Un homenaje al legado social y cultural de una década irrepetible: los años 80.
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Soy periodista y licenciado en Comunicación Audiovisual y tengo 26 años. Vivo en Alicante y me encanta el revival de los años 80 que vive nuestra sociedad. Espero que os guste el blog y que participéis.
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La televisión de los 80 (XV): la programación matinal
Pues sí. Aunque parezca mentira, la televisión matinal es una jovencita en el mundo de la pequeña pantalla. La idea de realizar una televisión matinal nació a mediados de los 80. A principios de la década, todavía existía aquél falso mito popular de que la televisión matinal no era buena ni adecuada.
La radio era un medio aceptado y bien recibido: el ama de casa no se distraía de sus labores y podía continuar limpiando, guisando y planchando a la vez que escuchaba los mensajes de las ondas. Por el contrario, la televisión matinal se quedaba desvirtuada, ya que la creencia era que con la televisión matinal, el ama de casa o el trabajador se distraería, creando una disfunción del todo evitable.
Cuando los temores iniciales hubieron desaparecido, los creativos de TVE recurrieron al éxito de la televisión matinal en Estados Unidos como espaldarazo final a una iniciativa que se tenía por francamente novedosa en nuestros lares.
El referente de TVE fue Good Morning America, presentado en los años 80 por David Hartman y Joan Lunden durante todos el decenio hasta 1987, cuando Hartman abandonó el programa.
El programa, y la idea, se adaptaron a los telespectadores y el contexto español. Anteriormente, en 1981 había aparecido en las pantallas españolas un programa llamado Buenos días dirigido por Salvador Núñez y con la colaboración de Lola Beltrán, José José, Karen Lara, Armando Manzanero, Guillermo Saad y Marco Antonio Muñiz, un programa de actuaciones musicales que privilegiaba a los cantautores sudamericanos, que nada tenía que ver con las pretensiones de la cadena.
El nuevo formato matinal tenía que tener una pizca de actualidad, un poco de entrevista y talk-show, una dosis de buen humor, concursos, público en directo... vamos, los ingredientes necesarios que encontramos en cualquier contenedor matinal de cualquier cadena.
En la historia de TVE podemos contar dos matinales bien diferenciados. El primero de ellos se llamó Buenos días, nada que ver con el programa antes citado. El título se había calcado casi literalmente del progenitor estadounidense, y el formato era similar, con la estructura ya mencionada. Su estreno se produjo en 1986, y para su éxito se contó con la colaboración expertos comunicadores que dieran algo de rigor y también notas de color en los momentos justos.
En su primera etapa, 1986-1987, el magazine matinal, el primero de nuestra tele, estuvo conducido por Elena Sánchez (gran presentadora en los 90 de los telediarios de la cadena pública), el consagrado y veterano José Antonio Martínez Soler, Maite Pascual y Sandra Sutherland, la única presentadora que aguantó hasta la cancelación del programa. En la etapa 1987-1988, el magazine contó con la colaboración del reputado Pedro Erquicia como presentador, también. Y para su última etapa, 1989-1990, a Sandra Sutherland se unieron Pedro Piqueras y Francine Gálvez (sin duda el fichaje estrella de TVE de finales de la década para sus programas informativos, por su exotismo, quizá).
El otro macroprograma fue, sin duda, Por la mañana, el espacio cuyo buque insignia era el consolidado Jesús Hermida, un valor seguro. De este segundo programa matinal, que empezó su andadura en 1987, al año siguiente, han salido una gran cantidad de profesionales que hicieron de pupilos y pupilas del gran maestro. Tal es así que sus colaboradores, mayormente femeninas, se conocieron como 'las chicas Hermida'. Entre su elenco de colaboradores podemos contar a Ana García Obregón, Belinda Washington, Consuelo Berlanga, María Teresa Campos, Javier Basilio, Patricia Ballestero, Curro Castillo, Míriam Díaz Aroca, Enrique Escudero, Nieves Herrero, Verónica Mengod, Mayte Pascual, Irma Soriano y Emilio Varela.
Como hemos visto, el programa de Hermida tuvo una duración menos vasta que la de su predecesor, Buenos días, si bien era mucho más completo. Por la mañana combinaba la actualidad con el entretenimiento y los concursos, mientras el primero se centraba más en entrevistas y noticias.
Al final de la década, la programación matinal se puso de moda: Pepe Navarro fue elegido para sustituir a Jesús Hermida en la franja matinal, con el programa El día por delante, un espacio de tres horas en el que se incluían concursos, entrevistas a personajes famosos y desconocidos, sketches, sección de astrología, dos telenovelas, Derecho de amar y Santa Bárbara, música de los 50 y 60, y actuaciones en directo. Navarro supo rodearse de buenos colaboradores, en concreto de Isabel Serrano, el mago Tony Kamo y Javier Bardem con sus mil y un disfraces. La novedad de El día por delante es que logró superar la audiencia de Por la mañana, extendiendo su influjo sobre los jóvenes (entre 19 y 25 años). Este exito le valió, además de la admiración de gran parte de las féminas, un TP de Oro al mejor presentador. Pepe Navarro se sorprendió por la popularidad, pues según él, nunca había visto la tele matinal. El programa concluyó porque Navarro exigía mayor retribución y TVE se negó a renovar. En su lugar (1990) llegó otro gran profesional a cubrir su hueco. Joaquín Arozamena con el espacio En buena hora.
En cualquier caso, los 80 vieron nacer un formato novedoso e innovador en España, al que grandes periodistas y profesionales de la información supieron dar forma, y crear escuela. En los 90, por ejemplo, María Teresa Campos se emanciparía presentando el recordado matinal Pasa la vida (desde donde se propulsaron su hija Terelu o Concha Galán) y Nieves Herrero adquiriría protagonismo en Antena 3 con los programas de entrevistas De tú a tú y Cita con la vida.