más variado. El tenis siguió contando con nuevos miembros, como los recién nacidos Kim Clijsters (belga), Andy Roddick, el alemán Florian Mayer y el español Fernando Verdasco. El fútbol contó con el advenimiento del jugador utrerarno de la selección José Antonio Reyes. El cine nos ofrece una nueva figura: Kate Bosworth (Superman Returns, Wonderland). Por último, aparece el escritor chileno Raimundo Nenen.

Durante 1984 nacería la estrella del rock canadiense Avril Lavigne, la actriz neoyorquina Scarlett Johansson, el futbolista Robinho y también el rebelde de los Windsor, el príncipe Enrique del Reino Unido. La música española contaba con una nueva intérprete: nacía la cantante de boleros y música melódica Tamara, nieta del cantaor flamenco Rafael Farina.



En 1985 nacían el futbolista español Borja Valero y el ágil jugador portugués Cristiano Ronaldo, la joven actriz española Yohana Cobo (la niña de Volver), la dulce y maljuzgada triunfita Idaira, el guapo y solidario jugador de la selección Fernando Torres, y el campeonísimo motociclista Dani Pedrosa.



El sello de 1986 lo poseen la princesa monegasca Carlota Casiraghi (de la Casa de los Grimaldi), futbolistas como el argentino del Real Madrid Fernando Gago y el mexicano Andrés Guardado, las televisivas gemelas Mary Kate y Ashley Olsen (de la serie Padres Forzosos), el tenista Rafa Nadal, y por último dos Sergios, el jugador de fútbol de la selección española Sergio Ramos y el triunfito que acaba de sacar disco (Contigo), Sergio Rivero.

El cantante infantil Aaron Carter, hermano del Backstreet Boy Nick Carter es del 87, como de igual modo el cineasta y actor Juan José Ballesta, la actriz, cantante y modelo estadounidense Hillay Duff, los futbolistas Cesc Fàbregas (que juega actualmente en el Arsenal) y el francés Gonzalo Higuaín (que jugará en el Real Madrid este 2007), el músico Jesse McCartney (nada que ver con el ex beatle), y María Sharapova, tenista de nivel como ha demostrado las últimas semanas.

Acabando la década, las respectivas madres dan a luz a personajes como la austríaca Natascha Kampusch, que ha protagonizado una de las historias más peculiares de los últimos tiempos con su prolongado secuestro durante la infancia y adolescencia, Lucía Lapiedra (apellido artístico), ex actrix porno española y ex novia del director de cine porno Ramiro Lapiedra, del que tomó el apellido. También de 1988 son el futbolista navarro Javier Martínez Aguinaga y el actor estadounidense Haley Joel Osment (Cadena de favores).

Los últimos ochenteros son el cantante de hip-hop y bailarín Chris Brown, los actores británicos Matthew David Lewis (Harry Potter) y Daniel Radcliffe (el actor que encarnó a Harry Potter), y el futbolista chileno Mauricio Gómez, que actualmente juega como delantero para la Universidad de Chile.

Pues la verdad es que las generaciones de los 80 no están nada mal. Quizá se echan en falta nombres de artistas, literatos o políticos, pero son carreras que necesitan de largos años para consolidarse y darse a conocer. Lo que está claro es que el cine y el deporte acaparan las profesiones de los ochenteros, y otra cosa también es cierta: cada vez triunfan más jóvenes.

Hasta aquí los nacimientos y concepciones de los 80. Seguiremos en el próximo post con la televisión de los 80. Saludos.