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A contracorriente
Trata sobre reflexiones personales
Acerca de
Soy una mujer de mediana edad con hijos adolescentes y disfruto escribiendo mis pensamientos; también leyendo los de los demás. Quiero ver más allá de las cosas y las personas, quiero comprender el sentido de todo. Tal vez pido demasiado, pero no dejaré de intentarlo.
Sindicación
 
Lujos innecesarios
Cuando hablaba el otro día de mis amigos alemanes, no llegué a contaros que realmente no alquilaban apartamentos. Vivían en pisos compartidos, en habitaciones con derecho a cocina, como viven ahora tantos inmigrantes.
No necesitaban ninguna clase de lujos. Yo, que físicamente parezco alemana, también tengo esa clase de mentalidad. Tal vez algún gen antiguo se ha cruzado en mi adn. Por ejemplo, no me hace ninguna ilusión ir a un restaurante caro a pagar un dineral por cualquier cosa.
En cambio, me encanta comer de bocadillo, y a mi marido también. El tampoco es aficionado a los lujos.
Yo siempre pienso que tengo suerte de no ser rica porque el caviar y las ostras me dan mucho asco. Me mareo en barco, y no sé esquiar ni montar a caballo, ni ganas. En cambio, me encanta salir a pasear sin destino fijo, tomar un café en una terraza o ir de tiendas sin comprar nada.
Sin embargo, mis hijos me están saliendo un poco señoritos. El otro día me decía el chico que quería una cama de matrimonio para él sólo, pero eso no es nada, porque la chica quiere un cuarto para ella sola. Van a vivir como los reyes antiguos cada uno en sus aposentos. Bueno, ya cambiarán de opinión.
Además se quejan de que nuestro coche es pequeño, y tiene siete plazas. Cuando tengan que comprarse uno con su sueldo, ya sabrán lo que es un coche pequeño, y una casa pequeña y alquilada. Soñar es gratis. La pequeña dice que quiere irse de vacaciones de hotel. Eso también lo quiero yo, aunque me vale con un hostal que esté limpio. Los precios de los hoteles están por las nubes. Es como si pagaras unos muebles nuevos cada noche.
En ropa también gasto lo justo. Es una de las ventajas de no trabajar y no tener que estar impecable todo el tiempo. Para mí el auténtico lujo es ese, poder dedicarme a lo que realmente quiero. Y lo demás, alguna vez lo echo de menos, pero se me pasa enseguida.
 
Comentario:
Está claro que los grandes lujos de esta vida no se pueden pagar con dinero... pero el dinero ayuda tanto!!

Me han hecho mucha gracia tus hijos, como se nota que aún son pequeños y sueñan sin tener que mirar el saldo.

Un besitooo
 
Comentario:
No me siento cómoda en el mundo del lujo y el glamour,y por trabajos anteriores,a veces he tenido que envolverme un poco en él,me siento como un pez fuera del agua,y un poco culpable.No sé es una tontería pero me duele que alguien lleve un bolso de 1000 euros con lo bonitos que son también los de 30.Yo soy mas feliz que una perdiz si con 40 euros me compro 3 camisetas en vez de una sola,más exclusiva. No te voy a negar que no me gustan las comodidades,pues un buen restaurante o un buen hotel no disgustan a nadie,pero el lujo lujo,el lujo de derroche,no me gusta. Un beso
 
Comentario:
Yo no soy antilujos, simplemente no puedo permitirmelos, quiero decir que cada uno en teoría debe vivir acorde con sus ingresos no? si puedo elegir entre hostal y hotel, me voy al hotel, pero si tengo que ir al hostal no me preocupa. Si no puedo comprar unos vaqueros de 200 € me compro unos de 40 y voy estupendamente.

No sufro por no poder alcanzar un nivel de vida que sin duda atrae, porque debe de dar mucho gusto no tener que preocuparte por el dinero que gastas en esto o en lo otro, y soy realista, si ganase el triple de lo que gano ahora me permitiría cosas que ahora no.

Pero vivo feliz con lo que tengo.

Un beso
 
Comentario:
Pues soy como tú, antilujos. ^_^

Quiero disculparme por no pasar ni actualizar, pero entre la muerte de mi tía y otros problemas he estado un poco desanimada, a ver si poco a poco entro en vereda. ^_^

Besotes guapíaima
 
Comentario:
A ver... que lo mío es complicado. Gasto poco en ropa porque yo con mis vaqueros ya me apaño la mayor parte del tiempo, y cuando compro nunca busco marca. Vivimos de alquiler y no tenemos coche (en ciudad me parece una tontería, sinceramente). El caviar y las ostras me parecen asquerosos. El ocio supuestamente de lujo no me llama la atención. Y losp pijos como que tampoco me gustan. Sin embargo, así como no me importa irme a un Burger King o un Telepizza a comer también reconozco que, si puedo, me gusta ir a un buen restaurante a comer y beber bien... y me encanta. Y, si puedo permitirmelo, prefiero ir a un hotel (me encantan esos desayunos con buffet y que, para variar, me hagan la cama). Esas cosillas me gustan y si puedo permitírmelas de vez en cuando (muy de vez en cuando), me las concedo.

Ahora, tengo claro que si llegara a tener millones (cosa muy improbable) poco iba a cambiar mi forma de vida.

Besos
 
Comentario:
Yo también tengo suerte de no ser rica ;-) no me gustan los deportes pijos y tambien me dan asco las ostras y semejantes...

Prefiero comer o cenar fuera de tapas que de plato.

Y sobre tus hijos... jajaja, me ha encantado eso de que cuando tengan que comprarse ellos las cosas con su sueldo valorarán realmente lo que es pequeño y lo que no.

Un beso Susana
 
Comentario:
Hay que saber combinar...
Hay que saber encontrarle lo bueno a todo, a mi me gustan muchas cosas, me encanta viajar, los bolsos, los zapatos, salir a comer, la ropa, la tecnologia, el cine, el teatro...
Pero sé encontrarle el sentido a tomarme un café, a pasear por la playa...
a veces las cosas que no cuestan dinero son las más enriquecedoras, y reconozco que a mi me gusta mucho vivir bien...
Entiendo que tu hijo quiera una cama de matrimonio, porque son más grandes, más cómodas...pero también te digo que cuando yo vivía en casa de mis padres tenía una cama de 90...
Hay ciertos lujos que uno debe darse por uno mismo, pero yo ahi no me voy a meter...

Un besito y suerte
 
Comentario:
Hola, Susana....

Mi opinión.... todos los gustos son respetables.... si tienes pues gasta lo que quieras.... yo nunca he sido de marcas ni de restaurantes ni de viajes.... o bien porque no he tenido medios y tampoco me llamaba la atención... pero ha conocido a gente que se gastaba en unos pantalones lo que yo en tres, allá cada cual.... eso sí siempre teniendo bien presente lo que tienes y lo que puedes gastar, viviendo a corde con las posibilidades de cada uno, el problema surge cuando no se respeta esa básica regla.....

Tus hijos irán abriendo los ojos poco a poco....
además, encima de ejemplo en casa os tienen a vosotros... mejor aún....

Tiempo al tiempo...

Un beso. Mare@/Vento
 
Comentario:
Te gustan las cosas simples, y pagar por ellas su justo precio, sin caer en la tontería de las marcas ni tener que hacerte cargo de un gasto superfluo, sobre algo que entre por la vista.

Desgraciadamente, te doy la razón con la forma tan salvaje en que el consumismo ha atacado a la generación que nos sigue. Ya se darán cuenta del verdadero valor de las cosas cuando tengan que ganar el dinero con el que pagarlas.

Como decía una de mis abuelas, muy valenciana ella: "El que no guanye diners, que no tinga vicis". (El que no gane dinero, que no tenga vicios).

Un saludito desde Valencia.
No