Volver... con la frente marchita...
El viernes, en su estreno, fui a ver la última película de Almodovar, Volver. Me moría de ganas. Las expectativas eran altas, hasta ahora Almodóvar nunca me ha defraudado y el elenco de actrices que protagonizaban la película también prometían.

En efecto, una vez más, no defraudaron.
En su estreno, y en la última sesión de los cines, la hora golfa que llaman, acudí al cine de un centro comercial cercano con mi novio y otra pareja, que a su vez son dos de mis mejores amigos.
Llegamos al cine casi con la hora pegada al culo con lo que practicamente no nos dio tiempo ni a cenar. Entramos corriendo al cine, compramos palomitas y demás, (eso siempre, soy incapaz de ver una peli sin palomitas, son uno de mis vicios confesables) y nos metimos a la sala, en la que ya estaban los anuncios, por lo que tuvimos que llegar a nuestros asientos sin luz, menos mal que ni Ana ni yo llevábamos tacones, jeje.
Y por fin comienza a sonar esa banda sonora que ya caracteriza al director manchego y con ella esos colores no menos peculiares.
La película, sublime. Me encantó, como todas las de Almodóvar. El tema tratado es muy bueno, los planos, la banda sonora, y como no, las actrices. Las una vez más (y otras por primera vez) chicas Almodóvar. Grandes actuaciones de grandes mujeres.
A ratos me hizo llorar, a ratos reír, y en todo momento disfrutar.
Creo que Almodóvar tiene una máxima en la vida: superarse cada día más, y si no es así, lo parece.
Bueno destacar la actuación de... ¡uf!... ¿cómo excluir a alguna? Imposible.
Carmen Maura como siempre y sin defraudar, gran actriz donde las haya, a sus 65 años aparece grandiosa.
Lola Dueñas también realizó una gran interpretación que se podía ver en toda ella.
Blanca Portillo que decir. Ya ha demostrado en más de una ocasión su valía como actriz, y en la peli se la ve tan metida en el papel que... parecía de pueblo. Jeje. (Leí en una entrevista que las mujeres del pueblo la dijeron que parecía de allí, y para ella eso era de los mejores halagos que la podían decir.)
Yohana Cobo me ha sorprendido. Su juventud no quita para que sea una gran actriz, y en esta película lo ha demostrado. No es que me haya sorprendido porque pensase que era incapaz, todo lo contrario, tiene mi edad y creo que es muy posible ser una buena actriz con 21 años si trabajas duro, y eso es lo que más que sorprenderme me ha fascinado, detrás de su personaje se ve un duro trabajo de preparación. Enhorabuena de verdad.
Y que decir de Pe. La verdad es que como actriz nunca me ha parecido gran cosa, (aunque por mí, ahora chapó. La mejoría es notable, una gran actriz, ahora si lo digo). Pero siempre la he admirado. Creo que se lo merece aunque sea por haber llegado tan lejos, donde está. Puede que también haya algo en esa admiración de que es actriz (mi sueño), bailarina (otro sueño), joven y guapa, chica Almodóvar (eso sí que es un sueño)... y quizá también influya el que a menudo me han dicho, personas muy diferentes y desconocidas entre si que me parezco a ella. Yo nunca he creído que sea un parecido físico real, pero si creo que existe un aura similar en las dos, una misma estructura física que no es realmente un parecido pero que si da esa sensación, que en algo conecta.
Audrey, Pe, yo... yo, Pe, Audrey.
Demasiado bonito para ser cierto.
Tan adorable que siempre... OS QUIERO.

En efecto, una vez más, no defraudaron.
En su estreno, y en la última sesión de los cines, la hora golfa que llaman, acudí al cine de un centro comercial cercano con mi novio y otra pareja, que a su vez son dos de mis mejores amigos.
Llegamos al cine casi con la hora pegada al culo con lo que practicamente no nos dio tiempo ni a cenar. Entramos corriendo al cine, compramos palomitas y demás, (eso siempre, soy incapaz de ver una peli sin palomitas, son uno de mis vicios confesables) y nos metimos a la sala, en la que ya estaban los anuncios, por lo que tuvimos que llegar a nuestros asientos sin luz, menos mal que ni Ana ni yo llevábamos tacones, jeje.
Y por fin comienza a sonar esa banda sonora que ya caracteriza al director manchego y con ella esos colores no menos peculiares.
La película, sublime. Me encantó, como todas las de Almodóvar. El tema tratado es muy bueno, los planos, la banda sonora, y como no, las actrices. Las una vez más (y otras por primera vez) chicas Almodóvar. Grandes actuaciones de grandes mujeres.
A ratos me hizo llorar, a ratos reír, y en todo momento disfrutar.
Creo que Almodóvar tiene una máxima en la vida: superarse cada día más, y si no es así, lo parece.
Bueno destacar la actuación de... ¡uf!... ¿cómo excluir a alguna? Imposible.
Carmen Maura como siempre y sin defraudar, gran actriz donde las haya, a sus 65 años aparece grandiosa.
Lola Dueñas también realizó una gran interpretación que se podía ver en toda ella.
Blanca Portillo que decir. Ya ha demostrado en más de una ocasión su valía como actriz, y en la peli se la ve tan metida en el papel que... parecía de pueblo. Jeje. (Leí en una entrevista que las mujeres del pueblo la dijeron que parecía de allí, y para ella eso era de los mejores halagos que la podían decir.)
Yohana Cobo me ha sorprendido. Su juventud no quita para que sea una gran actriz, y en esta película lo ha demostrado. No es que me haya sorprendido porque pensase que era incapaz, todo lo contrario, tiene mi edad y creo que es muy posible ser una buena actriz con 21 años si trabajas duro, y eso es lo que más que sorprenderme me ha fascinado, detrás de su personaje se ve un duro trabajo de preparación. Enhorabuena de verdad.
Y que decir de Pe. La verdad es que como actriz nunca me ha parecido gran cosa, (aunque por mí, ahora chapó. La mejoría es notable, una gran actriz, ahora si lo digo). Pero siempre la he admirado. Creo que se lo merece aunque sea por haber llegado tan lejos, donde está. Puede que también haya algo en esa admiración de que es actriz (mi sueño), bailarina (otro sueño), joven y guapa, chica Almodóvar (eso sí que es un sueño)... y quizá también influya el que a menudo me han dicho, personas muy diferentes y desconocidas entre si que me parezco a ella. Yo nunca he creído que sea un parecido físico real, pero si creo que existe un aura similar en las dos, una misma estructura física que no es realmente un parecido pero que si da esa sensación, que en algo conecta.
Audrey, Pe, yo... yo, Pe, Audrey.
Demasiado bonito para ser cierto.
Tan adorable que siempre... OS QUIERO.
Y cuando cuesta tanto, ¿qué?
Me apena enormemente que mi segundo post no vaya a poder ser tan adorable como me gustaría, pero claro, cuándo una ultimamente está teniendo unas circunstancias complicadas, que te van poniendo triste, cuándo cuesta tanto ser adorable, ¿qué?
Siempre he sido muy optimista, y lo sigo siendo claro. Pero supongo que esto de estar triste, o dolida más bien, me pasa debido a mi inocencia y juventud quizá también.
Siempre me creo que la gente es buena. ¡Ala, todo el mundo es bueno!, y además me resisto a dejar de creerlo, y además por mucho que los de mi alrededor, esos que si son amigos, esos que realmente son buenos, me lo digan, yo nada, erre que erre, pensando que todos somos buenos y que vivimos en el país de las maravillas, lleno de margaritas y amapolas... En fin, que así me pasa luego, que la ostia me la llevo más grande de lo normal, porque nunca, y digo nunca, estoy lo suficientemente preparada para llevarme desengaños de amistad o compañerismo, nunca por más que ya me hayan dado.
Y eso es lo que me está pasando en la actualidad. Concretamente en mi escuela de Arte Dramático. Me estoy dando cuenta de que cada uno va a lo suyo, sin importarle nada los demás. Como mucho importan los demás durante el tiempo que se saque un beneficio de ellos, pero no más. Y algunos ni siquiera llegan a importar nunca.
Triste pero cierto.
El bajón ya me agarró y eso es lo que no quería. No quiero que me vean llorar, no quiero que sepan que sufro por su actitud. Yo puedo con ellos, y eso es lo que me hará fuerte.
Afortunadamente, en la escuela también he encontrado grandes amigos, gente a la que quiero muchísimo y a la que ya considero parte de mí. Esas fueron las que me animaron en mi bajón y gracias a ellas sobreviví y sobreviviré.
Gracias chicas.
Eso sí, hemos decidido que hagamos lo que hagamos lo haremos juntas. Al menos hay cuatro que estamos unidas y con nosotras no podrán.
Os seguiré informando, y siento que mi segundo post haya sido así, prometo intentar que no me vuelva a agarrar el bajón, y prometo intentar también no volver a escribir un post así.
Tan adorable que siempre..., OS QUIERO.
Siempre he sido muy optimista, y lo sigo siendo claro. Pero supongo que esto de estar triste, o dolida más bien, me pasa debido a mi inocencia y juventud quizá también.
Siempre me creo que la gente es buena. ¡Ala, todo el mundo es bueno!, y además me resisto a dejar de creerlo, y además por mucho que los de mi alrededor, esos que si son amigos, esos que realmente son buenos, me lo digan, yo nada, erre que erre, pensando que todos somos buenos y que vivimos en el país de las maravillas, lleno de margaritas y amapolas... En fin, que así me pasa luego, que la ostia me la llevo más grande de lo normal, porque nunca, y digo nunca, estoy lo suficientemente preparada para llevarme desengaños de amistad o compañerismo, nunca por más que ya me hayan dado.
Y eso es lo que me está pasando en la actualidad. Concretamente en mi escuela de Arte Dramático. Me estoy dando cuenta de que cada uno va a lo suyo, sin importarle nada los demás. Como mucho importan los demás durante el tiempo que se saque un beneficio de ellos, pero no más. Y algunos ni siquiera llegan a importar nunca.
Triste pero cierto.
El bajón ya me agarró y eso es lo que no quería. No quiero que me vean llorar, no quiero que sepan que sufro por su actitud. Yo puedo con ellos, y eso es lo que me hará fuerte.
Afortunadamente, en la escuela también he encontrado grandes amigos, gente a la que quiero muchísimo y a la que ya considero parte de mí. Esas fueron las que me animaron en mi bajón y gracias a ellas sobreviví y sobreviviré.
Gracias chicas.
Eso sí, hemos decidido que hagamos lo que hagamos lo haremos juntas. Al menos hay cuatro que estamos unidas y con nosotras no podrán.
Os seguiré informando, y siento que mi segundo post haya sido así, prometo intentar que no me vuelva a agarrar el bajón, y prometo intentar también no volver a escribir un post así.
Tan adorable que siempre..., OS QUIERO.
¿Y si soy tan adorable como ella?
Me presento. No me llamo Audrey, pero podría ser ¿no?
Aquí comienzo mi andadura en el mundo de las bitácoras en la red y lo estoy deseando. Todo a causa de grandes maestros y ya habituales en esto que han conseguido que les admire y les siga, y a los que espero que ya ireis conociendo, o al menos es lo que a mi me gustaría.
Por informaros un poquito sobre mi adorable Audrey..., bueno, mejor os informo sobre mi.
Tengo 21 años, estudio 2º de Arte Dramático y 3º de Periodismo, ah!, y residente en Madrid desde mi nacimiento claro.
De momento creo que esto servirá, y espero que os quedeis aquí conmigo para ir caminando juntos.
Tan adorable..., que siempre OS QUIERO.
Aquí comienzo mi andadura en el mundo de las bitácoras en la red y lo estoy deseando. Todo a causa de grandes maestros y ya habituales en esto que han conseguido que les admire y les siga, y a los que espero que ya ireis conociendo, o al menos es lo que a mi me gustaría.
Por informaros un poquito sobre mi adorable Audrey..., bueno, mejor os informo sobre mi.
Tengo 21 años, estudio 2º de Arte Dramático y 3º de Periodismo, ah!, y residente en Madrid desde mi nacimiento claro.
De momento creo que esto servirá, y espero que os quedeis aquí conmigo para ir caminando juntos.
Tan adorable..., que siempre OS QUIERO.





