El otro lado del péndulo
Pensaba que ya había publicado este post, pero no lo he encontrado. Me lo han recordado unos comentarios en el de hym del viernes.
Hace mucho un profesor de historia nos contaba la teoría del péndulo, según la cual, cuanto más extrema es una situación en un momento dado, más extrema será también la reacción que produce.
Supongo que eso explica lo que sucede ahora con alguna mujeres que no tienen el menor reparo en afirmar que somos, no iguales, sino superiores a los hombres en todos los aspectos.
Entrevista: "En la tele, ¿las mujeres al poder?". Respuesta: "En esto y en todo. Tenemos más capacidad".
Si un hombre hubiera dicho eso, ya le estaría poniendo verde en todas partes. Si lo dice una mujer, ¿se supone que tiene gracia?
Empieza a preocuparme seriamente esta "caza de brujos", este afán de competición, esta rivalidad entre sexos. Porque somos diferentes y complementarios y es bueno que sea así. Lo importante es que tengamos los mismos derechos ante la ley.
Mirando atrás, no es cierto que los padres y madres de hace cien años fueran unos malvados que maltrataban a sus hijas y mujeres. La naturaleza era la responsable de que las mujeres no pudieran trabajar, porque teniendo diez hijos es difícil hacer otra cosa y la mayoría no querían renunciar a tener una familia. En cuanto a que no las dejaran salir solas y demás, hay que tener en cuenta que era una sociedad mucho más peligrosa que la nuestra. Y los padres que concertaban el matrimonio de sus hijas, lo hacían con la sana intención de buscarles el mejor marido posible, que las mantuviera y las protegiera. No era porque no quisieran a sus hijas. Nuestros bisabuelos lo hacían lo mejor que podían y sabían.
Los anticonceptivos son los mayores responsables de la liberación de la mujer, junto con la mejora de las condiciones económicas y sociales, y la mayor seguridad que existe en general en este siglo.
Ni las mujeres somos perfectas, ni los hombres tampoco. Hay buenas y malas personas en ambos géneros. La única diferencia es que los hombres actúan más abiertamente y nosotras generalmente somos más sutiles, lo que no nos hace menos culpables.
El secreto de llevarse bien está en aceptar al otro como es, con sus virtudes y defectos, no pretender modificarlo a nuestro gusto. Porque, además, suponiendo que pudiéramos cambiarlo, lo más probable es que el resultado no nos gustara nada. Hay que darle un voto de confianza a la naturaleza y la evolución, que saben lo que hacen. No caigamos en el camino fácil de la soberbia, porque sería cambiar una injusticia por otra equivalente.
Hace mucho un profesor de historia nos contaba la teoría del péndulo, según la cual, cuanto más extrema es una situación en un momento dado, más extrema será también la reacción que produce.
Supongo que eso explica lo que sucede ahora con alguna mujeres que no tienen el menor reparo en afirmar que somos, no iguales, sino superiores a los hombres en todos los aspectos.
Entrevista: "En la tele, ¿las mujeres al poder?". Respuesta: "En esto y en todo. Tenemos más capacidad".
Si un hombre hubiera dicho eso, ya le estaría poniendo verde en todas partes. Si lo dice una mujer, ¿se supone que tiene gracia?
Empieza a preocuparme seriamente esta "caza de brujos", este afán de competición, esta rivalidad entre sexos. Porque somos diferentes y complementarios y es bueno que sea así. Lo importante es que tengamos los mismos derechos ante la ley.
Mirando atrás, no es cierto que los padres y madres de hace cien años fueran unos malvados que maltrataban a sus hijas y mujeres. La naturaleza era la responsable de que las mujeres no pudieran trabajar, porque teniendo diez hijos es difícil hacer otra cosa y la mayoría no querían renunciar a tener una familia. En cuanto a que no las dejaran salir solas y demás, hay que tener en cuenta que era una sociedad mucho más peligrosa que la nuestra. Y los padres que concertaban el matrimonio de sus hijas, lo hacían con la sana intención de buscarles el mejor marido posible, que las mantuviera y las protegiera. No era porque no quisieran a sus hijas. Nuestros bisabuelos lo hacían lo mejor que podían y sabían.
Los anticonceptivos son los mayores responsables de la liberación de la mujer, junto con la mejora de las condiciones económicas y sociales, y la mayor seguridad que existe en general en este siglo.
Ni las mujeres somos perfectas, ni los hombres tampoco. Hay buenas y malas personas en ambos géneros. La única diferencia es que los hombres actúan más abiertamente y nosotras generalmente somos más sutiles, lo que no nos hace menos culpables.
El secreto de llevarse bien está en aceptar al otro como es, con sus virtudes y defectos, no pretender modificarlo a nuestro gusto. Porque, además, suponiendo que pudiéramos cambiarlo, lo más probable es que el resultado no nos gustara nada. Hay que darle un voto de confianza a la naturaleza y la evolución, que saben lo que hacen. No caigamos en el camino fácil de la soberbia, porque sería cambiar una injusticia por otra equivalente.
Comentario:
Efectivamente, somos distintos, pero iguales ante la ley.
Lo que es preocupante, es que por muy iguales que seamos las mujeres sigan cobrando un 30% menos que los hombres. Y este es un dato objetivo. Así que no podemos presumir de que exista igualdad.
Nadie es peor ni mejor, los hombres puede que tengan más fuerza y por eso hayan más albañiles del sexo masculino, pero también habrán muchas mujeres más fuertes que muchos hombres, así que tampoco se puede encasillar.
Lo que veo completamente desacertado es la ley de la paridad en las listas electorales. De nada sirve hacerse una foto en la que hayan igual número de hombres y mujeres si unas siguen cobrando menos en el país. Además, considero que hay que poner a los mejores cualificados, sean mayoría hombres o mujeres, da igual, pero los mejores. Si caemos en el error de la paridad estaríamos creando una discriminación.
Por ejemplo: un 80% de los estudiantes de tursmo son mujeres. ¿Qué pasaría si en las empresas del sector contrataran a 50% de cada sexo? Pues que existiría una falta de cupo y un hombre tendría muchas más probabilidades de trabajar en la empresa que la mujer.
En fin.. algún día hablaré de esto en mi blog.
Un saludo.
Lo que es preocupante, es que por muy iguales que seamos las mujeres sigan cobrando un 30% menos que los hombres. Y este es un dato objetivo. Así que no podemos presumir de que exista igualdad.
Nadie es peor ni mejor, los hombres puede que tengan más fuerza y por eso hayan más albañiles del sexo masculino, pero también habrán muchas mujeres más fuertes que muchos hombres, así que tampoco se puede encasillar.
Lo que veo completamente desacertado es la ley de la paridad en las listas electorales. De nada sirve hacerse una foto en la que hayan igual número de hombres y mujeres si unas siguen cobrando menos en el país. Además, considero que hay que poner a los mejores cualificados, sean mayoría hombres o mujeres, da igual, pero los mejores. Si caemos en el error de la paridad estaríamos creando una discriminación.
Por ejemplo: un 80% de los estudiantes de tursmo son mujeres. ¿Qué pasaría si en las empresas del sector contrataran a 50% de cada sexo? Pues que existiría una falta de cupo y un hombre tendría muchas más probabilidades de trabajar en la empresa que la mujer.
En fin.. algún día hablaré de esto en mi blog.
Un saludo.
Comentario:
Se me olvidaba, te invito a visitar mi blog, titulado "Azahar y salitre" (cedric.blogia.com), puedes preguntar por mi, si lo deseas, a Su, de "La otra cara de Barbie".
Un saludito desde Valencia
Un saludito desde Valencia
Comentario:
Estoy de acuerdo en que hay buenos y malos en uno y otro sexo, así como que ante la ley todos debemos ser iguales. Respecto a lo que ocurría antiguamente con las mujeres, también hay que decir que solía haber más viudos que viudas, pues desgraciadamente muchas mujeres morían al dar a luz o a consecuencia de fiebres puerperales. Hoy en día, con los avances de la moderna medicina, las tornas se han cambiado.
De hecho, cuando vas a hacerte un seguro de vida, las primas son mucho más caras para hombres que para mujeres, llegando a pagarse más del doble, por lo que encuentro algo desproporcionada la diferencia.
También debería pagarse el mismo sueldo, por las mismas horas trabajadas y similar responsabilidad a hombres que a mujeres, pero, a pesar de normativas legales, éstas son peor pagadas.
La idea de la igualdad es muy buena, y los legisladores debrían velar por su cumplimiento, pero por desgracia la realidad es muy distinta, al menos en este país.
Esperemos que pronto cambia a mejor, para todos/as...
De hecho, cuando vas a hacerte un seguro de vida, las primas son mucho más caras para hombres que para mujeres, llegando a pagarse más del doble, por lo que encuentro algo desproporcionada la diferencia.
También debería pagarse el mismo sueldo, por las mismas horas trabajadas y similar responsabilidad a hombres que a mujeres, pero, a pesar de normativas legales, éstas son peor pagadas.
La idea de la igualdad es muy buena, y los legisladores debrían velar por su cumplimiento, pero por desgracia la realidad es muy distinta, al menos en este país.
Esperemos que pronto cambia a mejor, para todos/as...
Comentario:
Por naturaleza somos distintos, hombres, mujeres, no entiendo ni entenderé ese afán por competir... jamás me ha importado que una mujer sea mi jefa, o que una compañera gane más salario que yo, me da igual que sea chico o chica. Lo que sí es cierto que se está terminando con la diferencia que se hacía socialmente entre los hombres y las mujeres, pues ese sometimiento machista de privación de libertad para el sexo femenino ya no es tal en muchos lugares aunque aún por desgracia siga existiendo.
Por tanto, estoy de acuerdo en todo lo que Susana dice, y me opongo totalmente a la rivalidad de género...
Un abrazo, un beso y desearos felices fiestas. Mare@
Por tanto, estoy de acuerdo en todo lo que Susana dice, y me opongo totalmente a la rivalidad de género...
Un abrazo, un beso y desearos felices fiestas. Mare@
Comentario:
Leyendo esto me estoy acordando de lo que estudiaba hace poco, en la Epoca Romana y Griega, donde la mujer valía lo mismo que un esclavo (los hijos también claro)
No creo en la superioridad de ninguno de los dos sexos, me parece una tonteria, historicamente siempre se ha creido a la mujer por debajo del hombre, y por supuesto, esto tiene que cambiar porque aún hoy hay mucho machismo, pero también es responsable la educación que han recibido las mujeres que se lo han creido. Si ahora, es al contrario, igualmente estaremos equivocandonos en la educación de las futuras generaciones donde debería primar la igualdad por encima de todas las cosas.
Un beso
No creo en la superioridad de ninguno de los dos sexos, me parece una tonteria, historicamente siempre se ha creido a la mujer por debajo del hombre, y por supuesto, esto tiene que cambiar porque aún hoy hay mucho machismo, pero también es responsable la educación que han recibido las mujeres que se lo han creido. Si ahora, es al contrario, igualmente estaremos equivocandonos en la educación de las futuras generaciones donde debería primar la igualdad por encima de todas las cosas.
Un beso
Comentario:
Iguales no somos ni seremos nunca. Ni nosotras somos mejores, ni ellos son mejores, sencillamente somos diferentes. Tenemos los mismos derechos pero eso, mientras no sea realmente asumido e interiorizado por todos (empezando por las mujeres)...
Besos
Besos
Comentario:
Yo, lo de los matrimonios concertados,no lo veo bien en ningún contexto.No se trata de demostrar la superioridad de unos frente a otros, sino en que se asuman los mismos compromisos y se adopten los mismos derechos y libertades. Un beso
Comentario:
Sobre este tema siempre he pensado lo mismo: el dia que no se tenga que hablar de ello, que las mujeres no tengan que demostrar esa supuesta superioridad... sera cuando realmente habremos llegado a la tan ansiada igualdad.
Un besazooo
Un besazooo
Comentario:
Jamás el hombre y la mujer serán iguales, ni tan siquiera el hombre con respecto al hombre, o la mujer con respecto a la mujer. Esto de querer equiparar las cosas me hace gracia, y es que nos podremos parecer en muchas cosas, pero para nada somos iguales.
Quizá y hablando de generalidades el hombre y la mujer se distinguen por muchas cosas, una de ellas la cultura, y no más o menos, si no la diferente. La sensibilidad femenina frente al caracter masculino, pero claro está esto no es para todos, se pueden ver perfectamente los roles cambiados, aunque y en líneas generales, tanto los roles sociales como la educación familiar y escolar, poco a poco vamos definiendo a cada uno según el sexo que le tocó, y de ahí a las diferencias -salvaguardando las obvias diferencias físicas-.
No me gusta para nada la defensa a ultranza de algo que es cotidiano -como es el género-, porque ni está en peligro de extinción nada, ni es un bien limitado, ni nada parecido. Defendamos la verdad y la vida y dejémonos de defender algo que ya es un hecho, y por supuesto, evitemos toda injusticia sea del lado que sea.
Besos.
Quizá y hablando de generalidades el hombre y la mujer se distinguen por muchas cosas, una de ellas la cultura, y no más o menos, si no la diferente. La sensibilidad femenina frente al caracter masculino, pero claro está esto no es para todos, se pueden ver perfectamente los roles cambiados, aunque y en líneas generales, tanto los roles sociales como la educación familiar y escolar, poco a poco vamos definiendo a cada uno según el sexo que le tocó, y de ahí a las diferencias -salvaguardando las obvias diferencias físicas-.
No me gusta para nada la defensa a ultranza de algo que es cotidiano -como es el género-, porque ni está en peligro de extinción nada, ni es un bien limitado, ni nada parecido. Defendamos la verdad y la vida y dejémonos de defender algo que ya es un hecho, y por supuesto, evitemos toda injusticia sea del lado que sea.
Besos.





