Retomando amistades?
El pasado sábado por la noche me encontré con una vieja amiga, en verdad, mi mejor amiga de la infancia, y esto me ha dado que pensar.
Es mi vecina, además, por lo que continuamente me la encuentro en el ascensor, en el portal..., pero nuestras conversaciones no pasan de un saludo, un qué tal, y un preguntarnos muy pero que muy por encima por lo que hacemos en la actualidad.
Y a mí me da pena. Muchísima pena.
Y a veces pienso que por qué no un día de estos en los que me la encuentro por la escalera, no sé, decirle que por qué no quedamos un día a tomar algo, charlar..., vamos eso, retomar amistades. Porque aunque ahora cada una tengamos nuestra vida y un rumbo diferente creo que esto sería posible.
Y eso es lo que pensé con más fuerza aún el sábado por la noche, imagino que debido a que me la encontré en un contexto diferente al de la escalera del portal.
La historia de por qué acabó nuestra amistad es larga y la verdad que prefiero reservarla para otro día porque ahora no tengo muchas ganas de contarla.
Sólo digo que cualquier día de estos la paro por la escalera y ya os cuento.
Tan adorable que siempre... OS QUIERO.
Es mi vecina, además, por lo que continuamente me la encuentro en el ascensor, en el portal..., pero nuestras conversaciones no pasan de un saludo, un qué tal, y un preguntarnos muy pero que muy por encima por lo que hacemos en la actualidad.
Y a mí me da pena. Muchísima pena.
Y a veces pienso que por qué no un día de estos en los que me la encuentro por la escalera, no sé, decirle que por qué no quedamos un día a tomar algo, charlar..., vamos eso, retomar amistades. Porque aunque ahora cada una tengamos nuestra vida y un rumbo diferente creo que esto sería posible.
Y eso es lo que pensé con más fuerza aún el sábado por la noche, imagino que debido a que me la encontré en un contexto diferente al de la escalera del portal.
La historia de por qué acabó nuestra amistad es larga y la verdad que prefiero reservarla para otro día porque ahora no tengo muchas ganas de contarla.
Sólo digo que cualquier día de estos la paro por la escalera y ya os cuento.
Tan adorable que siempre... OS QUIERO.
TOTALMENTE INDIGNADA
Si, me encuentro totalmente indignada con el temita de las tallas de la ropa.
A ver, uso una 34 (y a veces hasta menos si me guio por los tallajes de las tiendas) y ni soy anoréxica, ni se me ve mal de salud (porque además no lo estoy), ni mucho menos doy asco.
¿Increíble verdad?, pues cierto.
Y es por esto por lo que estoy indignadísima.
Vale, entiendo que la anorexia es un grave problema de la sociedad de nuestro tiempo, un problema con el que me solidarizo y que me gustaría erradicar. Pero del mismo modo me gustaría que Adaner y el resto de asociaciones para luchar contra esta enfermedad entendieran la verdadera esencia del problema, donde se encuentra la raíz, para así poder erradicarlo.
En mi opinión, el principal causante y principal problema no es ni mucho menos la moda. Ni las modelos, ni las que usamos la 34 y estamos sanas.
Hay que darse cuenta de que la anorexia es un problema psicológico, es triste pero es así. Es inconcebible que niñas con sólo 13, 12 y menos años aún padezcan ya un grave problema mental y estoy totalmente de acuerdo en que la sanidad española ponga más atención en esto y ofrezca posibilidades para sanar esta enfermedad y para poder llevar a cabo un tratamiento específico. Pero la culpa no la tiene la 34 y la 36, y tampoco la tengo yo.
El problema está mucho más al fondo. Una niña no empieza a ser anoréxica porque vaya a una tienda y ésta tenga tallas 34 y 36, y casi me atrevería a decir que tampoco por ver a una modelo o a una actriz con un buen cuerpo.
Creo que es más un problema psicológico como ya he dicho, consecuencia de problemas cotidianos. No hay nadie más cruel que los niños y adolescentes, y pueden hacer mucho daño. También el ambiente familiar, o mismamente problemas creados por el niño o adolescente.
Ahí empieza el problema y eso es lo que hay que cuidar. La moda, creo que es secundaria.
Cuando un adolescente aquejado de anorexia ve a una modelo con buena talla, delgada, sí, pero no en extremo, y piensa que está gorda, esto es consecuencia de la enfermedad que ya le embargaba, pero no la causa. Cuando entra a una tienda y ve la talla 34 lo mismo.
Además no nos engañemos, a las chicas y chicos con anorexia probablemente les quede grande la talla 34 (lo digo sabiendo) con lo que es imposible que por ver que esa talla no les entre caigan en una depresión.
Además, ¿qué haría yo si ahora quitan mi talla de las tiendas? Pues nada, si esto sigue así tendré que empezar a practicar nudismo.
Total, que es una injusticia y estoy indignada. Porque juro que no soy anoréxica, no estoy mal de salud sino al contrario, muy bien, y uso la TALLA 34.
Cuestión de constitución.
Oh!, y ¿cómo podía ser ella tan delgada, no ser anoréxica, estar sana y... encima ser adorable?
Tan adorable que siempre... OS QUIERO.
A ver, uso una 34 (y a veces hasta menos si me guio por los tallajes de las tiendas) y ni soy anoréxica, ni se me ve mal de salud (porque además no lo estoy), ni mucho menos doy asco.
¿Increíble verdad?, pues cierto.
Y es por esto por lo que estoy indignadísima.
Vale, entiendo que la anorexia es un grave problema de la sociedad de nuestro tiempo, un problema con el que me solidarizo y que me gustaría erradicar. Pero del mismo modo me gustaría que Adaner y el resto de asociaciones para luchar contra esta enfermedad entendieran la verdadera esencia del problema, donde se encuentra la raíz, para así poder erradicarlo.
En mi opinión, el principal causante y principal problema no es ni mucho menos la moda. Ni las modelos, ni las que usamos la 34 y estamos sanas.
Hay que darse cuenta de que la anorexia es un problema psicológico, es triste pero es así. Es inconcebible que niñas con sólo 13, 12 y menos años aún padezcan ya un grave problema mental y estoy totalmente de acuerdo en que la sanidad española ponga más atención en esto y ofrezca posibilidades para sanar esta enfermedad y para poder llevar a cabo un tratamiento específico. Pero la culpa no la tiene la 34 y la 36, y tampoco la tengo yo.
El problema está mucho más al fondo. Una niña no empieza a ser anoréxica porque vaya a una tienda y ésta tenga tallas 34 y 36, y casi me atrevería a decir que tampoco por ver a una modelo o a una actriz con un buen cuerpo.
Creo que es más un problema psicológico como ya he dicho, consecuencia de problemas cotidianos. No hay nadie más cruel que los niños y adolescentes, y pueden hacer mucho daño. También el ambiente familiar, o mismamente problemas creados por el niño o adolescente.
Ahí empieza el problema y eso es lo que hay que cuidar. La moda, creo que es secundaria.
Cuando un adolescente aquejado de anorexia ve a una modelo con buena talla, delgada, sí, pero no en extremo, y piensa que está gorda, esto es consecuencia de la enfermedad que ya le embargaba, pero no la causa. Cuando entra a una tienda y ve la talla 34 lo mismo.
Además no nos engañemos, a las chicas y chicos con anorexia probablemente les quede grande la talla 34 (lo digo sabiendo) con lo que es imposible que por ver que esa talla no les entre caigan en una depresión.
Además, ¿qué haría yo si ahora quitan mi talla de las tiendas? Pues nada, si esto sigue así tendré que empezar a practicar nudismo.
Total, que es una injusticia y estoy indignada. Porque juro que no soy anoréxica, no estoy mal de salud sino al contrario, muy bien, y uso la TALLA 34.
Cuestión de constitución.
Oh!, y ¿cómo podía ser ella tan delgada, no ser anoréxica, estar sana y... encima ser adorable?
Tan adorable que siempre... OS QUIERO.
Mi primer sueldo como actriz

Siento este abandono que se está produciendo aquí, pero os juro que no tengo tiempo para nada...nada, ni siquiera dormir.
Eso sí, me pesa mucho e intentaré compensarlo.
El caso es que llevo casi tres semanas bien ajetreaditas, concretamente desde el pasado fin de semana, 31, 1 y 3, pero bueno, todo el ajetreo, el dormir poco, el cansancio tremendo ha sido para bien así que mi satisfacción es plena.
El pasado fin de semana, quicir, los días mencionados en el párrafo anterior estuve en el rodaje de un video de presentación de un proyecto interno (por lo que no saldrá en los medios) y gané mi primer sueldo como actriz.
Y no es que sea esto del sueldo lo que más me importa a mí ahora ni más me ilusiona pero... también es guay contarlo ¿no?
El caso es que fue una experiencia impresionante. Hombre, yo ya sabía lo que era un rodaje y siempre me habían fascinado.
Cuando era más pequeña, 12, 13 y 14 años hacía que mis padres me llevaran a agencias de figuración y de ahí a hacer figuraciones en series y películas. Jornadas enteras de rodajes en las que tu sólo subías y bajabas de un autobús o únicamente paseabas sin decir ni una sola palabra (y por eso ya me pagaban, aunque yo no lo considero un sueldo de actriz porque... ¿en que lugar quedaba ahí la interpretación?). El caso es que a mí me fascinaba ver el rodaje, a los actores..., y por eso nunca me importó pasarme el día entero en algo aparentemente tan aburrido, a veces en pleno verano llevando un plumas y asada de calor y otras en pleno invierno intentando mostrar que era verano y pelándome de frío. Algo que mis padres nunca llegaron a entender pero ante lo que tampoco se opusieron siempre que yo continuara mis estudios aprobando y demás cosas de esas en las que se empeñan los padres y que ahora sé que hay que agradecerles porque razón no les faltaba.
El caso es que el rodaje fue genial. Todo quedó en familia ya que el trabajo nos lo consiguió un compañero de la escuela que a su vez era amigo de los de la agencia de publicidad que realizaban el vídeo. ¿Me estoy explicando? Espero que sí.
Este compañero nos informó de los perfiles que necesitaban y varios de la escuela le pasamos algunas fotos. Entre varios perfiles nos eligieron a mis dos mejores amigas de la escuela, a otra amiga, al profe y a mí. De ahí que todo quedara en familia. Y el único actor que faltaba y que no pertenecía a la escuela era muy simpático y enseguida también congeniamos todos con él.
A todo esto se unía que el equipo también era increíble. Se portaron con nosotros maravillosamente y así cualquier trabajo se hace más fácil de lo que es.
Bueno, en definitiva todo fue genial (además lo que tenía que hacer me salió bien, jeje), me lo pasé super bien y estoy super feliz también por haberlo hecho.
Ah!, lo del sueldo, que ya me iba sin decirlo. Orgullosísima porque han sido 200 euros a cada uno por dos días. (Bueno yo tuve que ir a terminar una cosa mia que no había dado tiempo a rodar un día más, pero... como sarna con gusto no pica, lo hice encantada).
Bueno pues eso, que estoy emocionada, porque además alomejor de éste salen nuevos proyectos, pero no diré nada que no me quiero anticipar y que luego todo quede en el aire.
Tan adorable que siempre... OS QUIERO.





