logotipo

img_google
Ad libitum
un petit racó on reprendre l'alè...al teu aire
 
Ese oscuro objeto de deseo

Cualquiera que se acerque de puntillas al misterio de la poesía e irrumpa sigiloso en los brumosos recintos donde la inspiración hace de las suyas reconocerá ese fragor dichoso que queda entre las cosas, esa cortina que se agita mecida por el viento, esa íntima convicción, flotando en el espacio, de que en definitiva algo de minuciosamente sutil y revelador y delicado acaba de suceder. La poesía ha sobrevenido, nos visitaron las alas del deseo, rebasamos los límites de la vida organizada, administrada, productiva. Quizá regresemos después a nuestra ciudadana resignación de paseantes con rumbo fijo, sujetos a calendario, plazos, prestaciones. Poco importa que al cabo de unos minutos volvamos a pensar en las tareas cotidianas. El hecho decisivo es que la poesía se ha apoderado de nosotros, se han abierto las puertas de la interioridad, hemos podido escuchar una vez más algún eco de las voces que nos pueblan.


Sigue leyendo aquí...


No