Un homenaje al legado social y cultural de una década irrepetible: los años 80.
Acerca de
Soy periodista y licenciado en Comunicación Audiovisual y tengo 26 años. Vivo en Alicante y me encanta el revival de los años 80 que vive nuestra sociedad. Espero que os guste el blog y que participéis.
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¿Viviste alguna anécdota graciosa o divertida en los 80 y quieres contárnoslo? ¿O simplemente quieres comentar lo que piensas de los 80? Si es así, escríbe en los comentarios tus experiencias y tus opiniones. Entre todos podemos hacer este blog más entretenido y completo.
La televisión de los 80 (XXI): la programación "rosa".
Por mucho que algunos crean que esto de la prensa rosa y de los programas del corazón es cosa de hace unos pocos años, lo cierto es que nuestra veterana televisión goza de ejemplos que demuestran lo contrario.
La revista de sociedad ha existido siempre en los magazines y variedades de nuestra televisión, pero ya en los años 80 encontramos un ejemplo de programa de cotilleo propiamente dicho, dedicado a la vida social. Se trata del primer programa rosa de la historia de nuestra televisión.
Ese programa se llamó Bla, bla, bla y comenzó el 24 de abril de 1981. Dirigido por José Joaquín Marroquí, se trataba de un programa de una media hora de duración que presentaban conjuntamente Marisa Abad y Jesús María Amilibia. Con una estructura parecida al recientemente desaparecido A tu lado, que presentaba en TelecincoEmma García, Bla, bla, bla trataba la actualidad de los famosos de una manera distendida, no morbosa, y podríamos decir que hasta simpática. Los famosos eran respetados y se les daba voz para publicitar sus espectáculos, para asistir a sus fiestas y comentar con ellos aspectos de éstas, se les dejaba libertad para que comentaran lo que quisieran, incluso a algunos de ellos, como a Norma Duval, se les pidió que colaboraran para grabar algunas cortinillas y ráfagas del programa, en las que salían cantando la sintonía del programa y bailando. No existía la concepción de sacar los trapos sucios de los famosos como hoy vemos en casi todos estos programas de las cadenas de televisión. El programa captaba la vida fastuosa, laboral y familiar de los famosos sin "sobrepasar" el límite, de modo que algunos de los rostros más populares de nuestro país concedían entrevistas sin problemas y voluntariamente, ya que contribuía a publicitar sus carreras.
El programa duró hasta 1983 y lo cierto es que posteriormente Jesús María Amilibia estuvo involucrado en un delito. Se le acusaba de haber disparado a un hombre tras tener una discusión de tráfico, lo que le llevó a la cárcel. Tras esto, Amilibia pasó a colaborar con La Razón y se ha dedicado a su faceta de novelista.
Como ya avancé en un post anterior, este blog pretende recordar momentos y vivencias de los 80. Como todos somos humanos, aquí va el primer post "fe de erratas" del blog. De esta manera no dejaremos escapar posibles lapsus.
En la temporada 1981-1982, se emite en TVE el talk-show En este país, programa de entrevistas políticas presentado por Lalo Azcona (Ladislao Azcona), que llégó a entrevistar al entonces candidato socialista Felipe González Márquez (octubre de 1981), en una entrevista cuyo centro de debate era "¿Socialismo o socialdemocracia?", una pregunta nada desdeñable si tenemos en cuenta la coyuntura política de la Guerra Fría entonces.
En la programación divulgativa de los 80 se han omitido tres espacios destacados, todos de 1984: deben constar también los espacios Cosmos y El comportamiento de los animales, ambos emitidos por TVE 2, y también el espacio dirigido por Montserrat Roig Los padres de nuestros padres, que trataba temas sobre la vejez y preparaba secciones de interés para los más veteranos de la casa.
Por lo que respecta a las series nacionales se ha omitido el gran éxito de audiencia y la gran calidad de la serie La plaza del diamante, de la escritora catalana Mercé Rodoreda, que se presentó en 4 capítulos en 1984 y que fue protagonizada por Silvia Munt, Lluís Homar, Joaquín Cardona, Elisenda Ribas, Josep Minguell y Paca Gabaldón entre otros.
Dentro de las series extranjeras no se debe olvidar el importante estreno de la serie Música para sobrevivir, estrenada por TVE el 1 de noviembre de 1981 (vaya fechita), protagonizada por Vanessa Redgrave y que narraba el sufrimiento de una violinista para sobrevivir en el infierno de los campos nazis.
Los más pintados seguro que también recuerdan el programa adaptado desde la BBC para TVE 1 en 1986 llamado ¡Que viene Muzzy!, y con el que la cadena pública pretendía iniciar a los niños, ya en los años 80, en el aprendizaje del inglés, un curso de inglés que estaba amenizado por los genuinos personajes de dibujos animados, por Norman y por la profesora Cathy, que en el plató nos enseñaba inglés con sus divertidos y alocados compañeros.
Tampoco debemos olvidar la serie de Jim HensonEl cuentacuentos, aparecida en 1988 y que constaba de 9 episodios: El soldado y la muerte, Juan sin miedo, El niño afortunado, Una historia corta, Hans el herizo, Los 3 cuervos, Sapsorrow, El gigante sin corazon y La verdadera esposa; todos con guión de Anthony Minguella (El talento de Mr. Ripley y Could Mountain). Era una serie muy entretenida que revisitaba los cuentos clásicos con un toque de humor e ironía, ya desde el principio, cuando el cuentacuentos (interpetado por John Hurt) abría su libro y hablaba con su perro parlante. La compañía Henson ha dado vida a verdaderas obras de arte de la fantasía, como veremos más adelante, y aún sigue adelante gracias al hijo de Jim, Brian Henson.
Por último, en 1989 se produce el estreno de la serie de terror Historias de la cripta, que recientemente ha retransmitido Cuatro, (Tales from the Crypt), en la que el Guardián de la Cripta contaba historias cortas independientes en cada episodio a través de sus libros polvorientos con un humor negro y macabro. A pesar de que soy un detractor del género de terror, he de reconocer que la serie estaba muy bien hecha, y además contó con la colaboración, en algunos episodios, de actores muy conocidos, como Whoopi Goldberg o Michael J.Fox. Las historias estaban basadas en los cómics de diferentes géneros (terror, ciencia-ficción, policíaco, misterio), que publicó la compañía EC (Entertaining Comics), hasta los años 50, cuando la censura propiciada por el senador McCarthy y el libro publicado por Frederic Wertham"La seducción del inocente" acusó de comunistas y de pervertidores de la juventud a casi todos los dibujantes de comics y sus compañías (incluida la compañía de Batman y Superman, la DC). Lo que provocaría la implantación del Comics Code Authority, un tipo de censura que ya no existe.
Pues con Historias de la cripta (que continuaría hasta 1996),termino este fe de erratas. Son muchos datos y espero que comprendáis que pueden escaparse algunas cosas. Por eso mismo os vuelvo a pedir que, si podéis ayudarme a completar la información, como si queréis comentar cualquier otra cosa, participéis en el blog, que está pensado para vosotros. Hasta el próximo post.
Ambientes de los 80
Antes de finalizar con el apartado televisivo de nuestra querida década, me apetece mostraros algunas fotos que realicé en Irlanda el pasado mes de julio durante mi estancia para mejorar el inglés.
Aunque no esperaba encontrarlos, me topé con algunos lugares en los que la estética ochentera era más patente que nunca.
En primer lugar existen en Dublín locales típicos donde poder jugar a billar, futbolín y máquinas tragaperras en los que parece que los últimos 20 años no hayan pasado. Moquetas verdes que decoran todas las paredes, taburetes dorados, máquinas y mobiliario con luces de colores, televisores y máquinas recreativas de las que nos hacían las tardes más amenas a todos los de nuestra generación. Las fotografías de aquí abajo corresponden al local llamado Hideout, situado en la calle William St. Street (llena de cafeterías y de otros pubs) y paralela a Grafton Street, una de las calles más comerciales que existen en la capital irlandesa. A pesar de ser conocido por la gente joven tanto nativa como foránea, es un poco dificil de encontrar pero, si se va hasta el final de Grafton Street, se gira a la derecha por Lower King Street South y se gira a derecha, se puede encontrar. Aquí abajo vemos el cartel y las máquinas recreativas tan típicas de los 80, en el ya citado Hideout (no confundir con The Hideout House).
También es posible encontrar pseudorecreativos en los que encontramos desde máquinas recreativas más modernas hasta máquinas tragaperras para personas adultas. Al margen de lo inadecuado que creo que es mezclar las dos cosas en el mismo sitio, el estilo del mobiliario es puramente ochentero. En estos 'recreativos' también se pueden encontrar máquinas en las que echando dinero hay que tratar de coger el peluche deseado con unas pinzas, como en las series de televisión.
Días más tarde, mi grupo realizaba una excursión al paseo de Bray, un municipio cercano a Dublín, y al que se llega cogiendo el trenecito DART (Dublin Area Rapid Transit) y bajándose en la parada del pueblo. Allí nos encontramos con un parque de atracciones veraniego cuyas atracciones rememoraban aquellas ferias que, desde los años setenta sobre todo, y hasta mediados de los 90, se encontraban en la periferia de las ciudades (hoy es posible encontrar reductos de estas ferias en algunos pueblos de España, pero es un fenómeno que está desapareciendo con la profusión de parques temáticos). Aquí abajo puedes ver la casa de los horrores, el Wild Mouse (montaña rusa pequeña), y una atracción movidita llamada el Take-Off.
Los murales pintados con escenas de ciencia-ficción, de cantantes, de personajes de fantasía o de películas eran muy evocadores. Es una pena que se pierda algo tan divertido como las ferias. El algodón de azúcar, los coches de choque, el tren de la bruja, el laberinto de los espejos, la tómbola, el Saloon del Oeste... Algunas ciudades como Madrid, o Zaragoza, por ejemplo, todavía conservan ese espíritu, con un parque de atracciones que abre casi todo el año.