21 - DECISIONES
Un poco de contexto:
En esa situación, el abajo firmante desconocía que L. se iba a quedar sola ese fin de semana (una excelente ocasión para ese necesario encuentro citado más arriba) cuando accedió a acompañar a Pet a la playa. El mismo día de la partida hacia la costa se entera de la situación y, por tanto, queda enfrentado al dilema que se expone:
El lado pragmático se impone, minimizemos los daños. La decisión tomada es la de acompañar a Pet a la playa para, a continuación, intentar lograr ese encuentro desde el lunes siguiente.
Este domingo por la noche será el momento de decidir si la decisión tomada estuvo bien o no.
- L. y el abajo firmante terminaron de forma amistosa una relación de casi un año tras un pequeño incidente que sirvió para mostrar que por debajo existían tensiones y que no se estaban llevando bien. No obstante, dado que no se han dado muestras de negatividad (discusiones, etc) el contacto (telefónico) no se ha interrumpido en ningún momento. El abajo firmante cree que hace falta verse las caras al menos una vez para saber si la decisión es definitiva o se trata sólo de un respiro. El problema es encontrar una ocasión sin niños de por medio, asunto peliagudo ahora que terminaron las clases.
- Pet, el único amigo con el que el abajo firmante no ha perdido el contacto en los últimos 20 años, no se encuentra en buen momento, tras un invierno y primavera particularmente duros. En el pueblo ya tiene demasiados enemigos, especialmente desde que pasó por el equipo municipal hace unos años, y es casi imposible tomarse una cerveza sin encontrarse con alguien que intente provocar una pelea. Así que, ahora que su padre acaba de fallecer, se ha comprado un piso en el pueblo cercano, más grande y con mejores posibilidades para al menos salir los fines de semana. Lo que supone que le espera una mudanza, junto a otras muchas tareas pendientes. Lo que quiere decir que en los próximos meses va a descansar lo que se dice poco
- El ex de L., que en lo que va de año ha dejado de llevase a las niñas los fines de semana que le toca con el único propósito de fastidiar a la madre, impidiendole quedarse a solas con el abajo firmante, de pronto, conocedor de la separación citada en el punto 1, decide volver a recoger a las niñas los fines de semana, esta vez con el fin de hundir más a la madre, quien no lleva bien lo de quedarse a solas en la casa durante el fin de semana.
- Para Pet, las fiestas locales de San Juan pueden convertirse en un infierno, dado que vive en la plaza del pueblo donde se organizan todos los actos festivos, toros incluidos. Decide que es mejor quitarse de enmedio ese fin de semana y se lo indica al abajo firmante para que se le una en una excursión a las playas de Cádiz
En esa situación, el abajo firmante desconocía que L. se iba a quedar sola ese fin de semana (una excelente ocasión para ese necesario encuentro citado más arriba) cuando accedió a acompañar a Pet a la playa. El mismo día de la partida hacia la costa se entera de la situación y, por tanto, queda enfrentado al dilema que se expone:
- renunciar a acompañar a Pet a la playa, lo que significa que éste se volvería al pueblo a aguantar las fiestas en la puerta de su casa lo mejor que pudiera, para ir a reunirse con L. este fin de semana y averiguar en qué situación está exactamente la relación.
- acompañar a Pet a la playa y dejar que L. pase sola el fin de semana.
El lado pragmático se impone, minimizemos los daños. La decisión tomada es la de acompañar a Pet a la playa para, a continuación, intentar lograr ese encuentro desde el lunes siguiente.
Este domingo por la noche será el momento de decidir si la decisión tomada estuvo bien o no.





