En blanco
Agosto pasó en blanco. Lejos casi todo, concentrado en el esfuerzo físico para olvidar lo que queda detrás.
Algunas historias inquietantes asomaban a la prensa los pocos días que decidí darme un chute de realidad.
La foto una de las torturadoras de Abu Ghraib acudiendo embarazada al inicio de las vistas del juicio estuvo en portada a principios de mes. ¿Puede concebirse una vida entre el horror?. ¿Puede quererse una vida entre el horror?.
Incendios. Una vez más.
Un huracán adelgazando a Cuba, aún más.
Y, cada día, recordándome tu existencia, el permanente zumbido en el oído izquierdo.
Volvemos a la realidad. Y sigue allí. El sueño del verano no logró eliminarlo. No existen los milagros.
Ni siquiera para acabar con la soledad.
Algunas historias inquietantes asomaban a la prensa los pocos días que decidí darme un chute de realidad.
La foto una de las torturadoras de Abu Ghraib acudiendo embarazada al inicio de las vistas del juicio estuvo en portada a principios de mes. ¿Puede concebirse una vida entre el horror?. ¿Puede quererse una vida entre el horror?.
Incendios. Una vez más.
Un huracán adelgazando a Cuba, aún más.
Y, cada día, recordándome tu existencia, el permanente zumbido en el oído izquierdo.
Volvemos a la realidad. Y sigue allí. El sueño del verano no logró eliminarlo. No existen los milagros.
Ni siquiera para acabar con la soledad.





