La pareja y los hijos
Siguiendo con los hijos, ya sé que por desgracia mucha gente no puede elegir su horario de trabajo. Yo soy una afortunada, aunque no trabajar significa también estar escaso de dinero siempre.
El problema es que algunos padres y madres que ven poco a sus hijos, no tienen ninguna gana de discutir con ellos cuando llegan a casa. La solución es hacer la vista gorda y darles todo lo que quieran.
No es mi caso, pero sí el de los compañeros de mis hijos, y luego llegan a casa diciendo que yo soy una mala madre porque no les dejo la libertad que tienen los otros.
Yo les contesto que, porque soy su madre y me preocupo por ellos, es por lo que tengo que poner límites. No quiero que mis hijos se acostumbren a tener todo inmediatamente sin ningún esfuerzo por su parte. Pero voy a contracorriente, como siempre.
Sus amigos se pasan horas en el messenger y se gastan un dineral en mensajes en el teléfono móvil. Vuelven a casa a las doce y no les preguntan dónde han estado. Todo eso me parecería bien si no fuera porque ni siquiera han terminado la Eso.
Yo les digo que, cuando tengan dieciocho años, sus estudios y la posibilidad de elegir, entonces serán libres para hacer lo que quieran con su vida. Pero ahora no, porque yo tengo la obligación de intentar por lo menos que terminen el bachillerato, y para eso sobran tantas distracciones como tienen.
Hace veinte años yo tenía unos amigos alemanes, que habían salido de su casa a los quince años para vivir por su cuenta y habían madurado muy rápido. El estado subvencionaba los alquileres y ellos devolvían hasta el último marco con su trabajo (porque eran alemanes). Eso en este país no funcionaría, pero aquellos que habéis cambiado de provincia para estudiar habéis hecho algo parecido. Es una lástima que mis hijos no tengan que irse.
Me daría pena por una parte, pero por otra sin duda eso les enseñaría a apreciar lo que cuesta ganarse la vida y llevar una casa. No son conscientes de que como no se esfuercen más, no van a poder mantener el nivel de vida que tienen ahora; porque yo les quiero mucho y, precisamente por eso, no pienso dejar que se queden en nuestra casa hasta los treinta años. Un adulto tiene que hacer su propia vida para llegar realmente a conocerse.
El problema es que algunos padres y madres que ven poco a sus hijos, no tienen ninguna gana de discutir con ellos cuando llegan a casa. La solución es hacer la vista gorda y darles todo lo que quieran.
No es mi caso, pero sí el de los compañeros de mis hijos, y luego llegan a casa diciendo que yo soy una mala madre porque no les dejo la libertad que tienen los otros.
Yo les contesto que, porque soy su madre y me preocupo por ellos, es por lo que tengo que poner límites. No quiero que mis hijos se acostumbren a tener todo inmediatamente sin ningún esfuerzo por su parte. Pero voy a contracorriente, como siempre.
Sus amigos se pasan horas en el messenger y se gastan un dineral en mensajes en el teléfono móvil. Vuelven a casa a las doce y no les preguntan dónde han estado. Todo eso me parecería bien si no fuera porque ni siquiera han terminado la Eso.
Yo les digo que, cuando tengan dieciocho años, sus estudios y la posibilidad de elegir, entonces serán libres para hacer lo que quieran con su vida. Pero ahora no, porque yo tengo la obligación de intentar por lo menos que terminen el bachillerato, y para eso sobran tantas distracciones como tienen.
Hace veinte años yo tenía unos amigos alemanes, que habían salido de su casa a los quince años para vivir por su cuenta y habían madurado muy rápido. El estado subvencionaba los alquileres y ellos devolvían hasta el último marco con su trabajo (porque eran alemanes). Eso en este país no funcionaría, pero aquellos que habéis cambiado de provincia para estudiar habéis hecho algo parecido. Es una lástima que mis hijos no tengan que irse.
Me daría pena por una parte, pero por otra sin duda eso les enseñaría a apreciar lo que cuesta ganarse la vida y llevar una casa. No son conscientes de que como no se esfuercen más, no van a poder mantener el nivel de vida que tienen ahora; porque yo les quiero mucho y, precisamente por eso, no pienso dejar que se queden en nuestra casa hasta los treinta años. Un adulto tiene que hacer su propia vida para llegar realmente a conocerse.
Comentario:
Con veinte años me fui a vivir a Italia, sin mi familia, sin mis amigos...
Volví diferente, de todas formas mi madre siempre me ha inculcado el trabajo que cuesta todo, la responsabilidad etc. creo que lo ha hecho muy bien, aunque aún hoy con mis 27 años me sigue preguntando donde voy y con quien ;)pero es una licencia que tampoco me molesta.
Un beso
Volví diferente, de todas formas mi madre siempre me ha inculcado el trabajo que cuesta todo, la responsabilidad etc. creo que lo ha hecho muy bien, aunque aún hoy con mis 27 años me sigue preguntando donde voy y con quien ;)pero es una licencia que tampoco me molesta.
Un beso
Comentario:
Es complicadísimo educar a un hijo,y no por concederle todos los caprichos a la primera de cambio arreglamos el problema, por eso opino como tú, que hace falta que sepan valorar el esfuerzo que supone conseguir algo,tener consentido a un niño pienso que es un error.Respecto a lo de independizarse a una buena edad o marchar a estudiar,siempre lo he considerado muy beneficioso,yo, nunca me atreví a estudiar fuera, mi hermano estuvo en Londres una temporada y le vino fenomenal, cosa que en cierto modo envidio.Un beso
Comentario:
Está claro que ser padre tiene sus puntos de inflexión, donde pasas de ser bueno a malo en un segundo... a mi, personalmente, no me importa regañar y no me supone un trauma el que se enfaden conmigo los hijos, sé que cuando tengan edad suficiente y miren atrás pues se darán cuenta de muchas cosas y de lo difícil que es esto.
Creo q tienes razón, cuando afirmas que el ritmo de vida que llevamos pues no facilita la labor de educar, y se suele dejar ese papel tan importante a los centros de enseñanza, que claro, por mucho que se esmeren, no pueden ni tan siquiera parecerse mínimamente a la educación que se puede dar en el seno de la familia...
Cada vez nos será más dificil pero también es verdad que hoy en día se puede razonar más entre padres e hijos, hay que buscar nuevas opciones, pero sabiendo siempre que la responsabilidad sobre los chicos es nuestra y sólo nuestra, de nadie más....
Suerte a todos los que somos o serán padres algún día, la vamos a necesitar...
un beso. Mare.
Creo q tienes razón, cuando afirmas que el ritmo de vida que llevamos pues no facilita la labor de educar, y se suele dejar ese papel tan importante a los centros de enseñanza, que claro, por mucho que se esmeren, no pueden ni tan siquiera parecerse mínimamente a la educación que se puede dar en el seno de la familia...
Cada vez nos será más dificil pero también es verdad que hoy en día se puede razonar más entre padres e hijos, hay que buscar nuevas opciones, pero sabiendo siempre que la responsabilidad sobre los chicos es nuestra y sólo nuestra, de nadie más....
Suerte a todos los que somos o serán padres algún día, la vamos a necesitar...
un beso. Mare.
Comentario:
A los 20 me fui a vivir a Londres, estuve 6 años fuera, aprendí muchas cosas...
Yo creo que todo el mundo debería marcharse a conocer mundo y a aprender a vivir por uno mismo...
La mayoría de la gente es más comodona, que todo lo paguen los padres...sé que si necesito algo tengo a los mios, pero siempre he conseguido espavilarme sola, quizás es una cuestión de orgullo...y no me ha ido nada mal...
Un beso
Yo creo que todo el mundo debería marcharse a conocer mundo y a aprender a vivir por uno mismo...
La mayoría de la gente es más comodona, que todo lo paguen los padres...sé que si necesito algo tengo a los mios, pero siempre he conseguido espavilarme sola, quizás es una cuestión de orgullo...y no me ha ido nada mal...
Un beso
Comentario:
Ser padre tiene, entre otras obligaciones, el saber controlar un poco a los hijos, aunque sin atarlos demasiado.
Sin ir más lejos, este sábado se fueron a celebrar el cumple de una compañera, en su casa, por la noche, y me dijeron si se podían quedar hasta la una y meda de la madrugada. Les dije que sí, pero que tuvieran siempre el móvil conectado y que iría a buscarlos.
Tal vez, otras personas les habrían dicho que no, y que se quedaran en casa mientras los padres se iban por ahí, que para algo son los mayores en casa.
Los hijos han de ir conociendo el mundo poco a poco, pues en él hay cosas buenas, pero también peligros, en los que pueden caer a causa de su inexperiencia. Para éso estamos los padres, para ayudarlos, hasta que, por ley de vida, un día salgan de nuestra casa para formar su propio hogar.
Ésto, la verdad, tal como se ha puesto la vida y la vivienda, y lo bajos que son ahora los sueldos en comparación a las mismas, suele tardar un poco más que antaño, por lo que no tenemos más remedio que seguir ayudándoles en lo que podamos.
Mis hijos están en plena adolescencia (17 y 15 años), por lo que aún es pronto para que piensen en independizarse, pero el tiempo pasa volando, de manera que, tarde o temprano, hay que hacerse a esa idea...
Y mientras tanto, obligación paterna es mantenerlos, ayudarlos y disfrutar de su compañía.
Sin ir más lejos, este sábado se fueron a celebrar el cumple de una compañera, en su casa, por la noche, y me dijeron si se podían quedar hasta la una y meda de la madrugada. Les dije que sí, pero que tuvieran siempre el móvil conectado y que iría a buscarlos.
Tal vez, otras personas les habrían dicho que no, y que se quedaran en casa mientras los padres se iban por ahí, que para algo son los mayores en casa.
Los hijos han de ir conociendo el mundo poco a poco, pues en él hay cosas buenas, pero también peligros, en los que pueden caer a causa de su inexperiencia. Para éso estamos los padres, para ayudarlos, hasta que, por ley de vida, un día salgan de nuestra casa para formar su propio hogar.
Ésto, la verdad, tal como se ha puesto la vida y la vivienda, y lo bajos que son ahora los sueldos en comparación a las mismas, suele tardar un poco más que antaño, por lo que no tenemos más remedio que seguir ayudándoles en lo que podamos.
Mis hijos están en plena adolescencia (17 y 15 años), por lo que aún es pronto para que piensen en independizarse, pero el tiempo pasa volando, de manera que, tarde o temprano, hay que hacerse a esa idea...
Y mientras tanto, obligación paterna es mantenerlos, ayudarlos y disfrutar de su compañía.
Comentario:
Respuesta a Amy:
Evidentemente tú y yo no estamos de acuerdo y no te gusto, en lo cual eres muy libre. Siendo así, no tiene mucho sentido que entres en mi blog, pero si lo haces, te agradecería que utilices el mismo tono conciliador que el resto de mis comentaristas, que tampoco están siempre de acuerdo conmigo. Un saludo
Evidentemente tú y yo no estamos de acuerdo y no te gusto, en lo cual eres muy libre. Siendo así, no tiene mucho sentido que entres en mi blog, pero si lo haces, te agradecería que utilices el mismo tono conciliador que el resto de mis comentaristas, que tampoco están siempre de acuerdo conmigo. Un saludo
Comentario:
Creo que hay mucho de mentira en lo que quiere expresar la frase "de quedarse en casa hasta después de los treinta". Esta frase siempre quiso dar a entender que en generaciones anteriores los hijos se independizaban antes. Es verdad que la generación de nuestros padres salían de casa mucho antes, pero más que nada porque se casaban mucho antes. Los que no se casaban, los pocos que no se casaban se quedaban en casa y cuando morían los padres les llegaban la edad de la independencia. Los que sin casarse se independizaban obedecía a la misma razón que hoy en día se en estos casos, por obligaciones laborales o por estudios. Evidentemente quien sale a estudiar fuera de su residencia habitual casi siempre acaba trabajando fuera de ese entorno protector de los padres. Pero cuando les dan vacaciones, vuelven como el turrón por navidad a casa paterna. A la mujer por descontado que si no se casaba no había manera que los padres la dejaran vivir sola, ni siquiera en clases sociales altas, porque no estaba mal visto. Así que el problema de que los hijos sigan en casa no es que quieran o no quieran los padres, sino que no hay dinero ni para casarse, así que para independizarse está peor todavía tal y como está la economía. Y realmente en España no hay una cultura donde se propicie el alquiler como via a la independencia, seguimos pensando que es tirar el dinero, y peor aún, se hace imposible ahorrar en casa de tus padres para comprar un piso, si encima pagas alquiler, ya no te lo compras nunca.
Pero que si lo consigues, si consigues que tus hijos tengan la posibilidad de "conocerse" como tú dices, olé ahí tú y la madre que te parió. Yo también intento que la mia estudie una carrera y tenga en un futura "la posibilidad de conocerse" que dicho así queda hasta chic o muy sibarita en todo caso.
Pero que si lo consigues, si consigues que tus hijos tengan la posibilidad de "conocerse" como tú dices, olé ahí tú y la madre que te parió. Yo también intento que la mia estudie una carrera y tenga en un futura "la posibilidad de conocerse" que dicho así queda hasta chic o muy sibarita en todo caso.
Comentario:
POr desgracia, la vida está demasiado complicada como para poder independizarse pronto. Yo vivo sola, pero porque vivo en un piso familiar, si no... sería del todo impensable para mi y tengo 25 años.
En cuanto a lo de darle libertad, opino igual que tú y estoy segura de que, cuando tus hijos tengan unos años más, lo verán también.
Un besazooo
En cuanto a lo de darle libertad, opino igual que tú y estoy segura de que, cuando tus hijos tengan unos años más, lo verán también.
Un besazooo





