Llovió
Meses sin llover en la ciudad. Las alcantarillas dejaban escapar la fetidez. Ayer, por fin, cayó algo de agua, pudieron formarse charcos, se arrastró hasta el mar la basura acumulada. Por la tarde llegaban las olas a la playa cargadas de bolsas de plástico, de objetos flotantes no identificados.
Años sin llorar se acumulan sobre mi alma. Necesito la lluvia para alejar la podredumbre. Pero no llega.





