Ubi Caritas
undefinedAl estar aún sin resolver la querella del responsable ejecutivo de la dirección de Caritas Diocesana contra el director de JAI procuramos no profundizar en las opiniones y comentarios, que pueden siempre ser leídos en desde el prisma de esa situación judicial, ni facilitar información sobre algunas actuaciones de Caritas Diocesana que por el mismo motivo pueden ser tachados de poco parciales. Por ello, y a la luz de la noticia publicada ayer sobre la firma del decreto por el que se dota a Caritas Diocesana de unos nuevos Estatutos, tan solo hemos recogido algunas de las opiniones que ayer pudimos escuchar de una manera casi informal.
“Caritas es la imagen de la Iglesia mas valorada”. Es casi imposible encontrar a alguien que no reconozca la gran labor desarrollada por Cáritas y por sus voluntarios. Cuando se valora la actuación de la dirección de Cáritas Diocesana en ningún momento se está criticando a la institución. Y decir lo contrario o confundir Caritas con sus directivos es toda una mal intencionada manipulación.
“Los Estatutos habrá que leerlos detenidamente”. Hace mas de un año que se presentaron a Caritas alegaciones y diversas cuestiones sobre el borrador de Estatutos presentado sin que se diera alguna respuesta. Los Estatutos que ahora se presentan se desconoce si han sido modificados en los aspectos que se alegaron o cual ha sido su redacción final. Habrá que estudiarlos.
“Caritas cuenta con el apoyo de toda la Iglesia Diocesana, de sus sacerdotes y de sus laicos. Quienes la dirigen es otra cosa”. Que la dirección de Caritas cuenta con la confianza y el apoyo del Arzobispo es algo que ya quedo de manifiesto cuando este, con sus silencios o explícitamente, la respaldo en su conflicto con JAI. Otra cosa es que las diversas Caritas y sus presidentes, los párrocos, sean partícipes de esa confianza. Pero si cuentan con la confianza del Arzobispo, ¿necesitan mas?
“Con los nuevos Estatutos la dinámica participativa va a menos”. Desde una especie de Asamblea celebrada en Diciembre de 2.003 no hubo, al menos a nivel diocesano, ninguna convocatoria hasta la celebración de una Eucaristía por Pentecostés en la parroquia de Pumarín de Oviedo. Se comenta que con los nuevos Estatutos (al menos en el borrador anterior) la dinámica participativa era mucho mas restringida en cuanto al valor de las Asambleas o a la elección de cargos. Habrá que leerse el texto que ha sido aprobado.
“Económica y administrativamente Caritas Diocesana puede marchar muy bien, pero pastoralmente es mejorable”. En Caritas no todo se puede reducir al dinero, buscando donaciones o administrando las que se ceden a las parroquias. Además de las cuestiones económicas, que al parecer no van nada mal, no se puede dejar en olvido la vinculación pastoral de la Caridad. Caritas no es una fundación o una ONG es toda la Iglesia. Habrá que descubrir en los nuevos Estatutos cual es la participación reservada a las diferentes Cáritas parroquiales y arciprestales.
Algo a lo que en todas las opiniones se hacía referencia es que, a parte de lo que sea mejorable a nivel diocesano, la labor de Caritas y sus voluntarios, en las parroquias y en los diferentes programas, es algo que se debe cuidar y potenciar porque es toda una riqueza eclesial que no podemos desperdiciar. El esfuerzo por mejorar la organización, las relaciones y algunas actuaciones será, sin duda, una gran ayuda para el fabuloso trabajo que Caritas desarrolla en la diócesis.
“Caritas es la imagen de la Iglesia mas valorada”. Es casi imposible encontrar a alguien que no reconozca la gran labor desarrollada por Cáritas y por sus voluntarios. Cuando se valora la actuación de la dirección de Cáritas Diocesana en ningún momento se está criticando a la institución. Y decir lo contrario o confundir Caritas con sus directivos es toda una mal intencionada manipulación.
“Los Estatutos habrá que leerlos detenidamente”. Hace mas de un año que se presentaron a Caritas alegaciones y diversas cuestiones sobre el borrador de Estatutos presentado sin que se diera alguna respuesta. Los Estatutos que ahora se presentan se desconoce si han sido modificados en los aspectos que se alegaron o cual ha sido su redacción final. Habrá que estudiarlos.
“Caritas cuenta con el apoyo de toda la Iglesia Diocesana, de sus sacerdotes y de sus laicos. Quienes la dirigen es otra cosa”. Que la dirección de Caritas cuenta con la confianza y el apoyo del Arzobispo es algo que ya quedo de manifiesto cuando este, con sus silencios o explícitamente, la respaldo en su conflicto con JAI. Otra cosa es que las diversas Caritas y sus presidentes, los párrocos, sean partícipes de esa confianza. Pero si cuentan con la confianza del Arzobispo, ¿necesitan mas?
“Con los nuevos Estatutos la dinámica participativa va a menos”. Desde una especie de Asamblea celebrada en Diciembre de 2.003 no hubo, al menos a nivel diocesano, ninguna convocatoria hasta la celebración de una Eucaristía por Pentecostés en la parroquia de Pumarín de Oviedo. Se comenta que con los nuevos Estatutos (al menos en el borrador anterior) la dinámica participativa era mucho mas restringida en cuanto al valor de las Asambleas o a la elección de cargos. Habrá que leerse el texto que ha sido aprobado.
“Económica y administrativamente Caritas Diocesana puede marchar muy bien, pero pastoralmente es mejorable”. En Caritas no todo se puede reducir al dinero, buscando donaciones o administrando las que se ceden a las parroquias. Además de las cuestiones económicas, que al parecer no van nada mal, no se puede dejar en olvido la vinculación pastoral de la Caridad. Caritas no es una fundación o una ONG es toda la Iglesia. Habrá que descubrir en los nuevos Estatutos cual es la participación reservada a las diferentes Cáritas parroquiales y arciprestales.
Algo a lo que en todas las opiniones se hacía referencia es que, a parte de lo que sea mejorable a nivel diocesano, la labor de Caritas y sus voluntarios, en las parroquias y en los diferentes programas, es algo que se debe cuidar y potenciar porque es toda una riqueza eclesial que no podemos desperdiciar. El esfuerzo por mejorar la organización, las relaciones y algunas actuaciones será, sin duda, una gran ayuda para el fabuloso trabajo que Caritas desarrolla en la diócesis.
Nuevos Estatutos de Caritas
Durante la celebración de la festividad del Corpus en la catedral de Oviedo el Arzobispo, Carlos Osoro, firmo el decreto por el que se aprueban los nuevos estatutos para cinco años. Según se recoge en la nota oficial hecha pública esta mañana por el Arzobispado, “Los nuevos estatutos responden al deseo de potenciar la labor "que Cáritas diocesana viene desarrollando históricamente en favor de los más desfavorecidos" y a contribuir a que "la Iglesia local crezca en diligencia y creatividad en su servicio a los pobres".
Los Estatutos son aprobados después de mucho tiempo de haber se planteado para su estudio a las diferentes Cáritas parroquiales, de una atípica Asamblea y sin que se haya dado, por parte de la entidad diocesana, respuesta a las alegaciones y modificaciones propuestas en el estudio de los Estatutos.
Auque la institución es en Asturias el rostro social y comprometido de la Iglesia y su presencia y esfuerzo en las labores solidarias merecen la confianza y el apoyo de los asturianos no ocurre lo mismo con las labores ejecutivas y de dirección frecuentemente sometidas a muy diversas valoraciones en los arciprestazgos y en las propias caritas parroquiales.
Aunque la noticia podría dar para una extensión mayor y se podrían ofrecer datos de actuaciones que reflejarían la parte mejorable de la misma dirección de Caritas, quede aquí la noticia para evitar que cualquier cosa que podamos decir e informar sea, por las circunstancias que concurren, mal interpretadas. La institución merece el apoyo y la confianza de la Iglesia y el pueblo asturiano. La dirección tiene la del Arzobispo, y le basta. La de muchos sacerdotes y laicos es algo por conseguir.
Los Estatutos son aprobados después de mucho tiempo de haber se planteado para su estudio a las diferentes Cáritas parroquiales, de una atípica Asamblea y sin que se haya dado, por parte de la entidad diocesana, respuesta a las alegaciones y modificaciones propuestas en el estudio de los Estatutos.
Auque la institución es en Asturias el rostro social y comprometido de la Iglesia y su presencia y esfuerzo en las labores solidarias merecen la confianza y el apoyo de los asturianos no ocurre lo mismo con las labores ejecutivas y de dirección frecuentemente sometidas a muy diversas valoraciones en los arciprestazgos y en las propias caritas parroquiales.
Aunque la noticia podría dar para una extensión mayor y se podrían ofrecer datos de actuaciones que reflejarían la parte mejorable de la misma dirección de Caritas, quede aquí la noticia para evitar que cualquier cosa que podamos decir e informar sea, por las circunstancias que concurren, mal interpretadas. La institución merece el apoyo y la confianza de la Iglesia y el pueblo asturiano. La dirección tiene la del Arzobispo, y le basta. La de muchos sacerdotes y laicos es algo por conseguir.
LA “ECLESIOFOBIA” DE BORIS Por Julio Asterio Fernández López
Tal y como el mismo se define en el diario de La Nueva España de hoy, Boris Izaguirre es un “mariquita” famoso y con una audiencia elevada. Junto a Sardá ha sido el aliciente mediático de los últimos años de “Crónicas Marcianas” y junto a Gemma Nierga uno de los atractivos del programa de la Tarde de la SER. Su capacidad mediática y su profesional en los medios nadie se la va a discutir pero, y con todos los respetos del mundo, su “fobia” particular a la Iglesia Católica y a sus obispos le ha hecho caer, cuando menos, en las estupideces que el mismo denuncia en aquellos a quienes califica de “homófobos”.
Si el otro día decía en un medio que a la Iglesia los “mariquitas” (expresión suya) ante la ley que regula la unión homosexual debían de decirle lo mismo que Eto´o al Madrid (aquello de “Madrid cabrón saluda al campeón”), hoy nos ofrece otras lindezas propias de alguien que sufre una fobia, en este caso, “eclesiofobia”.
A la pregunta de dónde se casará responde...”Odón Elorza se ha ofrecido a casarnos (a él y a su novio) en san Sebastián, pero mi novio Rubén propone un consulado español en Latinoamérica, para que rabien más los cardenales de allá”.
Y hay mas... según Boris “Quien se opone a las reivindicaciones homosexuales queda mal en la foto. Da una imagen horrible, arrugada, amargada”.
Y ya por último, en la entrevista de La Nueva España, a la pregunta de su Gemma Nierga le tira de las riendas (le contiene) responde: “Han estado un poco cortantes con mis comentarios sobre el Papa; ahora bien, no me negarás el atractivo de su secretario de toda la vida, ese Giorgio tan elegante, tan Arman y que conduce un Golf...”
Estos comentarios reflejan por si solos que lo de Boris con la Iglesia católica no es un simple desencuentro.
Ahora que parece que la “homofobia” desciende, que los homosexuales son respetados como tales aún sin necesidad de leyes que hagan normal lo diferente, declaraciones como las de Boris parecen sugerir que tendremos que empezar a luchar contra la “eclesiofobia” que muchos personajes, ahora crecidos, quieren hacernos llegar desde los medios en los que campean a sus anchas y con unos buenos rendimientos económicos.
Porque la Iglesia, al menos, tendrá el derecho a ser respetada y a poder manifestar su opinión, ¿no?. ¿O acaso esos derechos elementales están solo reservados a “mariquitas”?
Si el otro día decía en un medio que a la Iglesia los “mariquitas” (expresión suya) ante la ley que regula la unión homosexual debían de decirle lo mismo que Eto´o al Madrid (aquello de “Madrid cabrón saluda al campeón”), hoy nos ofrece otras lindezas propias de alguien que sufre una fobia, en este caso, “eclesiofobia”.
A la pregunta de dónde se casará responde...”Odón Elorza se ha ofrecido a casarnos (a él y a su novio) en san Sebastián, pero mi novio Rubén propone un consulado español en Latinoamérica, para que rabien más los cardenales de allá”.
Y hay mas... según Boris “Quien se opone a las reivindicaciones homosexuales queda mal en la foto. Da una imagen horrible, arrugada, amargada”.
Y ya por último, en la entrevista de La Nueva España, a la pregunta de su Gemma Nierga le tira de las riendas (le contiene) responde: “Han estado un poco cortantes con mis comentarios sobre el Papa; ahora bien, no me negarás el atractivo de su secretario de toda la vida, ese Giorgio tan elegante, tan Arman y que conduce un Golf...”
Estos comentarios reflejan por si solos que lo de Boris con la Iglesia católica no es un simple desencuentro.
Ahora que parece que la “homofobia” desciende, que los homosexuales son respetados como tales aún sin necesidad de leyes que hagan normal lo diferente, declaraciones como las de Boris parecen sugerir que tendremos que empezar a luchar contra la “eclesiofobia” que muchos personajes, ahora crecidos, quieren hacernos llegar desde los medios en los que campean a sus anchas y con unos buenos rendimientos económicos.
Porque la Iglesia, al menos, tendrá el derecho a ser respetada y a poder manifestar su opinión, ¿no?. ¿O acaso esos derechos elementales están solo reservados a “mariquitas”?
Covadonga y cierra Asturias
El anuncio del cierre de la carretera a Covadonga cuando los aparcamientos previsto estén llenos o el de la carretera a los Lagos a partir de las 10 de la mañana, parece que genera opiniones para todos los gustos. Es difícil saber cual es, mientras se deciden los nuevos accesos, la mejor solución pero esta se nos apunta complicada. Y no por lo de cerrar el paso al turismo rodado a falta de aparcamiento sino por que la medida puede extenderse a todos los sacerdotes y laicos que, por cualquier razón, deban de acceder al santuario de Covadonga para alguna celebración religiosa. Porque lo que cuesta mas trabajo asimilar es que los responsables del tráfico en el Real Sitio se pongan a pedir carnet y cédula que acredite que su visita es explícitamente religiosa. ¿O tal vez no?
La "movida" episcopal
El nombramiento de ayer de Don Ramón del Hoyo, hasta ahora obispo de Cuenca, como nuevo obispo de Jaén, ha vuelto a poner en movimiento la necesaria y sistemática renovación de obispos que, a juicio de muchos, suele desarrollarse con una excesiva lentitud.
La institución que se convierte en pieza clave para el nombramiento de los obispos y que hace que estos se produzcan con mayor o menor rapidez no es otra que la nunciatura que es la que, dentro de sus competencias, elabora ternas, presenta candidatos y abre, en definitiva, los procesos habituales para cubrir diócesis cuyos prelados llegan a la edad de jubilación, son trasladados o promovidos a otras o, simplemente, fallecen.
Los últimos nombramientos de Obispos parece que, según el juicio de los expertos en estas cuestiones, se vienen produciendo con una excesiva lentitud que en algunos casos, como en las últimas elecciones en la Conferencia Episcopal, pueden condicionar el resultado de las mismas ya que si algunos nombramientos se hubieran realizado antes el resultado, obviamente, podría haber sido otro.
En los próximos años la necesidad de renovación del episcopado continuará su ritmo. De momento parece que es necesario nombrar obispo para Cuenca y Cartagena, cuyos titulares han sido nombrados para Jaén y Zaragoza, respectivamente. También se deberían de nombrar obispos para Mondoñedo, Alicante, Tenerife, Canarias...
Aunque nadie pone en duda la calidad de los nombramientos episcopales si que se suele ser muy crítico con la diligencia del nuncio, Monseñor Monteiro, a la hora de proceder a los nombramientos.
Trabajo sobre la mesa tiene y, me imagino, que nombres también. Y aunque solo sea por pura deducción estadística seguro que entre ellos hay algún valenciano.
La institución que se convierte en pieza clave para el nombramiento de los obispos y que hace que estos se produzcan con mayor o menor rapidez no es otra que la nunciatura que es la que, dentro de sus competencias, elabora ternas, presenta candidatos y abre, en definitiva, los procesos habituales para cubrir diócesis cuyos prelados llegan a la edad de jubilación, son trasladados o promovidos a otras o, simplemente, fallecen.
Los últimos nombramientos de Obispos parece que, según el juicio de los expertos en estas cuestiones, se vienen produciendo con una excesiva lentitud que en algunos casos, como en las últimas elecciones en la Conferencia Episcopal, pueden condicionar el resultado de las mismas ya que si algunos nombramientos se hubieran realizado antes el resultado, obviamente, podría haber sido otro.
En los próximos años la necesidad de renovación del episcopado continuará su ritmo. De momento parece que es necesario nombrar obispo para Cuenca y Cartagena, cuyos titulares han sido nombrados para Jaén y Zaragoza, respectivamente. También se deberían de nombrar obispos para Mondoñedo, Alicante, Tenerife, Canarias...
Aunque nadie pone en duda la calidad de los nombramientos episcopales si que se suele ser muy crítico con la diligencia del nuncio, Monseñor Monteiro, a la hora de proceder a los nombramientos.
Trabajo sobre la mesa tiene y, me imagino, que nombres también. Y aunque solo sea por pura deducción estadística seguro que entre ellos hay algún valenciano.
Signos y gestos que se deben felicitar
Así como hay ocasiones para la crítica o la censura también es de justicia que cuando existan motivos para la felicitación y las cosas bien hechas estas se cuenten.
Felicidades, Sr. Abad
Y la primera felicitación va para el vicario y abad de Covadonga. No deja de ser un encomiable testimonio y todo un signo ejemplar “sudar la camiseta” transportando y colocando sillas para la ceremonia de ordenación episcopal de Monseñor Berzosa. Cuando a uno, como se suele decir, “no se le caen los anillos” por “dar el callo” en labores gravosas, de esfuerzo físico y muy poco reconocidas, es digno de reconocer y de felicitar ya que no suele ser muy frecuente y dice mucho de la nobleza de quien así actúa.
Muy bien, Sr. Obispo
Aunque son detalles que forman parte de la normalidad, encontrarte con el Obispo auxiliar comprando en un gran supermercado, como un cliente mas, o comiendo en un típico bar lleno de estudiantes en el centro de Oviedo, no deja de ser un gesto que también parece digno de celebrar.
Voluntarios de primera
Y aunque la Vicaria de Juventud ya ha trasmitido su agradecimiento a los jóvenes que participaron como voluntarios en las labores de organización de la ordenación episcopal de Monseñor Berzosa, no deja de ser un signo eclesial de servicio y disponibilidad que es digno de ser conocido y felicitado.
Signos y gestos de este tipo son necesarios en una Iglesia y una diócesis en la que nunca sobran razones y motivos para alentar la esperanza.
Felicidades, Sr. Abad
Y la primera felicitación va para el vicario y abad de Covadonga. No deja de ser un encomiable testimonio y todo un signo ejemplar “sudar la camiseta” transportando y colocando sillas para la ceremonia de ordenación episcopal de Monseñor Berzosa. Cuando a uno, como se suele decir, “no se le caen los anillos” por “dar el callo” en labores gravosas, de esfuerzo físico y muy poco reconocidas, es digno de reconocer y de felicitar ya que no suele ser muy frecuente y dice mucho de la nobleza de quien así actúa.
Muy bien, Sr. Obispo
Aunque son detalles que forman parte de la normalidad, encontrarte con el Obispo auxiliar comprando en un gran supermercado, como un cliente mas, o comiendo en un típico bar lleno de estudiantes en el centro de Oviedo, no deja de ser un gesto que también parece digno de celebrar.
Voluntarios de primera
Y aunque la Vicaria de Juventud ya ha trasmitido su agradecimiento a los jóvenes que participaron como voluntarios en las labores de organización de la ordenación episcopal de Monseñor Berzosa, no deja de ser un signo eclesial de servicio y disponibilidad que es digno de ser conocido y felicitado.
Signos y gestos de este tipo son necesarios en una Iglesia y una diócesis en la que nunca sobran razones y motivos para alentar la esperanza.
Berzosa ya es Obispo
La ceremonia de ordenación episcopal de Monseñor Raúl Berzosa fue una ceremonia muy brillante tanto por el desarrollo litúrgico como por el musical. La brillantez no estuvo sólo en el número de obispos y sacerdotes sino en la buena organización y en la bien elaborada liturgia.
Pero tras el emotivo baño de masas de ayer y los abrazos de bienvenida para Monseñor Berzosa comienza ahora su ruta mas difícil, su misión apostólica como obispo, un camino que aunque se sabe que no es fácil, en la diócesis asturiana presenta algunas peculiaridades que, si cabe, la dificultan un poco más.
Los medios de comunicación, tanto antes como al finalizar la ceremonia, andaban a la búsqueda de unas palabras del presidente de la Conferencia Episcopal que, a tenor de lo publicado hoy, se limitaron a una valoración elogiosa del nuevo obispo pero que no atendieron a las cuestiones de más actualidad que le fueron planteadas. Cosa esta que no hizo el secretario de la Conferencia, Martinez Camino, quién no dudo en hablar sobre la hipotética tregua con ETA o sobre la polémica suscitada por el diario El Mundo con su comparación del Rey Juan Carlos con el fallecido Balduino, que abdicó 36 horas para no firmar la ley del aborto belga, y la posible actitud de nuestro rey ante su refrendo de la ley que reconoce los llamados matrimonios gays.”
Ayer fue una jornada festiva para la diócesis y para su nuevo auxiliar. Otras no lo serán tanto pero esperemos que la gracia recibida ayer le acompañe siempre y que los asturianos, sacerdotes y laicos, sepamos estar a la altura del apoyo que de nosotros se precise.
Pero tras el emotivo baño de masas de ayer y los abrazos de bienvenida para Monseñor Berzosa comienza ahora su ruta mas difícil, su misión apostólica como obispo, un camino que aunque se sabe que no es fácil, en la diócesis asturiana presenta algunas peculiaridades que, si cabe, la dificultan un poco más.
Los medios de comunicación, tanto antes como al finalizar la ceremonia, andaban a la búsqueda de unas palabras del presidente de la Conferencia Episcopal que, a tenor de lo publicado hoy, se limitaron a una valoración elogiosa del nuevo obispo pero que no atendieron a las cuestiones de más actualidad que le fueron planteadas. Cosa esta que no hizo el secretario de la Conferencia, Martinez Camino, quién no dudo en hablar sobre la hipotética tregua con ETA o sobre la polémica suscitada por el diario El Mundo con su comparación del Rey Juan Carlos con el fallecido Balduino, que abdicó 36 horas para no firmar la ley del aborto belga, y la posible actitud de nuestro rey ante su refrendo de la ley que reconoce los llamados matrimonios gays.”
Ayer fue una jornada festiva para la diócesis y para su nuevo auxiliar. Otras no lo serán tanto pero esperemos que la gracia recibida ayer le acompañe siempre y que los asturianos, sacerdotes y laicos, sepamos estar a la altura del apoyo que de nosotros se precise.
¿REFORMAR, ANULAR O DESAPARECER? por Julio Asterio Fernández López
Cuando se plantea una reforma, una revisión o unos cambios en una institución o en organismos de la misma uno siempre cree que se hacen para mejorar lo existente pero, a la vista de lo realizado, hay ocasiones en las que se puede comprobar que esas “reformas” tan solo son un pretexto para anular o hacer desaparecer actividades y entidades que, por una razón u otra, no son condideradas prioritarias o que, simplemente, se cree que deben desaparecer.
Lo más sincero, en estos casos, parece que no andarse buscando disculpas y, simplemente, cerrar la entidad o el organismo aunque la diplomacia parezca sugerir otras cosas.
Al recibir la información sobre las Conferencias organizadas por el Instituto Mariológico Ntra.Sra. de Covadonga, de las cuales se da cumplida información en el artículo recogido de la Hioja Diocesana “ESTA HORA”, seguro que habrá quien no deje de preguntarse por qué algunas instituciones formativas, como esta, reciben tanto apoyo institucional y económico (consultar reparto de subvenciones del año pasado del dinero recibido de Cajastur) y otras han quedado reducidas a la mínima expresión o, incluso, han sido prácticamente anuladas.
Se da incluso la circunstancia de que la directora de una de estos centros formativos que parece haber quedado en el olvido, es la misma que quien dirige el Instituto Mariológico.
Si nos atenemos a las cifras de alumnos, a la trayectoria y a la historia de este centro formativo y, por poner un ejemplo, la Escuela Social, podemos ver con facilidad el elevado numero de alumnos de esta última, su programación sistemática y la gran aceptación de sus cursos entre los destinatarios. Mientras, por otro lado, el primer curso del Instituto Mariológico contó con escasos alumnos entre los que se encontraban sacerdotes de la zona que, de esta forma, salvaron su primera edición. Ojalá que esta próxima convocatoria tenga mas éxito.
No es cuestión de contraponer una formación y otra. Cada una tiene sus destinatarios, su planteamiento y sus contenidos. Lo que no parece lógico es que mientras en potenciar una formación se pone todo el esfuerzo económico, personal e institucional, la Escuela Social, por su parte, haya quedado totalmente en el olvido durante el presente curso. Y una prueba de ello se puede tener con solo consultar la web de la Diócesis en el apartado reservado a la escuela ( http://www.iglesiadeasturias.org/formacion.html )y comprobar el programa allí presentado.
Uno puede entender, como ocurrió con el caso de la Escuela de Tiempo Libre, que el traslado de sede o los cambios en su equipo, puedan rebajar la actividad de una entidad formativa pero lo que ya es mas difícil de comprender es la practica desaparición de la parrilla (y no es con mala intención la palabra) formativa eclesial de la Escuela Social.
Cuando parece que se avecinan tiempos de conflicto entre lo social y lo religioso es cuando más se necesita la formación en doctrina y moral social. Y es, justamente, cuando esta desaparece. No es fácil de entender.
Aunque la Escuela Social necesitara reformas, ajustes o remodelaciones, nadie dice lo contrario, lo que es difícil de asimilar es su desaparición, su caída en el olvido o, lo que es mas peligroso, su total anulación. Cuando al comienzo del curso se procedió al nombramiento de una nueva directora para la Escuela Social aquello parecía indicar que, de una forma o de otra, continuaría funcionando. La total inactividad en todos estos meses, tanto a nivel formativo como de publicaciones, parece apuntar a una total anulación, no de su existencia, pero si de su funcionamiento.
Porque si en este momento “histórico” la Escuela Social Diocesana no tiene nada que decir, pongamos por ejemplo, sobre la objeción de conciencia ¿ante qué realidad lo va a tener que decir?. Si ante temas como este los fieles católicos asturianos no necesitan formación social cristiana. ¿ante que la van a necesitar?.
Al igual que se va a hacer con el Instituto Mariológico no estarían de mas algunas conferencias (con concierto posterior o sin él) que ayudaran a los católicos a entender y saber posicionarse ante el momento social que se vive... pero para ello sería necesario que la Escuela Social no solo fuera un nombre sino que, en realidad, volviera a ser un poco lo que en su día fue y, por unos intereses u otros, se dejo morir.
Lo más sincero, en estos casos, parece que no andarse buscando disculpas y, simplemente, cerrar la entidad o el organismo aunque la diplomacia parezca sugerir otras cosas.
Al recibir la información sobre las Conferencias organizadas por el Instituto Mariológico Ntra.Sra. de Covadonga, de las cuales se da cumplida información en el artículo recogido de la Hioja Diocesana “ESTA HORA”, seguro que habrá quien no deje de preguntarse por qué algunas instituciones formativas, como esta, reciben tanto apoyo institucional y económico (consultar reparto de subvenciones del año pasado del dinero recibido de Cajastur) y otras han quedado reducidas a la mínima expresión o, incluso, han sido prácticamente anuladas.
Se da incluso la circunstancia de que la directora de una de estos centros formativos que parece haber quedado en el olvido, es la misma que quien dirige el Instituto Mariológico.
Si nos atenemos a las cifras de alumnos, a la trayectoria y a la historia de este centro formativo y, por poner un ejemplo, la Escuela Social, podemos ver con facilidad el elevado numero de alumnos de esta última, su programación sistemática y la gran aceptación de sus cursos entre los destinatarios. Mientras, por otro lado, el primer curso del Instituto Mariológico contó con escasos alumnos entre los que se encontraban sacerdotes de la zona que, de esta forma, salvaron su primera edición. Ojalá que esta próxima convocatoria tenga mas éxito.
No es cuestión de contraponer una formación y otra. Cada una tiene sus destinatarios, su planteamiento y sus contenidos. Lo que no parece lógico es que mientras en potenciar una formación se pone todo el esfuerzo económico, personal e institucional, la Escuela Social, por su parte, haya quedado totalmente en el olvido durante el presente curso. Y una prueba de ello se puede tener con solo consultar la web de la Diócesis en el apartado reservado a la escuela ( http://www.iglesiadeasturias.org/formacion.html )y comprobar el programa allí presentado.
Uno puede entender, como ocurrió con el caso de la Escuela de Tiempo Libre, que el traslado de sede o los cambios en su equipo, puedan rebajar la actividad de una entidad formativa pero lo que ya es mas difícil de comprender es la practica desaparición de la parrilla (y no es con mala intención la palabra) formativa eclesial de la Escuela Social.
Cuando parece que se avecinan tiempos de conflicto entre lo social y lo religioso es cuando más se necesita la formación en doctrina y moral social. Y es, justamente, cuando esta desaparece. No es fácil de entender.
Aunque la Escuela Social necesitara reformas, ajustes o remodelaciones, nadie dice lo contrario, lo que es difícil de asimilar es su desaparición, su caída en el olvido o, lo que es mas peligroso, su total anulación. Cuando al comienzo del curso se procedió al nombramiento de una nueva directora para la Escuela Social aquello parecía indicar que, de una forma o de otra, continuaría funcionando. La total inactividad en todos estos meses, tanto a nivel formativo como de publicaciones, parece apuntar a una total anulación, no de su existencia, pero si de su funcionamiento.
Porque si en este momento “histórico” la Escuela Social Diocesana no tiene nada que decir, pongamos por ejemplo, sobre la objeción de conciencia ¿ante qué realidad lo va a tener que decir?. Si ante temas como este los fieles católicos asturianos no necesitan formación social cristiana. ¿ante que la van a necesitar?.
Al igual que se va a hacer con el Instituto Mariológico no estarían de mas algunas conferencias (con concierto posterior o sin él) que ayudaran a los católicos a entender y saber posicionarse ante el momento social que se vive... pero para ello sería necesario que la Escuela Social no solo fuera un nombre sino que, en realidad, volviera a ser un poco lo que en su día fue y, por unos intereses u otros, se dejo morir.
LO QUE ALGUNOS ESPERAN DE BERZOSA por Julio Asterio Fernández López
Es siempre aventurado y un tanto pretencioso decirle a alguien que comienza una etapa y una labor lo que se espera de él. Puede sonar a que se le quiere marcar la “hoja de ruta” de su labor. Nada mas lejos de esta intención.
Lo que también resulta comprensible es que cuando un obispo llega nuevo a una diócesis, aunque como en este caso sea como auxiliar, uno no deje de pensar en lo que realmente se espera de él y en lo que a la iglesia diocesana puede aportar.
Sin desdecirme de lo ya manifestado en su día sobre la “necesidad” de un obispo auxiliar, que con un activo arzobispo y un equipo de vicarios más amplio que nunca parece que no es tanta, si que, sin embargo, su presencia puede ser útil e importante no tanto por la cantidad del trabajo a desarrollar, donde cargos ya hay bastantes para desempeñarlos, sino en cuanto a la calidad de los mismos. Y por ahí van las esperanzas.
Monseñor Berzosa tiene un bagaje intelectual que, sin duda, ayudará a superar la sequía documental en la que llevamos dos años sin una publicación decente, un documento eclesial edificante y una creación de pensamiento teológico que oriente la vida eclesial de la diócesis. Si de publicaciones hablásemos podríamos citar la del material para los laicos, realizada por el Apostolado Seglar, la del culto a la Eucaristía, de la delegación de liturgia, y la de la catequesis sobre la Eucaristía, de la delegación de catequesis. Y todas ellas con vocación de ser subsidio pastoral o catequético. De documento de reflexión, pensamiento o debate teológico, nada de nada salvo algún “refrito” ocasional copiado de no se sabe donde.
Otra cosa son las cartas del Arzobispo de las cuales sería interesante conocer el número de personas no que las reciben, que son muchas, sino que realmente las leen.
Monseñor Berzosa, por otra parte, sabe y conoce de Pastoral Juvenil y de Tiempo Libre, no en vano, aunque no aparezca en su currículo, fue director de la escuela de Tiempo Libre de Burgos. En las necesidades que tanto en la vicaria de juventud como en el tema del tiempo libre existen no voy a abundar porque son suficientemente conocidas.
Monseñor Berzosa puede elevar, sin duda alguna, el nivel intelectual pero también el método, la puesta en escena, la dinámica pastoral y, casi de forma primordial, devolver al clero el estímulo y la ilusión necesarios para desarrollar con alegría y empuje la labor pastoral que les ha sido encomendada. No bastan para ello las instituciones, como el arciprestazgo, que en lugar de ser aliento para el sacerdote, en no pocas ocasiones, se convierte en zozobra y en escenario de la poca caridad, afecto y respeto con que el propio clero suele tratarse entre si y ante los laicos. Es necesaria, sin duda, la labor de las personas que puedan devolver, a su vez, la confianza perdida en las instituciones.
Y, según dicen, Monseñor Berzosa es también un experto en temas de comunicación, cosa en la que también puede prestar un buen y necesario servicio. Cuando instituciones diocesanas se sirven para sus informaciones de medios diferentes a los diocesanos, o simplemente parroquiales o arciprestales, es que algo está fallando. Y no digamos cuando esas propias instituciones (vicarias, delegaciones, secretariados, movimientos...) tienen reparos a utilizar los medios de comunicación. ¿A nadie ha extrañado que ante la campaña de la Iglesia Diocesana la única aparición en la prensa fuese la del Arzobispo?. ¿Dónde estaban el administrador diocesano o el vicario de asuntos económicos?. ¿No era el momento de aparecer y decir algo sobre la economía diocesana?. Y esto es solo un ejemplo extensible a pastoral juvenil, obrera, educativa o la que se quiera poner.
Indudablemente Monseñor Berzosa tiene ante si un amplio campo diocesano donde poder aportar todas sus buenas cualidades... otra cosa es si luego le dejamos o, simplemente, tiene que reprimir buena parte de sus ideas e iniciativas para someterse a instancias superiores. Pero todo ello, si Dios nos acompaña y nos da salud, lo veremos y si, además, nos dejan, también lo contaremos.
Lo que también resulta comprensible es que cuando un obispo llega nuevo a una diócesis, aunque como en este caso sea como auxiliar, uno no deje de pensar en lo que realmente se espera de él y en lo que a la iglesia diocesana puede aportar.
Sin desdecirme de lo ya manifestado en su día sobre la “necesidad” de un obispo auxiliar, que con un activo arzobispo y un equipo de vicarios más amplio que nunca parece que no es tanta, si que, sin embargo, su presencia puede ser útil e importante no tanto por la cantidad del trabajo a desarrollar, donde cargos ya hay bastantes para desempeñarlos, sino en cuanto a la calidad de los mismos. Y por ahí van las esperanzas.
Monseñor Berzosa tiene un bagaje intelectual que, sin duda, ayudará a superar la sequía documental en la que llevamos dos años sin una publicación decente, un documento eclesial edificante y una creación de pensamiento teológico que oriente la vida eclesial de la diócesis. Si de publicaciones hablásemos podríamos citar la del material para los laicos, realizada por el Apostolado Seglar, la del culto a la Eucaristía, de la delegación de liturgia, y la de la catequesis sobre la Eucaristía, de la delegación de catequesis. Y todas ellas con vocación de ser subsidio pastoral o catequético. De documento de reflexión, pensamiento o debate teológico, nada de nada salvo algún “refrito” ocasional copiado de no se sabe donde.
Otra cosa son las cartas del Arzobispo de las cuales sería interesante conocer el número de personas no que las reciben, que son muchas, sino que realmente las leen.
Monseñor Berzosa, por otra parte, sabe y conoce de Pastoral Juvenil y de Tiempo Libre, no en vano, aunque no aparezca en su currículo, fue director de la escuela de Tiempo Libre de Burgos. En las necesidades que tanto en la vicaria de juventud como en el tema del tiempo libre existen no voy a abundar porque son suficientemente conocidas.
Monseñor Berzosa puede elevar, sin duda alguna, el nivel intelectual pero también el método, la puesta en escena, la dinámica pastoral y, casi de forma primordial, devolver al clero el estímulo y la ilusión necesarios para desarrollar con alegría y empuje la labor pastoral que les ha sido encomendada. No bastan para ello las instituciones, como el arciprestazgo, que en lugar de ser aliento para el sacerdote, en no pocas ocasiones, se convierte en zozobra y en escenario de la poca caridad, afecto y respeto con que el propio clero suele tratarse entre si y ante los laicos. Es necesaria, sin duda, la labor de las personas que puedan devolver, a su vez, la confianza perdida en las instituciones.
Y, según dicen, Monseñor Berzosa es también un experto en temas de comunicación, cosa en la que también puede prestar un buen y necesario servicio. Cuando instituciones diocesanas se sirven para sus informaciones de medios diferentes a los diocesanos, o simplemente parroquiales o arciprestales, es que algo está fallando. Y no digamos cuando esas propias instituciones (vicarias, delegaciones, secretariados, movimientos...) tienen reparos a utilizar los medios de comunicación. ¿A nadie ha extrañado que ante la campaña de la Iglesia Diocesana la única aparición en la prensa fuese la del Arzobispo?. ¿Dónde estaban el administrador diocesano o el vicario de asuntos económicos?. ¿No era el momento de aparecer y decir algo sobre la economía diocesana?. Y esto es solo un ejemplo extensible a pastoral juvenil, obrera, educativa o la que se quiera poner.
Indudablemente Monseñor Berzosa tiene ante si un amplio campo diocesano donde poder aportar todas sus buenas cualidades... otra cosa es si luego le dejamos o, simplemente, tiene que reprimir buena parte de sus ideas e iniciativas para someterse a instancias superiores. Pero todo ello, si Dios nos acompaña y nos da salud, lo veremos y si, además, nos dejan, también lo contaremos.
España embarazada
Quizás por ser una noticia esperada y, en cierta medida, un tanto deseada, el anuncio del futuro nacimiento del hijo de los príncipes de Asturias trastocó en el día de ayer todas las previsiones informativas y la parrilla de la programación de las cadenas de televisión.
Aunque no se sea especialmente monárquico, se prefiera otra institución para la jefatura del estado o, simplemente, se esté ya saturado de noticias e informaciones sobre la Casa Real es difícil escaparse a lo que hoy es actualidad y casi comentario unánime.
Sobre la descendencia de los príncipes o sobre el mismo embarazo de Leticia Ortiz se han dicho y publicado muchas especulaciones, algunas un tanto aventuradas y otras cercanas al escándalo.
Parece que Asturias juega un papel importante en todo este tipo de informaciones: se habla de que si es niño se llamará Pelayo y si es niña Covadonga.... cosa que para quienes siguen estas paginas les resultará familiar: los mismos nombres se atribuían hace unos cuatro meses al niño/a avilesino que, tras una decisión judicial, no pudo llegar a nacer. Paradojas de la vida.
Lo que ya no está tan claro es que, en realidad, a todos los asturianos les preocupe que el bautizo se celebre en Covadonga... o lo que viene a ser lo mismo, no parece que a los asturianos el embarazo y la posterior descendencia de los Príncipes de Asturias les preocupe demasiado. Hay temas y problemas que, por desgracia, si que son mucho mas preocupantes y urgentes.
Aunque no se sea especialmente monárquico, se prefiera otra institución para la jefatura del estado o, simplemente, se esté ya saturado de noticias e informaciones sobre la Casa Real es difícil escaparse a lo que hoy es actualidad y casi comentario unánime.
Sobre la descendencia de los príncipes o sobre el mismo embarazo de Leticia Ortiz se han dicho y publicado muchas especulaciones, algunas un tanto aventuradas y otras cercanas al escándalo.
Parece que Asturias juega un papel importante en todo este tipo de informaciones: se habla de que si es niño se llamará Pelayo y si es niña Covadonga.... cosa que para quienes siguen estas paginas les resultará familiar: los mismos nombres se atribuían hace unos cuatro meses al niño/a avilesino que, tras una decisión judicial, no pudo llegar a nacer. Paradojas de la vida.
Lo que ya no está tan claro es que, en realidad, a todos los asturianos les preocupe que el bautizo se celebre en Covadonga... o lo que viene a ser lo mismo, no parece que a los asturianos el embarazo y la posterior descendencia de los Príncipes de Asturias les preocupe demasiado. Hay temas y problemas que, por desgracia, si que son mucho mas preocupantes y urgentes.