“Étnicos” de verdad.
Sushis japoneses, chimichangas mexicanas, pizzas napolitanas, puedes encontrarlas en cada esquina de Madrid. Cocina foránea totalmente adaptada por los de aquí. No hay otra cocina exótica mas escondida.
En Estados Unidos instauraron hace ya muchos años una distinción – que se ha transladado al resto del mundo – entre los restaurantes estranjeros y los restaurante étnicos. Estos últimos son los que ponen emigrantes para dar de comer a otros emigrantes, de su mismo origen.

En la mayoria de los casos, en cuanto su calidad sobrepasa una honrada media, se atrae también a la parroquia autóctona, que suele hacerse presente mas rapidamente o mas lentamente según sea mas o menos facil de apreciar por los del lugar esa cocina.
Tukilibela.
Murillo, 4 – Telf.: 914440313
Local modesto pero agradablemente ambientado que sirve, en sus pocas mesitas, platos de toda Africa occidental, con alguno mas remoto: Sipaj Malamba (gambas salteadas a la brava), Alooco (platanos verdes fritos con salsa picante), el clásico pollo Yassa encebollado de Senegal o la sorprendente y gustosa ternera Egusi (guisada con pepitas de calabaza molida, y espinacas).

¡Exotismo…. Y Mahu a morro!
En Estados Unidos instauraron hace ya muchos años una distinción – que se ha transladado al resto del mundo – entre los restaurantes estranjeros y los restaurante étnicos. Estos últimos son los que ponen emigrantes para dar de comer a otros emigrantes, de su mismo origen.

En la mayoria de los casos, en cuanto su calidad sobrepasa una honrada media, se atrae también a la parroquia autóctona, que suele hacerse presente mas rapidamente o mas lentamente según sea mas o menos facil de apreciar por los del lugar esa cocina.
Tukilibela.
Murillo, 4 – Telf.: 914440313
Local modesto pero agradablemente ambientado que sirve, en sus pocas mesitas, platos de toda Africa occidental, con alguno mas remoto: Sipaj Malamba (gambas salteadas a la brava), Alooco (platanos verdes fritos con salsa picante), el clásico pollo Yassa encebollado de Senegal o la sorprendente y gustosa ternera Egusi (guisada con pepitas de calabaza molida, y espinacas).

¡Exotismo…. Y Mahu a morro!
Cenar tumbado
Imaginen poder comer tumbados en una enorme cama en la que caben 110 personas. Imaginen que a su alrededor, mientras dan buena cuenta del queso frito con virutas de patata y salsa de especias que hay en su plato, se mueven esclavos romanos, suena la bossa de Beatrice Binotti o se suceden las performances.

Desde el 1 de diciembre eso ya es posible en 'LAYDOWN', un nuevo concepto de restauración donde las sillas y las mesas tradicionales dejan paso a las camas. Un espacio en el que, además de los zapatos, hay que dejar fuera la corrección, la vergüenza y los malos rollos.

Aquí, los manteles se sustituyen por sábanas que, para tranquilidad de los escrupulosos, se cambian a diario. Dos largas camas blancas presiden la planta de abajo. Les acompañan cinco mesas, un pequeño reducto para los que no se atrevan con la postura horizontal. Blanca, blanquísima la planta inferior, que contrasta con el rojo intenso de la superior, donde manda la estética de cabaret, y en la que se sitúan el ropero y unos originales aseos mixtos.
La fiesta, que cada noche es diferente, como el menú, comienza en torno a las 21.30 horas. No hay carta, tan sólo un menú que se va confeccionando en función de la temática de la fiesta, basado en la cocina mediterránea y con mucha creatividad. Como ejemplos, un magret de pato con piñones y granada, un risotto con frutti di mare y aceite de cebollino o un filete de bacalao relleno de parmesano y anchoas.

Eso sí, nadie dijo que comer tumbado fuera fácil. Para sostener los platos, apenas una pequeña mesita en el centro de la cama. Las piernas o la propia cama servirán de improvisado sostén para la vajilla. La imaginación al poder. Y cuando acaba la cena, con la música subiendo y las luces bajando, las mesas se retiran y queda un pequeño espacio libre para bailar o tomarse una copa.
Pero a esto no sólo se juega de noche. Existe también un menú de mediodía por 11 euros (sin espectáculo), pensado para los trabajadores y ejecutivos de la zona que coman fuera de casa y que podrán incluso echarse una cabezadita antes de volver a la oficina. Es tambien en mi opinión la opcion mas barata y divertida de disfrutar de este original local. Además por este precio comes algo diferente al típico burguer y de mas calidad. De acuerdo no te llenas de la misma forma pero si te pones en plan "neo" esta es la mejor opción.

Es la gracia de una propuesta de varios socios con amplia experiencia den al noche (The Room, Bocaccio, Static Sound System o la Rave del Mercado), que se embarcaron en abrir un local multifuncional a la manera del Supper Club de Amsterdam (presente también en Roma, San Francisco y Estambul), con el blanco nuclear y el minimalismo formal por banderas estéticas. O sea, de la cama a la pista, en estos after-dinner sets tan originales que causan sensación entre los más modernos.
Plaza de los Mostenses, 11 Teléfono 915 487 937
Metro: Plaza de España, Santo Domingo y Noviciado
Apertura Todos los días de la semana