Despistados anónimos
Está bien. Confieso que soy una despistada crónica, aunque esté mal visto. La gente piensa que solamente intentas escaquearte de tus obligaciones.
Supongo que a veces es verdad, pero no en mi caso. El otro día hablando con una amiga me decía que nunca felicitaba a otra, porque no había apuntado la fecha de su cumpleaños. Yo le dije que la apuntara en ese momento, pero no lo hizo. Supongo que se hubiera quedado sin la excusa del despiste entonces.
Yo tengo la casa llena de notitas y el bolso también. Sin embargo, por más que hago es inútil, siempre se me olvida algo importante y la primera perjudicada soy yo, caramba.
Porque si voy a una tienda tres veces seguidas es porque siempre me falta algo, o si se me quema la comida por no prestarle atención, me pasa esto de "el que no tiene cabeza tiene que tener pies", vamos que me toca volver a hacerlo otra vez.
Hay que ver la de tiempo que pierdo con los olvidos, y tiempo no es lo que me sobra habitualmente. Pero lo que más rabia me da es cuando se me olvida algo de otra persona. Por ejemplo, recordarles a mis hijos que cojan la mochila, el paraguas y demás, porque entonces ya perjudico a otras personas, que es peor. Y el caso es que me siguen pidiendo que les recuerde las cosas...
Siempre he sido despistada, pero no porque tuviera mala memoria en general, ahora sí que he perdido memoria. Se me olvidan sobretodo los recados, las llamadas y las citas, pero eso era un gran problema cuando trabajaba de secretaria, claro.
Luego uno se acostumbra a hacer un protocolo de "redundancia", que le llaman los ingenieros. Es decir a revisar y repasar todo mil veces. Así que cuando finalmente consigo acordarme de casi todo, creo yo que tengo mucho más mérito porque me ha costado mucho más que a cualquier otro, aunque siempre falle digamos un cinco por ciento.
Supongo que a veces es verdad, pero no en mi caso. El otro día hablando con una amiga me decía que nunca felicitaba a otra, porque no había apuntado la fecha de su cumpleaños. Yo le dije que la apuntara en ese momento, pero no lo hizo. Supongo que se hubiera quedado sin la excusa del despiste entonces.
Yo tengo la casa llena de notitas y el bolso también. Sin embargo, por más que hago es inútil, siempre se me olvida algo importante y la primera perjudicada soy yo, caramba.
Porque si voy a una tienda tres veces seguidas es porque siempre me falta algo, o si se me quema la comida por no prestarle atención, me pasa esto de "el que no tiene cabeza tiene que tener pies", vamos que me toca volver a hacerlo otra vez.
Hay que ver la de tiempo que pierdo con los olvidos, y tiempo no es lo que me sobra habitualmente. Pero lo que más rabia me da es cuando se me olvida algo de otra persona. Por ejemplo, recordarles a mis hijos que cojan la mochila, el paraguas y demás, porque entonces ya perjudico a otras personas, que es peor. Y el caso es que me siguen pidiendo que les recuerde las cosas...
Siempre he sido despistada, pero no porque tuviera mala memoria en general, ahora sí que he perdido memoria. Se me olvidan sobretodo los recados, las llamadas y las citas, pero eso era un gran problema cuando trabajaba de secretaria, claro.
Luego uno se acostumbra a hacer un protocolo de "redundancia", que le llaman los ingenieros. Es decir a revisar y repasar todo mil veces. Así que cuando finalmente consigo acordarme de casi todo, creo yo que tengo mucho más mérito porque me ha costado mucho más que a cualquier otro, aunque siempre falle digamos un cinco por ciento.





