logotipo

img_google
BUSCATE LA VIDA
Que ya vas siendo mayorcito



Algo de mí


Pos es cierto. Esto ya s'acabó.
Un correo: papapitufo77@yahoo.com
Y un sitio
aunque nada que ver con éste...

Sindicación

 
26 - FAROLERO
¿Un post para comentar otro post? Cosas más raras se verán por ahí, abe...Lo digo porque el último que dejé colgado concluía con una cita que ha sido usada como slogan publicitario en una campaña para la prevención del SIDA especialmente dirigida al colectivo bujarrón gay: "Live long enough to find the right one", y lo traduje, liberalmente, como suelo, por "Vive bastante como para encontrar el amor verdadero".

Por algún motivo, casi todo el mundo se ha centrado en las dos últimas palabras, cuando a mí me gustaban más las dos primeras. Curiosas las reacciones que se disparan en torno al amor verdadero. Más curioso aún que se lo digan a alguien absolutamente pesimista con todo como es el abajo firmante. Por lo que a mí se refiere, que exista o no el "amor verdadero" (lo de "farolero" es una pequeña broma para los que se conozcan "La Princesa Prometida") no es condición necesaria para lo que la frase de marras tenga vigencia, porque, como yo la veo, lo importante es el camino. De hecho,en el video que lo acompaña, y reconociendo abiertamente mi lado sádico que guardo para las ocasiones especiales, que el chaval encuentre al final a su media naranja (para siempre, aparentemente) me fastidia un poco la linea argumental de malas experiencias que había seguido hasta ahora.
En suma, es más interesante el viaje que el destino. En el caso del amor verdadero, sobre todo, porque es posible que el destino no exista. O que haya desaparecido para cuando lleguemos.

 
25 - SKYLINE
- ¿Tan Poco?
- Menos que nada, ya te digo
- Pero algo te quedará, aunque sea en el fondo
- Supongo, porque si no fuera así no estaría aún aquí
- No me lo jures.
- Sí. En mi estado actual, lo veo como una obligación, tanto con los que me trajeron como con a quien yo he traído aquí. Pero, bueno, aunque sea por obligación, al menos es un pretexto para quedarme en la sala.
- Como dices tú, esta película se ha terminado ya, ahora hay que esperar la siguiente
- Lo que pasa es que me estoy cansando de los videoclips y de los cortometrajes, lo que yo quiero es que llegue alguna película con metraje largo de verdad
- Como "Fanny y Alexander"
- O como "Siberiada"
- Además, ¿qué era eso que ponía el anuncio que me enseñaste esta tarde?
- Algo así como "Vive lo bastante como para encontrar el amor verdadero". No es mal lema...


 
24 - BALDIO
Sorpresa. Pensé que me había muerto durante la noche. O quizás es que sólo lo desee con mucha fuerza. Para una vez que tengo un deseo, no se me cumple....

 
23 - OCASION
No tengo muy claro por qué dí el paso y acabé trabajando en este sitio. En mi anterior empleo, lo tenía todo: unos compañeros que también entraban en la categoría de amigos (con uno de ellos he compartido trayectoria durante...35 años, desde que coincidimos en el parvulario, habiendo pasado luego conjuntamente por la EGB, BUP, COU, Universidad y al menos dos trabajos previos; al otro lo conozco desde más recientemente, unos 23 años nada más), una jefa que tenía plena confianza en mí y que me había puesto de mano derecha, un trabajo donde me programaba para hacer lo que me gustase (más o menos, ya se sabe) con el ritmo que yo quisiera, y muy buena consideración en toda la Casa.

Allá por septiembre del año pasado dejé aquello y me vine a este nuevo sitio, de la mano de alguien a quien había conocido tangencialmente durante un breve puesto de trabajo allá por el 2000. En retrospectiva, la principal motivación para el cambio tal vez fuera que sentía que en el anterior sitio ya tenía pocas posibilidades de mejorar o promocionar y que empezaba ya a notarme estancado. Así que, pensé, vamos a dar un nuevo salto. Aprovechar la ocasión.

Salto sin red, porque yo mismo caí en la "trampa" de solicitar un crédito sin intereses nada más llegar, lo que implica que no me puedo ir de aquí sin liquidar antes lo que debo, y no es plan. Este nuevo sitio conoció tiempos mejores, y durante una época fue, para los que estábamos fuera, un referente como lugar eficiente, de buena imagen...y donde se ganaba más. Como suele ocurrirme a menudo, para cuando yo llegué las vacas gordas se habían desinflado.

Dos cosas llevo especialmente peor (prefiero no hablar del equipo que me ha tocado llevar): mi poca habilidad para hacerme con nuevas amistades y la relación profesional con mi jefe.
  • En el primer punto me temo que se juntaron el hambre con las ganas de comer. Para una persona tímida y muy reservada como yo, aquí hay pocas posibilidades de hacer amistad, dado que he caído en una organización con muchos años de historia donde la gente suele tener más o menos sus grupos hechos. Un poco como la Feria de esta ciudad: aparentemente, todo es juerga, pero a la hora de la verdad, nadie te invita a su caseta. Con otra forma de ser, más atrevido y con mucho morro, no habría problemas. No es el caso.

  • Y la relación con mi jefe no me termina de convencer. En mi antiguo trabajo teníamos claro que la casualidad (mejor dicho, el estar en el sitio adecuado en el momento justo) explica gran parte de los ascensos y nombramientos en esta casa, pero que la valía personal no es algo decisivo, porque, más o menos, todos andamos en la misma categoría. Como yo sigo pensando así, no puedo evitar que me entre algo cada vez que mi jefe me corrige los papeles conforme a su criterio. Supongo que es cuestión de tiempo que le diga que el hecho de ser jefe no significa que su opinión sea mejor que la mía. Y, sobre todo, me revienta que siempre acabe remitiendome a lo que él ya ha hecho o escrito: como modelo, ya sabeís. No sabeís cómo me revienta.

Hago balance: sin amigos, aislado, entendiendome mal con mi jefe y encerrado aquí hasta que pague el préstamo. Prefiero pensar que en conjunto es positivo: al menos no tengo acoso laboral, ni (todavía) síndrome del quemado. Pero quién me ha visto y quien me vé...

 
22 - SALDOS

La playa

El fin de semana en la playa ha resultado un pequeño fracaso. El hotel era precioso y tranquilo y, en consecuencia, hemos dormido (bueno, Pet es quien ha dormido, a mí me es imposible dormir más allá de cinco horas diarias). El tiempo se ha portado como un cabrón: cuando salimos de Sevilla el viernes en la sobremesa hacía un calor infernal. Una hora y media después, nada más llegar a Los Caños de Meca, la temperatura ha descendido unos 10 grados. A partir de ahí, maldecirme por no haber llevado nada de mangas largas y pasar frío por las noches. Un tiempo poco apetecible para meterse en el agua (el domingo estuvo mejor). Y lo peor: hemos encontrado muy poco ambiente, aparte del gay (y me supongo que, yendo solos, habrá quien nos haya encuadrado en esa categoría a Pet y a mí). Está claro que por aqui no está muy extendida la costumbre de las hogueras en la playa. Sólo una pequeña concentración junto al Faro Trafalgar y pare de contar. Casi todo el ambiente se ha concentrado en la inauguración de las discotecas locales, a las que me he negado a ir (¿25 euros por un mal rato y la cabeza como un bombo?) con el consiguiente mosqueo de Pet. A cambio, he conocido sitios maravillosos, y en lo maravilloso que sería poder compartirlos algún día con L.


La vida sin L.

Según me comentó por teléfono, L ha combatido la soledad con un rato de piscina e incluso se ha atrevido, por primera vez en su vida, a ir sola al cine. El domingo contó con la ayuda de su hermano y un amigo de éste para ir a almorzar y tomar un café.


Intentando aprovechar in extremis lo que parecía una buena ocasión, Pet me hace el favor de desviarse del camino de regreso y de dejarme junto a la casa de L. Considerando que las niñas no estarán de regreso hasta dentro de tres horas, creo que tendremos tiempo para esa charla tan aplazada. No está en su casa. Me acerco hasta la piscina y allí está, su hermano tumbado sobre la hierba y ella dentro del agua charlando largo y tendido con el amigo de éste. De repente me parece que no es buena idea aparecer ahora que parece estar teniendo un buen rato. Recuerdo cómo el verano pasado era yo el que solía estar dentro del agua hablando con ella. Doy media vuelta y me resigno a la larga caminata que me espera hasta la estación, con el sol de las seis de la tarde en lo alto...

 
21 - DECISIONES
Un poco de contexto:
  • L. y el abajo firmante terminaron de forma amistosa una relación de casi un año tras un pequeño incidente que sirvió para mostrar que por debajo existían tensiones y que no se estaban llevando bien. No obstante, dado que no se han dado muestras de negatividad (discusiones, etc) el contacto (telefónico) no se ha interrumpido en ningún momento. El abajo firmante cree que hace falta verse las caras al menos una vez para saber si la decisión es definitiva o se trata sólo de un respiro. El problema es encontrar una ocasión sin niños de por medio, asunto peliagudo ahora que terminaron las clases.

  • Pet, el único amigo con el que el abajo firmante no ha perdido el contacto en los últimos 20 años, no se encuentra en buen momento, tras un invierno y primavera particularmente duros. En el pueblo ya tiene demasiados enemigos, especialmente desde que pasó por el equipo municipal hace unos años, y es casi imposible tomarse una cerveza sin encontrarse con alguien que intente provocar una pelea. Así que, ahora que su padre acaba de fallecer, se ha comprado un piso en el pueblo cercano, más grande y con mejores posibilidades para al menos salir los fines de semana. Lo que supone que le espera una mudanza, junto a otras muchas tareas pendientes. Lo que quiere decir que en los próximos meses va a descansar lo que se dice poco

  • El ex de L., que en lo que va de año ha dejado de llevase a las niñas los fines de semana que le toca con el único propósito de fastidiar a la madre, impidiendole quedarse a solas con el abajo firmante, de pronto, conocedor de la separación citada en el punto 1, decide volver a recoger a las niñas los fines de semana, esta vez con el fin de hundir más a la madre, quien no lleva bien lo de quedarse a solas en la casa durante el fin de semana.

  • Para Pet, las fiestas locales de San Juan pueden convertirse en un infierno, dado que vive en la plaza del pueblo donde se organizan todos los actos festivos, toros incluidos. Decide que es mejor quitarse de enmedio ese fin de semana y se lo indica al abajo firmante para que se le una en una excursión a las playas de Cádiz


En esa situación, el abajo firmante desconocía que L. se iba a quedar sola ese fin de semana (una excelente ocasión para ese necesario encuentro citado más arriba) cuando accedió a acompañar a Pet a la playa. El mismo día de la partida hacia la costa se entera de la situación y, por tanto, queda enfrentado al dilema que se expone:
  1. renunciar a acompañar a Pet a la playa, lo que significa que éste se volvería al pueblo a aguantar las fiestas en la puerta de su casa lo mejor que pudiera, para ir a reunirse con L. este fin de semana y averiguar en qué situación está exactamente la relación.

  2. acompañar a Pet a la playa y dejar que L. pase sola el fin de semana.

El lado pragmático se impone, minimizemos los daños. La decisión tomada es la de acompañar a Pet a la playa para, a continuación, intentar lograr ese encuentro desde el lunes siguiente.
Este domingo por la noche será el momento de decidir si la decisión tomada estuvo bien o no.

 
20 - ZAPATOS
Cuando me despierto el lunes por la mañana sé que lo peor ha quedado atrás, al menos hasta dentro de seis dias. Los domingos por la tarde siempre iban asociados a una ciudad con todo cerrado, nada en la radio (al menos para los que huimos del deporte), la gente arrecogía en sus casas y un sol de plomo para no salir a la calle. Ahora los asocio también a quedarme aún más solo, cada vez que llevo al pillastre al piso de su mami, a pocos metros de la mía y regreso al apartamento, ahora definitivamente inhóspito y con los juguetes por medio.
Pero ya es lunes por la mañana, aleluya. Me despierto aún muerto de sueño, cosas del insomnio y de que la mejor hora para dormir, aquella en la que hace más fresquito, sea a la que uno tiene que levantarse. Desconcertado, voy pasando por los rituales mañaneros y me entretengo con todo lo que pueda hasta que por fin llego al trabajo. Para entonces el ánimo ha seguido descendiendo varios enteros, especialmente cuando recuerdo que no he terminado aún lo que llevo pendiente desde mitad de la semana pasada y que tengo que seguir con ello, oh, ¿no acabará nunca esto? . Imposible de concentrarme, no doy pie con bola y el ánimo está tan por los suelos que me cuesta la misma vida escribir cada palabra.
Me dicen que pase al despacho de mi jefe. Oh, vale, más trabajo. Mas no hago otra cosa que pasar adentro cuando se me queda mirando desde la mesa y suelta una carcajada...."Iyo, ¿te has fijado en cómo has venido hoy al trabajo?. Anda, vé a tu casa y cambiate".
Bueno, sé que la camisa de seda está especialmente arrugada y que el pantalón ya es viejo, pero no creo que sea para...hasta que bajo la mirada y descubro que llevo un zapato marrón y otro negro.
En ese momento se esfuma el cenizo, quizás por lo chocante de la ocasión. La situación es tan absurda que hasta sería capaz de reirme. Pero aprovecho la ocasión para pillar la bici y acercarme hasta el piso para ponerme dos zapatos del mismo color (negro, el marrón es sólo para uso interior, o, como mucho, para bajar a tirar la bolsa de basura). Veo que el peluquero está desocupado y aprovecho para entrar y soltar un poco de lastre capilar, que a mí me agobia mucho en cuanto el pelo empieza a tocarme las orejas.
Con todo, regreso en seguida al trabajo (posiblemente haya quien tarde más en desayunar de lo que yo he invertido en llegar a mi piso y cortarme el pelo) y la mañana se ha abierto un poco. Antes del mediodía he conseguido terminar por fin lo que llevaba pendiente. Aunque no hay tiempo para celebraciones: seis trabajos aún más grande me están esperando sobre la mesa, con instrucciones del jefe.



PSB - "Discoteca"

 
19 - FLUOR
Como suele ocurrir en los fines de semana en que corresponde estar con el chico, ayer recibí la llamada de su madre (me da repelus decir eso de “mi ex” y no encuentro sinónimo aceptable) para leerme literalmente la cartilla sobre el niño: “no te olvides cada noche de hacerle los lavados nasales, y de darle la pastilla de fluor, pero que sea siempre como mínimo una hora antes y una hora después de tomar algún lácteo, y no te olvides de ponerle la pomada en el codo cuando salga de la ducha y ...”
A lo que normalmente obedezco sin poner objeción, salvo que uno note que estoy siguiendole el juego a alguna paranoia de la madre (como me ha ocurrido alguna que otra vez), en cuyo caso, de todas formas, nunca notará si he seguido o no las instrucciones. Por mi parte, lo tengo claro: la educación del niño es compartida y es imporrtante que el peque note la continuidad en estas cosas cuando pasa de un hogar a otro. Reconozco que en mis anteriores parejas esto no siempre ha sido bien acogido y espóradicamente se ha interpretado como un exceso de docilidad. Especialmente si se compara con mi natural desobediencia.
Pero también he podido notar como ellas mismas han vivido y viven todavía las consecuencias de la fractura que a menudo viven muchos niños cuando pasan de un hogar a otro, momento en el que se perdonan los deberes pendientes, se olvidan los tratamientos, se suspenden las limitaciones (nada de a las diez en casa) y, en general, algunos hijos viven su propia versión de la Isla de los Niños Perdidos en Nuncajamás.
He traido esta reflexión hasta aquí y me pregunto por qué: ¿proselitimo de baja estopa? ¿el irresistible deseo de ganar alguna medalla? Me temo que se trata otra vez de una de mis obsesiones favoritas, la familia. De alguna forma, si sigo las recomendaciones de la madre no es sólo por mantener las pautas del niño, sino también por la satisfacción egoísta de mantener unos ciertos patrones familiares. No que desee volver a aquella familia; ni siquiera deseo hacerlo con mis padres. No, definitivamente, imposible encontrar afecto donde no lo hubo. Pero mi historia personal de los últimos años arroja pruebas irrefutables de mi interés por la familia como hábitat natural. Hay por ahí quien afirma vivir más a gusto sin estos compromisos: yo me empeño en buscarlos.


Richard Hawley - Coles Corner (2006)

 
18 - CARASIO
Nunca le puse nombre. Pero, junto con su compañero Pepo, nos hemos estado acompañando mutuamente durante 9 ó 10 meses, no recuerdo exactamente. Era una simple carpa de acuario del tipo conocido como carpa o carasio común, y hoy descansa, envuelto en servilletas, dentro del saco de abono que usa mi padre para su jardin. Supongo que mejor eso que la basura.

Vereis. Todo comenzó un dia de la Feria de Abril del año pasado. Aquel dia, una de las raras ocasiones en que he pisado el real, iba en compañía de M. y su hija Mm. De M. tendré que hablar largo y tendido alguna vez, pues ha sido realmente decisiva en mi vida en estos años. Pero por el momento, baste saber que su hija Mm se fijó en una de las nuevas atracciones de la Calle del Infierno. Aparentemente era una de tantas tómbolas donde los niños tienen que tirar bolas, o tal vez pescar patos de un barreño o algo así. Lo distintivo de aquello es que el premio no consistía en un perrito piloto o cualquier peluche al uso, sino en un ser vivo. Detrás de aquella pareja que exhortaba con el microfono a que se acercasen los niños había decenas, cientos, de peces de colores. Carpas naranjas encerradas en pequeños recipientes de plástico. Aún me estremezco de pensar cuantos no se les morirían al dia en aquellas condiciones, ya que presumo que posiblmente ni les darían de comer a todos, habiendo tantos como había en sus jaulas individuales de plástico. Mm acertó con las bolas (o los patos, no recuerdo) y aquella noche uno de los peces vino a parar a casa de M, indultado del terrible destino que esperaba al resto de las carpas en aquel tenderete de feria.

Cosas del destino, a las dos semanas, el trabajo de M. le obligaba a tener que ausentarse una o dos semanas de Sevilla. Su hija se quedaría, como es habitual, con la abuela, pero la carpa era otro cantar. Así que me ofrecí a tenerla en mi casa, donde aprendí algunas cosas sobre las carpas y le puse un habitáculo más decente (10 litros). Cuando regresó M. volví a retornarle el pez, en un trayecto accidentado ya que, en una curva muy cerrada, el pobre Nemo se salió de la pecera, y si no llega a ser por el "uh, oh" que musitó mi hijo, quien pudo verlo desde su asiento, posiblemente allí hubiera acabado. El caso es que Nemo volvió a su hogar, aunque por poco tiempo. Diez dias después, otro largo viaje laboral de M (un mes esta vez) le hizo volver a mi casa, donde le puse un acuario mayor (40 litros esta vez) e incluso le busqué un colega.

Por cosas de la vida, para cuando M. volvió del viaje, yo sabía ya que no podía mantener la relación por más tiempo y, en efecto, pocos dias después de su regreso la ruptura se consumó. Nunca más hemos vuelto a hablar (por verguenza en mi caso, por orgullo en el suyo) y Nemo pasó a quedarse definitivamente en su nuevo hogar, donde pasó la primavera y el verano, incluyendo una quincena en la que convió con mi hijo, mis padres y yo mismo en un apartamento en la costa de Cádiz, con un sitio preferente en la ventana desde donde podía ver el mar. Aunque le procuré la compañía de otros peces de agua fria, estos no aguantaron tanto como él. Sin embargo, un dia de octubre apareció muerto en el fondo de la pecera junto con sus compañeros.

Dado que ahora tenía un acuario equipado en casa, un dia salí junto con mi pillastre a buscarle nuevos inquilinos en la tienda de animales del barrio. La antigua, con peces y algún que otro reptil, no la nueva donde se incluyen enormes arañas peludas y un par de boas fácilmente confundibles con una manguera contra incendios. Y allí compré la nueva pareja de carasios. El Pillastre bautizó a uno como Pepo. Al otro no le pusimos nombre, no sé por qué. Y allí han convivido conmigo todos estos meses en los que mi vida ha dado un vuelco. De hecho, confieso que muchos dias me he acercado hasta mi piso solo para ver como seguían y si el alimentador automático programable estaba cargado de comida y tenía pilas.

Ayer me extrañó ver sólo a uno de los peces, Pepo, dentro del acuario. Una vez que pude comprobar que su compañero no estaba escondido entre las piedras o tras alguna roca, me alarmé, pensando que tal vez hubiera saltado fuera del agua. Como así era: las altas temperaturas lo habían dejado amojamado sobre una base de enchufes, justo al lado del cristal. De hecho, hoy me he dado cuenta de que el cristal tenía las marcas de su agonía, que ha debido de ser espantosa, teniendo el agua a menos de un centímetro y separado de ella para siempre por el cristal. Dado que las condiciones del agua, según he comprobado minuciosamente, no justificaban semejante comportamiento, he supuesto que se ha tratado de una travesura, un salto fuera del agua que se salió de madre. Me hubiera gustado llorar un poco la pérdida de uno de los habitantes fijos de este piso que estrené hace pocos meses, pero, lamentablemente, el grifo sigue cerrado. Tal vez uno de estos días...

Su compañero, Pepo, lleva tres dias escondido en un rincón y no sale ya al escuchar el ruido del alimentador automático. He disuelto en el agua algunas gotas de rescue remedy, y no parece que se encuentre muy enfermo, aunque en estos animales el estres es su mayor enemigo, termina rápidamente con sus defensas. Más bien yo diría que está pasando por una depresión, si tal cosa pudiera decirse (y sé bien que cualquier acuarófilo me acusará con razón de no tener ni idea) y que posiblemente ha presenciado la agonía de su compañero de todos estos meses (¡toda una vida!) al otro lado del cristal, a poco menos de un centimetro de él. Tan cerca y sin embargo tan lejos.

 
17 - DEJADME CAER
Hay ventanillas cuando se cierran las puertas. Es cierto que no tengo la cabeza muy en su sitio como para escribir algo que no sea lastimero. Pero mientras veo cómo me las ingenio para salir del bloqueo, puedo pedir "prestada" otras letras, otras voces que sintonizan con mi estado de ánimo. Sé que yo mismo no lo podría decir mejor.

Como ésta, por ejemplo. Me ha asaltado mientras hacía la cena. Tal vez debería deciros que prácticamente desde que cruzo el umbral de mi piso hasta que me acuesto suelo llevar puestos unos cascos inalámbicos por donde me llegan las selecciones aleatorias que el Winamp se monta por su cuenta y riesgo, a partir de las 500 canciones o así que le dejo cargadas cada tres días. El modo random se encarga del resto..

Well you play that tarantella all the hounds will start to roar
The boys all go to hell and then the Cubans hit the floor
They drive along the pipeline, they tango 'til they're sore
They take apart their nightmares and they leave them by the door

Let me fall out of the window with confetti in my hair
Deal out Jacks or Better on a blanket by the stairs
I'll tell you all my secrets, but I lie about my past
And send me off to bed for evermore

Make sure they play my theme song, I guess daisies will have to do
Just get me to New Orleans and paint shadows on the pews
Turn the spit on that pig and kick the drum and let me down
Put my clarinet beneath your bed 'til I get back in town

Let me fall out of the window with confetti in my hair
Deal out Jacks or Better on a blanket by the stairs
I'll tell you all my secrets, but I lie about my past
So send me off to bed for evermore

Just make sure she's all in calico and the color of a doll
Wave the flag on Cadillac day, and a skillet on the wall
Cut me a switch or hold your breath 'til the sun goes down
Write my name on the hood, send me off to another town, and just

And just let me fall out of the window with confetti in my hair
Deal out Jacks or Better on a blanket by the stairs
Tell you all my secrets, but I lie about my past
Will you send me off to bed for evermore

Tom Waits - Tango till they're sore



Powered by Castpost

Tocas la tarantella y los sabuesos comienzan a aullar
Todos al infierno, que los cubanos han tomado la pista
Se han conducido todo el gaseoducto entero, y ahora le dan al tango hasta que les duela
Se quitan las pesadillas y las dejan junto a la puerta

Dejadme caer por la ventana con confetti en mi pelo
Reparte cartas o, mejor, sobre una manta junto a la escalera
Te contaré todos mis secretos pero te mentiré sobre mi pasado
Mejor: mandame a la cama por siempre jamás

Aseguraos de que tocan mi canción, supongo que las margaritas servirán
Llevadme a Nueva Orleans y pintad sombras en los bancos de la iglesia
Abrid la espita, dale al bombo, dejame en el suelo
Pon mi clarinete junto a tu cama hasta que yo vuelva a la ciudad

Dejadme caer por la ventana...

Aseguradse de que ella va vestida de cálico con el color de una muñeca
Moved la banderita el día del Cadillac y la sartén en la pared
Cortame el interruptor o aguanta la respiración hasta que se ponga el sol
Pon mi nombre en la capucha, mandame a otra ciudad, y ya vale

Dejadme caer por la ventana...

 
16 - BREVE
Bueno, ya teneís lavado de cara. Para que podaís leer los textos.
Con vuestro permiso me voy a retirar un tiempo. El período de carencia ha terminado y ahora es cuando estoy notando la mordedura de la desesperación. Presiento que en estas circunstancias no voy a ser capaz de hilvanar dos frases con sentido. O al menos que no versen sobre el mismo tema. Mala mezcla la de un tristón con una circunstancia adversa. Así que pillo el frasco de las flores y me retiro a mi trabajo, sólo suspendido por esas tardes que puedo pasar junto al chico, poco consciente del papel de faro que juega para mí en estos días de tormenta.

Lo dicho: he leído muchos blogs vecinos a este y me encanta ver a todo el mundo con alguna ilusión, así que no quiero parecer el gruñón de siempre. Os evitaré el rollo mientras pueda. Como se trata de una crisis existencial gorda, no creo que esté en condiciones de volver a escribir mucho en una larga temporada. Así que retomaremos este blog cuando todo siga su curso y vuelva a tener ideas frescas, en un plazo prudencial. Vamos, que es como si pusiera el cartel de "cerrado temporalmente por reformas".

A veces, no he necesitado más de 12 horas. Ventajas de tener un emocionagrama plano, los disgustos se filtran rápidamente hacia el suelo y puedo volver a disfrutar en breve de la misma tristeza de siempre.

PS : No olvideís que aquí abajo a la izquiera hay una dirección de correo pa' lo que necesiteís. Y lo que yo necesite, claro.

 
15 - AJUSTES
Como experiencia terapéutica, este blog tenía dos fines: aprender a manejar un poco de html e ir dando rienda suelta a cosas que me apetecía contar, especialmente relacionadas con el cambio de vida que yo estaba experimentando. Como es costumbre en mí, a medida que el primer objetivo se cumplía, el segundo se iba por las nubes y llegué a quedarme sin contenido. Y en esas, me encuentro con que la ruptura (o lo que sea) de la semana pasada ha acabado por ser retransmitida casi en directo en el blog. Con lo cual otra vez tenía materia para hablar, siquiera unos días.
Ahora creo que el asunto se ha vuelto en pocos días amarillento y cansino, y posiblemente no le interese a nadie, ni siquiera a mí, por lo que mejor será no seguir hablando de lo mismo. Es mejor dejar que vaya pasando el tiempo y descubrir en qué queda todo esto. Si me pidieran un último pronunciamiento, diría que estoy cada vez más convencido de que esta relación es lo que necesito en esta fase de mi vida, pero que yo mismo preciso todavía de ciertos ajustes en mi tornillería antes de seguir adelante. Si hay cambios estructurales no me olvidaré de ponerlo aquí, más por un extraño sentido del deber hacia esta página que por otras consideraciones. Al fin y al cabo, no estamos en Salsa Rosa.

=== * * * ===

Ya quedó atrás el primer fin de semana en solitario que he tenido en casi dos años. Y lo recuerdo con exactitud, aunque soy pésimo para las fechas, porque aquella primera relación tras la separación comenzó un Corpus Christi. Para entonces hacía dos años desde mi separación y, francamente, nunca creí que mi futuro pasara por un sendero distinto al de la soledad bien llevada.
He conocido casos de separados que se han lanzado desesperadamente a la pista creyendose que habían vuelto a los 20 años, llevados por esa idea absurda de recuperar el tiempo perdidoen una segunda juventud. Lo cual dice mucho de ellos: sólo alguien que ha perdido toda luz podría considerar perdido el tiempo que uno ha pasado montando una familia. Un individuo de esta clase, un antiguo compañero de trabajo, se empeñó en que tenía que acompañarle en todas sus correrías, aunque sólo aguanté una. La última vez que le ví se encontraba en medio de la pista de baile intentando abordar a unas chicas que debían tener un tercio de su edad, con resultados francamente desastrosos.
Al dia siguiente me llamó para decirme que estaba muy enfadado conmigo porque con mi actitud le había arruinado la noche, por lo que nunca más me llevaría a vivir excitantes aventuras. No podría describir lo agradecido que le quedé, ahora que había descubierto que hay (pocas) cosas peores que la soledad (mal llevada). Y semanas después conocí a C(2), y llegó aquel Corpus Christi. Y me pregunto...¿a cuento de qué viene abrir ahora el baul de los recuerdos?


 
14 - LIBERTAD FAMILIA
Mi primer fin de semana en dos años sin compromiso. Qué bonita la libertad.
Bah, no me convenzo ni yo mismo.

En teoría, sólo en teoría, mañana quedaré con un viejo amigo al que he recuperado hace pocos meses e iremos a buscar algo suyo a mi casa del pueblo. Allí posiblemente coincida con un camarada con el que no he perdido el contacto en todos estos años, la excepción que confirma la regla. Incidentalmente, estarán mis padres, así que tengo que ponerme una nota mental para buscar una buena excusa de por qué no estoy con L. como siempre...mmm, creo que le echaré la culpa a las niñas.

Realmente sólo conseguiré retrasar unos días, unas semanas con suerte, el momento en que se dé cuenta, pero es mejor así. La experiencia me dice que, como en las declaraciones de derechos, todo lo que le cuente a mi madre podrá ser (y de hecho lo será, oh, no lo dudo) utilizado en mi contra en el momento en que más duela. Las relaciones con las madres a ciertas edades pueden ser delicadas, de eso ya se ha hablado en el blog de Wen hace poco. Una de las formas más socorridas de reducir los conflictos es, simplemente, restringiendo lo que pueda saber de uno. Después de todo, ya que tengo la suerte de tenerles aún vivos, lo menos que puedo hacer es evitar este tipo de discusiones.

Pero eso es sólo la teoría. Los planes no están para cumplirse. Puede que mi amigo se quede dormido hasta las tantas y no haya ocasión de ir hasta el pueblo. Puede que le hayan enganchado para alguna tarea y no aparezca. O puede que todo salga según lo previsto y no resulte tan fabuloso. No cuando lo que uno desearía es volver a estar con la nueva familia que me ha acogido estos meses, casi un año.

Hace unas semanas me preguntaba, en uno de mis primeros artículos del blog, si no echaba de menos esa libertad. Hoy, ahora que podría tenerla, me confirmo en que no valía la pena.


 
13 - INCERTIDUMBRE
Me preguntan que cómo lo llevo. Las despedidas no son gran problema para mí, me es igual si he sido yo el que tomó la decisión o es la otra parte la que la toma por mí. Bajarme a mitad de trayecto es la especialidad de la casa. Por contra, los inicios sí que me ponen nerviosos, todo es incertidumbre: Sobre si va a salir bien y, especialmente, acerca de si la aventura tendrá un fin cercano y, si es así, cuándo tendrá lugar. Una vez que el final ha llegado, las incertidumbres se van disipando. Los pronósticos más agoreros se han cumplido y ahora es cuando no queda nada que temer.
En estos casos me preocupa más saber que la otra parte está pasando por lo mismo de la forma más llevadera, aunque suene presuntuoso (¿por qué debería afectarle?). Después de unos días prudenciales, estoy dispuesto a arriesgarme y hacer una llamada para saber qué tal va la cosa por aquella orilla. No sólo me preocupa saber que no lo está llevando mal. También es importante dejarle saber que no quiero desentenderme de lo que ocurre por allí. Admito que puedo ser malinterpretado, pero estoy decidido a llamarla.

Lo cual supone exponerse a que no me descuelguen el auricular o a una mala respuesta. Mejor pillar tres monedas y consultarlo en el I Ching...

A la primera: "38: La separación es seria y, mientras dure, sólo tendrás éxito en los asuntos de poca importancia. Por eso vete dando pequeños pasos hacia el calor y la alegría de la reconciliación". En otros sitios lo han traducido de otra forma, pero bueno...

Yo no lo habría dicho mejor. Parece mentira que ésto fuera escrito en China 4.000 años atrás.

=====

Ha sido breve pero amable. Confiesa que durante los dos primeros dias no ha dejado de llorar, pero que hoy está mejor. Le indico que no pienso ir inmediatamente a recoger mis cosas, que dejaré pasar tiempo. Me indica que sí, aunque los ha recogido todos en algún lugar poco visible, para evitar la picazón de los recuerdos.

No le he dicho cómo lo llevo yo. Le hubiera contado que estar solo es para mí vivir en territorio conocido. No es que me guste, pero al menos estoy acostumbrado, lo cual es más de lo que puedo decir de mis intentos de convivencia en familia.

Por qué será que uno siempre desea lo inalcanzable. Bueno, la respuesta a eso la sé. Es la misma que en el cuento del escorpión.

 
12 - ACORDE
Las tres
Me he conseguido levantar al fin
Y no recuerdo nada de lo que hice ayer
estoy en blanco pero tengo la impresión
de que hice algo mal
Y tú
En el espejo me has dejado un papel
Y en el papel hay un mensaje para mí
Es una cita a la que no puedo faltar
"Tenemos que charlar"

Y es que esto me está haciendo
Tragar Saliva
Tragar Saliva
Que en lo que me digas
Me va la vida
Me va la vida

Las seis
Hoy he pasado una tarde fatal
Ya he repasado toda posibilidad
de discutir lo que no tiene discusión
no sé qué pensar
Y ya
Se va acercando el momento de ir
A ver qué es eso que me tienes que decir
Y estoy temblando porque temo lo peor
Temo lo peor

Y es que esto me está haciendo
Tragar Saliva
Tragar Saliva
Que en lo que me digas
Me va la vida
Me va la vida


No ha sido exactamente así pero casi. Me encanta que un buen amigo mío hiciera esta canción hace unos quince años. El disco en el que tenía que haber ido incluída una versión de la misma nunca vió la luz, una pena. Este amigo está de nuevo en la ciudad, y ha traído un disco nuevo bajo el brazo, una de cuyas canciones os está dando la lata desde el momento en que habeís entrado en esta página. Tranquilos, sólo será hoy. A partir de mañana, intentaré que la oíga sólo el que quiera, pulsando el control que teneís arriba a la izquierda

 
11 - ARQUEO
La ironía no tiene nada que ver en esto, de ello estoy casi seguro. El caso es que no hace sino escasos días que monto este blog para ir contando las reflexiones en lo que parecía ser una nueva etapa de mi vida y, llegada la hora de la verdad, la nueva etapa ni está ni se le espera. No ha hecho falta un motorista para traerme el cese, una simple llamada, hace tiempo esperada y prevista, ha bastado.

Como buen contable, inicio el arqueo de lo que me ha quedado de todo esto: nuevo trabajo, nueva dirección, nuevo banco, nuevo auto...todo nuevo, excepto lo que más me importaba. O quizás no. A lo mejor era una forma de engañarme y pensar que deseaba llevar esa vida normal que he visto siempre a mi alrededor, pero dentro de mí el inconsciente decía "¡ni de coña!". Me viene a la cabeza la leyenda aquella del escorpión que convenció a otro animal, una rana, para que le ayudara a cruzar el río y que, a medio camino, aguijoneó mortalmente al batracio, de forma que ambos murieron ahogados. En los últimos estertores, la rana quiso saber del escorpión por qué había hecho aquello, y éste, antes de desaparecer bajo las aguas, respondió "chico, no lo sé, es mi naturaleza". Son también las últimas palabras que aparecen en "The Crying Game", una película de la que me acuerdo muchas veces, pero que nunca me motiva lo bastante como para pillar el vhs y volver a verla. Hay recuerdos que alimentan por sí solos y no necesitan refuerzo.

En fin, llegó el momento de recoger enseres y de hacer limpieza material, espiritual y moral. Pero no ahora. Habrá que dejar pasar el tiempo necesario para que todo se enfríe. Entre tanto, uno se consuela recordando que, al igual que todas las veces anteriores, la sangre no ha llegado al río y que las buenas relaciones no se pierden. Otra cosa es que la verguenza le deje a uno intentar recuperarlas.

El balance va llegando a su fin. Mejor dejar la cabeza despejada para cuando lleguen los sentimientos. Uno es muy lento para los reflejos emocionales, pero cuando llegan, lo arrasan todo a su paso. Y eso sin pensar en cómo le explico al pequeño por qué ya no vamos todos los fines de semana a ese lugar que, de momento, me queda vedado.

 
10 - FIN DE SEMANA
Régimen intensivo de Canal Disney. Dibujos, cuentos, muñecos y patinete. Playa también. He llegado a amar estos fines de semana por que son lo más parecido a lo que pudo ser. Y si no pudo ser, no lo lamento tampoco. Tengo mis propios mimbres, voy a hacer un cesto nuevo.

* * *

Aunque la memoria sigue su propia cadencia


Powered by Castpost

Leave your stepping stones behind, something calls for you.
Forget the dead you've left, they will not follow you.
The vagabond who's rapping at your door
Is standing in the clothes that you once wore.
Strike another match, go start anew
And it's all over now, Baby Blue

(Deja atrás las piedras en las que tropezaste, ahora hay algo que te llama.
Olvida los muertos que has dejado, no van a seguirte
El vagabundo que llama a tu puerta
lleva puestas las ropas que un día luciste
Enciende otra cerilla, vé y empieza de nuevo
Porque todo se ha acabado, Baby Blue)

 
9 - CORRECTO
Entre tanto memorial y homenaje a Rocio Jurado (cómo me gratina profundamente ese soniquete de "la más grande" : no oí la misma letanía hace unos años cuando Juanita Reina se marchó al gran tablao del cielo, y ella posiblemente era más acreedora al puesto, igual que Marifé de Triana, todavía entre nosotros) ha pillado mi oido un fragmento de entrevista en el que, viendose llegar el final, confesaba que le preocupaba saber "si había hecho lo correcto".
Mmm. ¿por qué será que nunca me lo he preguntado yo? ¿será porque me da igual (frívolo, despreocupado)? ¿Será porque creo estar seguro de haber hecho "lo correcto" siempre (altanero, bienpagado)? Cualquiera de las dos respuestas me da miedo.
Uno normalmente hace lo que puede, no tengo más remedio que decirme a mí mismo. Si era o no lo correcto, lo tendrán que decir más adelante, y posiblemente no haya acuerdo en el veredicto. Qué más me da. Bastante lleva uno con salir adelante, que no es poco.
Y además, arrastro conmigo el doloroso convencimiento de que todo lo que inicio (y casi nunca acabo) acaba convirtiendose en un desastre, a veces de proporciones domésticas, a veces tamaño Katrina. Sólo es cuestión de esperar a ver por dónde le viene a uno el pescozón.