8 d´angosto de 2006
"Puente aéreo Xábia-Tui"

Mi último mes entero en Xábia. De Jorge, a priori, también.
Hoy, lloviznea un poco de mañana.
Aquí me encanta oír a la gente hablar en valenciano, porque ni se lo piensan a la hora de integrarte. Son extremadamente educados y fenicios los de aquí, y de esta manera me recuerdan a los gallegos, que andan por las mismas alturas culturales.
Y precisamente de aquí habrá traslado (tipo camión con muebles, alpargatas, platos y tijeras de podar) a Tuy, realmente a Tominho (Tomiño), donde próximamente los Reyes abrirán residencia de temporada, una de las dos que están a la vista, con jardines y piscinas y varios salones a ras de vergel, castellano o galego.
Releo los egotextos de otros meses, y curiosamente no me arrepiento de nada, es como que no pierden actualidad por mucho que pase lo actual, puesto que la actualidad no exsite… ¿dónde está…? Ahhh… ya… pasó.
Las desprogramaciones psíquicas exponenciales siguen su curso, y hasta temas de sexo pierden su fuerza, a base de pereza animal, grata pereza, pacífica situación.
“Comprende”, me dijo el Maestro, valga la estupidez y dios nos libre de la maestritis, enfermedad que planea por los sitios elevados últimamente.
En otra onda.
Esto se peta. Se peta de coches, monovolúmenes multitarea, de guiris arrogantes o paletos rubios, de tiendas de “sales” y “rents” y “villas” y “pools” everywhere… Hay hasta sirenas y cláxones que se suman a las motos tuneadas, las mascletás y las paletás oriundas para convertir estas playas paradisíacas en un híbrido entre California, Los Cristianos, Manchester, Madrid, Valencia, Puerto Rico, en Nen de Castefa, el jubilado con barco o con “bronceado” (de ligar bronce), la vikinga parturienta, el hortelano de la naranja, el morito sospechable (es inevitable, no seamos hipócritas), el pijo de El Saler y el Club de Tenis y mucho muuuucho combustible por todos sitios, el alternativo que paga alquileres carísimos como todo dios, los nenes de 15 años y 1´90, y combustible… muuucho combustible… para todo tipo de máquinas sobre todo tipo de superficies. Ah, y combustible.
Qué ansia por trasladarse de un sitio a otro y pisar aceleradores si no saben ni dónde están la mayor parte del tiempo o cómo llegaron ahí...
Falsedad discreta, o consensuada. Mira la foto, parece esto Miami con tanta palmera… y sí, palmeras hay, pero esas que salen en la playa digamos que son “las tres que hay ahí”, pero como la foto es lo que enseña, parece otra cosa el conjunto que se adivina. Ademñas te puedes dejar un dedo meñique en una de las raíces si te haces la moderna saltarina jóvena con las palas...
Pufo.
¿Por qué las hormigas no respetan mis hormigueros?
"The beyondness of things" de John Barry.
"Vacaciones Infernales", de Alaska (J. Mª Cano), B.S.O. de La bola de Cristal.






