Una de cada 150 personas en todo el mundo es celíaca. La enfermedad consiste en una intolerancia permanente al gluten, lo que limita mucho la dieta de los aquejados de este mal. La información acerca de los síntomas y los productos que pueden ser consumidos sigue siendo deficiente, según las últimas observaciones. El reciente trabajo "Técnicas analíticas para la detección de gluten en alimentos" intenta proporcionar herramientas para establecer mejor los parámetros clasificatorios de las comidas.
En España, se calcula que los individuos con esta enfermedad son 300.000, pero sólo se han diagnosticado 20.000 casos. Así lo considera la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) en su dossier. El estudio “Técnicas analíticas para la detección de gluten en alimentos”, que cuenta con la colaboración de la Asociación de Celíacos de Madrid, será presentado el 31 de mayo en el Salón de Actos de la Fundación ONCE, dentro de unas jornadas sobre la enfermedad. El promotor del trabajo ha sido el Círculo de Innovación en Biotecnología (CIBT), perteneciente al organismo del que proviene la información: Madri+d.

Se trata de un “informe de vigilancia tecnológica”, donde se explicitan los procesos tecnológicos de análisis de la presencia de gluten en los alimentos. Estarán presentes las técnicas actuales y las que están desarrollándose aún, pero también las leyes y normas que regulan la detección de alérgenos y la clasificación de los productos especiales según, entre otros, el Codex Alimentarius, compendio de normas alimentarias de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). También habrá un espacio en dicho proyecto para la inclusión de un catálogo de las investigaciones que tratan el tema, así como las empresas y patentes que se centran en este sector.
La celiaquía es una enfermedad autoinmune provocada por el consumo de algunos cereales como el trigo, la cebada y el centeno, que tienen presencia de una proteína vegetal: el gluten. Se produce una reacción del cuerpo cuando el intestino pierde su capacidad para admitir éste elemento: en la mayoría de los casos se dan alteraciones en el tránsito intestinal que desaparecen cuando se sigue una dieta especial. Las personas que tienen esta afección no pueden ingerir productos tan corrientes en la tradición occidental como la cerveza, el pan y la pasta (con harina de trigo). Además, los familiares de un enfermo tienen también cierto riesgo de padecer este trastorno. Algunas consecuencias de esta intolerancia son la diarrea y la dermatitis herpetiforme, aunque se pueden llegar a tener síntomas de anemia y, en algunos casos, raquitismo.
Se tiene conocimiento de la enfermedad desde hace más de dos mil años, aunque los mayores avances en su diagnóstico y tratamiento se sucedieron a lo largo de los tres siglos pasados. Este mal se detecta gracias a una biopsia intestinal mediante un endoscopio. La FACE se queja a menudo de los altos precios de los productos especiales para los pacientes y del vacío legal que se ha creado al amparo de la proliferación de estos alimentos, grandes problemas que se afrontarán en el futuro.
he leido en una web de restuarantes www.citymenus.es que en Valencia hay un asociación llamada ACECOVA, donde se puede pedir un listado de restuarantes que sirven platos para celiacos. Me parece una cosa muy útil, ya que somos una comunidad bastante grande!





