JellyFish- Océano bar
c/Pelayo,60 Metro Chueca
Lunes de 12pm a 19pm, martes a sábado de 12pm a 2am
Luz y aceitunas del Mediterraneo. Esto es lo que te cuenta Mónica cuando le preguntas en que se ha inspirado para decorar el local de copas, novedad en la zona. Su nombre es Jellyfish y la luz de la costa mediterranea lo baña de arriba abajo, excepto en ciertos elementos como en los sillones y las mesas, en negro, el color de las aceitunas. Metáforas sencillas para un bar que tiene el espiritu de ese rincón del planeta.
La luz, efectivamente tiene un lugar protagonista. Entra a raudales por un ventanal, regalando un espacio ideal para sentarse, tomar una copa y mirar a el exterior. Por la noche tampoco pasa desapercibida. Velas, proyecciones marinas y una curiosa barra iluminada, con radiografias de craneos y siluetas de medusas. Porque este es el significado de la palabra Jellyfish, medusa.

Es un local sencillo, pero con encanto, que es lo que nos gusta. Apenas hay detalles a los que dirigir la mirada, por sus lineas limpias, excepto las fantásticas lámparas y medusas que cuelgan del techo.
Lunes de 12pm a 19pm, martes a sábado de 12pm a 2am
Luz y aceitunas del Mediterraneo. Esto es lo que te cuenta Mónica cuando le preguntas en que se ha inspirado para decorar el local de copas, novedad en la zona. Su nombre es Jellyfish y la luz de la costa mediterranea lo baña de arriba abajo, excepto en ciertos elementos como en los sillones y las mesas, en negro, el color de las aceitunas. Metáforas sencillas para un bar que tiene el espiritu de ese rincón del planeta.
La luz, efectivamente tiene un lugar protagonista. Entra a raudales por un ventanal, regalando un espacio ideal para sentarse, tomar una copa y mirar a el exterior. Por la noche tampoco pasa desapercibida. Velas, proyecciones marinas y una curiosa barra iluminada, con radiografias de craneos y siluetas de medusas. Porque este es el significado de la palabra Jellyfish, medusa.

Es un local sencillo, pero con encanto, que es lo que nos gusta. Apenas hay detalles a los que dirigir la mirada, por sus lineas limpias, excepto las fantásticas lámparas y medusas que cuelgan del techo.





