Iluminandome
Gracias.
Gracias por acordarte de mi.
La tarde de ayer fue de las mejores desde la vuelta de las vacaciones, que entre la depresión post-vacacional (que a todos nos pasa) y tu ausencia se me estaban haciendo un poco cuesta arriba.
Recibir tu mensaje ayer después de casi quince días sin saber nada de ti fue una auténtica alegría.
Pensaba que te habías olvidado de mí, o que estabas intentando hacerlo.
Pero no. Después de dos mensajes que no tuvieron respuesta, ayer, de repente y cuando menos lo esperaba, llegó.
Y llegó para demostrarme que todavía piensas en mi, que como tu dices las puestas de sol sin mi a tu lado no son igual, aún sabiendo que las puestas de sol nunca podrán ser a mi lado. Que tu guitarra suena triste, pero yo nunca la oiré alegre. Me encantas.
Y pasarme el resto de la tarde mensaje va, mensaje viene, contandonos lo mucho que nos deseamos, cuantas veces te has acordado de aquella última tarde juntos (y yo también, que quede claro), de mis labios, de mi boca, de mis pechos, esto también me encanta.
Y me iluminastes el día de ayer, y el de hoy. Y ahora la espera se hace más dulce, porque sé que cuando vuelvas podré volver a sentir tu olor y tu sabor tan cerca de mí, (o tan dentro de mí, que es como los dos preferimos).
Y sé que antes de que eso vuelva a pasar volverá a aparecer otro sobrecito en la pantalla de mi móvil con tu nombre y se me volverá a poner esa cara de tonta enamorada.
Que lentos se hacen los días del que espera sobre todo cuando sabes que lo que esperas nunca va a ser tuyo como quisieras, sino mas bien como el tiempo permita.
Gracias
Gracias por acordarte de mi.
La tarde de ayer fue de las mejores desde la vuelta de las vacaciones, que entre la depresión post-vacacional (que a todos nos pasa) y tu ausencia se me estaban haciendo un poco cuesta arriba.
Recibir tu mensaje ayer después de casi quince días sin saber nada de ti fue una auténtica alegría.
Pensaba que te habías olvidado de mí, o que estabas intentando hacerlo.
Pero no. Después de dos mensajes que no tuvieron respuesta, ayer, de repente y cuando menos lo esperaba, llegó.
Y llegó para demostrarme que todavía piensas en mi, que como tu dices las puestas de sol sin mi a tu lado no son igual, aún sabiendo que las puestas de sol nunca podrán ser a mi lado. Que tu guitarra suena triste, pero yo nunca la oiré alegre. Me encantas.
Y pasarme el resto de la tarde mensaje va, mensaje viene, contandonos lo mucho que nos deseamos, cuantas veces te has acordado de aquella última tarde juntos (y yo también, que quede claro), de mis labios, de mi boca, de mis pechos, esto también me encanta.
Y me iluminastes el día de ayer, y el de hoy. Y ahora la espera se hace más dulce, porque sé que cuando vuelvas podré volver a sentir tu olor y tu sabor tan cerca de mí, (o tan dentro de mí, que es como los dos preferimos).
Y sé que antes de que eso vuelva a pasar volverá a aparecer otro sobrecito en la pantalla de mi móvil con tu nombre y se me volverá a poner esa cara de tonta enamorada.
Que lentos se hacen los días del que espera sobre todo cuando sabes que lo que esperas nunca va a ser tuyo como quisieras, sino mas bien como el tiempo permita.
Gracias
Comentario:
Qué gusto me da leerte y darme cuenta de lo enamorada que estás... aunque sea por un tiempo definido en plan físico, como has expresado, no dudes ni un segundo de que es tuyo. Esos mensajes, esa cara que se te pone al ver el sobrecito, esas sensaciones que te recorren de los pies a la cabeza... solo son tuyas.
Besotes
Besotes