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UNA "MOLESTA" CARTA PASTORAL
La carta pastoral del Arzobispo de Oviedo, “La verdad sobre el hombre comienza en la familia” ha provocado toda una catarata de reacciones que, cuando menos, ya indican que la pastoral no les ha dejado indiferentes, que es lo peor que a un documento de este tipo le puede pasar. Otra cosa es la sensatez de algunas de las respuestas que ha motivado, cosa a la que ya deberíamos de estar acostumbrados.
Es algo sabido que nunca llueve a gusto de todos pero las reacciones de una minoritaria parte de la sociedad ante la carta pastoral del Arzobispo de Oviedopublicada la semana pasada y titulada “La verdad sobre el hombre comienza en la familia”, que se puede leer en el foro de JAI (http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=418065&temaid=3344452) dan prueba de cómo esa lectura, siempre que se haga desde unas premisas ideológicas determinadas, tiene ya su respuesta dada con anterioridad a cualquier lectura.
Lo cierto es que la carta pastoral de Don Carlos, que no hace otra cosa que exponer de forma coherente la doctrina de la Iglesia en cuanto a la familia y el matrimonio, sirvió para conseguir del clero un apoyo mayoritario nada fácil de obtener en una diócesis como la asturiana y, por otra parte, para suscitar en algunos cristianos del movimiento gay, encabezados por un antiguo fraile de los hermanos de San Juan de Dios, una desmedida respuesta en la que, como en otras ocasiones, se deja entrever la velada acusación de que entre el clero asturiano también hay homosexuales, cosa que nunca se ha negado. Otra cosa es que, rompiendo el celibato, mantengan relaciones sexuales. Como siempre la única respuesta posible ante este “amagar y no dar” es pedir que den nombres y apellidos, si su conciencia lo permite, ya que en casi contrario es totalmente justificable pensar que no es nada mas que una forma de presionar a quien dice algo que, aunque sea en nombre de la Iglesia, no les gusta porque no defiende sus posturas e ideas.
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