Un homenaje al legado social y cultural de una década irrepetible: los años 80.
Acerca de
Soy periodista y licenciado en Comunicación Audiovisual y tengo 26 años. Vivo en Alicante y me encanta el revival de los años 80 que vive nuestra sociedad. Espero que os guste el blog y que participéis.
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¡Cómo pasa el tiempo! Ya estamos en diciembre, y como estas fechas navideñas deberían ser tiempo de felicidad, paz, amor y buenos deseos, la frase de los 80 que he seleccionado para diciembre es de Juan Pablo II.
La figura del pontífice es sin duda emblemática y constituye un símbolo de fe para los católicos y cristianos de todo el mundo. Aunque quizá sus discursos sobre la moral no han satisfecho a todos, su figura tierna y su fortaleza espiritual (apuntalada los últimos años de su vida, como en una de sus últimas salidas al balcón de la Plaza de San Pedro) han sido un referente para millones de personas.
En cualquier caso, ahí va una frase de esas que valdría la pena enmarcar. Su Santidad se la dirigió a Alí Agca cuando fue a visitarle a la cárcel turca dos años después de que Agca atentara contra la vida del Papa polaco.
"Debemos perdonar siempre, recordando que nosotros mismos hemos necesitado el perdón. Tenemos necesidad de ser perdonados mucho más a menudo que de perdonar".
S.S. Juan Pablo II (Karol Wojtila). 27 de diciembre de 1983 en la cárcel de Rebibbia. Juan Pablo II manifesto a Alí Agca (el turco que atentó contra su vida) los mismos sentimientos de perdón expresados en 1981 tras el atentado.
Películas de los 80: Dentro del laberinto (Labyrinth, 1986)
El segundo trabajo cinematográfico del gran creador de sueños, el productor y director de cine Jim Henson nos dejó boquiabiertos con esta gran película.
Es cierto, muchos me recriminaréis que no es para tanto. Pero quizá lo mejor de esta película no sea su guión ni por supuesto su historia.
Como una gran parte de las películas míticas de los 80, el argumento es algo tan simple y sencillo que, si se quisiera contar resumidamente, se podría decir en media hora.
Pero lo verdaderamente especial de esta película son sus efectos especiales y su maquillaje, sus canciones y todo el derroche de artesanía y de marionetas animadas que nadie como un Henson podría crear.
La historia es curiosa, forma parte de la galaxia de cine fantástico de nuestra querida década.
Los títulos de crédito dan paso a Sarah (Jennifer Connelly), una quinceañera que, enfrascada en sus historias de goblins y cuentos de hadas, recita incansablemente una novela de fantasía. Intenta recitarla toda, pero hay un fragmento que nunca llega a recordar. Poco después, la lluvia la obliga a abandonar junto a su perro el parque en el que se encontraba. Al llegar a casa, discute con su madre. Sarah se queja de los horarios y del paternalismo de sus padres y da la sensación de que la joven posee un punto de inmadurez, la típica "edad del pavo".
El rasgo de infantilismo de Sarah parece bastante claro cuando sus padres abandonan la casa y ella se queda enfurruñada jugando con sus coronas de flores a que es una princesa encerrada en un castillo, en realidad el castillo en el que su fantasía ha convertido su propia casa, y a su madre en la típica madrastra.
Los lloros y la pesada labor de canguro con su hermanito Toby pronto la lanzarán a invocar a los goblins para que se lo lleven lejos, después de narrar su gran drama personal en forma de cuento:
“Erase una vez, una jovencita cuya madrastra le obligaba siempre a quedarse en casa cuidando del bebé.
Y el bebé era un niño mimado, lo quería todo para él y la jovencita era prácticamente una esclava.
Pero lo que nadie sabía era que el rey de los goblins se había enamorado de la chica y le había dado ciertos poderes.
Así que una noche, cuando el crío había sido especialmente cruel con ella, llamó a los goblins pidiendo ayuda.
Dí las palabras correctas- dijo el goblin - nos llevaremos al bebé a la ciudad de los goblins y tú serás libre.
Pero la chica sabía que el rey de los goblins se quedaría al bebé en su castillo para siempre, para siempre, para siempre y lo convertiría en un goblin.
Y por ello, la chica sufría en silencio. Hasta que una noche, cuando estaba cansada después de todo un día de trabajo en casa y herida por las duras palabras de su madrastra, no tuvo más fuerzas para aguantar…
¡Ojalá vinieran los goblins y se te llevaran ahora mismo!".
Sus peores deseos acaban por cumplirse y allí aparece el flamante David Bowie, con un look más que discutible, para llevarse al pequeño al castillo de la ciudad Goblin, en la que él reina. Si Sarah no lo rescata en 24 horas, su hermanito se convertirá en un goblin más.
Sarah entonces deja a un lado sus juegos, y desafiando al rey Goblin, se aventura en el laberinto que la conducirá a la gran fortaleza. Ni qué decir tiene que lo mejor de la película son los personajes, "la fauna Henson", Hoggie, el amigo gruñón que ayuda a Sarah a pesar de su falta de capacidad para hacer amigos y a pesar de las amenazas del rey Goblin; el gigantesco, peludo y tierno Ludo; el hilarante y palaciego capitán Didimus y su cánido corcel; y cómo no, la oruga, el hada, los goblins, el sabio con dos cabezas, una de ellas un pájaro; los aldabones que hablan, la vieja recogebasuras que intenta alejar a Sarah del castillo con un espejismo...
El momento culminante es cuando Sarah se apresura en vano para alcanzar a su hermano Toby, ubicado enmedio de las imposibles escaleras diseñadas en los gráficos de Escher(ENLACE ALTAMENTE RECOMENDADO), como siempre, con uno de los tantos videoclips que amenizan el filme.
Sarah vence a Jareth, el rey Goblin, con la frase mágica que repetía al inicio de la película:
"Por increibles peligros e innumerables fatigas me he abierto camino hacia el castillo más allá de la ciudad de los Goblins, para recuperar al niño que me has robado. Porque mi voluntad es tan fuerte como la tuya y mi reino igual de grande. NO TIENES NINGÚN PODER SOBRE MÍ".
La película tiene muchos puntos cómicos y desde luego encanta por igual a niños y mayores.
Dentro del laberinto es una de mis películas favoritas de los 80. Cuando la vi la primera vez de pequeño me fascinó. Era una Nochevieja en la que había comido demasiado en casa de mi abuela (las típicas comidas navideñas en las que te empachas comiendo como un bestia), y aquella noche me quedé tranquilito en la mesa del comedor embobado delante de la tele y con el arbolito de Navidad a ver la peli de Henson.
Y me maravilló. No sólo los efectos especiales. La estética de los 80 es genial. La casa de Sarah, el tocador con espejo delante, los paisajes, pero sobre todo el universo ficticio que se ha creado Sarah. Cuando los padres discuten con ella, apenas se oye la voz del padre detrás de la puerta cuando se marchan a cenar fuera y cuando llegan a casa.
Es un universo sólamente posible cuando se es un niño, en el que el universo adulto ha desaparecido por completo, y es ajeno a toda lógica, de que las fantasías, a veces, se hacen realidad gracias a la imaginación. (La escena en la que Sarah es la reina de un baile cortesano típicamente de la Ilustración, con sus pelucas diceiochescas, rodeada de espejos, y recibe a un galante David Bowie, no puede ser más alusiva a ese micromundo de la protagonista. La vuelta a la realidad no puede ser más violenta: destrozando los espejos).
El personaje femenino (Sarah, Dorothy Gale, Alicia) siempre está metido en su mundo de ensoñaciones. Desafían a la lógica, a la razón, y le contraponen las leyes de la fantasía, de la imaginación. Sólo de esa manera todo es posible.
Y todas ellas acaban desafiando sus propios sueños, que en realidad muchas veces no son más que un escudo con el que protegerse de la realidad y todo lo que entraña de responsabilidad, sacrificio, lucha, tesón, tenacidad, valentía, valerse por uno mismo sin la ayuda de los padres. Es la emancipación.
Alicia vuelve con su familia, Dorothy vuelve a Kansas gracias a sus zapatillas de charol rojo (y el mundo que al principio era gris, blanco y negro, se vuelve lleno de color incluso después de abandonar Oz en la película musical de 1939 con Judy Garland), y Sarah regresa madura como las otras dos heroínas, aunque es discutible para el espectador si Sarah adquiere esa independencia y emancipación. Se supone que sí. Los personajes saludan a Sarah al otro lado del espejo de tocador de su habitación, al igual que el mismo espejismo que sale en El Mago de Oz y su secuela. Al otro lado del espejo, de nuevo, un espejo como el de Alicia. El espejo como realidad paralela. Y de fondo la voz del padre, que sigue sin entrar en la habitación, el feudo de muñecas de Sarah (encerrada como encerrada estaba Rapunzel esperando a su príncipe en la torre).
Como veis, la película puede prestarse a un análisis fílmico muy jugoso, aunque como simple friki, os aconsejo que la veáis porque es entretenida y divertida.
La ventaja de las películas de los 80 es que suelen venderse baratas en las tiendas, dado que son antiguas y rara vez el público masivo vuelve a mostrar interés por ellas, de modo que a veces están de liquidación. Los ochenteros podemos así aprovecharnos de la situación del tan hoy denostado cine de los 80 en nuestro beneficio.
Bueno, pues hasta aquí el análisis de la primera peli de los 80 en nuestro blog. Próximamente más.
Y gracias a todos y todas por visitar el blog. En sólo una semana esta página ha recibido unas 120 visitas. No sé a qué se debe tanto interés, pero dado que el contador casi se ha vuelto loco tras la publicación del post que puedes leer aquí abajo, quizá sea Justin Bruening la causa de tanto fervor. Pues nada, a disfrutar de la foto del chico, que parece que levanta pasiones.
Noticias 80
Mientras nos hacemos eco del gran éxito de audiencia que supuso el estreno de Gominolas en Cuatro, Vuelven los 80 adelanta una noticia que parece confirmarse cada vez más. Habrá por fin una película sucesora de la mítica serie de los 80, El coche fantástico. Si el film tiene éxito, la productora lanzaría la nueva serie de televisión.
La noticia aparece en el suplemento semanal televisivo del periódico La Vanguardia, TVmanal, en el que aparece en portada el elenco de Gominolas adelantando la trama del segundo capítulo del próximo 13 de noviembre.
La cadena de televisión estadounidense NBC ha dado a conocer el nombre del protagonista de esta nueva versión de Knight Rider. Se trata de Justin Bruening, un conocido actor en los seriales diarios de los USA, aunque en España aún no es un rostro popular. El bello actor encarnará al hijo de Michael Knight. (La presencia de David Hasselhoff, anterior protagonista, ha sido ya descartada).
El estreno se producirá a lo largo de 2008. Después de los tres fracasos de relanzar la serie, que finalizó en 1986 después de cuatro temporadas, el creador de la misma, Glen Larson, intentará mantenerse fiel al espíritu de la mítica teleserie.
En 1991 la Universal estrenaba Knight Rider 2000, en la cual Devon, el encargado de la corporación Knight, pedía ayuda a Michael Knight después de que éste abandonara la fundación un año antes.
Aunque en España no llegamos a verla (para suerte de algunos), Knight Rider 2010 apareció en 1994, y contaba la historia de Jake McQueen, sediento de venganza contra la corporación Chrysalid, que había asesinado a su padre y a su novia. El coche hablaba pero no tenía nada que ver con KITT y no aparecía la Fundación Knight por ninguna parte. Lo rocambolesco es que el coche se llamaba ANNA porque Jake había conseguido cristalizar el alma de su novia en el cerebro informático del coche, que no era un Pontiac como KITT.
La Universal no se rindió, y en 1997 lanzó Team Knight Rider, llamada en España El equipo fantástico. Tres chicos y dos chicas, una de ellas la supuesta hija de Michael Knight, se dedicaban, con sus motos y coches, a perseguir el crímen. Se supone que era una continuación de Knight Rider 2000, pero en realidad la trama se situaba años antes. A pesar de rememorar la serie original, esta serie no enganchó a nadie.
Esperemos que la nueva aventura de ficción, cuyos derechos posee la Weinstein Company, tenga mejor ventura. De momento, la película se encuentra en proceso de guión.
Un saludo a todos los ochenteros, y otro para Jose, mi compañero de clase de Dublín, que sé que le encanta esta serie.
La tele se hace ochentera
Las cadenas de televisión se han dado cuenta de que hay un público juvenil heredero de los 80, o bien nacido en aquél período, y que constituye un segmento de la audiencia a tener en cuenta.
No hace mucho se produjo el estreno del programa humorístico La muchachada nuí en la 2, que recoge el acervo cómico y vivencial de toda la generación de veinte y treintañeros que le exigen al humor otras cosas nuevas con respecto al humor clásico español.
Pero no sólo los pioneros de la ex hora chanante han apostado por los 80. El próximo martes 6 de noviembre podremos ver en Cuatro el estreno de la sitcom Gominolas, que ha sido anunciada generosamente en la cadena de los globos rojos. Gominolas, que narra las penas y glorias de los ex componentes de un grupo de música de los 80 llamado como la misma serie, se emitirá todos los martes a partir de las 22.00 horas, y cuenta con un reparto cuanto menos interesante: Fernando Tejero (Aquí no hay quien viva), Arturo Valls (Cámera Café), Kira Miró (Crimen Ferpecto), Lluís Homar (La mala educación) y Gorka Lasaosa (La Juani). Aquí abajo puedes ver un vídeo con un avance de esta nueva serie.
Pero no todo queda aquí: los lunes aquellos que no tengan que madrugar podrán revivir momentos y experiencias ochenteras de la mano de José Corbacho (Homo zapping), en el programa de Antena 3, Peta Zetas (como el famoso dulce de sobre de aquellos años), que producirá El Terrat, la misma marca de Buenafuente. Aunque su estreno aún no se ha confirmado, en la página web de la productora es posible apuntarse ya para asistir como público, y queda claro que estamos ya lejos de las especulaciones de este verano y otoño pasados que situaban a Eduardo Aldán como presentador (aunque en mi opinión Eduardo lo haría perfectamente igual de bien). El programa no pretende ser ningún compendio serio de acontecimientos, sino más bien un espacio distendido, de modo que habrá que esperar para dar una opinión.
Pues nada, desde aquí mucha suerte tanto a Globomedia (productora de Gominolas) como a El Terrat, y a seguir rindiendo culto a los 80. Y os recuerdo que mañana tendrá lugar la entrevista a Soraya en la Sexta, en el programa del Gran Wyoming.
Soraya consigue un nuevo Disco de Oro con otro recopilatorio sobre los 80
Los 80 parecen haberse convertido en un filón y en toda una fuente de inspiración para la artista de Cáceres, y por ello su último disco, Dolce Vita, sigue revisitando temas inolvidables de nuestro querido decenio, algo que sin duda gusta a su público.
En este álbum son 11 los temas que adapta la artista, eso sí, con su particular toque dance. Las canciones son de sobra conocidas: Girls just want to have fun, de la genial Cyndi Lauper, La dolce vita de Ryan Paris, Words de FR David, Soul Survivor de CC Catch, I should be so lucky de Kylie Minogue, primera mujer que ha sido galardona en Londres con el premio MIT por su importante contribución al mundo de la música, Sweet dreams de los Eurythmics, (I'll never be) Maria Magdalena de Sandra, Baby we're gonna love tonight de Lime, You're my heart, you're my soul de Modern talking, Tonight de Ken Laszlo y Bolero (Hold me in your arms again) de Fancy.
Su disco no ha tardado en alcanzar el éxito en poco más de un mes, desde que empezara su promoción mediática en El programa de Ana Rosa, en Telecinco. Vale music la sitúa ya en el puesto nº 10 de las listas de ventas, y seguro que no tardará en subir puestos. De momento, además de los anuncios televisivos, podremos ver a Soraya en la Sexta el próximo día 5 de noviembre. La popular estrella será entrevistada por el Gran Wyoming en el programa El intermedio.
Desde aquí le deseo mucha suerte a Soraya en esta nueva singladura profesional, y le agradezco la mención de este blog que incluyó en su página web al poco de publicar el artículo sobre Ochenta's.
Frases de los 80:
La frase de noviembre tiene como protagonista al líder del mítico grupo irlandés U2, Bono:
"Hablo demasiado. No hablo demasiado cuando estoy con la gente en la que creo y la que cree en mi".
Bono, Noviembre de 1984
¡Y feliz cumpleaños al blog por este primer añito de vida!