Primera noche
El día de ayer fue bastante "raro". Fue largo, muy largo. Fue duro. Fue feliz.
A las 8 de la mañana ya estaba levantada recogiendo cosas en casa. Mis dos hermanas y una amiga vinieron a las 9 para ayudarme a recoger todo. A las 10 aparecio otro amigo con su furgoneta para ir cargando todo. Tuve momentos malos en los que no era capaz de coger ni siquiera un simple vaso para guardarlo en una caja. Demasiados recuerdos y muchas ilusiones se quedaban allí. A las 11:30 mas o menos, decidí que ya no recogiamos mas, lo que quedara allí ya lo recogeria mas adelante y tranquilamente.
Cargamos todo lo que habiamos embalado y nos pusimos rumbo a mi nueva casa.
Eso si, lloré bastante recogiendo las cosas pero también me reí. Las tres magníficas que estaban ayudandome a recoger todo no daban credito a la cantidad de ropa, zapatos y bolsos que puedo llegar a tener. Hasta camisetas con etiqueta que si os soy sincera ni me acordaba de ellas (eso sí, a ellas no se lo reconocí, jajajajajajaja).
El momento de abandonar el que hasta ahora ha sido mi nuevo barrio fue duro, lloré mucho y mi hermana mayor que iba conmigo en el coche, también. Eso sí me dijo una frase que la tengo clavada en mi mente:
"Abejita, esto es muy duro, pero tienes que mirar hacia delante, atrás no dejas nada"
No sé si me merzco lo que cuatro amigos y mis dos hermanas hicieron ayer por mi, pero fue increible. A las 2 de la tarde el salón y la cocina de mi nueva casa estaban perfectamente decorados y colocados, como si llevara viviendo aquí toda mi vida. Y después de comer colocaron mis ocho maletas de ropa y zapatos. Cuando se marcharon de aquí y me dejaron sola, no habia ni una caja ni nada fuera de su sitio. Increible, de verdad.
Eso sí, cuando se fueron los últimos, sobre las doce de la noche, me quede dormida en el sillón en seguida, pero a la 1:30 ya estaba con los ojos como platos viendo la tele. He pasado mala noche, no he dormido mucho, he visto todas las horas en el reloj, pero imagino que será cuestión de tiempo, hasta que me acostumbre a vivir sola y saber que nadie me espera en casa y nadie va a llegar. Pero también con mucha tranquilidad.
Marido, está bastante mal. Ahora es cuando se ha dado cuenta de que no era una broma. No quiero hacerle daño. No quiero que sufra. Pero tampoco quiero sufrir yo. Espero que el tiempo cure las heridas y podamos tener una relación cordial.
A las 8 de la mañana ya estaba levantada recogiendo cosas en casa. Mis dos hermanas y una amiga vinieron a las 9 para ayudarme a recoger todo. A las 10 aparecio otro amigo con su furgoneta para ir cargando todo. Tuve momentos malos en los que no era capaz de coger ni siquiera un simple vaso para guardarlo en una caja. Demasiados recuerdos y muchas ilusiones se quedaban allí. A las 11:30 mas o menos, decidí que ya no recogiamos mas, lo que quedara allí ya lo recogeria mas adelante y tranquilamente.
Cargamos todo lo que habiamos embalado y nos pusimos rumbo a mi nueva casa.
Eso si, lloré bastante recogiendo las cosas pero también me reí. Las tres magníficas que estaban ayudandome a recoger todo no daban credito a la cantidad de ropa, zapatos y bolsos que puedo llegar a tener. Hasta camisetas con etiqueta que si os soy sincera ni me acordaba de ellas (eso sí, a ellas no se lo reconocí, jajajajajajaja).
El momento de abandonar el que hasta ahora ha sido mi nuevo barrio fue duro, lloré mucho y mi hermana mayor que iba conmigo en el coche, también. Eso sí me dijo una frase que la tengo clavada en mi mente:
"Abejita, esto es muy duro, pero tienes que mirar hacia delante, atrás no dejas nada"
No sé si me merzco lo que cuatro amigos y mis dos hermanas hicieron ayer por mi, pero fue increible. A las 2 de la tarde el salón y la cocina de mi nueva casa estaban perfectamente decorados y colocados, como si llevara viviendo aquí toda mi vida. Y después de comer colocaron mis ocho maletas de ropa y zapatos. Cuando se marcharon de aquí y me dejaron sola, no habia ni una caja ni nada fuera de su sitio. Increible, de verdad.
Eso sí, cuando se fueron los últimos, sobre las doce de la noche, me quede dormida en el sillón en seguida, pero a la 1:30 ya estaba con los ojos como platos viendo la tele. He pasado mala noche, no he dormido mucho, he visto todas las horas en el reloj, pero imagino que será cuestión de tiempo, hasta que me acostumbre a vivir sola y saber que nadie me espera en casa y nadie va a llegar. Pero también con mucha tranquilidad.
Marido, está bastante mal. Ahora es cuando se ha dado cuenta de que no era una broma. No quiero hacerle daño. No quiero que sufra. Pero tampoco quiero sufrir yo. Espero que el tiempo cure las heridas y podamos tener una relación cordial.
Comentario:
¿¡¿¡8 maletas!?!? ¡Qué barbaridad!
Al principio se te hará raro vivir en tu nueva casa, pero te acostumbrarás, como a todo se acostumbra uno. Y yo creo que estarás mejor de lo que estabas en la antigua. Lo espero.
Un beso!
Al principio se te hará raro vivir en tu nueva casa, pero te acostumbrarás, como a todo se acostumbra uno. Y yo creo que estarás mejor de lo que estabas en la antigua. Lo espero.
Un beso!