Días pasados
El pasado sólo existe cuando lo recordamos. Su consistencia maleable hace que cada cual pueda moldearlo a su manera. Inútil esfuerzo de historiadores. Sólo nos sirve el pasado que recordamos y éste no tiene otro valor que el que queramos darle.
Y, aún así, nos empeñamos en utilizarlo como arma arrojadiza, como espada flamígera para herir a los que nos rodean cuando ellos vivieron, con nosotros, otro pasado distinto, a nuestro lado.
Acabó la navidad con un perfume. Entiendo al final el esfuerzo ímprobo de la publicidad.





