FOTO DOS/ París

...de película de Jean Pierre Jeunet. Amelie, por ejemplo. La 'ruta de Amelie' es un recorrido que comprende zonas como el Sacre Coeur y Montmatre, el canal Saint Martin, la Gare de l'Est y como no, Le Deux Moulin, "la cafetería de Amelie".
Laetitia, la buena muchacha que tiene que vivir con la carga (o la suerte, o la responsabilidad )de ser camarera donde es, parece que no está demasiado encallecida y es capaz de ofrecerse a tomar fotos a los freakis que por allí se acercan. Estusiastas de un filme que ha trastornado la vida en aquel local. Pero no demasiado. Quizás eso sea lo mejor; Le Deux Moulin es un café normal, en el que puedes sentarte plácidamente a leer un libro, disfrutar de una sopa de cebolla y desconocer que en tu mesa Nino Quincampoix tomó granos de azúcar con su índice salivado. Hubo quien no pudo contener la emoción.
Gracias por confiar en nosotros,
Comandante Luque
FOTO DOS/ París

Es París un sitio bello. Donde a diferencia de muchos otros lugares, los turistas no logran desdibujar sus facciones. Hay millones de ellos, aparecen por doquier y sobre los demás llaman la atención los de siempre. ¿Quién? En efecto, los españoles. A tal punto llega la fluencia masiva de compatriotas que, increiblemente, entre los idiomas de las indicaciones para visitantes, el primero es el Español.
En una ciudad dónde los monumentos te sorprenden, caminar un paso supone arriesgarse a sentir el estremicimiento que produce descubrir un lugar de película...
Gracias por confiar en nosotros
Comandante Luque
FOTO UNO/ Sevilla-París

De esta guisa comenzaba el que 'a posteriori' sería calificado por algunos padres como "viaje de sucios". Desoyendo los consejos lanzados por los más experimentados en este tipo de periplos, mi compañera de fatigas y este comandante a los mandos del aparato (el aparto es el avión) partíamos con un mapa incompleto. A partir de cierto punto se abría un abismo en que habitaban monstruos marinos y dragones. La mazmorra que parecía aquel tren tercermundista-español era húmeda y la ropa mojada (sí, salimos con ropa mojada de nuestra casita en Sevilla) que habíamos tendido sobre los respaldos no secaba.
Retrasos, carreras y cansancio. Finalmente la viajera "quiso enseñarme a besar en la Gare d´Austerliz" . París aguardaba ahí afuera.
Gracias por confiar en nosotros,
Comandante Luque
Pie de foto

Este verano, haciendo el inter-rail, pensé en escribir un diario. Ahora me arrepiento de no haberlo hecho. No obstante, señores pasajeros, la intención es utilizar la blogosfera para resarcirme, sino componer una ruta mediante los comentarios a 16 fotografía tomadas durante el viaje. Una foto por día. No la mejor, ni la más simbólica, ni la más nada. Simplemente una imagen que valga lo mismo que las pocas palablas que vendrán debajo.
Gracias por confiar en nosotros,
Comandante Luque





