37 - AGENDA
Bueno...otra semana por delante.
El papel doblado de mi agenda, ese que me indica lo que quisiera hacer esta semana, me sobrepasa. Como de costumbre. Cosas que hacer, sitios donde ir, mudanzas, montajes, compras, reservas...mmm, soy un mar de dudas. ¿me lío la manta a la cabeza y me llevo al peque a Valencia a que vea el Oceanografico y se monte en el Gulliver? ¿Será el Saler un rollazo? ¿Y Gandía? O Calpe, ya puestos. O tomo una opción más conservadora y me acerco hasta la Costa del Sol? Total, lo único que quiere el pillastre es disfrutar de una piscina y que en la habitacion podamos ver algunos canales de dibujos... Pues ya me vale, porque debería hacer la reserva ya mismo. Ah, y tengo que acercarme hasta Alcalá a ver si le configuro a JM su portátil, que lleva ya seis meses con él y aún no sabe navegar ni recibir correo electrónico, lo cual no le ha impedido descargarse ya hasta 160 GB de música (cubana y étnica, principalmente) con la mula.
Esto de empezar una quincena de vacaciones completamente solo me desborda...
El papel doblado de mi agenda, ese que me indica lo que quisiera hacer esta semana, me sobrepasa. Como de costumbre. Cosas que hacer, sitios donde ir, mudanzas, montajes, compras, reservas...mmm, soy un mar de dudas. ¿me lío la manta a la cabeza y me llevo al peque a Valencia a que vea el Oceanografico y se monte en el Gulliver? ¿Será el Saler un rollazo? ¿Y Gandía? O Calpe, ya puestos. O tomo una opción más conservadora y me acerco hasta la Costa del Sol? Total, lo único que quiere el pillastre es disfrutar de una piscina y que en la habitacion podamos ver algunos canales de dibujos... Pues ya me vale, porque debería hacer la reserva ya mismo. Ah, y tengo que acercarme hasta Alcalá a ver si le configuro a JM su portátil, que lleva ya seis meses con él y aún no sabe navegar ni recibir correo electrónico, lo cual no le ha impedido descargarse ya hasta 160 GB de música (cubana y étnica, principalmente) con la mula.
Esto de empezar una quincena de vacaciones completamente solo me desborda...
36 - PENUMBRA
Ea, se acabaron los colorines.
Volvamos a las sombras y los marrones oscuros.
Más que nada, por hacer juego con mi estado de ánimo...
Volvamos a las sombras y los marrones oscuros.
Más que nada, por hacer juego con mi estado de ánimo...
35BIS - APOSTILLA
Ok. Ok, culpa mía: debería haber indicado que la anécdota del artículo anterior (debidamente ampliada y dramatizada por el abajo firmante) ocurrió hace justo un año, y fue lo único que saqué de una muy breve aventura (que nunca llegó a nada, tal vez de ahí ese despecho) con una persona de la cual, en condiciones normales, hubiera huido despavorido. Pero hace un año no me encontraba yo en "condiciones normales".
Por si acaso, mejor hacer constar que la susodicha anécdota no tiene que ver con la relación que terminó hace poco y a la que ya me he referido otras veces. O tal vez sí tenga que ver, ya que todo comenzó en aquel momento y lugar. Después de todo, no he dicho que abandonase la fiesta solo...
Por si acaso, mejor hacer constar que la susodicha anécdota no tiene que ver con la relación que terminó hace poco y a la que ya me he referido otras veces. O tal vez sí tenga que ver, ya que todo comenzó en aquel momento y lugar. Después de todo, no he dicho que abandonase la fiesta solo...
Etiquetas: anécdota
35 - EN BALDE
No, esta vez no ha habido alucinógenos por medio, pero en mi pantalla se podía leer, como si fuera verdadera, la invitación de algunos de los miembros más emblemáticos de nuestro antiguo grupo convocando a "toda la peña" a "vernos las caras, siquiera por última vez" y tomar algunas copas distendidas antes de que llegue la diáspora de agosto. El mensaje incluye la lista completa de todos los convocados y tardo milésimas de segundo en darme cuenta de que, cómo no, ella también ha sido convocada. Y es justo, al fin y al cabo los dos entramos en el grupo, por caminos distintos, al mismo tiempo, y fue en él que nos hicimos primero amigos y luego casi cónyuges. "Posiblemente no vaya" me digo a mí mismo. "No tendrá con quién dejar a las niñas". Así que me alimento con esa pequeña esperanza y, cosas de la imaginación, un instante después ya estoy llegando al bar habitual y saludando a los amigos que un dia lo fueron pero que ya no son ni siquiera conocidos. Supongo que Radio Macuto habrá funcionado como de costumbre y que ya todo el mundo tendrá noticia de nuestra ruptura. "Buenoyqué". Pero al recoger el vaso de la barra del bar y darme la vuelta he podido verla, al fondo de la sala, con las comadres que, a buen seguro, le están preguntando los detalles. Así que saludo levemente con la mano y me refugio con los chamacos que, cómo no, están hablando del Mundial, o de algún nuevo fichaje femenino, o de algún programa nuevo de mensajería automática, o de la fusión de Yahoo y Hotmail, o de...de lo que sea, que a mí no me interesa, pero me conviene refugiarme para evitar su mirada. Pasa la noche, sube el tono de las voces en el pub, van cayendo las copas una tras otra, hay quien se retira (normalmente parejas recientes que no ven la hora de quedarse a solas entre cuatro paredes) y de pronto suena la palabra maldita: "Karaoke"
Dicho y hecho: la música que estaba sonando tras de la barra se acaba y alguien le quita la sábana a la gran pantalla y conecta el gran amplificador que hay debajo, que nos saluda con su acople de rigor. Alguien trae dos micrófonos que pronto se conectan. ¿Quién va a ser el primer valiente?. Un lanzado como Adonis, quién si no, que se cree Alex Ubago por unos minutos. Las hermanas Pingui se apuntan a unas sevillanas. Detrás María a una rumba. Apolo ataca con uñas y dientes el corazón partío. Definitivamente, algo me ha sentado mal: deben haberme puesto garrafón. No, ¿quién va a molestarse en comprar garrafón teniendo los J&B en Carrefour a precio dumping? Entonces debe ser el karaoke. Mejor me irá si me levanto, saludo y me deslizo hacia la puerta. Y en eso andaba cuando la veo a ella subida al escenario. ¿Qué me han dado que estoy alucinando? No puede ser. Pero es, vaya si lo es. ¿Y qué canción tendrá la poca fortuna de ser degollada en directo por esta mujer atonal? Suenan las primeras notas. Oh, oh. La sangre se me hiela en las venas. Antes de que diga "Esta se la dedico a alguien muy especial" ya sabía que iba a decirlo. Porque este disco se lo grabé yo mismo en mejores días...
Ya lo sé
lo que eres corazón,
Mírate y vé
que eres lo peor
Y ya no hay nada que me sirva en tu interior
Y es que yo por ti no doy ni un duro, amor
Aunque digas no se te ha hecho tarde
(no se te ha hecho tarde)
Sabes que eres un poquito insoportable
Mirarás siempre hacia atrás arrepentido
(tan arrepentido)
Sabes que yo he dado todo y todo en balde
En balde..
Ya veré
si vuelvo a verte o no,
Tú podrás creer
Que voy de dura, y no
Y ya no hay nada que me sirva en tu interior
Y es que yo por ti no doy ni un duro, amor
Aunque digas no se te ha hecho tarde
(no se te ha hecho tarde)
Sabes que eres un poquito insoportable
Mirarás siempre hacia atrás arrepentido
(tan arrepentido)
Sabes que yo he dado todo y todo en balde
En balde..
No recuerdo si lo hizo bien o mal, posiblemente ni me quedé al final, porque sentía casi todos los ojos clavados en mí. Especialmente los de arriba del escenario.
Dicho y hecho: la música que estaba sonando tras de la barra se acaba y alguien le quita la sábana a la gran pantalla y conecta el gran amplificador que hay debajo, que nos saluda con su acople de rigor. Alguien trae dos micrófonos que pronto se conectan. ¿Quién va a ser el primer valiente?. Un lanzado como Adonis, quién si no, que se cree Alex Ubago por unos minutos. Las hermanas Pingui se apuntan a unas sevillanas. Detrás María a una rumba. Apolo ataca con uñas y dientes el corazón partío. Definitivamente, algo me ha sentado mal: deben haberme puesto garrafón. No, ¿quién va a molestarse en comprar garrafón teniendo los J&B en Carrefour a precio dumping? Entonces debe ser el karaoke. Mejor me irá si me levanto, saludo y me deslizo hacia la puerta. Y en eso andaba cuando la veo a ella subida al escenario. ¿Qué me han dado que estoy alucinando? No puede ser. Pero es, vaya si lo es. ¿Y qué canción tendrá la poca fortuna de ser degollada en directo por esta mujer atonal? Suenan las primeras notas. Oh, oh. La sangre se me hiela en las venas. Antes de que diga "Esta se la dedico a alguien muy especial" ya sabía que iba a decirlo. Porque este disco se lo grabé yo mismo en mejores días...
Ya lo sé
lo que eres corazón,
Mírate y vé
que eres lo peor
Y ya no hay nada que me sirva en tu interior
Y es que yo por ti no doy ni un duro, amor
Aunque digas no se te ha hecho tarde
(no se te ha hecho tarde)
Sabes que eres un poquito insoportable
Mirarás siempre hacia atrás arrepentido
(tan arrepentido)
Sabes que yo he dado todo y todo en balde
En balde..
Ya veré
si vuelvo a verte o no,
Tú podrás creer
Que voy de dura, y no
Y ya no hay nada que me sirva en tu interior
Y es que yo por ti no doy ni un duro, amor
Aunque digas no se te ha hecho tarde
(no se te ha hecho tarde)
Sabes que eres un poquito insoportable
Mirarás siempre hacia atrás arrepentido
(tan arrepentido)
Sabes que yo he dado todo y todo en balde
En balde..
No recuerdo si lo hizo bien o mal, posiblemente ni me quedé al final, porque sentía casi todos los ojos clavados en mí. Especialmente los de arriba del escenario.
AVERIA
34 - CUIDATE
(...) Pues yo casi te diría que no pienso que la relación estuviera agotada ya. Pero al mismo tiempo es posible que, incluso volviendo ambos, descubramos al poco tiempo que ya todo está acabado y no queda sino decir adios. Aunque de momento creo que aún queda mucho. En todo caso, la decisión es tuya, y sólo quiero decir que sea cual sea, la aceptaré.
(...) Yo sí que suelo pensarlo detenidamente antes de tomar una decisión, al contrario que muchas personas que nunca saben lo que quieren, como es tu caso. Yo suelo tener claro lo que quiero, pero especialmente muy claro lo que no quiero. En este momento de mi vida tengo la certeza de que mi decisión de dar por terminada la relación es la correcta. (...) Quiero cerrar la puerta que tenemos abierta entre los dos, pues es para mí un sufrimiento cuando hablamos o tenemos algún tipo de contacto, mucho menos vernos en persona. Así que quiero cerrarla por un tiempo, porque comienzo una nueva etapa de mi vida en la que no me imagino ni contigo ni con nadie.
Yo también, mal que me pese, creo que has tomado la decisión correcta. Lamento que haya sido en estas circunstancias pero pienso que si tal vez hubieramos esperado más tal vez hubiera sido peor. Así que mejor así.(...) No puedo evitar sentir envidia por el hecho de que tú encuentres en la familia todo lo que necesitas, porque yo lo he intentado y he descubierto que me hace falta algo más, pero aún no sé el qué. (...) Por último, me gustaría volver a saber de tí cuando estés preparada y hayas superado esta ruptura No quiero que esta relación acabe también con la amistad que teníamos anteriormente, porque eso sí que no lo soportaría.
OK. Cuidate.
Tengo un rincón en la cama
Que ya no entiende nada y me pregunta por vos
Tengo una mitad que se queja
Y la otra que no me deja escapar del dolor
Tengo una tremenda ceguera
y no va a ser la primera vez que vuelva a empezar
Porque ya no estas a mi lado por el bien de los dos.
Y otra vez seremos dos extraños
Otra vez volver a hacernos daño
Otra vez estoy en el fondo del dolor
Y otra vez, tu y yo, por el bien de los dos.
33 - DESESPERADAS

¿Dónde estaba L'Oreal cuando más lo necesitaba?. Posiblemente renegociando el contrato a la vista de las fotos.
Porque tú lo vales, rica, que si no...

Lo reconozco, hoy no tenía tema para hablar...
32 - BOCHORNO
Ahora sí que va en serio. Durante mayo y junio hemos tenido días insoportables de calor, acompañados de la falsa muletilla de "tan pronto para este tiempo, ¿verdad?", pero ahora sí que la caló ha llegado para quedarse, aunque las mediciones oficiales sean siempre tan bajas.
Hasta cierto punto, me preocupa que lo haya hecho tan tarde porque, como decía un amigo mío, la temporada de calor es como los impuestos, algo que tienes que soportar forzosamente cada año. Los años en los que el bochorno (añadirle lo de "abrasador" es ya redundancia pura) se atrasa, entonces el verano, como un huesped no deseado, se queda mucho más allá de su fecha de caducidad, y hemos conocido días de auténtica canícula a inicios de noviembre. Otros años el infierno ha llegado en mayo (uno de mis peores recuerdos del instituto, el regreso a casa a las dos de la tarde en ese mes, con auténtico plomo fundido cayendo del cielo) pero a mediados de agosto ya podíamos respirar tranquilo.
Este año me recuerda mucho al de mi separación. De nuevola motocicleta estropeada en el taller (y van ya para cuatro semanas) y el inevitable recurso a la bicicleta, mucho más agradable por las mañanitas pero un verdadero suplicio a las cuatro de la tarde en Sevilla, pasando ante los termómetros callejeros que se acercan peligrosamente a esos 50ºc que salen de cuando en cuando en las fotos de la prensa, cuando no sobrepasan dicha barrera. De nuevo solo y al inicio de un período que volverá a traer las mismas incertidumbres, los mismos miedos. Como si se tratase de un pequeño ciclo particular. Pero esta vez ha sido mucho más triste.
Y lo digo porque, si en aquella ocasión fue todo un alivio poder vivir solo, tras una convivencia forzada por las circunstancias durante dos o tres años, en esta ocasión el deterioro ha sido tan súbito que aún me cuestiono si esto será un mal sueño. Y no sólo me refiero a haberme quedado sin piscina para este verano. Aunque principalmente...
Hasta hace pocos meses sentía que estaba cerca de encontrar mi lugar en la vida. Ahora ya no sé dónde estoy.
PS : Estos días de flama y esperanzas rotas siempre me recuerdan a esta canción
Hasta cierto punto, me preocupa que lo haya hecho tan tarde porque, como decía un amigo mío, la temporada de calor es como los impuestos, algo que tienes que soportar forzosamente cada año. Los años en los que el bochorno (añadirle lo de "abrasador" es ya redundancia pura) se atrasa, entonces el verano, como un huesped no deseado, se queda mucho más allá de su fecha de caducidad, y hemos conocido días de auténtica canícula a inicios de noviembre. Otros años el infierno ha llegado en mayo (uno de mis peores recuerdos del instituto, el regreso a casa a las dos de la tarde en ese mes, con auténtico plomo fundido cayendo del cielo) pero a mediados de agosto ya podíamos respirar tranquilo.
Este año me recuerda mucho al de mi separación. De nuevola motocicleta estropeada en el taller (y van ya para cuatro semanas) y el inevitable recurso a la bicicleta, mucho más agradable por las mañanitas pero un verdadero suplicio a las cuatro de la tarde en Sevilla, pasando ante los termómetros callejeros que se acercan peligrosamente a esos 50ºc que salen de cuando en cuando en las fotos de la prensa, cuando no sobrepasan dicha barrera. De nuevo solo y al inicio de un período que volverá a traer las mismas incertidumbres, los mismos miedos. Como si se tratase de un pequeño ciclo particular. Pero esta vez ha sido mucho más triste.
Y lo digo porque, si en aquella ocasión fue todo un alivio poder vivir solo, tras una convivencia forzada por las circunstancias durante dos o tres años, en esta ocasión el deterioro ha sido tan súbito que aún me cuestiono si esto será un mal sueño. Y no sólo me refiero a haberme quedado sin piscina para este verano. Aunque principalmente...
Hasta hace pocos meses sentía que estaba cerca de encontrar mi lugar en la vida. Ahora ya no sé dónde estoy.
PS : Estos días de flama y esperanzas rotas siempre me recuerdan a esta canción
31 - KARMA HUNTERS
Me se está quedando esto muy triste.
Así que me pongo la camisa vieja y el pantalón de chandal que nunca uso, una gorra de propaganda y me pongo a darle una mano de pintura al blo. Y para que se vayan en parte las telarañas de la tristeza (nunca se van del todo conmigo) siempre tengo una canción a mano. ¿Por qué una canción ? No sé, la mayor parte de la gente (especialmente las chicas) se confiesan lectoras compulsivas. Y a mí me pasa algo parecido con las canciones, soy escuchante compulsivo. No que uno no lea libros, aunque tengo poco tiempo y suelo llegar tan cansado a la cama que no paso de una o dos páginas. Salvo las noches de insomnio.
Bueno, a lo que iba: para animar un poco el chiringuito, aquí os dejo (para los que tengaís banda ancha y podaís permitiros echarle un vistazos) un sencillazo de The Pinker Tones. Son de una de mis ciudades favoritas, BCN.
A ver si os gusta tanto como a mí. Y con eso me olvido de...¿de qué demonios tenía que olvidarme?
Así que me pongo la camisa vieja y el pantalón de chandal que nunca uso, una gorra de propaganda y me pongo a darle una mano de pintura al blo. Y para que se vayan en parte las telarañas de la tristeza (nunca se van del todo conmigo) siempre tengo una canción a mano. ¿Por qué una canción ? No sé, la mayor parte de la gente (especialmente las chicas) se confiesan lectoras compulsivas. Y a mí me pasa algo parecido con las canciones, soy escuchante compulsivo. No que uno no lea libros, aunque tengo poco tiempo y suelo llegar tan cansado a la cama que no paso de una o dos páginas. Salvo las noches de insomnio.
Bueno, a lo que iba: para animar un poco el chiringuito, aquí os dejo (para los que tengaís banda ancha y podaís permitiros echarle un vistazos) un sencillazo de The Pinker Tones. Son de una de mis ciudades favoritas, BCN.
A ver si os gusta tanto como a mí. Y con eso me olvido de...¿de qué demonios tenía que olvidarme?
30 - PACIENCIA
Como la maestra que en el instituto te explica exactamente qué preguntas has fallado, precisa y suave, con un fondo de comprensión, afecto y firmeza ante el alumno que, pese a su esfuerzo, no ha llegado a pasar la asignatura. Exactamente así es como me he sentido yo durante la conversación por teléfono con L. No hay, pues, vuelta atrás.
Con el paso de las semanas desde la primera llamada ha ido encontrando motivos que le han confirmado en su decisión.
Me he quedado con dos: mi comportamiento durante mayo, último mes que pasamos juntos, y en el cual mi ánimo se iba desplomando, y la constatación de que siempre que me he adherido a una propuesta suya (aquella horrorosa cena de navidad, la película de Harry Potter, la Feria de la Tapa, el día de playa) mi disgusto ha sido tan evidente que ella no ha podido disfrutar ninguna de estas ocasiones.
Debo admitir que con la vejez (tengo la sospecha de que mi fase de madurez pasó demasiado aprisa y ya quedó atrás) me he convertido en un cascarrabias neurótico. No puedo, entonces, reprocharle su decisión. Sólo me queda preguntarme, por enésima vez, qué soy exactamente y a dónde voy. Preguntas que todo el mundo prefiere dejar pasar a fin de encontrar su respuesta a posteriori, pero que para mí son condición necesaria antes de echar a andar.
En semejante hora de incertidumbre, saco una vez más las monedas y acudo al Oráculo del I Ching. Escribo la pregunta con la fecha de hoy : "¿Tengo algún futuro? ¿Vale la pena seguir adelante?" Las tiradas arrojan, de abajo arriba, la siguiente puntuación : 9,9,9,8,9,8 o, lo que es lo mismo, la figura nº 5

Con el paso de las semanas desde la primera llamada ha ido encontrando motivos que le han confirmado en su decisión.
Me he quedado con dos: mi comportamiento durante mayo, último mes que pasamos juntos, y en el cual mi ánimo se iba desplomando, y la constatación de que siempre que me he adherido a una propuesta suya (aquella horrorosa cena de navidad, la película de Harry Potter, la Feria de la Tapa, el día de playa) mi disgusto ha sido tan evidente que ella no ha podido disfrutar ninguna de estas ocasiones.
Debo admitir que con la vejez (tengo la sospecha de que mi fase de madurez pasó demasiado aprisa y ya quedó atrás) me he convertido en un cascarrabias neurótico. No puedo, entonces, reprocharle su decisión. Sólo me queda preguntarme, por enésima vez, qué soy exactamente y a dónde voy. Preguntas que todo el mundo prefiere dejar pasar a fin de encontrar su respuesta a posteriori, pero que para mí son condición necesaria antes de echar a andar.
En semejante hora de incertidumbre, saco una vez más las monedas y acudo al Oráculo del I Ching. Escribo la pregunta con la fecha de hoy : "¿Tengo algún futuro? ¿Vale la pena seguir adelante?" Las tiradas arrojan, de abajo arriba, la siguiente puntuación : 9,9,9,8,9,8 o, lo que es lo mismo, la figura nº 5
"La Espera - Si eres sincero obtendrás gloria y éxito. La perseverancia arroja buena fortuna. Es provechoso (atravesar las grandes aguas). Deja que el tiempo mida el curso natural de los acontecimientos: sé paciente, conserva tu energía, no la desperdicies en cosas superficiales y en proyectos grandiosos. La verdadera fuerza crecerá dentro de tí."
29 - BON SOIR, TRISTESSE
Hoy ha sido el día, justo un mes después de que nos vieramos por última vez, en que me he acercado a esa casa que llegué a suponer mía también durante casi once meses, pero que hoy me resultaba insufriblemente extraña. La llamé por teléfono y salió a abrirme, las niñas convenientemente en la piscina. Ya hubiera querido decir algo, pero la voz se había escondido en lo más hondo y no acerté a encontrarla.
Así que sin decir palabra pasé al interior con mi maleta vacía y subí al dormitorio, hacia ese armario en el que quedaban mis restos de todo este tiempo. Sé que es ley de vida que uno deba de sufrir experiencias peores que vaciar unas cuantas perchas y cajones, pero no creo que puedan ser más tristes que aquellos minutos en los que me daba cuenta de hasta qué punto había llegado a pensar que aquella casa era la mía...tantas eran las prendas que había llegado a guardar en lo que originalmente era sólo un rincón para el pijama y algunas camisetas.
Finalmente decidí que no cabían más prendas en la maleta o en el saco de Ikea que había llevado en previsión de refuerzos. Al fin y al cabo es sólo ropa, por mí puede quemarla, dejarla o entregarla en la próxima colecta parroquial. Cerré la maleta y bajé las escaleras, a cuyo pie ella me esperaba. Igualmente sin decir palabra, con un nudo en la laringe, inicié el camino del vuelta al automovil y guardé mis pertenencias.
Antes de entrar en el auto, pude alcanzar a articular algunas palabras, aunque sólo fuera por recordarle que si me iba en ese momento posiblemente sería la última vez que nos veríamos en un tiempo muy largo. Siguió una breve conversación que no iba a ninguna parte, ya que no éramos capaces de expresar nada con claridad. Sugirió que fuesemos a la piscina, mejor seguir charlando (intentandolo al menos) allí que no aquí en una esquina de la urbanización. Me pareció buena idea: de entre las prendas que metí en el auto rescaté un bañador, una camiseta y unas chanclas, me cambié en su casa y nos acercamos a la piscina.
Si la idea era mantener algún tipo de conversación junto al agua, pronto se vió que los dos ibamos a seguir en silencio, o comentando asuntos triviales, como el hecho de que este año la piscina no tenga chiringuito. Las niñas se acercaron, más sorprendidas que otra cosa de verme allí, después de un mes de ausencia. Empezaba a decaer la tarde y tenía cosas que hacer en Sevilla, así que me levanté para volver al coche. Ella me acompañó, a su casa primero para cambiarme, y al coche otra vez.
Esta vez, justo antes de entrar y despedirme para siempre, pudimos cruzar un par de frases coherentes. Al menos hasta que ella empezó a sollozar. Entonces comprendí que aquello le estaba costando a ella mucho más que a mí. Y que se sentía aún más perdida. Y resultó meridianamente claro nuestras diferencias a la hora de abordar la vida: sus contrastes de tonos, blanco, negro, algunos colores, frente a mi paisaje de grises sin textura, donde nada es pero todo puede ser. En cambio, L. no admite complicaciones en su vida, sólo los hechos más simples. Sólo así pude entender que en tan poco tiempo yo hubiera pasado de un extremo al otro. Y que se encuentre tan inmensamente descolocada.
Le prometí que volvería en una o dos semanas con el pillastre, cuando lo tenga conmigo, y que pasaríamos algunos días en la piscina. Y que, aunque sólo sea para preguntar por su hospitalizada madre, la seguiría llamando cada noche. Porque hay puertas que no están hechas para ser cerradas. No para siempre, al menos.
Así que sin decir palabra pasé al interior con mi maleta vacía y subí al dormitorio, hacia ese armario en el que quedaban mis restos de todo este tiempo. Sé que es ley de vida que uno deba de sufrir experiencias peores que vaciar unas cuantas perchas y cajones, pero no creo que puedan ser más tristes que aquellos minutos en los que me daba cuenta de hasta qué punto había llegado a pensar que aquella casa era la mía...tantas eran las prendas que había llegado a guardar en lo que originalmente era sólo un rincón para el pijama y algunas camisetas.
Finalmente decidí que no cabían más prendas en la maleta o en el saco de Ikea que había llevado en previsión de refuerzos. Al fin y al cabo es sólo ropa, por mí puede quemarla, dejarla o entregarla en la próxima colecta parroquial. Cerré la maleta y bajé las escaleras, a cuyo pie ella me esperaba. Igualmente sin decir palabra, con un nudo en la laringe, inicié el camino del vuelta al automovil y guardé mis pertenencias.
Antes de entrar en el auto, pude alcanzar a articular algunas palabras, aunque sólo fuera por recordarle que si me iba en ese momento posiblemente sería la última vez que nos veríamos en un tiempo muy largo. Siguió una breve conversación que no iba a ninguna parte, ya que no éramos capaces de expresar nada con claridad. Sugirió que fuesemos a la piscina, mejor seguir charlando (intentandolo al menos) allí que no aquí en una esquina de la urbanización. Me pareció buena idea: de entre las prendas que metí en el auto rescaté un bañador, una camiseta y unas chanclas, me cambié en su casa y nos acercamos a la piscina.
Si la idea era mantener algún tipo de conversación junto al agua, pronto se vió que los dos ibamos a seguir en silencio, o comentando asuntos triviales, como el hecho de que este año la piscina no tenga chiringuito. Las niñas se acercaron, más sorprendidas que otra cosa de verme allí, después de un mes de ausencia. Empezaba a decaer la tarde y tenía cosas que hacer en Sevilla, así que me levanté para volver al coche. Ella me acompañó, a su casa primero para cambiarme, y al coche otra vez.
Esta vez, justo antes de entrar y despedirme para siempre, pudimos cruzar un par de frases coherentes. Al menos hasta que ella empezó a sollozar. Entonces comprendí que aquello le estaba costando a ella mucho más que a mí. Y que se sentía aún más perdida. Y resultó meridianamente claro nuestras diferencias a la hora de abordar la vida: sus contrastes de tonos, blanco, negro, algunos colores, frente a mi paisaje de grises sin textura, donde nada es pero todo puede ser. En cambio, L. no admite complicaciones en su vida, sólo los hechos más simples. Sólo así pude entender que en tan poco tiempo yo hubiera pasado de un extremo al otro. Y que se encuentre tan inmensamente descolocada.Le prometí que volvería en una o dos semanas con el pillastre, cuando lo tenga conmigo, y que pasaríamos algunos días en la piscina. Y que, aunque sólo sea para preguntar por su hospitalizada madre, la seguiría llamando cada noche. Porque hay puertas que no están hechas para ser cerradas. No para siempre, al menos.
27 - IN DREAMS

A candy coloured clown they call the sandman,
Tiptoes to my room every night,
Just to sprinkle star dust and to whisper
'Go to sleep, everything is alright.'
I close my eyes and I drift away,
And to the magic night I softly say
A silent prayer, like dreamers do.
Then, I fall asleep to dream my dreams of you.
In dreams, I walk with you.
In dreams, I talk to you.
In dreams, you're mine, all of the time.
We're together in dreams, in dreams.
But just before the dawn,
I awake and find you gone.
I can't help it,
I can't help it if I cry.
I remember when you said 'goodbye'.
It's too bad that all these things
Can only happen in my dreams,
Only in dreams,
In beautiful dreams,
Only in dreams,
In beautiful dreams.
Siempre me ha gustado verme retratado en esta canción de Roy Orbison, el más grande (él sí que se merece el título). La traducción en español sería
El payaso color de caramelo conocido como El Coco,
entra de puntillas a mi cuarto cada noche,
Desparrama polvo de estrellas y susurra
"Duérmete, todo está bien."
Cierro los ojos y me dejo llevar,
Y a la noche mágica le digo suavemente
Una oración silenciosa, como hacen los soñadores.
Luego, me quedo dormido para soñar acerca de tí.
En sueños, camino contigo.
En sueños, hablo contigo.
En sueños, eres mía todo el tiempo.
Estamos juntos en sueños, en sueños.
Pero justo antes del amanecer,
Me despierto y encuentro que te has ido.
No puedo evitarlo,
No puedo evitar llorar.
Recuerdo cuando dijiste "adiós".
Qué triste que todas estas cosas
Sólo puedan suceder en mis sueños,
Sólo en sueños, hermosos sueños.
Sólo en sueños, hermosos sueños.





