<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[actosinexplicables]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[o los típicos tópicos]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[El Universo sonoro para los actos inexplicables]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[El Universo sonoro para los actos inexplicables]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[El Universo sonoro para los actos inexplicables]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_16.htm"><![CDATA[1.&#9;&#9;Mogwai: Dial: revenge (Rock action ’01)<br/>2.&#9;&#9;Radiohead: How to disappear completely (Kid A ’01)<br/>3.&#9;&#9;Los Planetas: Línea 1 (Una semana en el motor de un &#9;&#9;&#9;&#9;autobús ’98))<br/>4.&#9;&#9;El hombre burbuja: Solo una parte (La paz está en las &#9;&#9;&#9;&#9;matemáticas ’02)<br/>5.&#9;&#9;Èlena: Pure (porelamordedios ’01)<br/>6.&#9;&#9;Super Furry Animals: Sidewalk Serfer girl (Rings around&#9;the &#9;&#9;&#9;world ’01)<br/>7.&#9;&#9;Maga: Agosto esquimal (maga ’02)<br/>8.&#9;&#9;Clinic: Walking with thee (Walking with thee ’02)<br/>9.&#9;&#9;Sr. Chinarro: Informe para un barco vikingo (La primera ópera… ’01)<br/>10.&#9;&#9;Nacho Vegas: Al norte del norte (Actos inexplicables ’01)<br/>11.&#9;&#9;Expèrience: Deux (Aujourd’hui, maintenant ’01)<br/>BONUS TRACK &#9;Ligre: Coche (Conseguir un lugar para ti en &#9;&#9;&#9;&#9;&#9;este espacio ’02)]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Para Amanda]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Para Amanda]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Para Amanda]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_13.htm"><![CDATA[Yo sólo quería unos bonitos pendientes para Amanda. Yo no quería hacer daño a nadie, lo juro, tan sólo quería unos bonitos pendientes para Amanda.<br/><img src="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/files/pinup4.jpg" alt="" border="0" width="292" height="411"/><br/>Aquél era un buen día, así que decidí no moverme de allí hasta que los pájaros no dejaran de picotear higos junto a la silla.<br/>Amanda nunca lleva pendientes. En realidad Amanda nunca había aparecido por allí, sin embargo pensé que aquellos pendientes azules quedarían preciosos colgando de sus lóbulos diminutos.<br/>Hacía mucho calor, un calor tan sofocante que creía que nunca podría despegarme de la silla, pero ni siquiera eso hizo que dejara de pensar en sus pequeñas orejitas y su sonrisa pétrea.<br/>Fue mucho más fácil de lo que yo pensaba. Me levanté, caminé hacia el estante donde lucían aquellos preciosos pendientes. Un momento antes de cogerlos, me detuve, justo delante a observarlos con detenimiento. Quizá no le gustaran tanto como yo pensaba… pero seguro que se vería muy hermosa con ellos. Acto seguido los cogí y me di la vuelta.<br/>Los tomé con mucho cuidado, lo prometo, por nada del mundo quería lastimarlos. Mario siempre me decía que tuviera cuidado con las cosas pequeñas y frágiles porque yo era muy torpe y siempre lo rompía todo, pero aquel día me esforcé al máximo. Cogí los pendientes despacio y con cuidado como si tuviera una de las uñas nacaradas de Amanda entre mis dedos.<br/>Tenía los pendientes conmigo y además no se había roto nada, no se podía ser más feliz. De hecho creo que no he estado tan contento desde aquella vez que fuimos a la playa y descubrí que el mar era más grande que la piscina del club náutico.<br/>Así que salí triunfal por la puerta con la cabeza erguida y la barbilla bien alta sonriendo a todo el mundo con un aire de superioridad que nunca había conocido.<br/>Pero aquel hombre de la puerta no entendía nada.<br/>Me detuvo con mucho cólera como si todo el día hubiera estado motando guardia para quitarme mis pendientes, quiero decir, los pendientes de Amanda.<br/>Me acosó con preguntas estúpidas y yo me limitaba a contestar que sólo quería unos bonitos pendientes para Amanda.<br/>Les podría haber contado lo bonita que era su barbilla o como podía quedarme durante horas mirando su boca sin que un instante fuera igual que el anterior.<br/>Sin embargo él no lo habría entendido porque sólo sabía hablar de dinero, de precios, de justicia y de ladrones.<br/>Yo no quería, lo juro.<br/>Yo no quería hacerle daño a nadie, sin embargo derribar a aquel hombre fue casi tan fácil como coger los pendientes azules.<br/>Nunca lo había dicho, pero yo soy muy fuerte, Amanda lo sabía, estoy seguro de que lo sabía porque me había visto levantar el televisor miles de veces.<br/>De repente el hombre del uniforme estaba en el suelo… y todo pasó muy deprisa.<br/>Yo no sabía que un escalón podía causarte la muerte, yo no sabía que era la columna vertebral. No lo sabía, lo juro.<br/>Un escalón era una cosa estúpida, como las aceras, como derribar a un hombre sobre un escalón y que muera por un golpe en la nuca, como la sangre, como salir corriendo muy deprisa con unos pendientes azules en el bolsillo.<br/>Aunque, pensándolo bien… yo siempre hacía cosas estúpidas, o eso decía siempre Mario.<br/>Estoy seguro de que a Amanda le han gustado los pendientes, aunque no ha dicho nada.<br/>Ella es así, siempre calla. Le gusta el silencio. A mí también. Algunas personas hablan demasiado y dicen estupideces. Como Mario. Él cree que puede decirme lo que quiera porque es mayor, porque es mi hermano, pero no es así. Sin embargo yo callo, como Amanda.<br/>Le enseñe los pendientes justo al llegar a casa. Amanda estaba allí, esperándome, como siempre, en la pared.<br/>Tuve que hacer unos agujeros en sus orejas y en el tabique para ponerle los pendientes. Yo tenía razón. Estaba preciosa con ellos.<br/>Cogí una silla y me senté justo delante de ella, a observarla. Definitivamente aquel era un buen día y yo decidí permanecer inmóvil como ella, recreándome en sus ojos.<br/>Entonces llamaron a la puerta. Estaba seguro de que eran ellos. Estaba seguro de que me harían daño, pero había merecido la pena, porque Amanda, en silencio me dio las gracias.<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[SOLEDAD]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[SOLEDAD]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[SOLEDAD]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_11.htm"><![CDATA[(y las llamadas telefónicas (sic))<br/><br/><br/><br/><br/><br/>Me prometo a mi misma que no<br/>que esta vez no terminaré lamiendo las teclas del teléfono<br/>que no acabaré por comerme el <br/>cable que no está pegado a ti (sino al gotelé de la pared)<br/><br/>Sin embargo<br/>como siempre<br/>acabo rompiendo mis promesas<br/>engañando te<br/>                   me<br/>                   nos<br/>chupándolo todo<br/>                           (hasta la agenda en la que no <br/>                            me he atrevido a escribir tu nombre<br/>                            tragándome todo el papel<br/>                            todo<br/>                            hasta la página en blanco en la que no está tu inicial)<br/><br/>tocándome todo entre lágrimas<br/>como si de alguna forma<br/>te estuviera tocando a ti<br/><br/>y me siento la mujer más estúpida del mundo<br/>                                                                        (al menos de este lado del océano)<br/>haciéndome algo parecido al amor<br/>                                                       (y completamente opuesto al sexo)<br/>al hierático aparato de plástico blanco<br/>                                                        (que no eres tú, aunque me niegue a reconocerlo)<br/>plástico y estático<br/>demasiado silencioso<br/>                                   (y triste)<br/>arrastrado como la voz de Nacho Vegas<br/>                 como  la punta de nuestras botas cansadas<br/><br/>gélido y mojado<br/>ahora, que ya es demasiado tarde <br/>ahora, que me he convertido <br/>en ese ciempiés que te busca en todos los canales<br/>que te busca en las profundidades del Atlántico <br/>ahora que<br/>mi cabeza se ha convertido en el fondo cerámico de una piscina gigante<br/>en una escatológica figura de hielo<br/>a punto de derretirse<br/>mientras se masturba con un teléfono silente<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[la condena]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[la condena]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[la condena]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_6.htm"><![CDATA[como de costumbre<br/>los jipis se quedarán sin su merecido<br/>pero ¿qué se podía esperar de esta panda de desidiosos?<br/><br/>aún así, no estuvieron mal la antología de versos de Benedetti, Tagore, Cortázar...<br/>aunque tantos nombres se quedaron en el tintero...<br/>seguro estaremos mucho más tiempo condenados a los requiebros<br/>agonizaremos en las barras de los bares <br/>soportando argentinos que siempre viajan con el libro de los abrazos<br/>y entonces<br/>amigos míos <br/>ya no habrá nada que hacer<br/><br/><br/>desde el calor más ridículo<br/>e]]></content></entry><entry><title><![CDATA[la cruenta venganza de los jipis poetas]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[la cruenta venganza de los jipis poetas]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[la cruenta venganza de los jipis poetas]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_5.htm"><![CDATA[esto no es un poema<br/>es una encarecida petición de sentido común<br/>por favor<br/>por dios<br/>por el bien de la humanidad<br/>que los jipis dejen de enamorarse con/para/de la poesía<br/>¿cuanto daño van a seguir haciendo todos esos que vosotros sabeis?<br/><img src="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/files/bscap001.jpg" alt="" border="0" width="720" height="576"/><br/>en fin<br/>desde actos inexplicables, una vez más<br/>no pediremos lo imposible<br/>pero si lo tremendamente dificil <br/>a ese gran grupo de desocupados <br/>(por no decir coaccionados)<br/>que visita esta weblog<br/><br/>por un poco de dignidad<br/>nombres de literatos que han hecho demasiado daño<br/>(y han provovado grandes dosis de verguenza ajena)<br/><br/>por ejemplo<br/><br/><b>Mario Bendeti</b><br/><br/>pd: me veo en la obligación de hacer una invitación de honor<br/><br/>dale Juan, a por ellos<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[como un detective salvaje perdido en el desierto]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[como un detective salvaje perdido en el desierto]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[como un detective salvaje perdido en el desierto]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_4.htm"><![CDATA[como un detective salvaje perdido en el desierto<br/>en cualquier desierto<br/>así estoy yo<br/>asi andamos todos<br/>perdida en una oficina cualquiera<br/>desértica y fría<br/>como un oasis de mentira<br/>como una montaña de hielo escondida entre las dunas<br/><img src="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/files/1c.jpg" alt="" border="0" width="370" height="257"/><br/>re tomando el aliento sin cansarme<br/>a cada paso, como si ya hubiera caminado cientos de kilómetros<br/>y sin poder moverme de la silla hergonómica<br/>tecleando tonterías sin parar<br/>pasando las noches en la arena<br/>escribiendo como si nada<br/>como si absolutamente nada hubiera pasado ya<br/>como si nunca fuera a pasar...<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Nacho Vegas ya está aquí]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Nacho Vegas ya está aquí]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Nacho Vegas ya está aquí]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_3.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/files/NachoVegas_2.jpg" alt="" border="0" width="510" height="399"/><br/>Nacho Vegas ya está aquí<br/>el próximo viernes 13<br/><br/>seguramente no tendrá explicación para estos (y otros actos)<br/><br/>de todos modos, Nacho<br/>sabe que estaremos ahí<br/>agazapados<br/>susurrando<br/>esperando una respuesta<br/><br/>que <br/>sabemos <br/>(sé)<br/>va a ser que sí<br/><br/><br/>no podría ser de otra manera<br/><br/>nos vemos allí<br/><br/><br/>La mujer de los actos inexplicables]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Cajas de música dificiles de parar]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200504]]></issued><modified><![CDATA[200504]]></modified><created><![CDATA[200504]]></created><summary><![CDATA[Cajas de música dificiles de parar]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Cajas de música dificiles de parar]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_15.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/files/loading_cassete.swf">loading_cassete.swf</a>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Tres nombres de mujer y el suicidio del cocodrilo anónimo]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200504]]></issued><modified><![CDATA[200504]]></modified><created><![CDATA[200504]]></created><summary><![CDATA[Tres nombres de mujer y el suicidio del cocodrilo anónimo]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Tres nombres de mujer y el suicidio del cocodrilo anónimo]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_9.htm"><![CDATA[&#9;(...y las placas tectónicas)<br/><br/>Lo soñaba a punto de partir<br/>en el límite de la otra orilla<br/>imaginando (lo)<br/>inventando como sería su ¿huida? Al otro lado<br/>                                                          del océano<br/><br/>imaginando como se marcharía, cómo caminaría sobre las aguas<br/>cómo se deslizaría sobre su barquito de papel<br/>agachado en cuclillas, pareciendo el hombre más pequeño del mundo<br/>rumiando el viaje y la distancia<br/>               aún no asumidos<br/>convirtiéndose, al mismo tiempo, en un gigante de sal<br/>y yo,<br/>mientras,<br/>macerándome su huida y su ausencia <br/>adivinando como se petrifica la sal hasta convertirse en hielo o en salitre<br/>intentando hacer desaparecer los puertos de cartón y los barcos de papel<br/>ignorando que la gente ya no huye<br/>sino que se va <br/>                     (que sencillamente se marcha)<br/>que nadie puede cruzar el océano en un barco de papel (sino en un avión)<br/>que Madrid no tiene mar, <br/>                                         y que Barajas no es un puerto<br/>que los gigantes de sal se deshacen al amanecer<br/><br/>convenciéndome<br/>de que (si nos los proponemos) jamás volverá al salir el sol]]></content></entry><entry><title><![CDATA[EL SUICIDIO DEL COCODRILO ANÓNIMO]]></title><link rel="actosinexplicables" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/atom.xml" title="actosinexplicables"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200504]]></issued><modified><![CDATA[200504]]></modified><created><![CDATA[200504]]></created><summary><![CDATA[EL SUICIDIO DEL COCODRILO ANÓNIMO]]></summary><author><name><![CDATA[naipuru]]></name></author><dc:subject><![CDATA[EL SUICIDIO DEL COCODRILO ANÓNIMO]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/actosinexplicables/c_12.htm"><![CDATA[(...) después de seguir el surco de asfalto<br/>arrastrándome y olisqueando<br/>como uno de aquellos perros románticos<br/>creyéndome la más astuta<br/>de los detectives salvajes <br/>he(mos) llegado a la conclusión<br/>de que fue el escepticismo<br/>lo que llevó al (absurdo) suicidio<br/>al cocodrilo<br/>(que horadaba al fondo cerámico de la piscina gigante<br/>                                                                          oceánica)<br/>                                                                                           anónimo<br/>que no tenía nombre alguno<br/>ni firmaba sus poemas con seudónimo<br/>ni necesitaba pruebas o indicios<br/>de que bajo el hormigón que adormece las ciudades flotantes<br/>no hay nada<br/>escéptico y cobarde  <br/>&#9;&#9;        (algo estoico dirían los ladrones y algunas azafatas)<br/>con un paso lento y cansado<br/>buscando nombres por toda la ciudad<br/>saltando torpemente las fallas que separan <br/>las conurbaciones<br/>cada vez más gordo y más deshecho<br/>inventando, describiendo<br/>intentando soñar con toda su desidia<br/>                           &#9;&#9;&#9;(pero con asombrosa aplicación)<br/>tres nombres de mujer <br/><br/>hundiéndose en vertederos descomunales<br/>queriendo sólo plástico<br/>y no hallando más que aluminio y cadáveres de neón<br/>                                                    y de bombillas halógenas<br/>                                                    y de semáforos descuartizados<br/>imaginando que serían los restos del firmamento<br/>convertidos en basura<br/>                   en desechos inorgánicos<br/>condenados a vagar eternamente<br/>entre el hormigón de las moles urbanas<br/>sin derecho a desintegrarse<br/>a fundirse en la gran nebulosa cósmica<br/>sin llamarse supernova, delta de cefeida o agujero negro<br/>ni siquiera<br/>esperanza, angustias o soledad<br/>siendo sólo basura que un cocodrilo anónimo <br/>descubre en la ciudad<br/><br/>y<br/><br/><br/>sin poder evitarlo<br/>llegó el encuentro del plástico espiral (del cable del teléfono)<br/>que también flotaba sobre la corteza terrestre<br/>uniendo todos los postes de luz<br/>que flanqueaban los caminos<br/>&#9;&#9;&#9;&#9;y su espera<br/>que lo llevaban desde la soledad<br/>al suicidio<br/>y con resignada velocidad<br/>anduvo reptando sobre el asfalto<br/>reforzando su escepticismo<br/>recorriendo toda la ciudad<br/>desgranando los montículos de arena<br/>olvidando el resto de nombres<br/>quedándose desnudo y sólo<br/>envolviendo lentamente la soga telefónica<br/>alrededor de su cuello cuarteado<br/><br/>ahorcándose sin ánimo<br/>casi sin dolor<br/>como el que muere por temor al blanco<br/>o se asfixia con un hueso de aceituna<br/>sin pretender la heroicidad<br/>olvidando absolutamente todos los motivos<br/>amándola (quizá) en el último instante<br/>        &#9;&#9;&#9;&#9;&#9;     (o eso queremos creer)<br/>muriéndose de desgana<br/>sin remedio<br/>sudando toda la desidia<br/>olvidándolo todo conscientemente<br/>preservando hasta el final el anonimato<br/>anhelando un nombre<br/>suicidando sin piedad<br/>al último de los cocodrilos anónimos.<br/>]]></content></entry></feed>
