La saturación de camas hoteleras en Barcelona forzará un nuevo recorte de precios el próximo año
En los últimos cuatro años se han sacado al mercado 2.500 habitaciones nuevas en la ciudad, que desde los Juegos Olímpicos de 1992 ha multiplicado por dos la capacidad hotelera, hasta las 44.000 plazas actuales.
El sector tiene varios problemas. Una parte del gremio piensa que sobran hoteles de máxima categoría en Barcelona, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de clientes de las aerolíneas de bajo coste lo que buscan son habitaciones baratas. A diferencia de lo que sucede en ciudades como Londres, en Barcelona apenas hay establecimientos de menos de tres estrellas.
Con todo, la gran piedra en el zapato de los hoteles es el 'aislacionismo internacional' de Cataluña con Estados Unidos. Barcelona está muy bien comunicada con Europa, pero no dispone de ningún vuelo directo a Estados Unidos, salvo uno a Nueva York operado por Delta Airlines y otro a Atlanta que funciona sólo en verano. Eso significa que muchos viajeros americanos que vienen a Barcelona deben pasar por Madrid u otras capitales europeas.
La capital catalana ha conseguido ser punto de salida y llegada de compañías de vuelos baratos, como EasyJet y Vueling, pero se trata de conexiones con Europa.
El puerto de Barcelona es el primero de Europa, la mitad del pasaje viene de EEUU y no se dispone de vuelo directo a Miami. Esto resta a la ciudad medio millón de pernoctaciones al año.
EL RETO DEL TURISMO DE NEGOCIOS
Mientras tanto, los hoteles barceloneses tienen delante un importante reto. Retener al turismo de negocios que atraerá el Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB), situado en el recinto que albergaba el Forum y que cuenta con una capacidad para 15.000 personas.

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Fuente: Actualidad Económica





