Caída
Después de dos semanas, primera caída. La noche me devolvió escenas de Sam Mendes y por la mañana, al salir a por la prensa, no he podido evitar volver al marlboro con el primer café.
La primera calada, como siempre, ha sido desagradable, pero las conexiones neuronales se han ido restableciendo con rapidez y el acre aroma se ha ido instalando de nuevo en los receptores adecuados. Despúes de enceder unos cuantos con avidez, a media mañana he terminado tirando el paquete a medias a la papelera. Se acabó.
Ahora mismo mantengo el sabor amargo en la boca y la nariz.
Tengo que decidir si me resulta más importante quererme a mí que querer que me quieran los que quiero. Me tengo que querer más.
Adiós al humo. Sigue mi lucha.
La primera calada, como siempre, ha sido desagradable, pero las conexiones neuronales se han ido restableciendo con rapidez y el acre aroma se ha ido instalando de nuevo en los receptores adecuados. Despúes de enceder unos cuantos con avidez, a media mañana he terminado tirando el paquete a medias a la papelera. Se acabó.
Ahora mismo mantengo el sabor amargo en la boca y la nariz.
Tengo que decidir si me resulta más importante quererme a mí que querer que me quieran los que quiero. Me tengo que querer más.
Adiós al humo. Sigue mi lucha.
Comentario:
Querer a los que queremos que nos quieran es querernos a nosotros mismos.
Comentario:
Pues tú lo dices todo si es cuestion de quererse ya sabes manos a la obra!!! y ánimo con tu lucha!!





