El turoperador Catai emprende nuevos proyectos
"Aquí cada uno puede hacer el viaje que quiera", dice Matilde Torres, fundadora de la empresa. La personalización, el uso de las nuevas tecnologías, la información y la formación, han sido para esta empresaria algunas de las claves del éxito de su proyecto. Un proyecto (el mayorista) que ha completado no sólo con la extensión de los destinos, sino con nuevas formas de hacer negocio, como la introducción de cursos de formación para agentes de viaje (cada año pasan 1.500 gratuitamente por las aulas) la publicación de guías y el adelanto de la oferta vía Internet.
Torres parece atrapada por la Red. La ha convertido no sólo en un canal de venta, sino en un valiosísimo canal de información y contacto con sus clientes, y en el soporte único para alguno de sus últimos productos. Como el destinado a viajes de novios, un filón recientemente descubierto de fuerte penetración en el mercado y con un gran potencial para desestacionalizar las ventas.
La web será también el lugar donde Catai ofrecerá uno de los dos proyectos que ultima: el redescubrimiento de las ciudades europeas. Muy crítica con lo que estos maduros destinos están ofreciendo, Torres pretende que un corto viaje a Londres o París sirva para acudir al último estreno, ver las últimas tendencias de arquitectura, o profundizar en la gastronomía.
Al tiempo, la empresa prepara la nueva rama en la que quiere adentrarse: el turismo receptivo de larga distancia. Sus primeros clientes vendrán de China, uno de los focos de atención en este sector por su enorme potencial.
Torres prevé que los 65 millones de euros que la empresa facturó el año pasado serán 100 en dos o tres años. Así que ya prepara a la empresa para un cercimiento que, dice, siempre ha sido autofinanciado.
Fuente: Negocios, El País