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Algo de mí


Pos es cierto. Esto ya s'acabó.
Un correo: papapitufo77@yahoo.com
Y un sitio
aunque nada que ver con éste...

Sindicación

 
54 - SIN VERGUENZA

Hace unas tres semanas, los gritos de Pb me resonaban en los oídos, aún minutos después de que hubieran cesado. Normalmente, Pb es el hombre tranquilo, y, de hecho, esa imperturbabilidad le ha hecho famoso entre nuestra peña. Eso y el hecho de que hace veinte años a todos nos parecía un abuelo y hoy en dia sigue teniendo exactamente el mismo aspecto mientras que a su alrededor todos estamos más gordos, o más calvos, o ambas cosas, y por seguro que más fofos.
Por eso me sorprendía que aquella noche Pb estuviera insualmente suelto y aullando a voz en grito. Aunque, para ser justos, el 99% restante de la sala hacía lo mismo. Sobre el escenario, a dos metros de nuestras narices, una banda recauchutada (formada por ex-miembros de otros grupos con miles de kilómetros a las espaldas) presentaba su repertorio de versiones de clásicos ante el deleite de la concurrencia que, ciertamente, no estaba por calificarlos de orquesta. Será que a estas alturas todos tenemos mucho más pasado que presente y, por supuesto, que futuro, así que parece lógico dejar a un lado por unas horas la prospección de nuevos talentos y regodearnos con aquellas piezas que eran clásicas cuando aún no habíamos salido de la Universidad. Hijos de los 80, llegó vuestra hora.
Pero, incluso en ese contexto, lo que rebotaba entre mis timpanos no era el tono o el volumen, sino el contenido : "¡Sin verguenza!". Por supuesto, la primera vez que lo dije me volví hacia Pb a ver por qué insultaba a los del escenario, hasta que Pedro, a mi izquierda, me dijo que era algo así como el nuevo mantra de Pb, cada vez que escuchaba un grupo que le gustaba. Algo así como una invitación a que dejaran la verguenza y el corte a un lado y se dejaran llevar por el arrebato del momento (no, no me refiero al cantante).
Y me decía en el regreso a casa que no es mal lema. "Sin verguenza". Luciría bien en vallas y carteles y spots, toda una campaña de publicidad incitando a arrinconar inhibiciones. En la radio tardaría un poco más, ya que las primeras veces la gente pensaría que estaba oyendo "sinverguenzas", es decir, un insulto. Bien visto, sería un impulso extra para la campaña, el del escandalo y la indignación de los cortos de mente, un segmento de población al que nunca debe menospreciarse porque, y como prueba de ello basta con asomarse a los informativos, los entes de encefalograma plano han conquistado el mundo.
Así las cosas, no me importaría cruzarme cada dia cuando voy al trabajo en bicicleta con carteles (negro sobre blanco, letra Times de gigantescas proporciones) que incitasen a la población a ir sin verguenza. Joder, a mí me haría una falta horrible, devorado como estoy permanentemente por la autocensura y el achantamiento. Y como yo fijo que hay cienes y cienes de personas humanas.

sin verguenzaAunque, ingenuo de mí, salir a la calle es tanto como desengañarse. Aquel que viene con el radio del coche a todo trapo (y siempre con esa música impersonal e intercambiable, nunca con grandes piezas de música de baile). El otro que aparca en doble fila porque tiene que dar una razón o porque quiere tomarse una cerveza o porque no quiere andar diez pasos más . O el que se coloca inmediatamente detrás de tí en la autovía cuando tu velocímetro marca 20 kms/hora por encima del límite y te quiere echar al carril de los lentos para poder seguir a 160 (¡un saludo, amigo H, esto no va por tí!). O, cuando se bajan de las cuatro ruedas, los que se saltan la fila y la cola, los que hacen del engaño una forma de vida, los que presumen de lo que nunca serán, o, a mayores alturas, los que recalifican terrenos, los intermediarios de influencias, los que montan programas de televisión sin otro contenido que remover la basura lo más lejos posible.

Y me digo que vivimos mejor sin esa campaña de publicidad con la que antes soñaba. Porque, haciendo promedio, andamos todos bastante raspados de verguenza. ¿Y queremos que haya menos entoavía?

===Disculpas : Me veo incluso incapaz de cumplir mi compromiso de traer una página aquí cada martes. El diseño del otro blog (prometo poner aquí el enlace cuando esté operativo al 100%) me está dejando seco...

 
Comentario:
Curiosa reflexión.
Aún sin la campaña publicitaria no veo mal que muchos perdiéramos el exceso de vergüenza, sobretodo porque en ocasiones serviría para hacer frente a los sinvergüenzas vocacionales en vez de dejarnos avasallar.
De algún modo tiene que haber un equilibrio.

Y en cuanto al saludo, jaja, sí que me había dado por aludido. Lo hago continuamente, aunque sé que es un comportamiento "vergonzoso"..
 
Comentario:
Como bien dicel al final: más sinvergüenzas? creo que el nivel de tolerancia a la desvergüenza lo tengo rebasadito.
Yo haría la campaña de ser más malos, que es un arte, al fin y al cabo, como otro cualquiera, mucho más refinado, dónde va a parar };D
 
Comentario:
Ays, para mi desgracia me sumo al pequeño reducto de los que tenemos algunas veces excesiva vergüenza, sobre todo a la hora de perder la educación y mandar a freir monas a alguno/a cuando lo merece.

Expectantes estamos de ver el otro blog...

besotes
No