<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[A g e n c i a        J    A    I]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Pagina de información y opinión religiosa]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[La crisis de la unidad]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200606]]></issued><modified><![CDATA[200606]]></modified><created><![CDATA[200606]]></created><summary><![CDATA[La crisis de la unidad]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[La crisis de la unidad]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_392.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/AsambleaPlenaria2.jpg" alt="" border="0" width="103" height="87"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>Se habla estos días de una cierta crisis en la Iglesia española y entre sus obispos con motivo de la convocatoria de una plenaria extraordinaria en la que, según lo anunciado, se va a tratar el tema de la unidad de España y se espera la publicación de un documento al respecto. Yo, como tantas otras veces, pienso que es más el ruido que las nueces, que es prematuro hablar de crisis y que cifrarla ya como cisma supondría que los obispos han perdido un norte que espero sepan mantener.<br/>A la hora de defender la unidad de España, tal y como se refleja en la Constitución, no creo que sean muchos los obispos que disientan de esta idea y, mucho menos, que no crean en la citada unidad. Lo que si me creo más es el desacuerdo en la oportunidad de esta plenaria y mucho más en la elaboración de un documento sobre el tema.<br/>Oportunidad porque celebrar la misma cuando se acaba de aprobar el estatuto catalán y muchas autonomías preparan la revisión de los suyos puede ser visto, como tantas otras veces se les acusó, como un intento de entrar en el debate político-social o cómo una forma de hacerse presentes en un debate en el que, en un principio, no estaban llamados a participar.<br/>Aunque para la Iglesia nada de lo que afecta al ser humano puede escapar de su “hacer presente” en cualquier situación la palabra salvadora de Jesucristo y la verdad del evangelio, quien no lo entiende así puede ver sólo en ellas un oportunismo o unas ganas de adquirir un protagonismo al que no estaba llamada.<br/>Ese es, si en realidad existe, el único punto de disenso que pueden tener en cuanto al tema de la unidad de España: la oportunidad de tratar el tema ahora. Porque, me imagino, que nadie espera que un obispo diga que no cree en ella, que no existe o que no es ningún valor a mantener. Eso, en mi modesta opinión, no lo diría ninguno con dos dedos de frente.<br/>Por donde si pueden apuntar los tiros es en aconsejar que todos los procesos de renovación de los estatutos no se conviertan en un proceso de disgregación, que cuiden de que no fomente el enfrentamiento social y político y que todo ello se realice de una forma constructiva.<br/>Sea lo que sea en los próximos días se verá pero lo que si llama la atención es el interés mediático que cualquier movimiento de los obispos despierta, ya sean las palabras de Cañizares o Rouco, los que más se suelen manifestar, como las reuniones de funcionamiento, habituales o extraordinarias, de la Conferencia Episcopal. Los medios están muy atentos a lo que hacen y dicen los obispos y por ello un tema como el que van a tratar estos días y la elaboración de un documento sobre el mismo se vuelve algo delicado y muy poco caprichoso. Que el Espíritu les ilumine y hagan, exactamente, aquello que deben de hacer.<br/><br/><b>“Nada te turbe,<br/>nada te espante,<br/>todo se pasa,<br/>Dios no se muda;<br/>La paciencia<br/>todo lo alcanza;<br/>quien a Dios tiene<br/>nada la falta:<br/>sólo Dios basta”. </b> (Himno)<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Nos falta Caridad]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200606]]></issued><modified><![CDATA[200606]]></modified><created><![CDATA[200606]]></created><summary><![CDATA[Nos falta Caridad]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Nos falta Caridad]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_391.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/CAridad.gif" alt="" border="0" width="214" height="325"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>Cercana ya la fiesta del Corpus que, tradicionalmente, se suele unir a la Caridad, como todas las fiestas eucarísticas, tenemos que manifestar la enorme falta de la misma que podemos detectar en nuestra sociedad y que puede estar a la base de muchos de los problemas con los que la misma se encuentra en la actualidad.<br/>Hay quien sigue pensando, igual que hace cincuenta años, que la Caridad es solamente ayudar a los más pobres, dar limosna y, a lo sumo, colaborar en alguna obra benéfico-social. Hay también quien toma la Caridad como si esta fuese solamente una ONG o una Asociación  de ayuda a los necesitados para lo que se elaboran planes, proyectos y diferentes estructuras de intervención social.<br/>Si negar nada de todo esto hay otra dimensión de la Caridad que con frecuencia se nos suele escapar y es la de todos los días, la que se desprende de nuestras relaciones, la que es, no una acción concreta y puntual sino todo un estilo de vida. Una forma de relacionarnos con los demás donde prima la comprensión, la ternura, la afabilidad en el trato y un enorme esfuerzo por comprendernos mutuamente. Y esa es precisamente, quizás por deber ser la mas común, la Caridad que en medio de la sociedad está mucho más ausente.<br/>No existe Caridad en la política donde bajo grandes brochazos de hipocresía se alcanzan niveles de crispación que parece que hacen que todo tipo de diálogo o de política constructiva sea imposible. Aunque eso sí, una vez que terminan los debates todos son muy amigos y se van de copas juntos. ¿Hipocresía?<br/>Pero tampoco existe Caridad en las pequeñas cosas de cada día. Criticamos sin el menor pudor y aunque calumniemos, mintamos o nos equivoquemos no reconocemos una equivocación así nos maten. Hemos perdido, o al menos algunas generaciones así lo han hecho, el sentido del respeto a los demás y palabras como educación o urbanidad parece que han sido borradas del diccionario de comportamientos habituales en sociedad.<br/>Y no digamos nada si encontramos un error en alguien que podemos convertir en un filón del descrédito o en tema favorito de toda charla de café. Sinceramente nos falta Caridad, al menos nos falta la Caridad que siempre queremos y pedimos para nosotros mismos.<br/>Y la cosa no tiene fácil solución si no es desde el propio convencimiento de la necesidad de mejorar nuestra convivencia. Mientras no sintamos esa necesidad, mientras estemos a gusto en ese modo de convivir no habrá nada que hacer. <br/>Podremos, eso sí, ejercer cualquier otro tipo de caridad, ayudar a los necesitados o colaborar en cualquier tipo de institución que fomente la ayuda social, la solidaridad y la lucha contra la pobreza pero sin esa Caridad de cada día, sin preocuparnos de que nuestro trato hacia los demás sea realmente caritativo, siempre nos faltará algo para vivir la Caridad que Jesús nos enseñó y que, como Iglesia, deberíamos ser también los primeros en practicar aunque por ello muchas veces seamos tratados de ingenuos, bobos o incluso cobardes. <br/>Sea como sea estamos llamados a ser ejemplo de Caridad y eso comienza también por intentar eliminar la crispación de nuestras relaciones con la sociedad e intentar, aunque sea difícil, descubrir lo positivo que muchas de las situaciones que se nos presentan traen consigo.<br/><br/><b>“Dios quiere que seamos pacíficos y concordes y que habitemos unánimes en su casa, y que perseveremos en nuestra condición de renacidos a una vida nueva, de tal modo que los que somos hijos de Dios permanezcamos en la paz de Dios y los que tenemos un solo espíritu tengamos también un solo pensar y sentir”.</b> (Del tratado de San Cipriano sobre el Padrenuestro)<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[¿Por qué nos quieren tan poco?]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200606]]></issued><modified><![CDATA[200606]]></modified><created><![CDATA[200606]]></created><summary><![CDATA[¿Por qué nos quieren tan poco?]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[¿Por qué nos quieren tan poco?]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_390.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/jonotespere.jpg" alt="" border="0" width="114" height="160"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>Si seguimos atentamente los medios nos es fácil descubrir como últimamente se ha desatado con fuerza una campaña, laicista o como se le quiera denominar, en contra de todo lo que sea la religión y mucho más en concreto la religión católica. Una campaña que va desde contraprogramar la visita del papa a Valencia hasta la de pedir en el parlamento medidas que favorezcan y agilicen la apostasía. Y uno, que no puede ser imparcial ante la Iglesia a la que ama y para la que vive, por más que quiera volverse objetivo no puede dejar de preguntarse el por qué de todo esto, qué mal les hemos hecho que produce que nos quieran tan poco.<br/>Si uno observa el gran servicio que la Iglesia presta, desde diferentes ámbitos, a la sociedad no puede entenderse una razón o una campaña de este tipo salvo que partamos de una equivocación o de toda una movida organizada con fines poco claros y carentes de fiabilidad.<br/>Es fácil caer en la mentira cuando para campañas de este tipo se utilizan argumentos que, de una forma u otra, se han demostrado falsos. Con frecuencia se habla de los privilegios dela Iglesia en la educación o en la financiación. A poco que se desgrane la misma se descubre que de privilegios nada de nada. Se le achaca a la Iglesia el gran pecado de no ceder en sus principios morales y evangélicos ante una malentendida modernidad. Según ellos la Iglesia, para no ser un reducto de intransigencia, tendría que aprobar todo aquello que dentro de la sociedad, aún siendo minoritario, mete mucho ruido. Tendría que decir que sí a los matrimonios homosexuales, al aborto, a la eutanasia... y además decir que sí sin rechistar ni exponer sus argumentos. ¿Dónde está la intransigencia?.<br/>Hay también quien cree que esa falta de afecto a todo lo que se acerque a la Iglesia católica tiene que ver con el pasado, un pasado en el que se le acusa de estar unida al poder y de vivir a costa del régimen franquista. Y ello aunque hayan ya pasado más de treinta años de su desaparición y se lean los acontecimientos de entonces a la luz de hoy, cosa que históricamente parece ser un grave error.<br/>Que la Iglesia comete errores es indudable, por algo es humana, pero por más que le doy vueltas no encuentro argumentos suficientes para ese odio encubierto que hay detrás de todas las campañas y ataques que se le hacen. Ni es merecedora de ellos por todo el servicio que presta a la sociedad ni son justos por los argumentos que para ello utilizan. A veces, incluso, he llegado a pensar que detrás de todas esas manifestaciones contra la Iglesia católica hay mucho más que las iniciativas del grupo, partido político o asociación que las promueve y todo se inscribe en una oscura campaña cuyos verdaderos promotores se esconden detrás de lobbys que mantienen a buen recaudo su identidad.<br/>Y si no que alguien me explique por qué tan solo intentando hacer el bien y ser fieles al evangelio los cristianos somos merecedores de los insultos, mofas y pitorreos que cada vez van en aumento, sin en el mayor reparo, desde muchos medios de comunicación.<br/>La esperanza que de todo ello nos queda es que sabemos que en la persecución injusta purificamos nuestra fidelidad a Cristo y al evangelio y ello hace de nuestra Iglesia un mejor instrumento de salvación.<br/><br/><b>“Sin que hablen, sin que pronuncien,<br/>sin que resuene su voz,<br/>a toda la tierra alcanza su pregón<br/>y hasta los límites del orbe su lenguaje”.</b> (Salmo 18)<br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Cuidado con el morbo]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200606]]></issued><modified><![CDATA[200606]]></modified><created><![CDATA[200606]]></created><summary><![CDATA[Cuidado con el morbo]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Cuidado con el morbo]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_389.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/logo_aqui_hay_tomate.gif" alt="" border="0" width="185" height="78"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>Cuando uno sufre una enfermedad, un percance o una contrariedad en el ritmo habitual de su vida es normal, e incluso de agradecer, que se despierte el interés de las personas más cercanas a uno, de los familiares y de los amigos, por conocer el estado en que uno se encuentra y la evolución del problema surgido. Pero al lado de esta sana y normal preocupación surge otra que de forma artificial se entrelaza con la verdadera y que a veces es difícil de identificar: es la preocupación de los morbosos.<br/>El morboso es aquel que, aún no sintiendo una preocupación o una inquietud sincera por tu estado, necesita saber y conocer todos los pormenores del mismo para estar informado, para poder informar e incluso para poder colgarse la medalla de ser de los que más se preocupan por el afectado por la enfermedad o la situación que te afecta.<br/>El morboso no duda en preguntar a doctores, a médicos, a la propia familia por tu estado porque necesita ir por delante en lo que a la misma se refiere y es capaz de convertir un rumor en un parte médico o lo que un día oyó como broma transformarlo en algo verídico y de auténtica fiabilidad. De la noche a la mañana puedes encontrarte con que dejaste tu entierro organizado o con que tienes todos tus pocos bienes ya distribuidos cuando, en realidad, no hay nada de nada.<br/>Y esto que, aunque algo exagerado, ocurre en las personas y los acontecimientos de escasa relevancia social o mediática debemos de multiplicarlo progresivamente según sea la repercusión social de la persona afectada. Si nosotros, que no somos ningún famoso, podemos encontrarnos con el morbo de la sobrina, del vecino o del conocido del supermercado, a la vuelta de la esquina, ¡¿qué no ocurrirá con los personajes que llenan las revistas y los programas del corazón?!.<br/>Pero hay tenemos que hacer una distinción. Por un lado está el morboso y por otro quien alimenta y hace negocio con el mismo, que son dos cosas muy diferentes. En el morbo está la explicación al gran éxito y lanzamiento de la enorme cantidad de programas de sociedad que nadie ve, que todo el mundo critica pero de los que todos tenemos conocimiento.<br/>Es indudable que estando los medios de comunicación como están que este tipo de programas estén en pantalla y con éxito significa que es porque interesan y se ven. Si además existen buenos comerciantes de morbo que saben extraer el jugo y hacer información donde sólo existe la maledicencia y personajes a los que no les importa vender su vida y su intimidad, sea cierta o no, pues ya tenemos todo el cóctel preparado para producir una explosión de morbosidad.<br/>Pero, no obstante, el morboso es también Hijo de Dios y quien mas o quien menos, lo ha sentido alguna vez y le ha dado una cierta rienda suelta. Lo importante es que, a pesar de que es irremediable su existencia, sepamos tenerlo un poco localizado y controlado.<br/><br/><b>“Si buscas a dónde has de ir, adhiérete a Cristo, porque él es la verdad a la que deseamos llegar: Mi paladar, repasa la verdad Si buscas dónde has de quedarte, adhiérete a Cristo, porque él es la vida: Quien me alcanza, alcanza la vida y goza del favor del Señor. </b>(Del comentario de Sto. Tomás de Aquino al evangelio de san Juan).<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[20 años de sacerdotes]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200606]]></issued><modified><![CDATA[200606]]></modified><created><![CDATA[200606]]></created><summary><![CDATA[20 años de sacerdotes]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[20 años de sacerdotes]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_388.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/ordenacion2.jpg" alt="" border="0" width="214" height="163"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>Hoy, coincidiendo con la fiesta de Jesucristo, Sumo y eterno sacerdote, seis curas asturianos (cinco en la diócesis) celebran veinte años de sacerdocio, que no son pocos. Tengo el privilegio y el honor de ser uno de ellos. Y no por el número de años ejerciendo el ministerio sino por contar con compañeros de la talla humana y espiritual de aquellos que hoy compartiremos la celebración de tan hermoso día.<br/>Nunca hemos sido cabezas de ratón en las cosas de nuestra diócesis y salvo yo mismo que, acertadamente o no, durante años me he visto dentro de la curia diocesana, ninguno de nosotros ocupo más cargo ni honor que servir a la Iglesia desde las parroquias o el cargo pastoral en la misión diocesana que en su día se nos dio. Pero eso no significa que, salvándome a mi mismo, seamos una de las promociones que con mas cariño han tratado a la Iglesia diocesana, a sus compañeros en el presbiterio y a todo lo que significa la labor del sacerdote en nuestros tiempos de hoy.<br/>Es quizás por la honradez que el grupo respira, por la fidelidad a la propia Iglesia y por el afecto que nos tenemos que nunca hemos crecido ni dentro de los círculos de poder de la Iglesia asturiana que, como en todas, existen aunque no se vean, ni se ha pensado en la mayoría del grupo para cargos de especial relevancia. Aunque cada uno de nosotros sabe que lo más importante es la valoración que de nosotros puede hacer aquellos a quienes nos toca servir, los fieles cristianos de nuestras parroquias y esa, sin duda, es de lo más notable y gratificante.<br/>Con motivo de mi enfermedad el grupo se ha mostrado más unido que nunca y en los días en que estuve hospitalizado no falto alguno de ellos a los pies de mi cama. Todo un signo de lo que como promoción sacerdotal significamos.<br/>Hay ocasiones en las que los propios laicos nos achacan que nos falta afecto, que no nos queremos y que por ello no somos capaces de ponernos de acuerdo en desarrollar una pastoral común. En nuestra promoción nos queremos y compartimos algo que es esencial y que a veces parece que no se nota, el afecto por la Iglesia en la que vivimos. Si alguien nos oyese hablar de las cosas de la diócesis o de la Iglesia se daría cuenta de que detrás de cada una de las valoraciones, de las opiniones que podemos emitir existe un inmenso amor por lo que la Iglesia y el ser sacerdote significa.<br/>Hoy son veinte años los que celebramos con alegría y con mucho cariño. No se cuanto tiempo me dejará Dios disfrutar de amigos de esta categoría pero sea el que sea hacen que la vida que me resta por cumplir y los años de sacerdocio que seguiremos celebrando sean de lo más esperanzador.<br/>Enhorabuena compañeros, y que celebremos muchos años más.<br/><br/><b>“Oh Dios, que para gloria tuya y salvación del género humano constituiste a tu Hijo único sumo y eterno sacerdote, concede a quienes él eligió para ministros y dispensadores de sus ministerios la gracia de ser fieles en el cumplimiento del ministerio recibido” </b><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2.011]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200606]]></issued><modified><![CDATA[200606]]></modified><created><![CDATA[200606]]></created><summary><![CDATA[Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2.011]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2.011]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_387.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/marcha.jpg" alt="" border="0" width="153" height="107"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>Se anunciaba ayer en el “muy confidencial” de las páginas del Confidencial Digital: Monseñor Rouco parece que ha confirmado que la JMJ 2.011 va a ser en Madrid.<br/>La noticia exacta, por su brevedad, decía así: “El cardenal arzobispo de Madrid tiene buena sintonía con el Vaticano y con Benedicto XVI. Fruto de esas buenas relaciones, y también de la pujanza de la diócesis madrileña, es que ha logrado de la Santa Sede que la siguiente Jornada Mundial de la Juventud se celebre en Madrid. Tras la convocada en Colonia el año pasado, la próxima, en 2008, tendrá lugar en Sydney (ya está anunciado), y la siguiente será en la capital de España. El adelanto publicado en estas páginas, Rouco lo confirmó este fin de semana, en una reunión que se celebró en el Seminario madrileño.”<br/>Sin duda, si todo ello es así, una buena noticia para la Iglesia en Madrid y para toda la Iglesia española.<br/>Y digo que es buena noticia porque, aunque este tipo de encuentros siempre encuentra sus detractores entre quienes quieren huir de manifestaciones en masa o de concentraciones masivas que consideran poco evangelizadoras, no dejan de ser acontecimientos eclesiales que mueven a miles de jóvenes (cosa que no es tan sencilla ni fácil para nadie má en este mundo) y que tienen una repercusión mundial que no deja de tener una llamada al mundo y a su momento realizada por los más jóvenes.<br/>Pero dejando a un lado el debate sobre la oportunidad o no de este tipo de encuentros o, incluso si se quiere, sobre el tipo de joven que asiste (que no deja de ser muy variado), cosa para la que habrá tiempo a lo largo de todos estos próximos años, no deja de ser muy importante para la Iglesia que alberga el acontecimiento el tener que hacer frente a uno así. Esa Iglesia, como lo fue Toronto, Colonia o antes lo fueron París, Roma, Manila... es la primera en experimentar y recibir los beneficios de un encuentro multitudinario de jóvenes. <br/>Algo que no suele realizarse con frecuencia es acudir a las revisiones que se hacen una vez que este tipo de encuentros finalizan. Las valoraciones que desde todos los ámbitos se realizan no dejan de ser algo muy interesante y resulta que en casi todas las ocasiones la valoración no solo ha sido muy positiva sino que ha supuesto un fuerte impulso para la pastoral juvenil de la Iglesia que alberga el encuentro mundial.<br/>Nuevo y gran motivo para felicitarse por ser Madrid la elegida para el 2.011. Si ello, además del esfuerzo y de todo el trabajo que supone, va a ser un impulso para nuestra pastoral juvenil merece, sin duda la pena, poner el resto en toda su organización.<br/><br/>Y eso que no se puede ocultar que la cara má brillante en este tipo de encuentros masivos siempre se la ha llevado, tanto en organización como en resultados pastorales, el departamento de juventud de la CEAS. <br/>Tan sólo con mirar cómo ha sido la participación de los jóvenes españoles en los últimos encuentros mundiales, con una organización espléndida y unos resultados en cada diócesis que siempre han sido valorados como positivos por sus responsables, y cómo fue el desarrollo y el resultado del encuentro celebrado en Cuatro Vientos no cabe duda de que la Iglesia Española está más que preparada para organizar con brillantez la Jornada Mundial de la Juventud en el año 2.011. <br/>Madrid puede escribir con letras de oro la organización de una nueva Jornada Mundial de la Juventud. Quedan cinco años pero hay que empezar ya  a pensar en poner lo mejor de nuestra pastoral juvenil diocesana al servicio de este gran proyecto. Seguro que nos va a beneficiar mucho a todos.<br/><br/><b>“Cristo es ciertamente sacerdote, pero lo es para nosotros, no pasa s mismo, ya que él. En nombre de todo el género humano, presenta a Padre eterno las aspiraciones y sentimientos religiosos de los hombres.” </b>(De la encíclica Mediátor Dei de Pio XII)<br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Para la paz hace falta un poco de humildad]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200606]]></issued><modified><![CDATA[200606]]></modified><created><![CDATA[200606]]></created><summary><![CDATA[Para la paz hace falta un poco de humildad]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Para la paz hace falta un poco de humildad]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_386.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/eta.jpg" alt="" border="0" width="227" height="158"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>España anda convulsionada en la clase política, por un lado, y entre grupos y movimientos sociales, por otra, con el tema de la paz, el algo el fuego de ETA y la posibilidad, esperada desde hace muchos años, de que por una vez y para siempre el fin de ETA sea una realidad y no una mera farsa o una trampa estratégica como en otras ocasiones lo fue.<br/>El enorme deseo de que llegue la paz definitiva, de que se anuncie la desaparición de ETA, no puede volvernos ciegos. Ni podemos desear aquello que no va a ocurrir: la desaparición al lado de ETA de movimientos, grupos y partidos políticos que la han sustentado en estos años pasados, ni tampoco podemos entregarnos a alcanzar el reinado de la paz otorgando a los terroristas los objetivos que habían buscado alcanzar con su terror. Habríamos perdido entonces la guerra contra el mal y en defensa de la democracia.<br/>Así como hay que reconocer al gobierno del PSOE el buen momento en que ha colocado las cosas, en la parte que le correspondía, para poder comenzar a hablar de esperanza de paz, hay que recordarle que para que esa paz sea efectiva, duradera y se consolide en el tiempo es necesario asumirla con humildad, con la incorporación de la gran mayoría de los ciudadanos a esa esperanza y desde el respeto mas exquisito a quienes han sido victimas directas de los atentados terroristas que a lo largo de todos estos años sembraron de muertos muchas ciudades españolas.<br/>Aunque se puede tildar al PP de aprovechar el momento para plantarse en soledad ante el PSOE y el resto de grupos políticos, con un discurso que puede sonar a “intransigente” y poco apto para negociar la paz, no es menos cierto que acceder, sin más, a ese diálogo deseado por Batasuna y el entorno etarra, sin escuchar humildemente a la víctimas o tratando de consensuar el camino, antes de emprenderlo, con los que siempre han sido los compañeros de viaje, no deja de ser una prepotencia que puede dañar los inicios de la misma esperanza que se desea.<br/>Hay, sin duda, que hablar y escuchar con aquellos que a manos de ETA han perdido a un hijo, a un padre, familiares cercanos y hay, con toda la humildad, la paciencia y la mejor voluntad, que explicarles qué es en realidad lo que se pretende. ¿Significa la llegada de la paz con ETA el fin de la búsqueda de la justicia para los asesinos que aún andan sueltos y en busca y captura?. ¿Significa la apertura de las cárceles a quienes ya cumplen condena?. ¿Pasaran a ser considerados prisioneros políticos en lugar de asesinos?. Esto, a los familiares y a las propias víctimas hay que explicárselo muy bien.<br/>Y algo muy parecido ocurre con el PP. El gobierno de Zapatero debe, casi con la misma humildad, plantear qué es lo que se quiere hacer y las repercusiones que tendrán todas las conversaciones que se desarrollen. ¿Qué tiene el gobierno de España que hacer para que ETA y su entorno acepten desaparecer?. ¿Cuáles son las exigencias?. Y si a ellas no se puede acceder, bien porque sean anticonstitucionales, vayan contra la razón o no sean más que claudicaciones, ¿qué se va a hacer?. <br/>El gobierno ante la posibilidad del final de ETA necesita de una gran mayoría que le respalde. Y no sólo mayoría parlamentaria, que sería legalmente suficiente, sino social. El número de votantes del PP es lo suficientemente amplio para no dejarlo de lado, minusvalorarlo o, simplemente, despreciarlo.<br/>Lo dicho: bien por el gobierno y cómo nos ha situado ante la posibilidad del final de ETA pero el resto hay que hacerlo con más humildad e intentando sumarnos a todos a sus deseos.<br/><br/><b>“En efecto, la manera de enseñar algo con autoridad es practicarlo antes de enseñarlo, ya que la enseñanza pierde toda garantía cuando la conciencia contradice las palabras.” </b> (Tratados de san Gregorio Magno sobre el libro de Job)<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Vivir es más que respirar]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200606]]></issued><modified><![CDATA[200606]]></modified><created><![CDATA[200606]]></created><summary><![CDATA[Vivir es más que respirar]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Vivir es más que respirar]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_385.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/pentecostes.gif" alt="" border="0" width="59" height="131"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>La vida es lo más importante que Dios nos da y el tesoro más preciado que poseemos. No es nada absurdo por ello poner en su defensa, y en todas las fases de la misma, lo mejor de nuestros esfuerzos. Y hacerlo, además, en unos tiempos en los que el número de abortos aumenta de forma muy preocupante, siguen existiendo pueblos entre cuyas leyes existe la pena de muerte o el final de la existencia ante la enfermedad irreversible se toma con cierta ligereza, no deja de ser una exigencia propia de la humanización de la sociedad junto con una de las claves fundamentales de la moral cristiana el poner todos los esfuerzos en su defensa. Una defensa, además, que siempre debe de ir acompañada de una reflexión, de una meditación más amplia sobre lo que, en realidad, la vida significa.<br/>Vivir es algo más que respirar y cumplir con una serie de funciones corporales que aseguran la subsistencia. Si nos preguntasen qué en lo más importante de la vida tendríamos ante nosotros todo un elenco de respuestas de lo más variopinto en lo que, sobre todo, intervendría el juicio personal sobre aquellas cosas a las que le damos más importancia. <br/>Para unos lo más importante puede que sea la felicidad, para otros el poder disfrutar de un trabajo estable, lo que antes se decía “sentirse realizado como persona”, el disponer de medios económicos suficientes para vivir sin estrecheces y así muchas cosas más. <br/>Aunque todo eso sea muy importante yo creo que lo más importante de la vida no es sólo lo que podamos hacer de ella sino las personas que la configuran. Las personas con las que te encuentras a lo largo de toda tu historia y que, por un lado, van modelando lo que uno mismo es y, por otro,  constituyen la vida propia ya que sin ellos la vida sería otra y muy diferente.<br/>A la hora pues de defender la vida es importante hacerla desde una determinada concepción de la misma. La vida es construir desde los acontecimientos una existencia que nos haga disfrutar de lo que Dios pone en nuestras manos. Y de todo ello, lo más importante de al creación son aquellas personas con las que hacemos y compartimos la vida.<br/>Cuando alguien tiene serias dificultades para encontrar sentido a la vida o a continuar con ella cuando sabe que va a estar marcada por el dolor o el sufrimiento, la pregunta ¿vivir para qué? no puede quedarse sólo con una respuesta prefigurada y modelo estándar. El para qué de la vida de cada uno suele escribirse en tercera persona y suele siempre depender de la necesidad de las personas que nos rodean tienen de nosotros. Nuestra vida adquiere valor siempre en la medida en la que la ponemos en relación con las otras y rompemos en egoísmo de conformarnos con respirar, trabajar, comer y disfrutar los días de descanso. <br/>Hoy nos hemos puesto filosóficos pero no deja de ser un hecho que cada vez hay más personas necesitadas de encontrar sentido a su existencia y , a su vez, van siendo más necesarias personas que ayuden a ello. Al final también vamos a encontrarnos con la gran respuesta: ese poner nuestra vida en relación con los demás no deja de ser una forma de abrirla a Dios que es la desembocadura final de toda nuestra trayectoria vital.<br/><br/><b>“Que ame a los seres este día,<br/>que a todo trance ame la luz,<br/>que ame mi gozo y mi agonía,<br/>que ame el amor y ame la cruz”</b> (Himno de Laudes)<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Mártires de hoy]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200605]]></issued><modified><![CDATA[200605]]></modified><created><![CDATA[200605]]></created><summary><![CDATA[Mártires de hoy]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Mártires de hoy]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_383.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/martires_espanoles.jpg" alt="" border="0" width="122" height="100"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>Cuando en los albores del tercer milenio de nuestra era nos encontramos con lo habitual que aún pueden seguir siendo las agresiones a los derechos humanos o la facilidad con la que los derechos civiles se pueden ver conculcados en muchas culturas o, sin ir más lejos, lo sencillo que resulta la agresión física o moral al otro sin que sea algo sencillo la defensa , uno piensa que esta hablando de un mundo de fantasía, del algo irreal o que sólo es producto de una cierta exageración fatalista. Pero no es así.<br/><br/>Lo que sí suele sorprender, también con frecuencia, es la facilidad con la que solemos hacer distinciones entre unos derechos y otros, entre unas agresiones y otras.<br/>Ponemos el grito en el cielo cuando miles de personas mueren en las guerras africanas y en los atentados que suelen seguir a las ocupaciones extranjeras pero ¿nos preocupan los millones de niños que en nuestra sociedad occidental no llegan a nacer?. Poco, muy poco, nos hemos acostumbrado a que sea algo tan corriente que  ya no nos llama la atención.<br/>Si alguien opina que aunque todo el mundo es sujeto de unos mismos derechos ante la ley pero no se pueden aplicar términos como el matrimonio a situaciones que son diferentes, aunque tan respetables unas como otras, enseguida será llamado de todo menos bonito y, por supuesto, estará atentando contra los derechos humanos. Pero, sin embargo, si no puedo manifestar públicamente mi fe y lo que ella me implica sin ser tachado de pretender injerir con asuntos morales en temas civiles, nadie se sorprende y parece aceptado como algo que incluso tiene visos de verosimilitud.<br/>Realmente solemos utilizar dos varas de medir lo más de acuerdo posible con aquello que nos interesa pero hoy siguen existiendo personas cuyos derechos se ven conculcados por defender su fe, sus creencias, la Iglesia de la que forman parte y eso, no en países tercermundistas, en el núcleo más avanzado de la cultura occidental. Según dicen, la más democrática de todas.<br/>Y no digamos nada si volvemos la vista a otros lugares de nuestro mundo dónde hay muchos mártires que en nombre de Jesucristo siguen entregando su propia vida. Aunque esto, claro, no es lo mismo que entregarla en defensa de la democracia, la libertad de partidos y el libre ejercicio de la participación pública. Aunque, con tan sólo pensarlo un poco, sin esa libertad para poder vivir y manifestar la fe de nada sirve lo demás. Estaremos cargándonos, aunque no nos lo parezca, uno de los derechos fundamentales de cualquier persona.<br/><b><br/>“Señor, tú nos darás la paz,<br/>porque todas nuestras empresas<br/>nos las realizas tú” </b>(Is 26, 12)<br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[El cura que me llevó al Seminario]]></title><link rel="A g e n c i a        J    A    I" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agenciajai/atom.xml" title="A g e n c i a        J    A    I"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200605]]></issued><modified><![CDATA[200605]]></modified><created><![CDATA[200605]]></created><summary><![CDATA[El cura que me llevó al Seminario]]></summary><author><name><![CDATA[agenciajai]]></name></author><dc:subject><![CDATA[El cura que me llevó al Seminario]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agenciajai/c_382.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/prensajai/http://blogs.ya.com/agenciajai/files/Angel.jpg" alt="" border="0" width="152" height="135"/><br/><b>El Diurnal de JAI</b><br/><a target="_blank" href="http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php">http://blogs.periodistadigital.com/eldiurnaldejai.php</a><br/><br/>Cuando uno hace memoria de sus 45 años de vida se encuentra con que lo más importante de esa historia ya pasada suelen ser las personas que pasaron y siguen pasando por ella. Los acontecimientos, los buenos y los malos, los éxitos o los fracasos y las experiencias vividas aunque formen parte del recuerdo y no podamos renunciar a ellas nunca son tan importantes ni dejan tanta huella en nosotros como las personas con las que en el camino de la vida nos vamos encontrando. En la mía, afortunadamente, hay muchas y una de ellas, que estos días me venía a la mente cuando se aproxima la celebración de los veinte años de mi ordenación sacerdotal, es la del sacerdote que acompañó los inicios de mi vocación sacerdotal y que por primera vez me llevó al Seminario.<br/>La vocación, aunque en cada caso me imagino que es diferente, no es algo que se solvente de la noche a la mañana sino que es todo un proceso que se inicia con dudas, pero con ilusión, y que siempre suele tener como referente una comunidad, un movimiento apostólico, una parroquia y un sacerdote donde todo comienza a suceder.<br/>En mi caso mi vocación surgió del grupo de jóvenes de mi parroquia praviana que por aquel entonces formábamos parte del Movimiento Junior de AC de la misma y mi primer referente sacerdotal fue el sacerdote que acompañaba al grupo durante muchos años. <br/>Fue en ese grupo del Junior donde por vez primera manifesté, incluso antes que a mi familia, mi inquietud por ser sacerdote y fue aquel sacerdote quien orientó mis pasos, quien me ayudo a comunicárselo a mis padres, que ni se lo esperaban y quien luego me fue enseñando, poco a poco, a ver más allá de nuestro grupo y nuestra parroquia y descubrir una Iglesia Diocesana que en aquel año celebraba, nada más y nada menos, que la famosa Asamblea Sacerdotal con toda la resonancia mediática y eclesial que entonces tuvo.<br/>Tras un par de años como seminarista en mi propia parroquia y en el mismo grupo juvenil donde la vocación había surgido, la dirección del Seminario me llevó a incorporarme a otra comunidad, a otros grupos juveniles y a trabajar con otros sacerdotes. Curiosamente esa otra parroquia en la que ya continué como seminarista hasta mi ordenación sacerdotal es hoy la misma de la que soy párroco.<br/>Por mi vida pasaron después muchos otros sacerdotes que me ayudaron en el discernimiento de mi vocación y que se convirtieron en pequeños referentes de modelo sacerdotal pero quien por vez primera acompañó a un joven desconcertado a conocer el Seminario de Oviedo y a su rector de entonces ocupa entre los recuerdos personales un lugar muy importante. <br/>Hoy, aunque sigue en activo en una pequeña parroquia de la costa llanisca, está ya a punto de cumplir ochenta años.<br/>Gracias Ángel. Aunque no nos veamos mucho sigues siendo parte de esta vocación que continúa siendo la razón de mi existencia.<br/><br/><b>“Fui joven, ya soy viejo:<br/>nunca he visto a un justo abandonado,<br/>ni a su linaje mendigando el pan.<br/>A diario se compadece y a prestado;<br/>bendita será su descendencia”.</b> (Salmo 36)<br/><br/>]]></content></entry></feed>
