Salud 3
Mi hija pequeña no tuvo muchos problemas de bebé, aparte de las consabidas bronquitis espásticas de sus hermanos. Sin embargo, la tos le hacía vomitar y, como comía poco, estaba muy delgada. Tenía seis años cuando nos dió la mayor preocupación al contraer una enfermedad reumática extraña que se llama vasculistis infantil o púrpura. Se pasó un mes tumbada sin poderse ni mover y con unos dolores terribles, porque sus vasos sanguíneos tenían una especie de reacción alérgica que los hacía reventar. Como no existe tratamiento, más que la cortisona y los antiinflamatorios, se le fue pasando poco a poco. Sin embargo, pasó todo ese año con debilidad y dolores de estómago, y sobretodo de pies. Aún ahora, seis años después, sigue teniendo síntomas como inflamación de articulaciones o dolores cuando se costipa. Por eso, habitualmente toma antibióticos al menor síntoma.
Por lo demás, le pillaron un dedo con una puerta y perdió la uña. Tenían una infección y el médico me asustó diciendo que podía coger gangrena, así que la dejé en casa dos semanas. La verdad es que mis tres hijos han faltado al colegio mucho más de lo normal, pero con motivos suficientes.
A los ocho años se rompió un brazo en el mes de julio. A los nueve años descubrimos que tenía un hueso de más en cada pie (escafoides accesorio). Como consecuencia, si se tuerce un tobillo no se le cura, a no ser que guarde reposo una semana. Cuando no lo sabíamos, le duró más de un mes. Así que ahora tiene que tener mucho cuidado con sus pies, su brazo y el frío. La varicela la cogió una semana antes de su Primera Comunión pero, como estaba vacunada, le dió bastante leve.
Por lo demás, le pillaron un dedo con una puerta y perdió la uña. Tenían una infección y el médico me asustó diciendo que podía coger gangrena, así que la dejé en casa dos semanas. La verdad es que mis tres hijos han faltado al colegio mucho más de lo normal, pero con motivos suficientes.
A los ocho años se rompió un brazo en el mes de julio. A los nueve años descubrimos que tenía un hueso de más en cada pie (escafoides accesorio). Como consecuencia, si se tuerce un tobillo no se le cura, a no ser que guarde reposo una semana. Cuando no lo sabíamos, le duró más de un mes. Así que ahora tiene que tener mucho cuidado con sus pies, su brazo y el frío. La varicela la cogió una semana antes de su Primera Comunión pero, como estaba vacunada, le dió bastante leve.
Comentario:
Uyss no salió completo y se me olvidó dejar mi nombre. te copio el resto del mail...
Me llamo Myriam Pacheco.
Mi correo es mypamu@hotmail.com
cont....
Ahora estamos solos en nuestras casas, bien educados, somos adultos honestos y procuramos hacer lo mejor que podemos, para ser tan malos como fue mi madre, por que ya sabemos que lo que este mundo necesita es?:
¡Más madres malas como la mía!
Me llamo Myriam Pacheco.
Mi correo es mypamu@hotmail.com
cont....
Ahora estamos solos en nuestras casas, bien educados, somos adultos honestos y procuramos hacer lo mejor que podemos, para ser tan malos como fue mi madre, por que ya sabemos que lo que este mundo necesita es?:
¡Más madres malas como la mía!
Comentario:
Viedo el comentario de Elenilla, me doy cuenta que tomamos el mismo camino! Te he leido hasta cansarme y vuelvo al día siguiente para seguir haciéndolo...
Que sepas que no estás sola.. también soy madre de adolescentes en esta época y siento que nado como tu... contracorriente!! Me gustaría tener algún contacto contigo Soy costarricense. te dejo mi email anotado ahi.. no se se lo podrás ver (espero que si)
Este correo me lo enviaron y, a su vez se lo envié hace un par de días a mis hijos de 21, 23 y 25 años…cuando pasó Ale anoche, luego del trabajo, aún cuando siempre ha sido un niño demasiado cariñoso y nunca han faltado sus muestras de eso, me dio uno de los abrazos más cálidos que recuerdo de él y me dijo…"gracias mamá por ser tan mala conmigo".
Cuando lo leí me acordé de ti y quise compartirlo también contigo!
"MI MAMÁ ERA LA MAS MALA MAMA QUE HABIA EN TODO EL MUNDO
Algún día cuando mis hijos sean lo suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a los padres, les diré: Te amé lo suficiente para preguntarte a donde ibas, con quién y a qué hora regresarías a casa.
Te amé lo suficiente para insistir que ahorraras tu dinero para comprarte una bicicleta aunque nosotros, tus padres, pudiéramos comprártela. Te amé lo suficiente para callarme y dejarte descubrir, que tu nuevo mejor amigo era un patán. Te amé lo suficiente para fastidiarte y estar encima de ti durante dos horas mientras arreglabas tu cuarto, un trabajo que me hubiera tomado a mí solo quince minutos. Te amé lo suficiente como para dejarte ver mi ira, desilusión y lágrimas, pues los niños deben entender que los padres no somos perfectos.
Te amé lo suficiente como para dejar que asumieras la responsabilidad de tus acciones, aunque los castigos a veces fueran tan fuertes que rompían mi corazón. Pero sobre todo, te amé lo suficiente como para decir NO, cuando sabía que me ibas a odiar por ello. Esas fueron las batallas más difíciles para mí. Pero hoy estoy contenta porque las gané, porque al final también las ganaste tú.
Y algún día cuando tus hijos sean lo suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a los padres tú les dirás:
¿Tu mamá es mala? Yo sé que la mía ¡sí lo era! ¡Era la mamá más mala que había en todo el mundo!
Cuando otros niños desayunaban caramelos, ella nos hacia comer cereal, huevos, leche y tostadas;
Cuando otros niños almorzaban con gaseosa y galletas, teníamos que comer carne y ensalada y puedes estar seguro que también nos hacía cenas diferentes a las de otros niños.
Mi mamá insistía en saber dónde estábamos todo el tiempo, - cual convictos en prisión-.
Ella tenía que saber quienes eran nuestros amigos y lo que hacíamos con ellos.
Nos da pena admitirlo, pero ella rompió con las leyes del trabajo a menores, ya que teníamos que lavar los platos, ayudar a sacar la basura, darle de comer al perro, bañarlo y sacarlo a pasear, arreglar nuestro
cuarto y toda clase de trabajos forzados similares a éstos Por nuestra mamá nos perdimos de muchas experiencias de otros niños.
Ella insistía en que dijéramos la verdad y nada más que la verdad.
Cuando llegamos a la pubertad, ¡te juro que ella podía leer nuestras mentes!.
Era desesperante vivir con ella: Estaba pendiente de que nos cepilláramos los dientes, que nos bañáramos, que estudiáramos, ¡ya hiciste las tareas? ¡uf qué fastidio!
A veces hasta pensé en irme de la casa?
Se ponía furiosa si nos veía sin zapatos?. ¡Qué vida la que me hacía vivir mi propia madre!
Por nuestra mamá, además, nos perdimos de mucha otras experiencias:
por su culpa nunca probamos droga, nunca tuvimos mayores problemas con el alcohol, nunca estuvimos presos, ni fuimos vándalos o pandilleros; por su culpa nunca nos hirieron ni el cuerpo ni el alma y conocimos a Dios, sí, todo por su culpa.
Ahora estamos solos en nuestras casas, bien educados, somos adultos hone
Que sepas que no estás sola.. también soy madre de adolescentes en esta época y siento que nado como tu... contracorriente!! Me gustaría tener algún contacto contigo Soy costarricense. te dejo mi email anotado ahi.. no se se lo podrás ver (espero que si)
Este correo me lo enviaron y, a su vez se lo envié hace un par de días a mis hijos de 21, 23 y 25 años…cuando pasó Ale anoche, luego del trabajo, aún cuando siempre ha sido un niño demasiado cariñoso y nunca han faltado sus muestras de eso, me dio uno de los abrazos más cálidos que recuerdo de él y me dijo…"gracias mamá por ser tan mala conmigo".
Cuando lo leí me acordé de ti y quise compartirlo también contigo!
"MI MAMÁ ERA LA MAS MALA MAMA QUE HABIA EN TODO EL MUNDO
Algún día cuando mis hijos sean lo suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a los padres, les diré: Te amé lo suficiente para preguntarte a donde ibas, con quién y a qué hora regresarías a casa.
Te amé lo suficiente para insistir que ahorraras tu dinero para comprarte una bicicleta aunque nosotros, tus padres, pudiéramos comprártela. Te amé lo suficiente para callarme y dejarte descubrir, que tu nuevo mejor amigo era un patán. Te amé lo suficiente para fastidiarte y estar encima de ti durante dos horas mientras arreglabas tu cuarto, un trabajo que me hubiera tomado a mí solo quince minutos. Te amé lo suficiente como para dejarte ver mi ira, desilusión y lágrimas, pues los niños deben entender que los padres no somos perfectos.
Te amé lo suficiente como para dejar que asumieras la responsabilidad de tus acciones, aunque los castigos a veces fueran tan fuertes que rompían mi corazón. Pero sobre todo, te amé lo suficiente como para decir NO, cuando sabía que me ibas a odiar por ello. Esas fueron las batallas más difíciles para mí. Pero hoy estoy contenta porque las gané, porque al final también las ganaste tú.
Y algún día cuando tus hijos sean lo suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a los padres tú les dirás:
¿Tu mamá es mala? Yo sé que la mía ¡sí lo era! ¡Era la mamá más mala que había en todo el mundo!
Cuando otros niños desayunaban caramelos, ella nos hacia comer cereal, huevos, leche y tostadas;
Cuando otros niños almorzaban con gaseosa y galletas, teníamos que comer carne y ensalada y puedes estar seguro que también nos hacía cenas diferentes a las de otros niños.
Mi mamá insistía en saber dónde estábamos todo el tiempo, - cual convictos en prisión-.
Ella tenía que saber quienes eran nuestros amigos y lo que hacíamos con ellos.
Nos da pena admitirlo, pero ella rompió con las leyes del trabajo a menores, ya que teníamos que lavar los platos, ayudar a sacar la basura, darle de comer al perro, bañarlo y sacarlo a pasear, arreglar nuestro
cuarto y toda clase de trabajos forzados similares a éstos Por nuestra mamá nos perdimos de muchas experiencias de otros niños.
Ella insistía en que dijéramos la verdad y nada más que la verdad.
Cuando llegamos a la pubertad, ¡te juro que ella podía leer nuestras mentes!.
Era desesperante vivir con ella: Estaba pendiente de que nos cepilláramos los dientes, que nos bañáramos, que estudiáramos, ¡ya hiciste las tareas? ¡uf qué fastidio!
A veces hasta pensé en irme de la casa?
Se ponía furiosa si nos veía sin zapatos?. ¡Qué vida la que me hacía vivir mi propia madre!
Por nuestra mamá, además, nos perdimos de mucha otras experiencias:
por su culpa nunca probamos droga, nunca tuvimos mayores problemas con el alcohol, nunca estuvimos presos, ni fuimos vándalos o pandilleros; por su culpa nunca nos hirieron ni el cuerpo ni el alma y conocimos a Dios, sí, todo por su culpa.
Ahora estamos solos en nuestras casas, bien educados, somos adultos hone
Comentario:
Hola Susana! no tengo tu email y como has deshabilitado los comentarios no he podido escribirte. Luego me acordé de tu antiguo blog y aquí estoy. Espero que puedas darme tu mail para poder seguir en contacto, no quiero perderte.
Aprovecho para comentarte lo del sorteo de mi blog, por si te quieres pasar. Mi correo es:
elenapalmero@hotmail.com
Besos
Aprovecho para comentarte lo del sorteo de mi blog, por si te quieres pasar. Mi correo es:
elenapalmero@hotmail.com
Besos





