EL PROTOCOLO A SEGUIR TRAS LA MUERTE DEL PAPA JUAN PABLO II

Fuente: Diario Clarín
La muerte del Papa puso en marcha el complejo mecanismo que comienza con la constatación del deceso del pontífice y culmina con la elección del que viene.
El Camarlengo del Vaticano, el español Eduardo Martínez Somalo, puso esta noche fin oficialmente al pontificado de Juan Pablo II al romper el "anillo del pescador", símbolo del poder papal, momentos después de su muerte.
Tras precintar el despacho del Papa y sellar sus aposentos privados, pasó a retirar al difunto su anillo y seguidamente los cardenales prefectos y el cardenal Secretario de Estado (quienes deben presenciar los actos) deben renunciar a sus cargos. Este es un símbolo del final de la regencia del Papa.
La muerte del Papa puso en marcha un aceitado mecanismo que comienza con la constatación del deceso del pontífice que se va y culmina con la elección del Papa que viene. Es el período extraordinario que dura en torno a tres semanas y que recibe el nombre de Sede Vacante, durante el cual la Iglesia es coordinada por un personaje importante pero con escasos poderes: el cardenal Camarlengo.
La Iglesia es gobernada por un monarca absoluto de derecho divino, sin sustituto. Cuando falta el soberano cesan todas las autoridades. Pocos siguen en sus funciones, junto con el Camarlengo. Por ejemplo, la gestión ordinaria queda en manos del arzobispo argentino Leonardo Sandri y del arzobispo italiano Giovanni Lajolo.
El Camarlengo es el español Eduardo Martínez Somalo. A él le tocó el rito de confirmar la muerte del Papa. Según la tradición golpea 3 veces con un martillito de plata la frente del muerto y lo llama por su nombre.
Como sucedió hace instantes, el Camarlengo supervisó que sean selladas las habitaciones del pontífice y rotos el "anillo del pescador" y el sello de plomo que sirven para firmar las encíclicas.
Los expertos patólogos y embalsamadores se hacen después cargo del cuerpo para garantizar su conservación y el Papa muerto es vestido con los paramentos pontificios: mitra blanca en la cabeza, mantilla roja que es el color de luto de los Papas y el palo, una banda de lana blanca con cruces negras, símbolo de dignidad.
El cuerpo es trasladado a la basílica de San Pedro y expuesto 3 días para el homenaje de los fieles. Los purpurados celebran las "Novendiali", las exequias en sufragio del alma del difunto, que duran nueve días.
Tres días después de la muerte tienen lugar los funerales. A la misa asistirán líderes mundiales, en un rito que se celebra en San Pedro. Los restos del Papa son guardados en un triple féretro de ciprés, plomo y nogal.
La sepultura se realiza en las grutas vaticanas. Pero el Papa puede disponer en su testamento otro destino final. En el caso de Karol Wojtyla, se podría anunciar su entierro en la catedral del Wavel en Cracovia, la segunda ciudad de Polonia.
Desde la muerte del Papa los cardenales que van llegando a Roma, sin límites de edad, participan de las sesiones de la Sede Vacante, una por la mañana y una por la tarde, en las que se conversa acerca de los grandes problemas de la Iglesia y se traza un perfil de los papables.
Dos semanas después del deceso comienza el Cónclave, que en la Capilla Sixtina debe elegir al nuevo Sumo Pontífice, con dos votaciones por la mañana y dos por la tarde. Durante las primeras 30 votaciones hacen falta los dos tercios de los electores para consagrar al nuevo Papa.
Esta vez serán 117 los cardenales electores, menores de 80 años de edad. Estarán aislados pero cómodos: por primera vez residirán en la Casa de Santa Marta, el pensionado dentro de los muros vaticanos reestructurado con 120 apartamentos. Mañana y tarde, los purpurados irán en dos pullmans desde Santa Marta a la entrada por los jardines vaticanos de la Capilla Sixtina, a unos pocos centenares de metros donde deberán seguir completamente aislados del resto del mundo.
EL CONCLAVE EN SAN PEDRO
El proceso para elegir al Papa durará cerca de veinte días. El nuevo Santo Padre deberá ser votado por al menos dos tercios de los cardenales.
Si hay algo que siempre caracterizó al Vaticano es el total hermetismo con que maneja sus asuntos internos. A tal punto que la elección del sucesor de Juan Pablo II será el resultado de una compleja elección que durará alrededor de veinte días.
• El manejo de la Iglesia
Con la muerte de Karol Wojtyla, el manejo de los temas ordinarios quedó en manos de dos cardenales: el español Eduardo Martínez Somalo y otro prelado de peso, el africano Bernardín Gantin, decano del Sacro Colegio. Sin embargo, no pueden tomar decisiones de fondo, que afecten al Papado del próximo Pontífice.
• Los funerales
Tras el anuncio oficial, el cadáver de Juan Pablo II será embalsamado en las próximas horas, para ser velado ante los fieles durante tres días. Luego, será introducido dentro de tres ataúdes (de cedro, piedra y pino) y llevado hasta la cripta bajo el Baldaquino de la Basílica de San Pedro, donde descansará junto a los restos de otros 147 Papas.
• La elección del nuevo Papa
Las deliberaciones para elegir al nuevo Pontífice comenzarán dentro de 15 días aproximadamente. Ese amplio lapso de tiempo entre la muerte del Papa y el inicio de las reuniones fue adoptado en plena época medieval, cuando llegar hasta el Vaticano era cuestión de semanas. Hoy, las comunicaciones acercaron las distancias. Sin embargo, la tradición se mantiene.
• El cónclave
Será secreto se realizará en la Capilla Sixtina, bajo la presidencia del influyente cardenal alemán Joseph Ratzinger. Participarán 183 cardenales, aunque sólo 117 (por su edad) tienen derecho a voto (58 son europeos, 14 norteamericanos, 21 latinoamericanos, 11 africanos, 11 asiáticos y dos de Oceanía).
La seguridad de los votantes es una de las claves en este proceso: los cardenales son trasladados desde la Casa de la Santa Marta hasta la Capilla Sixtina en un ómnibus con vidrios blindados. El aislamiento es fundamental: se controla que no se ingresen grabadores, celulares, cámaras u otros elementos que pongan en riesgo el secreto de la votación.
• El voto de los cardenales
Como no hay candidatos -aunque sí favoritos-, cada elector vota por el cardenal que prefiera. El sufragio se realiza a través de un papel escrito con la letra más ilegible posible, para evitar que se reconozca su autor.
Al introducir el voto, cada cardenal realiza un juramento: "Pongo por testigo a Cristo Señor, el cual me juzgará, de que doy mi voto a quien, en presencia de Dios, creo que debe ser elegido", deben decir en voz alta.
• El escrutinio:
Una vez que todos votaron, los papeles (que en la mitad superior llevan la leyenda "eligo in Summum Pontificem") se revuelven antes de iniciar el recuento. Posteriormente, se colocan uno por uno en un recipiente vacío. Se suman los votos que acumula cada nombre y se van anotando en una lista.
El sistema utiliza métodos tradicionales, pero que aseguran la transparencia: a medida que los papeles se van leyendo, se perforan con una aguja en el punto en que se encuentra la palabra "Elijo".
Luego, se encadenan con un hilo, para que puedan conservarse con mayor seguridad. Al finalizar la lectura, se atan los extremos con un nudo y así unidos se colocan sobre una mesa.
• Las señales:
Para ser elegido Papa, el candidato debe obtener dos tercios de los votos. De ocurrir así, los electores abandonan inmediatamente la Capilla Sixtina, previa quema de los papeles.
• Los anuncios:
Mientras todo esto sucede adentro, en la Plaza de San Pedro los fieles siguen atentamente los resultados de la votación. La clave es el color de la famosa "fumata", el humo que sale de una pared lateral de la Capilla Sixtina.
• La fumata
Si la "fumata" es negra (se mezclan los papeles con paja humeda) quiere decir que los cardenales no llegaron a un acuerdo y se sigue intentando elegir al nuevo Pontífice. El blanco, en cambio, es la señal de que la Iglesia Católica ya tiene nuevo líder.
Una vez designado al nuevo Papa, el Cardenal Decano (será el influyente alemán Joseph Ratzinger) le preguntará: ¿Aceptas la elección canónica como Supremo Pontífice?. "Acepto", debe contestar el elegido.
El decano, luego, le preguntará con qué nombre desea ejercer su Papado. Tras esto, todos los cardenales se arrodillarán ante el nuevo Santo Padre.
• El encuentro con los fieles en San Pedro
El protocolo reserva una ceremonia final: el anuncio a los fieles del nuevo Papa desde la ventana de San Pedro. El encargado de hacerlo será el cardenal de mayor edad (el chileno Arturo Medina Estévez, de 79 años) dirá las palabras que todos esperan: "Annuntio vobis gaudium magnum Habemus Papa".
En ese instante, comenzarán a repicar las campanas de la Basílica, seguidas por la de las iglesias en todo el mundo. Tras esto, el elegido se asomará por primera vez a la ventana de la Basílica de San Pedro.
• La última ceremonia
Varios días después del anuncio a los fieles, el nuevo Papa encabezará la misa de "Coronación", que marcará el comienzo de su pontificado. Con esa ceremonia, el proceso habrá terminado. Y el nuevo Pontífice comenzará a dedicarse por completo a la difícil tarea de guiar espiritualmente a los más de mil millones de fieles con los que cuenta la Iglesia Católica.
Comentario:
swingers dzikie x-x swingersi dzikie x-x sympatia dzikie x-x chedorzenie latwe kicie sex x-x chinki latwe kicie sex x-x chlopcy latwe kicie sex x-x darmowe cipy lesby x-x darmowe cycki lesby x-x darmowe dupcie lesby x-x zdiecia porno cipki x-x zdiencia cipki x-x zdj cipki x-x porno koronki filmy dvd x-x erotyka koronki filmy dvd x-x seks krecone wlosy filmy dvd x-x porno krecone wlosy filmy dvd x-x seks przewiercone torrent x-x porno przewiercone torrent x-x erotyka przewiercone torrent x-x seks publiczne torrent x-x






