Señores pasajeros,
Bienvenido a la única compañía de celulosa no includa en la listas negras de seguridad. Siempre con la fragilidad del papel, ofrecemos otra forma de viajar: por el tiempo, el espacio, los sentimientos, la actualidad, el cine y la vida. El comandante Luque y su tripulación les dan gracias por confiar en Aerolíneas de papel y les desean un feliz vuelo.
Sindicación
 
Melilla
Dejo mis bolsas de Pull&Bear y Springfield en casa. He quedado con mis padres para comer en la feria. El real, por último año, está instalado en el parque Hernández, a 25 metros de dónde vivo. En la puerta encuentro a unos compañeros de Televisión Melilla. Comentamos algo y reímos. Uno de los tres, montador, me felicita por la entrevista a José Luis Gil, más conocido por Sr. Cuesta, presidente de la comunidad de vecinos de Aquí no hay quien viva y pregonero de las fiestas. No, no es de Melilla, no sé que tiene que ver con la ciudad. Me apresuro; por algún motivo que desconozco, mi padre está esperando ya en La Gaviota, la caseta del Partido Popular:
-"Joder, mamá... sólo me falta que vengan y me hagan una foto".

Pedimos pinchitos morunos, tortilla de patatas, pescaito frito y langostinos. El presidente regional del Partido Popular, Arturo Esteban, toma asiento a mis espaldas. Acto seguido aparece el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda. Anteayer lo entrevisté en la inauguración de la caseta militar; espero que no se acuerde de mi. Llega el fotógrafo. Miro a mi madre. Apuro el vaso de Sandevid y mi padre pide la cuenta. No por nada especial, simplemente porque hemos terminado. Propongo tomar un helado. Con mi tarrina de kinder y chocolate blanco en la mano encuentro a una popular redactora de TVM. Mi hermano me mira con ojos mitad burlones, mitad orgullosos. Volvemos a casa y me cambio. En una calle tomada por los coches de los que se emborrachan en la Feria intento encontrar el mío. A lo lejos se acerca a mí desorientada persona un grupo de hombres. Van cogidos de la mano, en parejas. Son paquistaníes, creo. Por fin aparece mi coche. Compro EL PAIS y despliego periódico, silla y toalla en una sombrilla de la playa. A un lado tres musulmanas, entraditas en carne y, perdóneme si juzgo a la ligera, ligeras ellas. Frente a ellas, dos marroquíes en vaqueros se están calentando (al sol). A mi otro lado unos tíos mu raros, son como alemanes, hablan extraño, ¿holandés quizás? Acabado el periódico y sin encontrar motivación en mi acompañada soledad me voy al coche que está aparcado en la puerta del Burger King. Regreso a mi calle. Cerca de una docena de negros, subsaharianos si ustedes lo preferien, proponen aparcamientos imposibles en lugares rocambolescos. Alguien se va y deja hueco junto a los contenedores. Un moro (que lo de musulmán es para otro tipo de gente) rebusca en la basura. En realidad no lo veo, se que está ahí porque las cincuenta garrafas de agua vacías que acarrea a la espalda hacen las veces de baliza. Pipi! Cierre centralizado que interrumpe sólo momentáneamente las sevillanas que suenan en la Caseta oficial, la más molesta para ese vecino que hay en mi interior. Alguien me grita, me giro y como acto reflejo niego con la cabeza porque lleva un polo amarillo y su piel es negra. Como todos los días, se estaba ofreciendo a lavarme el coche.

Me estoy viendo en la tele. Hoy no se si tendré que cubrir algo. Después de preguntarle al vicario episcopal de Melilla, en la inauguración de una caseta, si sabía que allí se vendían preservativos estoy un poquito más apartado de las labores reporteriles. Me aburro, así que escribo. Mis amigos ya se han ido a la península para hacer sus exámenes. A mí me queda poco aquí. “No has estudiado nada en todo el verano” dice una reconstrucción holográfica de mi madre en mi cerebro. No mamá, hay cosas mejores que hacer, creo.

Gracias por confiar en nosotros,

Comandante Luque
 
Comentario:
Pues a mí me gustas. Digo... me gusta, el texto, digo.
 
Comentario:
Lo siento, ultimamente estoy muy burra y meto mucho la pata. SOn los nervios, el estress. no sé, perdoname, a mi no me defraudas, ni a nadie
 
Comentario:
Es simplemente la crónica de un día de verano en una recóndita y localidad del norte de Ãfrica... No hay reflexión, me dedico a pasar por encima de la descripción de unos hechos muy "sui generis", muy melillitas, hechos cuya única conexión es la cronología. De todos modos siento defraudar...
 
Comentario:
Cuando he entrado en el blog de Guzman, y he visto que habías comentado, me he hecho ilusiones y he pensado, a lo mejor ha posteado mi comandante. Y he visitado tu página con la ilusión de quien rompe un envoltorio de colores la mañana de reyes. Dicho lo cual, te digo, que quien bien te quiere, te hará llorar. Pues eso, que no sé, yo me esperaba una reflexíón al final del post, una moraleja, un sesudo descubrimiento más sobre el sentido de la vida, algo más personal. Y me encuentro una serie de hechos, un poco inconexos entre sí. ¿Qué cojones es esto, Luis? Anyway, me alegro de que estés back, y espero que esta vez sea para quedarte. Un beso,enormous
No