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Adios al humo
Escritos de un adicto que quiere dejar de serlo.
Acerca de
Demasiados años fumando en el balcón, esperando nada, llenando mi vida de humo. Mi vida es humo. Se deshace...
Sindicación
 
Chips
A los pocos días de regresar al trabajo tuve la sensación, por primera vez, de estar controlado. Determinadas situaciones, que ahora ya no vienen al caso, me hicieron recordar aquélla conversación que tuve con una mujer madura que, tras una tormentosa separación, había concluído que su ex le había insertado un chip en el cerebro para enterarse de sus pensamientos y que insistía en ser visitada por un neurólogo para comprobar la existencia de la fuente electrónica de transmisión de ondas mentales.

La pista me la dió la entrada en el corte inglés. Todas las alarmas comenzaron a sonar. Un vigilante se dirigó a mí y, de forma amable, me pidió que abriese la cartera. Yo acababa de entrar, por lo que era imposible que me hubiera llevado algo, pero, aún así, accedí, dada la cortesía con la que me hizo el requerimiento. Tras un somero registro, sólo papeles y un cd grabable, ví en su cara el desconcierto del que no ha encontrado respuesta a sus sospechas. Al salir, de nuevo volvía a pitar. Y de nuevo volvió el registro, también ligero ya que no había comprado nada y nada llevaba, aparte de la cartera.

La escena se repitió en el fnac. En ese momento comprendí que lo que pitaba debía estar dentro de mí. Inmediatamente organicé una compleja teoría conspirativa en la que, de forma irremediable, estaban implicados el grupo de cirujanos que hurgó en el interior de mi craneo hace poco más de dos meses y la organización de trabajo a la que pertenezco. Quiero dejar claro que en ningún momento atribuí responsabilidad alguna a mi santa. Le tengo fé. Y tomé la decisión de no entrar más en esos lugares en los que, a la puerta, hay colocadas barreras invibles, entre dos pequeñas arcadas plásticas laterales, que te miden con extrañas e incomprensibles ondas el interior de la vida. Prefiero que no me revuelvan otra vez los sentimientos.

El problema es que casi no puedes entrar a ningún sitio.

 
Comentario:
¡A veces pasa, que la entrañas se saltan de gusto cuando el humo las recorre y luego en falsa alarma, se dejan plasmar a voz de cuello, sobre nuestros espejismos..!
 
Comentario:
saludos: por favor si usted tiene documentación sobre teorías de transmisión o como funciona la transmisión de ondas cerebrales, le agradecería me lo enviara al mail que le indiqué.

Gracias y saludos,

Orlando Córdova
Venezuela
No